29.10.24

Entrevista al P. Luis de la Puente S.J. que nos enseña a amar la oración mental

¡BUSQUEMOS SER ALMAS DE ORACIÓN! ¡ALMAS DE PROFUNDA VIDA INTERIOR! (Ante un mundo desquiciado por la materia, la vanidad, el orgullo pestilente, el consumismo voraz, el relativismo moral maquiavélico, la impureza y degradación de costumbres, la indiferencia y relajación religiosa, los crímenes más infames contra la vida, la familia y el propio ser, etc… la MEDITACIÓN nos lleva al verdadero objetivo del hombre: identificación y configuración con Jesucristo Nuestro Señor en la oración) Desde los estudios de televisión “SAN JORDI", el periodista católico Javier Navascués entrevista al venerable PADRE LUIS DE LA PUENTE de la COMPAÑÍA DE JESÚS.

Una entrevista memorable que busca enseñar a todos los cristianos amar y practicar la ORACIÓN MENTAL, oración que tantos frutos ha dado en las almas y tantos santos se han ratificado. Se trata, si, de una reconstrucción ficticia que anima a las almas a buscar la santidad y perfección de estado meditando los MISTERIOS DE LA FE. Esperamos que este formato les ayude a desear ser ALMAS DE ORACIÓN con el fin último de conocer a Dios Nuestro Señor más íntimamente para alcanzar la configuración con Él, imitándolo, en su caridad, mansedumbre, fuego interno del gozo del Espíritu Santo en el alma…

2 comentarios

  
Pacomio
Felicitaciones.
Magnífico.
Muchas gracias.
29/10/24 5:09 PM
  
Jaume
Muchas gracias. Par a qué queremos el yoga y otras lindezas?
30/10/24 12:33 AM

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28.10.24

Francisco Gilet habla de la web España en la Historia y su libro que se presenta el miércoles en Madrid

El próximo miércoles 30 de Octubre la Fundación Enraizados realizará la presentación del libro “España en la Historia III". El acto tendrá lugar a las 7 de la tarde en la Librería Tercios Viejos (Calle de María Panés, 4, Madrid).

José Castro Velarde, presidente de Enraizados, presentará el libro y entrevistará a su prologuista, Dña. Inés Ceballos Fernández de Córdoba, una valiosa voz en la narrativa histórica de nuestro país. Posteriormente podremos escuchar una conferencia del historiador D. Fernando Paz, quien contextualizará el libro en la España que vivimos.

​La obra es un tributo a la esencia de España, a los valores que la han guiado a lo largo de los siglos, y que aún hoy, deben inspirarnos a seguir defendiendo nuestra identidad y legado cultural. Es una oportunidad para redescubrir nuestras raíces y conectar con la historia que nos hace estar orgullosos de ser españoles.

Este libro, tejido por los artículos de los voluntarios de la web de Enraizados: España en la Historia, nace después de meses de esfuerzo compartido sumándose a los dos anteriores volúmenes con una misión clara: ofrecer artículos veraces y precisos sobre diferentes episodios que han dado forma a nuestra nación.

​Toda la información del libro la encontrarás en este enlace:

https://enraizados.org/nuevo-libro-espana-en-la-historia-vol-iii/

​Con este motivo entrevistamos al coordinador del libro, Francisco Gilet:

Francisco Gilet Girart. Ochenta y un años. Coordinador de España en la historia. Abogado ya no ejerciente. Lector empedernido desde la adolescencia. Entusiasta del Siglo de Oro español. Político durante trece años. La función que actualmente desarrolla le ha permitido conocer y tratar a un grupo de verdaderos intelectuales de la historia, que, sin ser historiadores la mayoría de ellos, dedican su esfuerzo y conocimientos a expandir el rico contenido de nuestra historia. Merecedora no solamente del respeto, sino también del elogio en infinidad de causas y circunstancias. En ese empeño pone su ilusión y su trabajo para que cada semana salgan editados y maquetados los artículos recibidos, una vez pasados por el oportuno corrector. Así mismo se emite un boletín semanal a más de 2.200 suscriptores anunciando los artículos publicados, los cuales, también son convertidos en videos y colgados en YouTube, con audio y música. Es decir, un encargo realmente ilusionante.

¿Cómo nace España en la historia y con qué objetivos?

Podría decirse que fue un detalle de los RR.MM. ya que todo el proyecto, impulso personal del presidente de Enraizados, José Castro, inició su andadura en la red el 7 de enero de 2019. Un reducido número de voluntario, de diversas formaciones pero con un común denominador, el amor, orgullo y respeto por nuestra historia, emprendimos la tarea de publicar artículos sobre personajes, episodios y efemérides que hablasen de su grandeza. Lo que nos empujaba era informar de tales hechos, dar a conocer los ignorados, descubrir los ocultos y, fundamentalmente, provocar en el lector la curiosidad de extender sus conocimientos sobre los objetos de su lectura. Y, modestamente, entiendo que lo hemos logrado. Aquel reducido número de autores inicial, en la actualidad alcanza los dieciséis y el de lectores se acerca a los mil semanales. Y el grado de aceptación se desprende tanto de los mensajes como de los comentarios recibidos, que nos animan a seguir por la senda iniciada. Hasta en Mongolia tenemos algún suscriptor que nos sigue, así como en Túnez, Arequipa, Mendoza y Cuba.

¿Qué tipo de artículos ofrecen al lector y con qué periodicidad?

