En lo oculto del aposento

El 27 de diciembre del año pasado me despedí de los lectores de InfoCatólica. Un poco antes me abrí un blog sin pretensiones de ser difundido (y así va a seguir siendo) en el que de vez en cuando he escrito textos, mayormente breves, totalmente alejados del comentario de la actualidad eclesial y político-social.

Me ha parecido oportuno compartir esos textos con todos.

Me asomo a ti

Camino por la orilla de tu mar y temo adentrarme en tus olas, porque sé que la resaca de tus encantos me arrastrará tan adentro que no podré salir.

Mi barco navega por tu alma y no quiero encontrar un puerto que me devuelva a la tierra firme de la soledad.

Dulce naufragio es estrellarse en el acantilado de tu mirada apasionada.

Soy duna del desierto cuando estás lejos. Soy playa de arena fina cuando te acercas.

Quién fuera luna para poder reflejarme en tus aguas nocturnas. Quién fuera sol para pintar de azul el cielo con tu cuerpo.

Soy agua impaciente de río que busca desembocar en ti para desaparecer en la inmensidad de tu amor.

Te alejaste por un momento para regresar como tsunami destructor que derribó el edificio de mi temor al amor.

Pesco en tus aguas las letras que me permiten mostrarte aquello que mi corazón siente por ti.

No hay Poseidón que impida que te conquiste si tu canto de sirena me llama para que seamos uno.

Dice el salmista: “Contemplaron las obras de Dios, sus maravillas en el océano"… y tú estabas entre ellas.

Noche triste

Noche triste de ausencia de cariño, de soledad sin fin, de silencio que ensordece el corazón.

Noche triste de recuerdos imposibles, de añoranzas sepultadas, de esperanzas truncadas.

Noche triste de oración que no espera respuesta, de nostalgia de eternidad pasada, de lágrima fácil que riega el dolor.

Noche triste que se niega a amanecer, que se acurruca entre las sábanas del lamento, que se tapa con la almohada del sollozo.

Noche triste sin consuelo para el alma, sin caricia para el ánimo, sin el beso enamorado.

No des lástima. No des pena. Solo espera.

Es mi vida

Es mi vida

Es ahora o nunca

Pero no voy a vivir para siempre

Solo quiero vivir mientras estoy vivo

Cuánto lamentas no haber aprendido a tocar las cuerdas de una guitarra y las teclas de un piano.

Cuántas canciones quedaron atrapadas en tu joven cabeza.

Cuántas melodías no pudieron ver la luz.

Cuánto talento oculto perdido por tu pereza y falta de constancia.

Cuánta alabanza secuestrada en el secreto de tu aposento.

Y nadie sabe, salvo Aquel que todo lo sabe, porque a nadie dijiste.

Y tu temor al rechazo te robó un futuro distinto.

Aún vives. Vive pues. El que todo lo sabe quiere que sepan.

Has de callar

Extraño vértigo que no te marea.
Peculiar terremoto que no te derriba.
Sorprendente tormenta que te mantiene a flote.

Has de callar y aprender a esperar.
Has de anhelar pero nunca allanar.
Has de sufrir mientras llega su tiempo.
Has de temblar mientras guardas silencio.

Sueñas despierto con el primer encuentro.
Más mueres que vives hasta el primer beso.

No fuerces la puerta, no abras su cielo.
No andes de más, confía sereno.

Si tú supieras

Si tú supieras, pequeña, lo que me veo obligado a callar.
Si tú supieras, princesa, lo que mi corazón clama en silencio.
Si tú supieras, chiquilla, lo que me cuesta ocultarme al hablar.
Si tu supieras, mi reina, lo que anhelo adelantar nuestro tiempo. 

Bella la esperanza que otea certeza.
Bella la duda que abandona la batalla.
Bella la alegría que sucede a la tristeza.
Bella mi alma cuando ya libre te llama.

Soñar despierto te lleva a donde tú quieres. Deja volar el deseo. Regresa a donde fuiste feliz. Construye el reino futuro donde servir el Eterno. Levántate y anda. Goza del regalo que se te ha dado.

