InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Serie Venerable Marta Robin

30.03.20

Venerable Marta Robin – Si supiéramos…

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             Resultado de imagen de Journal. Décembre 1929, Novembre 1932

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Si supiéramos…

 

“¡El abandono sincero, la confianza plena de amor, el don perfecto del corazón libera el alma de lo finito y le hace encontrar el infinito! ¡Ah! ¡Si supiéramos el don de Dios, y Quién es Aquel que nos pide seguirlo!… (Diario íntimo, 12 de enero de 1930)

 

Francamente, tengo que decir que cuando una persona que ha sido elevada a los altares y a la que se le supone (aunque sea mucho más que suposición, claro está) fama de santidad y, en fin, que ha llevado una vida que puede servir de ejemplo; decimos que cuando una persona así, al escribir o hablar hace uso del condicional “si”, decimos que, francamente, nos ponemos a temblar, espiritualmente hablando.

Esto lo decimos porque el uso de tal palabra, “si”, y en el sentido en el que se dice está poniendo sobre la mesa no pocas dudas por nuestra parte y, lo que es peor, falta de conocimiento espiritual que, en este caso, es totalmente esencial para nuestra salvación eterna que es, no lo dudemos, lo único que vale la pena tener en cuenta.

De todas formas, no es que creamos que nuestra hermana, la Venerable Marta Robin, crea que seamos incapaces de alcanzar según qué tipo de conocimientos espirituales sino que nos pone sobre la pista de cuáles son los que debemos saber que son cruciales para nuestra vida. Y fíjense ustedes que no decimos nuestra vida, digamos, ordinaria (que no sea la espiritual) sin toda ella, la espiritual y la material porque aquí todo es importante.

Pues bien, Marta Robin nos dice, por un lado, qué debemos hacer y, por otro, seguramente más importante por ser la causa y razón de lo primero, eso que debemos saber, eso que nos salvará, sin duda alguna.

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23.03.20

Venerable Marta Robin – Cristo, auxilio nuestro

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             Resultado de imagen de Journal. Décembre 1929, Novembre 1932

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Cristo, auxilio nuestro

 

“Jesús se hace Ángel consolador de todas las almas, y las ilumina, las fortifica cuando el peligro las amenaza, en lo más fuerte de la lucha, moderando los golpes, atemperando la marea de tribulaciones y adversidades.”. (Diario íntimo, 12 de enero de 1930)

 

Sabemos, sí, que la fe, la confianza en Dios Todopoderoso, puede tener, digamos, más o menos intensidad. Y siendo cierto y verdad que también sabemos que nunca debemos ser tibios en tal sentido (ahí está el Apocalipsis para recordarnos que hace Dios con los tibios al vomitarlos de su boca…) no podemos negar que hay fe escasa y fe grande, por así decirlo.

De todas formas, siempre que la fe, aún escasa, no sea tibia, no debemos temer más que la reprimenda de nuestro propio corazón.

El caso es que lo que nos nuestra la Venerable Marta Robin en este texto de su Diario íntimo no es que su fe sea escasa sino que es, muy al contrario, algo más que grande.

Para tener confianza hace falta… ¡Confiar! Y esto lo decimos porque nuestra hermana en la fe empiece diciéndonos lo que es el Hijo de Dios o, también, lo que hace por nosotros, sus hermanos.

Que diga que se hace “Ángel consolador” supone, claro está, que tiene algo que consolar en nosotros y que se aplica perfectamente a cumplir con una tal misión.

Las cosas que nos pueden pasar que no so buenas para nosotros, las vicisitudes por las que podemos pasar son muchas, como bien sabemos. Y no hace falta, por tanto, que las enumeremos aquí porque cualquiera tiene su lista…

Bien. Marta Robin, pone sobre la mesa la labor, en tal sentido y en tales ocasiones, que lleva a cabo Jesucristo con nosotros. Y podemos decir que no es, precisamente, poca cosa.