A las tres secciones mencionadas, a principio de este año, añadimos una cuarta que titulamos Colaboraciones. Se trata de trabajos que, dentro del contexto de la historia de España, no es posible encasillar en alguna de las señaladas. Por ejemplo, la historia de un capitán de caballería en el asedio de Teruel durante la guerra civil. O comentarios sobre la Constitución Europea en el entorno de nuestra soberanía. Son ya 1.685 los artículos publicados, dos o tres por sección incluidos en la página semanalmente. El número, los temas, el facilitar su localización nos impulsó a crear otra sección que titulamos Colecciones. En ellas se recopilan los artículos publicados o que se vayan publicando, por su temática; la presencia de la mujer en el Nuevo Mundo, los castillos de España, la Hispania Visigoda, los españoles en el Nuevo Mundo…El lector que desee hallar un personaje o un hecho tiene la facilidad de desplegar una colección y buscar y encontrar respuesta a su interés.

¿Cómo se pueden inscribir en la página y por qué merece la pena hacerlo?

Ya he mencionado que los autores guían su esfuerzo tanto el apremio y estima a nuestra historia como el ansia de darla a conocer y en ese empeño, como coordinador del proyecto, se me acumulan los artículos pendientes de insertar en nuestra página https://espanaenlahistoria.org/

Son trabajos entresacados bien de labores personales bien de fuentes diversas que se hallan esparcidas por toda la red. Fuentes que precisan, naturalmente, de una búsqueda y de una confrontación para no caer en el error o el engaño. No se pretende una función instructiva ni plenamente docente, pero sí referir la verdad, sin manipulación alguna, y plasmando la realidad que esconde el tema tratado. Realidad en muchas ocasiones, lamentablemente, tergiversada por intereses espurios, cuando no malintencionados. Publicitar, así pues, la verdad también es un objetivo de España en la Historia, desde la modestia de los autores, excelsos en dedicación y obra.

¿Por qué decidieron publicar los artículos de historias en varios libros?

En el inicio esta aventura, ya va para seis años, la primera preocupación no era el comenzar sino el mantener en el tiempo la letra y el espíritu del proyecto. Transcurrieron los meses y, de pronto, nos comenzaron a solicitar que lo que se plasmaba en la pantalla pudiese ser recordado en papel. Una petición de los lectores que cumplimos en octubre de 2020, es decir, al año de la salida del primer artículo y que continuamos en octubre del 2022, para llegar al tercer volumen en el presente 2024. La financiación de todos los volúmenes surge de los propios interesados que aportan donaciones según sus deseos, al tiempo que reciben los ejemplares que solicitan. Los libros se autofinancian por completo, sin que exista un especial ánimo de lucro, por el contrario, un implícito deseo de hacerlos asequibles. Y lo estamos logrando, gracias a Dios.

En el primero lo dividen por secciones episodios, personajes y efemérides…El segundo ya los artículos van por orden alfabético, igual que en el tercero…¿Por qué pensaron hacerlo así?

Cuando nos planteamos la maquetación del primer volumen seguimos el mismo formato de la página web, manteniendo la distribución por las tres secciones, Episodios, Personajes y Efemérides. Cuando el segundo, introducimos la variación de distribuirlos alfabéticamente, según el título del artículo, pues, consideramos que ello provocaba una mayor agilidad a los textos, al tiempo que, la lectura podía ser continuada dentro de la variedad. De nadie recibimos comentario negativo y hemos mantenido el formato. Lograr un hilo conductor en todos los artículos y en su paginación, sinceramente, es un trabajo que excede de nuestras posibilidades, materiales y económicas.

Destaca la calidad y el rigor de los artículos, fundamentados con fuentes fiables. ¿Qué supone para ustedes poder sacar este tercer libro?

Un triunfo para el grupo de voluntarios que no están cejando en su esfuerzo y que, satisfactoriamente, comprueban que nuevos voluntarios se ofrecen a aportar su esfuerzo y conocimientos para mantener vivo y floreciente este proyecto que ha devenido en una realidad; publicar cada semana siete u ocho artículos de forma continuada durante más de cinco años, no creo que esté al alcance sino de personas que adoran nuestra historia y se enorgullecen de los hombres y mujeres que la han construido, de los hechos que jalonan todo el mundo y de días que merecen ser recordados.

De ahí que, para todo el equipo de España en la Historia, no sea un pasatiempo o un mero entretenimiento, sino que esa calidad, en su modestia, es fruto del rigor con el cual cada autor se enfrenta al tema elegido. Referirse a Bernardino de Sahagún y su diccionario trilingüe castellano-latino-mexicano o a Catalina de Bustamante, primera maestra en Nueva España o al puente Farnesio en Flandes o la inmensa labor evangelizadora y civilizadora de franciscanos y jesuitas, es adentrarse en la esencia de nuestra historia con el ansia de que sea más y mejor conocida. En gran medida es dar una contundente respuesta a los movimientos e ideologías indigenistas y colonialistas.

De nuestros artículos emergen la primera universidad en Nueva España, el primer hospital para naturales en México, el primer centro docente para mujeres indígenas, el acueducto de Querétaro, el Camino Real… España dejó en el Nuevo Mundo el mayor número de construcciones, edificios o bienes declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nada comparable con las vacuas herencias de ingleses, holandeses, franceses cuando abandonaron sus colonias. No dejaron ni sus indígenas naturales, cuando la Corona los estimo sus súbditos desde el primer momento. Trabajar en todo ello, el tiempo dedicado está mereciendo el reconocimiento y la acogida que está recibiendo, tanto en la web como en YouTube. Esto último, otro campo de reflejo de los artículos. Los cuales, una vez publicados, son pasados a video con audio y música y colgados en el Canal de España en la Historia; https://www.youtube.com/channel/UCIWUq2nK6rvfvNJIrzRdgJQ

¿Por qué merece la pena comprar este y también el resto de los libros de la colección?

