Lo de Lumen Dei huele cada vez peor y en Roma no se enteran

Paco Pepe les llamó “secuases". Su comportamiento es el de auténticos sectarios. Y lo que Roma está haciendo con el asunto de Lumen Dei, posiblemente presionada por algunos prelados irresponsables, empieza a oler a huevo podrido.

Se nombró a don Fernando Sebastián como Comisario Pontificio. Se negaron a aceptarlo. Se les conminó a aceptar su autoridad. Se siguieron negando. Se les puso una fecha límite para aceptar lo que el propio Vaticano les ordenó. Se siguieron negando. ¿Solución de Roma? Levantar la fecha límite, sin consultar previamente dicho paso al Comisario, al cual han dejado en una situación que como menos habría que calificar de “alucinante".

Javier Morán, que suele estar bien informado, comenta que uno de los adalides de estos sectarios es monseñor Osoro. Dada la actitud previa en este asunto del arzobispo electo de Valencia, esa noticia es perfectamente creíble. Menos lo es que el cardenal Rouco ande metido en el ajo. Más vale que no sea así.

En todo caso, si en el Vaticano queda algo de respeto por la persona de Monseñor Sebastián, es de esperar que tras su próximo viaje a Roma el tema quede definitivamente zanjado. De lo contrario, es mi opinión que don Fernando debe presentar su renuncia al cargo de Comisario Pontificio de Lumen Dei. Un cargo que él no pidió, que sólo le ha causado problemas y que además le puede causar la desazón de comprobar en sus propias carnes cómo Roma se pliega a las presiones en favor de una gente, que ha demostrado ya con creces que son una secta con la que habría que acabar cuanto antes.

Es una vergüenza todo lo que está ocurriendo. Y desde luego, algunos no nos quedaremos callados y señalaremos con el dedo a aquellos obispos (o arzobispos) que amparan a sectarios y pisotean la imagen y la credibilidad de un arzobispo ya anciano, al que nunca debieron hacer cargar con el marrón de liderar a una secta cuyos líderes ejercen un control absoluto sobre las conciencias de la mayor parte de sus “afiliados. Es una lástima que no pueda dar más detalles del comportamiento de esa chusma que sin la menor duda ha traicionado el carisma del fundador de Lumen Dei. Así la gente sabría de verdad qué tipo de personajes están ahí dentro. Pero todo se andará, señores míos. Todo se andará. Si la Iglesia quiere amparar una secta en su seno, es libre de hacerlo. Pero yo lo denunciaré con todas mis fuerzas.

Luis Fernando Pérez Bustamante

PD: Aviso a los “secuases” y sectarios de Lumen Dei. Los comentarios en este blog están moderados. No os molestéis en soltar vuestras parrafadas de siempre. No serán publicadas.