Invierno del alma

Invierno del alma, donde el ánimo se congela. Angustia por un futuro incierto en el que la primavera parece una utopía. Buscas un fuego para calentar tu corazón y no encuentras ni cenizas de fuegos pasados. Los recuerdos son heridas abiertas que no cicatrizan. El dolor que sufriste hace tiempo sería bálsamo para tu presente. 

Mas no te pares, sino camina. Mas no desesperes, sino cree. Mas no llores por lo que no va a volver, sino aprende a valorar tu presente. Contempla la belleza de la nieve. Disfruta del árbol conquistado por los copos. No te pierdas esa aurora celeste que da testimonio de lo oculto del sol. No eres oso que duerma por meses. No eres salmón que muera tras remontar el río. Eres hijo de Aquél que da vida, que restaura las cosas, que convierte el futuro en un reino de ensueño. Alza tu mirada y vive.

La niebla

Es sorprendente lo fácil que pasas de una ilusión con poca base real a la acedia que prologa la depresión. Te das un homenaje de libertad para descubrir que estás solo y sin visos de que eso vaya a cambiar. Y para colmo, detestas esa tendencia, tan propia de ti, a regodearte en unos lamentos que nadie escucha.

Te gustaría ser nadie para todos y todo para alguien, pero ¿dónde está ese alguien? Quien lo fue ya partió y no volverá. Y el tiempo no perdona. Es como niebla que desciende, te oculta, cala en tus huesos y te paraliza. 

De todo lo que pides a Aquel que es amo y señor de tu alma, sólo algo es verdaderamente necesario. Y lo sabes. Mas todo sigues pidiendo porque no quieres apagarte del todo. 

Si ha de ser, será

Abatido pero expectante. Temeroso de que si sale el sol, tus ojos envejecidos no puedan guiar tus pasos. Sabiendo lo que debes hacer, pero sin constancia para llevarlo a cabo. Alegre por fuera, lleno por dentro de miedo a que se eternice tu tristeza. No añoras lo que no volverá, pero con pavor de no tener nada más que añorar en tu vejez. 

Y sin embargo, todavía puedes dar, puedes servir, puedes enseñar, puedes disfrutar, te puedes entregar y puedes recibir. Puedes amar y ser amado. Si ha de aparecer, aparecerá. Si ha de ser, será. Y si no, en los brazos de tu Creador reposarás.

Lloras

Lloras cuando Él te escucha
Ruegas por saber qué te pide
Clamas cuando Él te acurruca

Gimes por tu soledad infinita
Bebes de quien sabes que vive
Pides y el pecado Él te quita

Almas, fuego, valor

Tienes miedo y no sabes a qué. Te refugias en la intimidad con Dios porque en la soledad de fuera hace mucho frío. Quieres vivir por tu gente pero estás agotado, sin fuerzas. Pasan por tu cabeza palabras de profeta que se quedan sin público que las escuche. Pasión por las almas que no encuentra canal para dar fruto. Sueñas cruzadas y no tienes ni piernas para arrodillarte. Quieres amar como hombre y no hay quien te ame. Te indigna tu pecado y suplicas poder vencerlo. No sabes aún lo que Dios quiere, pero quieres lo que Él quiera. 

Dame almas, dame fuego, dame fuerzas, dame valor, arranca lo que queda malo en mí y protégeme de los inicuos.

El mar sin olas

Silencio de palabras, que no de sentimientos, ni de temores, ni de leves esperanzas que apenas decoran la tristeza del alma herida y cansada.

Eres como río que pronto desemboca en un mar sin olas, sin mareas que cambien la monotonía de la quietud.

Los recuerdos son sombras en las que te cobijas del abrasador sol de la soledad, pero no son agua con la que calmar tu sed.

Miope de anhelos, sordo de deseos futuros, mudo de dolores, hueles la espina y no la rosa, tocas el clavo, no la madera de tu cruz.