Se trata de una recopilación de los artículos que han recibido una mayor atención por parte de los suscriptores al boletín semanal, como también aquellos que merecen ser destacados por cualesquiera motivos, hechos poco conocidos, personajes olvidados, efemérides destacadas. Todo ello es recogido en esos volúmenes de lectura fácil, al tiempo que formativa. Cada artículo pretende ser una provocación en el lector que le motive a la búsqueda de más información, más detalles, más conocimientos. Y, sin duda alguna, más de un descubrimiento surgirá de sus páginas acerca de un hecho o personaje del cual no se conocía su existencia. Conocer la historia de España siempre merece la pena.

¿Cómo se pueden encargar estos libros?

Son diversos los medios que se dan para la adquisición de los ejemplares:

-En la oficina de Enraizados, Calle Rodríguez San Pedro 13.

Piso 4, puerta 3. 28015 Madrid

-Teléfonos: 915 048 065./ 627 008 895

En la web de la Fundación Enraizados:

www.enraizados.org

concretamente

https://enraizados.org/nuevo-libro-espana-en-la-historia-vol-iii/

En este correo de Paloma Vázquez

[email protected]

Por Javier Navascués

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Carla Toscano: "Según los cánones feministas de Errejón, debe ir a la cárcel, aunque fuese inocente"

Carla Toscano analiza a fondo el caso Errejón, símbolo del cinismo y podedumbre moral de la izquierda. Según ella se ha demostrado la gran mentira del feminismo, y paradójicamente, es cuando más feministas se han puesto muchos políticos. El sistema feminista es un sistema injusto, despiadado e hipócrita que hay que cambiar. Y la manera de cambiarlo no es siendo como ellos.

Carla Toscano de Balbín. Católica practicante y madre de 2 hijos. Concejal y Portavoz Adjunta de Vox en el Ayuntamiento de Madrid. Diputada nacional en las XIII y XIV legislaturas. Fue portavoz de la comisión de Igualdad y de la Comisión de Violencia de Género. Antes de la política fue activista desde la sociedad civil por la defensa de la vida, la familia y contra la ideología de género.

¿Cómo valora el reciente escándalo de Errejón y qué consecuencias puede tener?

Es un circo, un despropósito, desde todos los puntos de vista. La versión española y cutre del “Me too”. Un político aliado que es acusado de agresión sexual por varias mujeres. Un partido feminista, el suyo, que teniendo sobre la mesa las acusaciones de las supuestas agredidas mira para otro lado. Los demás partidos haciendo leña del árbol caído y sacando pecho a ver quién es más feminista. Ni una prueba de nada. Declaraciones de dos rombos de las supuestas víctimas sobre prácticas sexuales degeneradas. Una de las supuestas amantes que después de ser supuestamente agredida se va con él a seguir la fiesta dejando a su hija de un año con 40 de fiebre. Una periodista loquísima siendo el paño de lágrimas de las agredidas. Instagram como lugar para declarar. La presunción de inocencia pisoteada por enésima vez… Lo dicho; un circo.

Y las consecuencias de este circo son políticas y afectan sobre todo a la izquierda: dimisión del interfecto y cierto desprestigio de Más Madrid ante sus votantes con el correspondiente beneficio para Podemos. Muchos huelen elecciones cerca y hay que sacar los cuchillos ya.

¿Por qué deja en evidencia la hipocresía absoluta de la izquierda y del feminismo oficial?

El hecho de que el partido Sumar supiera de estas acusaciones y lo hayan tapado, aunque ahora digan que no lo sabían; que lo supieran periodistas requetefeministas y callaran, demuestra, una vez más, que al feminismo no le importa nada la mujer. Llevo varios años diciendo que el feminismo odia a la mujer porque odia todo lo que es esencial en ella: el don de la maternidad, la feminidad, la belleza, la capacidad de amar y de cuidar… La odian tanto que han aprobado leyes que anulan la identidad de la mujer: la ley Trans; la odian tanto que promueven leyes que rebajan las penas a sus agresores: la ley de Libertad Sexual; la odian tanto que promueven leyes que castigan y convierten en un infierno las vidas de nuestros compañeros y de nuestros hijos: la ley contra la Violencia de género y la Ley de Libertad Sexual.

La odian tanto que promueven que aborte, que acabe con su hijo y sufra toda la vida la carga de la culpa. Odian tanto a la mujer que la consideran un ser débil y pusilánime que necesita la tutela del feminismo, las cuotas y la paridad para que pueda salir adelante. La odian tanto que miran para otro lado cuando el que agrede a la mujer es africano, o cuando la mujer agredida es de derechas, o cuando el supuesto agresor es de izquierdas, que es lo que ha pasado con Errejón.

Me recuerda a la escena de “Casablanca” en la que el Capitán Renault, después de que se canta la Marsellesa, quiere cerrar el local y le dice a Rick: “¡Estoy escandalizado de saber que aquí se juega!” y acto seguido aparece el crupier con un fajo de billetes y le dice “sus ganancias, señor”.