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16.03.20

Venerable Marta Robin – Esta pregunta es más que importante

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             Resultado de imagen de Journal. Décembre 1929, Novembre 1932

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Esta pregunta es más que importante

 

“¿Pero, qué hacemos nosotros de nuestras horas de sufrimiento? (Diario íntimo, 12 de enero de 1930)

 

El caso es que, justamente antes de lo que hemos traído aquí para el día de hoy, la Venerable Marta Robin dice:

“¡Sufrir nos asemeja a Cristo y nos une a Dios!”.

No debería extrañarnos nada de nada que acto seguido nos haga la pregunta que nos hace porque no se la hace ella, digamos, para sí (aunque creemos que también) sino, así dicha, lo está para todo aquel que la lea o le llegue al corazón. Y es que si sufrir nos asemeja, nada más y nada menos, que al Hijo de Dios y nos une con el Creador… en fin… no es fácil tener al sufrimiento como algo fastidioso y no darse cuenta de lo otro, de que hay en el mismo mucho más.

Si somos o, mejor, como somos semejanzas al Hijo de Dios (cosa no tan rara porque por eso hemos sido hechos a semejanza de Dios y Jesucristo es, como decimos, Hijo Suyo) no es difícil tener por bueno y verdad que, en el fondo, no podemos olvidar la forma de sufrir del Hijo de Dios. Es decir, hablamos de su Pasión, pero, en general, la forma en la que asumió el sufrimiento en su primera venida al mundo. Y no lo hizo quejoso (aunque es posible se quejara del mismo en alguna ocasión, como hombre que era…) sino asumiendo que el mismo era una fuente que llevaba, nada más y nada menos, que a la vida eterna.

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9.03.20

Venerable Marta Robin – Sufrir “con escafandra”

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             Resultado de imagen de Journal. Décembre 1929, Novembre 1932

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Sufrir “con escafandra”

 

“Con el sufrimiento aprendemos a sufrir mejor y a hacer sufrir menos a los demás con nuestros sufrimientos”. (Diario íntimo, 12 de enero de 1930)

 

Resulta, de todo punto esencial, tener en cuenta que cuando hay hermanos nuestros en la fe que, en su vida, han sufrido mucho y han sabido llevar más que bien tales circunstancias, entre ellos se establezca una relación espiritual que, en principio, a lo mejor no era posible establecer.

Esto lo decimos porque el contenido del texto escogido del Diario íntimo de la Venerable Marta Robin tiene mucho que ver con una expresión muy propia de otro sufriente en vida de nombre Manuel Lozano Garrido, Lolo, a la sazón Beato de la Iglesia católica.

A nosotros, al menos, nos sugiere esta relación que, en un momento determinado de lo que escribió Lolo diga el buen hermano nuestro que a él le gusta, eso, un dolor “con escafandra”. Y por eso, uniendo tal expresión a lo traído hoy aquí de Marta Robin, creemos que se establece una relación tan cercana entre los que el mundo habría llamado (sino los llamó en su día) “inválidos” por no válidos…

El caso es que nuestra hermana en la fe, que no ignoraba que su sufrimiento era grande (¿Cómo hacer eso?) sabía que, de todas formas, podía aprender algo del mismo.

Esto, el aprender algo del sufrimiento, pudiera parecer cosa de locos o de faltos de talento mundano. Sin embargo, se trata precisamente de eso: de estar locos pero con una locura que el mundo ni entiende ni comparte; de estar faltos del talento que el mundo quiere para sus lacayos.

La Venerable Marta Robin, pues, consciente de sus sufrimientos, debió pensar (y debió pensarlo porque lo deja por escrito) que bueno… que puestos a sufrir y, como era su caso, parecía que tal era el destino que le tenía reservado su Buen Dios, sería bueno y hasta compensaría el sufrimiento, aprender del mismo.

Aprender del sufrimiento ha de querer decir que no se mira al mismo con cierto asco y con cierta separación. Es decir, si eso hubiera hecho Jesucristo en sus horas de Pasión (Pasión que la propia Marta Robin padeció, de jueves a domingo, durante algunos y prolíficos años…) de nada hubiera servido la misma y todo hubiera quedado en un sufrimiento sin sentido, vacío y hueco. Pero sabemos que no fue así sino que, del mismo, el mundo obtuvo, nada más y nada menos, que la salvación eterna.