Contemplas almas sin rumbo, empujadas al abismo por perversos siervos de las tinieblas, pero tu ira queda sin grito que dé testimonio.

Sueñas nuevas moradas prometidas, oteas el reflejo de la liturgia eterna y suplicas ser digno de tamaña grandeza.

La batalla

Cada noche es una batalla, un ir y venir de lamentos, de miedos, de angustias, todo ello sucedido de chispazos de esperanza, de paz y efluvios que dejan en el alma turbada cierto aroma celeste.

No sabes si estás presto a partir o queda un largo recorrido por delante. Te preguntas si ya lo has hecho todo o en realidad casi no has empezado a hacer lo que se te ha asignado. Presientes que la soledad te acompañará en lo que te queda de peregrinación, pero lo mismo te esperan en el próximo valle para ir de la mano.

Rezas, clamas, te acurrucas cual niño pequeño y finalmente lloras conmovido al ver que el fuego de tu alma no se ha apagado. Y entonces quieres ir y prenderlo todo con esa llama que no se consume. Y entre sueños de profeta tus ojos se cierran. Hasta la próxima noche.

Dolor, perdón, oración

Dolor. Todo es dolor. Todo es sufrimiento. Todo es soledad que no aprende a saciarse de quien todo lo llena. Ya no sabes si te duele más el cuerpo que el alma. Cruz constante. Y de repente, se te aligera el peso. Quien sabe tus límites envía la ayuda que necesitas para no desplomarte del todo.

Te horrorizan tus pecados, aunque los de ahora hace unos años habrías considerado que eran poca cosa. Mas nada es poco cuando se ofende a Dios. Qué no darías por no pecar más, pero mientras tanto oyes aquello de “bástate mi gracia” y lavas tu inmundicia en el sacramento del perdón.

Debes rezar más. Debes sobre todo interceder por otros. Ya has visto cómo el  Padre te escucha. Y ya has visto cómo se complace en que ruegues a sus santos para que le hablen de tus peticiones. Y qué no decir de la Madre de tu Señor y madre tuya. Busca su maternal abrazo, su celestial consuelo. 

Dolor. Todo es dolor. Cruz constante. Todo es gracia. Todo es luz si abres los ojos, levantas la vista, dejas de lloriquear por lo que has dejado atrás y caminas hacia la meta, que es Cristo.

Pienso, luego escribo

Te paras a contemplar tu presente desértico y presientes que no queda oasis alguno antes de llegar a la orilla del océano de la eternidad.

No estás solo, pero sólo te acompañan los recuerdos.

Sabes cuál ha sido tu gran error, pero no existe máquina del tiempo que te permita evitarlo.

La cruz, el sufrimiento y la prueba son tus compañeros inseparables de viaje.

Desprecias tanto el pecado que no acabas de entender por qué todavía lo cometes.

La esperanza es esa novia cuya mirada enciende tu corazón. Sus besos y sus abrazos te dan la vida.

No es la primera vez ni la segunda que estás en tierra de nadie, pero ahora no hay un Jordán que atravesar, ni una Comarca a la que regresar ni un mundo mágico esperando dentro del armario.

Lo mejor de hablar a Dios es que sabes que te escucha.

Reconocer lo malo que hay en ti y detestarlo, es el primer e imprescindible paso para librarte de ello.

El que va de víctima toda su vida hace que todos los que le rodean sean víctimas de su necio victimismo.

Hay quienes viven la mar de cómodos sin cortar el cordón umbilical que les permite no tener responsabilidad alguna.

No conozco ningún polluelo que quiera quedarse para siempre en el nido una vez que aprende a volar.

Es cruel hacer a los demás responsables de tus maldades. Es cruel aprovecharte de la bondad de quien te quiere para convertirle en esclavo de tus miserias.

No hay verano que derrita el hielo de la soledad del alma que se quedó huérfana del amor que era para toda la vida.