Errejón que ha reconocido su culpabilidad y la mentira de su vida. ¿Cree que esta mentira e incoherencia dinamita totalmente la credibilidad de su partido?

Sí ha reconocido que ha vivido en una mentira, pero yo no diría que ha reconocido su culpa. No ha dicho explícitamente que haya agredido a nadie. Hace alusiones, en su estilo pretencioso e insufriblemente rebuscado, a cierta incoherencia de vida y a no haber dado suficiente importancia a los cuidados, pero yo de ahí no deduzco una confesión de agresión sexual.

En todo caso, y aparte de lo que diga la Justicia, creo que su imagen ha quedado dañada, pero no mucho; es decir, su imagen estos días queda dañada ante los que no le votábamos. Pero los votantes de muchos partidos son muy fieles a sus políticos independientemente de lo que hagan y de las evidencias que tengan delante, por eso no tengo muchas esperanzas de que estos supuestos encubrimientos y doble moral contribuyan a desmontar el feminismo. Y si además fuera absuelto, creo que en unos años hasta podría estar de vuelta. Ya pasó la época en que la sociedad exigía a sus representantes ejemplaridad y un escándalo sexual costaba la carrera de un político. Hoy en día todo vale.

¿En qué medida ha caído en su propia trampa al defender que nunca se puede dudar de una mujer que denuncia?

¡Eso es lo más maravilloso de este caso! Cada “aliado” feminista, como Errejón, que durante años ha negado la existencia de denuncias falsas contra los hombres, que ha sostenido que a una mujer hay que creerla siempre y sin pruebas, que ha frivolizado de tal manera con el concepto de violencia que ha considerado como agresión cualquier cosa que no le guste a una mujer, se ha cavado su propia tumba. Según los propios cánones feministas de Errejón, tiene que ir a la cárcel, aunque realmente fuera inocente.

Por eso muchas veces interpelo a los hombres que me escuchan, a los políticos de cualquier color que votan a favor de las leyes de género o que votan a partidos que aprueban estas leyes, para que reaccionen y sean conscientes de que no sólo están poniendo la cabeza en el patíbulo; están dándole el hacha al verdugo para que se la corte. Perpetuar el dolor de los hombres inocentes negando las denuncias falsas y validar la palabra de una mujer simplemente por su sexo, además de ser una gran mentira antropológica, es un trato absolutamente cruel hacia los dos sexos que se está pagando muy caro. Ahora le ha tocado pagar a él.

¿Cómo este caso es reflejo de una sociedad amoral y sin apenas referentes trascendentes y sin respetar la intimidad?

Las supuestas víctimas o amantes de Íñigo Errejón están contando historias repugnantes sobre las prácticas sexuales que realizaban. Esto, en primer lugar, me parece una intromisión intolerable en la vida privada y un ataque al derecho a la intimidad de cualquier ciudadano. Porque si hubo agresión, esto se cuenta ante la policía y un juez; pero no, se está contando a los cuatro vientos. Y los ciudadanos no tenemos derecho a conocer las prácticas sexuales de terceros.

En segundo lugar, y aunque ahora muchos se escandalicen, lo más triste es que esas conductas sexuales, si son verdad, no tienen nada que ver con el amor, el respeto ni nada parecido. Se trata de utilizar al otro, de usarle y tirarle para nuestra propia diversión.

Llevan años contándonos que cualquier cortapisa moral, especialmente en materia sexual, es retrógrada y nos oprime; que tenemos derecho a hacer todo lo que queramos, que estamos hechos para el placer y no para el compromiso, el esfuerzo o el sacrificio; que el amor romántico, la fidelidad y el autocontrol nos oprimen; que todas las prácticas sexuales son válidas mientras haya consentimiento; que nadie puede poner límites para que tengamos y hagamos lo que queramos; que la felicidad está en los sentidos y no en el alma. Se ha anulado la parte espiritual de varias generaciones y el resultado son personas perdidas moralmente y esclavas de sus peores instintos. Se anima a las personas a llevar estas vidas vacías y cada vez son menos los que tienen la fortaleza de no dejarse llevar por el camino fácil y de falsa felicidad que ofrece el mundo.

¿Por qué mucha gente acepta llevar una doble vida y solo duele cuando se hace público?

Como decía antes, el mundo arrastra a muchas personas y eligen un mal camino. Pero ese mal camino, que, seamos sinceros, cada vez está más aceptado socialmente, ante determinados grupos o sectores todavía no está bien visto. Por eso tienen que fingir.

Ciertas costumbres, ciertas conductas sexuales -por circunscribirnos al caso que nos ocupa-, ciertas prácticas, como las de mujeres que se acuestan con sus jefes para conseguir ascender en su trabajo o gozar de ciertas prerrogativas profesionales o económicas, no están “bendecidas” por la mayoría social y hay que llevarlas a la práctica a escondidas. El problema es cuando te pillan, y que te pillen cuando tú has presumido de lo contrario; la gran hipocresía de predicar una cosa y hacer la contraria.

¿Hasta que punto este caso pone la puntilla al gran desprestigio de la política?

Relacionado con lo anterior, los ciudadanos lo primero que tienen que pedir a un político es coherencia. Ahora mismo en España tenemos a políticos que llegaron a la presidencia de un país mintiendo, dando lecciones sobre la verdad. Tenemos a ladrones dando lecciones de honradez. Tenemos a jóvenes con sueldazo de diputados dando lecciones sobre las penurias de los jóvenes. Tenemos a mujeres que deben su cargo a haberse acostado con el jefe dando lecciones sobre la dignidad de la mujer, y tenemos a partidos que se han dejado fortunas en prostitutas o que han silenciado posibles agresiones a mujeres dando lecciones de feminismo. Es una tomadura de pelo consentida. La mayoría traga, mientras sean los suyos, pero no deja de ser absolutamente hipócrita que aceptemos algo en privado y lo condenemos en público.