Pues bien, nuestra hermana en la fe sabe que, en efecto, sufrir puede suponer (si se es capaz de comprender y entender eso) un aprendizaje que puede venir más que bien a quien lo está pasando mal: primero, para poner las cosas en su sitio y, luego, para saber soportar mejor lo que tenga que venir. Y todo ello en nombre de Cristo, completando su sufrimiento particular y personal en lo que eso pueda ser…

Pues bien, como decimos arriba, aquí hay una relación directísima entre Mara Robin y Manuel Lozano Garrido. Y es que el segundo dejó escrito eso del dolor “con escafandra” en el sentido de que al sufrir él no quería que los demás fuesen, digamos, rehenes de su sufrimiento. Por eso quería que su dolor fuera, así, de manera que sólo él sufriera. Y eso es lo que quiere, a su vez, Marta Robin: que su sufrimiento haga sufrir menos a los demás.

En realidad, los mejores de entre nosotros, suscitados por Dios para que conozcamos y sepamos que no hay cosas imposibles en materia de fe y en cosas del espíritu, tienen eso que muchos, sabemos, nunca vamos a alcanzar porque, al fin y al cabo, somos flojos de corazón.

Y quien tenga ojos para ver, que vea.

 

  

Eleuterio Fernández Guzmán

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Panecillos de meditación

Llama el Beato Manuel Lozano GarridoLolo, “panecillos de meditación” (En “Las golondrinas nunca saben la hora”) a los pequeños momentos que nos pueden servir para ahondar en determinada realidad. Un, a modo, de alimento espiritual del que podemos servirnos.

Panecillo de hoy:

La Venerable Marta Robin es buen ejemplo de lo que se puede llegar a ser: hija de Dios.

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Para leer Fe y Obras.

Para leer Apostolado de la Cruz y la Vida Eterna.   

2.03.20

Venerable Marta Robin – Para quien no sepa qué es sufrir, qué supone, qué nos aporta

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             Resultado de imagen de Journal. Décembre 1929, Novembre 1932

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

   

Para quien no sepa qué es sufrir, qué supone, qué nos aporta

 

“La enfermedad es una gracia adorable, una incomparable riqueza. ¡Ah! ¡La gracia del sufrimiento revela bellezas, nos hace aprender grandes cosas! Sufrir nos sirve primero a nosotros, sufrir sirve a todo y a todo. Sufriendo se aprende a amar, a rezar, a meditar, a renunciar. Sufriendo se aprende la caridad, el abandono en Dios, el desinterés. Sufriendo se aprende a ver, a comprender. Sufriendo e aprende a mitigar, a compartir, a consolar a los que sufren” (Diario íntimo, 12 de enero de 1930)

 

Seguramente, comprender con exactitud lo que nos quiere decir o, mejor, lo que nos dice, la Venerable Marta Robin en este extracto de su Diario íntimo, resulta de todo punto esencial y básico para comprender, a su vez, lo que tantas veces no somos capaces de comprender: el sufrimiento.

Es bien cierto que se puede decir que nuestra hermana en la fe tenía un corazón muy por encima del común de los creyentes y que, por eso, era capaz de escribir este tipo de textos. Sin embargo, no podemos negar que, siendo así, tampoco es poca cosa que aprendamos algo de lo que nos dice.

Sí. Es verdad que el sufrimiento muchas veces no lo comprendemos y, es más, no queremos, sino, que pase y eso equivale, más o menos, a que damos de lado, apartamos y escondemos debajo de cualquier celemín espiritual si es que pudiéramos aprender algo de tales momentos. Y nos basta, la mayoría de las veces, con dejar pasar sin ir más allá…

Marta Robin, experta en momentos de sufrimiento más que conocidos o al alcance del conocimiento de quien quiera saber cómo fue su vida, sabe mucho, pues, de esto, y debemos escucharla muy atentamente. Hemos de aprender mucho y, seguro, comprender lo que no queremos comprender porque somos muy duros de corazón y nuestras entendederas espirituales parecen que están bajo tierra…

En fin…

El caso es que sí, del sufrimiento se puede sacar algo… positivo.

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