Quién fuera…

Sentado a la sombra del roble milenario, con tu vieja Biblia de pastas negras en las manos... anhelas la eternidad que vislumbras en sus páginas

Sentado a la sombra del roble milenario, con tu vieja Biblia de pastas negras en las manos… anhelas la eternidad que vislumbras en sus páginas

Quién fuera voluta de humo que se disipa ofreciendo un grato dibujo a los últimos ojos que la contemplan.

Quién fuera fresca y agradable fragancia que pinta una sonrisa placentera en el rostro que la respira antes de convertirse en mero recuerdo.

Quién fuera aquí más nada para serlo allí todo.

Quién pudiera ser huella en la arena que las olas borran.

Quién pudiera ser sol del ocaso que no espera amanecer.

Quién fuera estrella que se esconde tras nebulosa de colores imposibles.

Quién fuera flecha que ya no cae en tierra.


Luis Fernando Pérez Bustamante

14 comentarios

  
Ana (Inés, difusora de la VVeD)
"Lloras

Lloras cuando Él te escucha
Ruegas por saber qué te pide
Clamas cuando Él te acurruca

Gimes por tu soledad infinita
Bebes de quien sabes que vive
Pides y el pecado Él te quita"

Simplemente bello.
06/09/22 8:26 PM
  
Uvas agraces
Los frutos speiros
06/09/22 8:37 PM
  
JL Ramos
Qué bello, don Luis. Y cuánto le añoramos muchos. Y cuánto bien nos ha hecho a tantos. Vuelva, milite, guerree, inspire, consuele, aliente, denuncie, agradezca. Yo rezo por usted y le agradezco su testimonio. ¡Y que viva Dios e Infocatólica!
06/09/22 8:44 PM
  
Silvia Sueyro
Hermosos sus escritos.
06/09/22 9:34 PM
  
Peter
Pues don Luis, también destaca por su pluma, pero honestamente la apologética se le daba de maravilla.
Vuelva como los grandes toreros, aún tiene que dar muchas tardes de gloria. No se haga de rogar
06/09/22 10:17 PM
  
África Marteache
Gracias, Luis Fernando, por compartir con nosotros tus preciosos textos. Que Dios te bendiga y la Santísima Virgen de la Esperanza extienda su manto sobre ti. Porque lo que nos sostiene es la Esperanza.
06/09/22 10:21 PM
  
penc
Tambiém me gustó mucho ese Ana, muy bonito. Relajante el post, me gusta.
06/09/22 11:20 PM
  
augusto padilla
Felitaciones por estos escritos que elevan el espíritu,alejándolo del activismo.
07/09/22 12:20 AM
  
sofía
Transmite un no sé qué de qué sé yo. Pero suena auténtico, eso sí.
07/09/22 12:59 AM
  
Mónica Martínez
Gracias. Para mi es un regalo enorme haberlos leído, y releerlos poco a poco.
Gracias por compartir esta "parte de ti".
Que Dios te siga bendiciendo y que, si es Voluntad de Dios, puedas seguir compartiendo los dones que Él te ha dado con nosotros.
07/09/22 1:21 AM
  
Alberto Monche Maristany
Luis Fernando:

Te he hechado s faltar todo este tiempo. Nunca me enteré de la existencia de tu bog, para seguirlo.

Espero con ansias tu próxima colaboración en Infocatólica.
07/09/22 6:43 AM
  
maru
Simplemente "preciosos", que es decir poco. Para mí el más "precioso", es el del mar:"me asomo a ti". Maravilloso!!!
07/09/22 2:38 PM
  
Javier Navascués
Me han gustado mucho tus textos Luis Fernando...llenos de belleza y profundidad, de mística...de dolor, de soledad, de ausencia....👏👏👏👏👏👏👏👏no se puede expresar mejor esos sentimientos que a nadie nos son ajenos y que nos hacen reflexionar y elevarnos desde lo oculto de nuestro aposento....
07/09/22 2:47 PM
  
José Díaz
Conmovedor y hermoso. Gracias, Luis Fernando. Muchísimas gracias. El Señor le bendiga y la Virgen Inmaculada le proteja.
07/09/22 3:38 PM

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