El caso de Errejón tiene muchas facetas. Además de la hipocresía, además de sacar a la luz las dinámicas de algunas mujeres para conseguir un cargo, de sacar a la luz la degeneración moral-sexual de algunos líderes, este “Me too” en mi opinión pone de manifiesto lo desnortada que está la política española: sí, se ha demostrado otra vez la gran mentira del feminismo, y paradójicamente es cuando más feministas se han puesto muchos políticos, periodistas y ciudadanos. Su actitud ha sido: “El feminismo es un fraude, pero juzgo a Errejón con los parámetros feministas”. ¿Cómo? Si el feminismo es un fraude, respetemos la presunción de inocencia y pongamos en cuarentena las declaraciones de las mujeres que le acusan hasta que no se demuestren. Si queremos ser ecuánimes y justos, no seamos feministas, por favor.

Este circo pone en evidencia la incoherencia y falta de solidez ideológica de la clase política y periodística, porque están haciendo lo mismo que criticaban.

Dicho esto, entiendo que en este caso muchos hombres inocentes que han sufrido el latigazo inmisericorde del feminismo, de la denuncia falsa, de las noches en el calabozo y de la pérdida de sus hijos, estén disfrutando viendo el “Me too” contra Íñigo Errejón. Pero no por eso deja de ser la evidencia de un sistema injusto, despiadado e hipócrita, el sistema feminista, que hay que cambiar. Y la manera de cambiarlo no es siendo como ellos.

Por Javier Navascués

9 comentarios

  
África Marteache
Es que ese tipo de conductas corresponden a ciertas personas y están incentivadas por el poder. En cierta manera en su carta, de forma incoherente, él también lo dice. El hecho de que se adjudique tal cosa a un espectro político no es más que un arma política que se la creerán los tontos. La forma de tratar a las mujeres, a los emigrantes, a los discapacitados y a todo el mundo es personal, no política, pero se toma como bandera y luego pasan estas cosas.
En casos de persecución la persona que esté dispuesta a salvarte no puedes calibrarla por su ideología, como ocurrió en la IIGM, tampoco el respeto a la mujer, ni a los emigrantes. El facha más facha puede salir en defensa de un emigrante que está siendo maltratado, aunque esté en contra de las políticas de emigración masiva, y no hay ninguna garantía de que un progre se juegue el pellejo por nadie. Si fuera así la cosa sería sencillísima.
28/10/24 9:33 AM
  
Juan Mariner
Veremos lo que sale del "Juzgado de Menores" competente. De la misma manera que los ponen, los derriban.
28/10/24 11:08 AM
  
Seletotsira
Cuando tienes delante la verdad, es difícil
no reconocerla; otra cosa es aceptarla, o por contra hacer un constructo que te romperá.

Carla lo ha descrito muy bien.
28/10/24 11:09 AM
  
Pedro de Torrejón
Hoy día ,si una " mujer " quiere hacer daño a un hombre por las causas y circunstancias que considere oportunas ; no tiene más que denunciar al hombre en cuestión. El juez ,o la juez ; siempre escucharán a la mujer.

Otra cuestión es que cualquier mujer maltratada por un varón sádico tenga miedo a denunciar al maltratador. En cualquier caso , cómo dice el dicho popular :" no maltrata el que quiere ,sino el que puede " .

Hay personas a las que el maltratador , o maltratadora pueden maltratar ; y hay otras personas a las cuáles no pueden hacer lo mismo.

La diferencia del maltratado ; si es hombre o mujer ; es que en el primer caso , tendrá que aportar múltiples pruebas fidedignas ,a ser posible con dos testigos . Y si se trata del segundo caso ; sólo tiene que ir a un juzgado y denunciar al supuesto maltratador ; su testimonio será la única prueba.



28/10/24 12:36 PM
  
Pedro de madrid
Se aprecia una falta de moral que va en aumento, veremos cosas peores al faltar el freno secular, al faltar la religión católica
28/10/24 2:11 PM
  
hidaspess
Tiene su punto de justicia, divina no sé, pero poética sin duda, que un sistema de leyes delirantes concebido para la demonización del varón tradicional, padre de familia, con fe cristiana, adversario del feminismo de género, esté afectando a los abanderados del "hombre deconstruido de las nuevas masculinidades".

Supongo que a fin de cuentas, a este tipo de abusos se llega por no haber recibido una educación y formación cristianas, en donde se nos enseña la dignidad inviolable de la mujer, y lo indigno de cosificarlas como objetos al servicio de los caprichos de otro.

