Arzobispo anuncia iniciativa que lo cambiará todo

(ECOS de la CAVERNA) A veces se acusa a los obispos de inmovilistas y de estar muy cómodos en su sillón mientras arde Roma y los católicos apostatan por millones. Un obispo argentino ha demostrado que no hay nada más lejos de la realidad.
Cuando Mons. Renato Panchamplero, arzobispo de Tortuguitas (Argentina), convocó una rueda de prensa para esta mañana, los periodistas nos mostramos algo reacios a acudir. A fin de cuentas, las ruedas de prensa episcopales tienen toda la emoción de contemplar durante horas cómo lava una lavadora, pero quitándole las partes entretenidas.
Sin embargo, cuando el Encargado de Medios de Comunicación y Cosas de Esas nos contó que se iba a anunciar una iniciativa verdaderamente novedosa y que transformaría la vida eclesial, hicimos fuerza de flaqueza y acudimos en masa. El hecho de que también nos dijera que al final se ofrecería un vinito español con embutidos pata negra no tuvo nada que ver, claro, por la ética periodística y demás.
El arzobispo llegó rodeado del tradicional grupito de clérigos trepa, esperó a las fotos de rigor mientras hacía el símbolo de la victoria con los dedos e inició sin más preámbulos la rueda de prensa.
“Mis queridos hermanos y hermanas periodistas, tengo el inmenso placer de anunciarles una iniciativa que lo cambiará todo. Algunos me han criticado porque las cifras de asistencia a Misa en la archidiócesis están por los suelos. Y no crean que no sé que es Mons. Peláez, de la diócesis de al lado, quien propala esos rumores malintencionados. Pues se le va a caer la cara de envidia cuando sepa lo que vamos a hacer para atraer a los jóvenes a montones. ¡A montones!”.
El arzobispo miró a un lado y a otro para cerciorarse de que todos los ojos estaban puestos en él y exclamó, con una beatífica sonrisa de satisfacción: “Vamos a crear… ¡UNA PÁGINA WEB PARA LA DIÓCESIS!”.
Cuando el silencio posterior comenzó a hacerse incómodo, el Vicario de Relaciones Institucionales y Gerontocráticas inició un aplauso, débilmente secundado por el resto de clérigos presentes.
“Quizá no me he explicado bien”, continuó el obispo, visiblemente molesto por la falta de entusiasmo que había despertado su anuncio. “Es una página web, en Internet. Y según me han explicado, se puede consultar por teléfono y todo. ¡Desde cualquier sitio!”.
“¿Y qué?”, preguntó un periodista anónimo desde la tercera fila, con palabras que dejaban traslucir un cansancio infinito.
“Pues está claro: ¡una página web! ¡Web! Como les explicará mejor D. Verecundio, responsable de la Pastoral Juvenil, ahora todos los jóvenes están en Internet, así que se me ocurrió una idea genial: pues vamos a hacer algo que sea moderno, en Internet”, explicó el archiprelado, dando codazos a D. Verecundio para que tomara el relevo.
“Así es”, continuó el sacerdote, apoyado inestablemente en su bastón. “Nos ha ayudado un chico de mi parroquia, que hizo un módulo de informática. Solo nos ha costado tres meses y veinte mil euros. Ahora que ya hemos puesto en la página las cartas pastorales de monseñor, solo tenemos que sentarnos y esperar que vengan los jóvenes de Internet”.
“¡Nada más que esperar!”, exclamó el arzobispo, abriendo los brazos en paternal gesto de solicitud pastoral. “¿Qué les parece?”.
Viendo que los periodistas nos íbamos a echar al cuello del prelado y para evitar preguntas impertinentes, el P. Hadulón Muchacera inició a toda prisa otra ronda de aplausos y vítores: “¡Viva el Señor Arzobispo! ¡Viva! ¡Y la madre que lo parió! ¡Viva! ¡Y el vino español por esa puerta a la derecha! ¡Viva, viva, viva!”.
Así terminó la rueda de prensa, con el vinito y unos embutidos desgraciadamente mucho más escasos de lo prometido. No sé qué pensarán mis colegas, pero yo no vuelvo a una rueda de prensa episcopal. Ni todos los lomitos y morcillas de Arabia y las mil y una noches podrían compensarlo.
14 comentarios
Qué buena pasquinada.
En verdad, hay que saber reírse.
Gracias, desde mi caverna!
2. Porque los jóvenes sólo se ponen en camino con su smartphone...
3. La verdad es que es una nueva moda de línea pastoral guay que "lo cambiará todo", en modo Hakuna o así, porque es producto de la nueva formación de los Sacerdotes en el Seminario, un camino +digital de nueva evangelización en la diócesis argentina de Tortuguitas.
4. Avalado por el Sínodo de la Sinodalidad como punto de partida, no de llegada de no retorno.
5. Ha gustado tanto este nuevo modelo pastoral digital de nueva evangelización de los jóvenes, que los monjes se han puesto a bailar por youtube, algunos curas se han puesto en modo "influencer" promocionando suplementos nutricionales y vitaminas en sus redes sociales para que los jóvenes no desfallezcan por el camino.
6. Además, otros curas DJ dan conciertos online y otros curas cursos de guitarra para que los jóvenes toquen en las Misas en camino.
7. Tal ha sido el éxito de esta nueva linea pastoral que se ha alcanzado la prometida primavera primaveral del espíritu del Vaticano II, y el arzobispo de Tortuguitas está como liebre, adelgazada fuera del sillón y la comodidad, perseguida por galgos obispos de otras diócesis que desean implementar su exitoso modelo y por galgos periodistas que lo quieren publicar. Tal ha sido el éxito mundial que el Sínodo de la Sinodalidad lo ha propuesto para un organismo vaticano para la misión digital con objeto de evitar los riesgos de polarización en las redes sociales entre progres y tradis. Hasta los ultra-progres de la Conferencia sinodal alemana le han dado el visto bueno para los jóvenes, jóvenas y jóvenos alemanes. Y hasta ha llegado a oídos del Papa León XVI que lo quieren implementar en España en modo ultra-tradi y a algún obispo ultra-progre no le ha gustado y se ha chivado a El País.
NOTÉE INFORGMATIVÉE de la Direction Nationale de l'Humeur: La Cavergna n'est pas de veritée. Est inventée. Mucho inventée. Paga geig, ja, ja. Croissant.
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Vive la libertée d'inventer!!! jajajaja.
Y es que siendo argentyno, desconocía que ese obispado pagó nada menos que 20.000 euros.
¿Y por qué no quiso pagar en pesos argentinos?
Saludos cordiales.
Consúltenos la próxima vez, Mons. Renato, le podemos dar ideas.
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