Definitivamente, el relativismo de secta progresista multiplica los abusos y atentados contra la dignidad de la mujer. Mientras que la presencia fuerte del cristianismo supone un blindaje y defensa para la mujer.
28/10/24 3:35 PM
  
Gabriela Mendoza
¡Caramba! ¡Esta mujer es mi ÍDOLA (en el buen sentido)! Lástima que no es presidente de la ONU o algo así. Dijo exactamente lo que pienso del feminismo: ODIA A LA MUJER. Clarito, clarito. Y ni hablemos de cuánto odia al varón: quien nace con genitales masculinos ya incurrió en violencia de género, es un maltratador en potencia. Ojalá algún día el mundo se libre del feminismo y se llene del Cristianismo. Ese día las mujeres podremos vivir tranquilas. Y los hombres también.
28/10/24 4:03 PM
  
Tamayo
La forma de tratar a las personas sí responde a ideologías.
De lo contrario deberíamos pensar que el exterminio de seis millones de judíos no responde a la ideología nazi sino al capricho de unos miles de alemanes.
La ideología política, como la religión, como la cultura en que uno se cría condiciona el comportamiento.
Otra cosa es ese una persona tenga autonomía y decida hacer excepciones.
Un nazi puede decidir tener un amigo judío y protegerlo mientras manda a otros a la cámara de gas.
Un feminista puede tratar a una mujer como objeto.
Etc.
28/10/24 8:06 PM
  
Víctor
Esto lo sabían todos los partidos y me parece una cortina de humo creada y una limpieza para quitar enemigos preparando las elecciones. Mientras el Barça-Madrid y este tipo acaparan la atención Sanchez hace lo suyo y Europa aprueba la censura en redes de internet y castigo.
Pan y circo
28/10/24 11:28 PM

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27.10.24

Rodrigo Fernández Diez: “El católico debe dedicarse a la política, pero no a través de medios inmorales”

Rodrigo Fernández Diez. Licenciado en Derecho por la Universidad Panamericana (Méjico). Maestro en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana. Doctorando en Derecho por el Colegio Mayor de Humanidades (Méjico). Coautor del libro «Los contratos civiles de garantía» (Ed. Tirant lo Blanch) y autor de varios artículos de investigación. Articulista en el periódico «La Esperanza». Fue hasta el año 2023 catedrático de Derecho Romano en la Universidad Panamericana.

En esta entrevista analiza algunos aspectos de la implicación del católico en política según la enseñanza tradicional de la Iglesia.

El clero nos exhorta continuamente, como católicos, a participar en la política. Y hay algunos seglares que se animan a hacerlo a través de los medios que ofrece la democracia moderna, como también los hay que se rehúsan a ello. ¿Existe realmente tal deber? Y si existe, ¿cómo se debe cumplir?

Existe el deber de aportar al bien común a través de la acción política como parte del cumplimiento de nuestros deberes patrios. Pero no existe el deber de hacerlo a través de medios intrínsecamente inmorales. Por el contrario, hay obligación de evitar tales medios y acudir a otros que no sean inmorales, aunque no tengan el mismo grado de eficacia inmediata.

¿Pero la participación política a través de los medios que en nuestro tiempo se nos ofrecen es intrínsecamente inmoral?

Permítame desgranar el punto por pasos, recordando también que no es lo mismo participar como candidato que simplemente como elector.

François Hollande, presidente de la República Francesa entre los años 2012 y 2017, confesó en una entrevista que se le hizo en el 2012 que la relación entre la masonería y la República era tan grande, que en Francia todo aquel que quisiera hacer carrera política había de pasar necesariamente por las filas de la masonería. En los países en que tal condición sea necesaria, hay impedimento absoluto para la participación política por los medios convencionales, con ralliement pontificio o sin él. Y para los electores que voten por tales candidatos a sabiendas, tal vez el grado de culpabilidad sea menor, pero no inexistente.

¿Pero qué decir de los países en los que tal condición no es imperativa? Hasta donde sabemos, en algunos países, como España y la República Mejicana, no todos los partidos exigen esa membresía sectaria para hacer carrera en sus filas, cuando menos para los escalones inferiores de su jerarquía.

Yo también lo creo así. Pero en tales casos ello no es suficiente para resolver el dilema moral. En nuestros respectivos países —en realidad piezas desgajadas de una misma patria— la masonería puede no tener ya el mismo peso que tuvo en otro tiempo, pero si es así, se debe a que ya no tiene necesidad de él. El ciudadano ordinario y también el católico común ya piensan y actúan como liberales, sin necesidad de ser iniciados en logia alguna. La masonería de nuestros respectivos países bien puede decir que el trabajo arduo está hecho y sólo hay que esperar el devenir paulatino de las consecuencias, sin necesidad de afiliar gente nueva a un flanco y al otro.

En la práctica no hay diferencia alguna entre el iniciado auténtico y el no-iniciado que, por liberal, piensa y actúa como si lo fuera: sus frutos son los mismos. Por tanto, no es suficiente evitar el camino político que requiera la iniciación: también hay que evitar el partido o asociación que, sin requerirla expresamente, actúe sobre los mismos principios ideológicos, aunque lo haga por ingenuidad. Con ello en mente, se ve que la posibilidad de participación política a través de los medios convencionales es cada vez menor.

¿Sumarse al activismo opositor de las iniciativas moralmente disolventes, prescindiendo de los partidos políticos, podría constituir una vía aceptable?

Sí y no. Hay que considerar las causas y los medios. Vayamos primero a la cuestión de la causa. Debemos combatir las iniciativas moralmente disolventes con la mayor energía posible, pero no sólo las presentes, fijando nuestra atención exclusivamente sobre ellas como si aceptáramos las anteriores en calidad de irreversibles.

Para nuestra generación fueron especialmente graves la permisión del aborto y la eutanasia, así como la regulación civil de las uniones sodomíticas. La oposición a tales iniciativas marcó el activismo de nuestro tiempo y no puede soslayarse la influencia que tal activismo tuvo en nuestra formación. Pero por influencia del tiempo y de la propia perversión de la Revolución, siempre creciente, mucha gente ya considera tales temas como superados o cuando menos como poco urgentes, sobre todo considerando las nuevas iniciativas que se perfilan en el horizonte. La legalización de las perversiones tiene ese efecto: con el tiempo se dejan de considerar como tales, porque la sociedad se acostumbra gradualmente a ellas, provocando indignación o asombro sólo las perversiones inauditas.

Así, para la generación más joven que la nuestra los grandes retos serán, al parecer, la oposición al transexualismo y la oposición a la regulación permisiva de la pedofilia, porque son los nuevos temas polémicos. Como para la siguiente generación los grandes temas probablemente sean, en la medida en que se equiparen los estatutos jurídicos del hombre y del animal, el bestialismo como nueva unión contra natura y el canibalismo como nueva preferencia personal, entre otras aberraciones que hagan su aparición.

Pues bien, para combatir con sensatez la regulación de las nuevas uniones contra natura, a dichas generaciones convendrá tener una noción clara del matrimonio natural, lo que implicará no haber aceptado, ni por costumbre ni por resignación, las uniones sodomíticas que fueron polémicas en tiempos de sus padres. Y ello será difícil, porque la ley y el tiempo habrán hecho su respectiva mella. Es decir, para poder defender las posiciones futuras, no hay que rendir las presentes ni las pasadas, a pesar del transcurso del tiempo, porque entre ellas hay íntima conexión y la defensa, para ser sólida, debe ser coherente.

Pero debemos reconocer un error de nuestra generación y de las inmediatamente precedentes: ya nos olvidamos de las posiciones que la Iglesia defendió hace no mucho tiempo, aceptando, por negligencia o por resignación, una serie de errores que nos ha dejado parcialmente inermes, olvido que seguirá teniendo su efecto debilitador en el futuro.

¿Pero qué posiciones son esas? ¿En qué hemos claudicado ya?

Me refiero a los temas que fueron polémicos mucho tiempo atrás, que pocos católicos son capaces de recordar todavía, pero cuyo recuerdo es necesario para poder continuar. Creer que sólo son males las iniciativas que atentan directamente contra la familia como institución es una deformación reciente. Introducida, hasta donde puedo ver, por el modernismo eclesiástico. Espero no se malinterprete lo que intento decir. Es imperativo oponerse a los sacrificios humanos —conocidos hoy como «aborto»—, como también a la eutanasia, a la legalización de las relaciones contra natura y a la promoción de la promiscuidad en general, pero no exclusivamente. Los protestantes también se oponen a esas cosas y no dejan de ser enemigos del orden cristiano. Hay que oponerse también a las tres perversiones modernas originales: la promoción de los credos falsos —sean heréticos o sean paganos—, a la usura y a la propia democracia moderna.

A algunos puede parecer una extravagancia y a otros hasta risible. Pero si se supiera que hace unas generaciones fueron los temas por los que nuestros mayores se jugaron la vida, se recapacitaría. Verá usted, esos son los tres temas o grietas a través de los cuales se infiltró la noción moderna de libertad y que sirvieron como ariete para derrumbar la ortodoxia pública, paso sin el cual habría sido imposible que la Revolución llegara hasta donde se encuentra hoy.

La aceptación de la libertad religiosa relativizó nuestros deberes de justicia para con Dios. La aceptación de la usura relativizó nuestro deber de justicia más básico para con nuestro prójimo: el neminem laedere de Ulpiano (no dañar a otros). Y la aceptación de la democracia moderna fue, y sigue siendo, la negación de los deberes de justicia para con las autoridades naturales, que son formas de paternidad: la política, la familiar, la sacerdotal, la monástica y hasta la magisterial. Claudicar en esos tres frentes hace que todo lo demás —desde el aborto hasta el canibalismo— no sea sino una avalancha de consecuencias irrefrenables. Desengáñese el que crea que es posible aspirar al orden cristiano sin resistirse a esas tres aceptaciones.

¿Pero no es posible una democracia buena?

La democracia que desde la infancia se nos presentó bajo la imagen de Pericles y los atenienses togados es la democracia antigua, que no es sino una forma de tomar decisiones prácticas de gobierno, y que en efecto puede ser buena. Es la participación popular que en cierto modo subsistió en el municipio durante los siglos de la Cristiandad. Y si quiere un ejemplo más gráfico, es lo que se practica cuando un grupo de amigos pide bocadillos a domicilio, ahora que la tecnología lo permite, eligiendo por votación a qué restaurante. Pero es para lo único que sirve: para tomar decisiones prácticas en el cabildo municipal y para pedir bocadillos. Su radio sensato de aplicación es muy limitado.

Y esa misma práctica —el sufragio corporativo— requirió, para subsistir, intervención monárquica que la protegiera de la corrupción y cooptación por parte de las oligarquías locales que, al menos desde el siglo XV, hicieron su aparición. Tal es la razón del nombramiento de regidores perpetuos por parte de la Corona, entre otras medidas. El caso de Italia es particularmente esclarecedor: donde no había presencia española —monárquica— protectora desde arriba de los municipios, imperaban los condotieros, que doblaban la voluntad de los funcionarios municipales con la mayor facilidad. En nuestro tiempo lo mismo ocurre en los municipios mejicanos, cooptados y regidos por narcotraficantes. El sufragio municipal sólo puede existir bajo una égida protectora que no esté sujeta a sus mismos principios rectores y que lo proteja de sí mismo.

Pero si pasamos a la democracia moderna veremos que es una cosa completamente diferente. No pretende sólo tomar algunas decisiones prácticas de gobierno. Es la pretensión de determinar por votación lo bueno, lo justo y lo verdadero, al grado de poder determinar, por mayoría, desde la abolición de instituciones de Derecho Natural hasta la transformación de pecados en derechos. Para quien no haya entendido: se pone en el lugar de Dios. Filosóficamente es una falacia, teológicamente es una blasfemia, históricamente una aberración y desde el sentido común una estupidez. Por donde se analice es indefendible. Y es el tipo de democracia que tenemos hoy, en todas las constituciones del mundo, sean confesionales o no. Y cuando el clero nos pide participar en ella parece no tener ni la noción más elemental de lo que nos está pidiendo.

Esas son las causas, ¿y qué hay respecto a los medios?

Hay cuando menos tres áreas concretas de acción cuyo grado de influencia es más o menos directo en lo que atañe al refrenamiento de las iniciativas moral y socialmente disolventes: 1) El cabildeo legislativo; 2) el litigio estratégico en los tribunales; y 3) lo que genéricamente podríase llamar «acción cultural».

En el ámbito del cabildeo legislativo hay asociaciones y movimientos de relativa organización que, en la época del democratismo obsesivo, aparentan ser fructíferos: apoyan las campañas de diputados pro-vida o pro-familia en general, presentan iniciativas de reforma a tal o cual artículo, incluso llevan a cabo el cabildeo en instancias internacionales como la ONU. Y tal vez ese tipo de activismo tenga su efecto, por lo que no debe descuidarse. El problema con él, sin embargo, es el tipo de alianzas que en ocasiones implica. En Méjico el partido que debería ser el primero en oponerse a las innovaciones perversas es el Partido Acción Nacional, pero como buen partido democristiano es tan inútil como el Partido Popular español. Con quienes hay que estar buscando alianzas es, en consecuencia, con los protestantes, que son los más activos cuando se trata de contrarrestar las perversiones de última generación, como también son enérgicos defensores de las de primera generación, de tal modo que la acción queda un tanto entorpecida, además de que suelen tener una influencia geopolíticamente favorable al gobierno estadounidense, lo que hace que su influjo político sea riesgoso a largo plazo.

El litigio estratégico en los tribunales, al cual yo mismo me dediqué hace muchos años, tiene la virtud de constituir el activismo más técnico y profesional, pero es también el de menor eficacia, creo yo. No sólo porque la mayoría de los jueces está ideologizado —situación en la que el grado de culpa de las universidades no es menor—, sino porque las propias asociaciones y los individuos que postulan las buenas causas se acostumbran a considerarlas bajo la óptica exclusiva de los derechos humanos, al ser el único lenguaje tendiente a la admisión procesal de los ocursos, constituyendo una suerte de corrupción intelectual que se vuelve conveniente por su eficacia.

Y esa corrupción intelectual que deriva de la ideología de los derechos humanos contamina el tercer campo de acción, el de carácter cultural, porque sustituye la noción clásica de lo bueno por la pseudo-ética de la autodeterminación, la noción clásica de lo justo por el pseudo-Derecho del «empoderamiento», y la noción clásica de la Caridad por su negación más radical, que no es la avaricia común y corriente sino la filantropía burguesa. Si en los dos campos anteriores hay necesidad de teñirse con los colores revolucionarios para obtener algún fruto inmediato, en el de la acción cultural, por el contrario, es imperativo abandonarlos para no corromper la causa y a las generaciones venideras.

¿Podría dar algunos ejemplos clarificadores de ello?

Sí, le voy a dar tres ejemplos.

Primer ejemplo. La oposición al aborto bajo la óptica exclusiva del derecho humano a la vida, que es enteramente comprensible en los tribunales, en el campo social y cultural de acción es contraproducente a largo plazo, porque las mismas razones por las que tal derecho se opone al aborto se pueden invocar en favor de la eutanasia y el suicidio asistido, especialmente el del respeto a la libre disposición de la propia vida, que es el argumento de los libertarios como Javier Milei. Es decir, la idea de que la vida es un bien disponible en libertad sólo por su titular puede resultar en una victoria retórica en un frente, pero ser catastrófica en otro, además de ser una idea intrínsecamente falsa, porque nadie es realmente dueño de su vida.

Segundo ejemplo. El apoyo del uso y distribución de anti-conceptivos como alternativa al aborto, iniciativa que apoyan muchos activistas pro-vida estadounidenses, que en cuanto medida de carácter preventivo tiene una apariencia de bondad y que en el discurso tecnificado de las libertades individuales se puede invocar como «derecho sexual o reproductivo». Tal medida, aunque pueda constituir una victoria a corto plazo en la morigeración de las políticas administrativas, a largo plazo tiene un doble efecto destructivo, porque promueve la costumbre de la cópula como actividad lúdica y porque inocula la idea de que es una actividad a la cual hay derecho, consolidándose los pilares de la mentalidad abortista.

Tercer ejemplo. La insistencia, frente a las iniciativas de los gobiernos izquierdistas, de la propiedad como libertad individual. Que a corto plazo es una táctica que puede suponer una victoria legislativa y quizá también en los tribunales, sobre todo porque casi la totalidad de las constituciones modernas otorga tal derecho. Pero que también, a largo plazo, tiene el efecto de consolidar la cultura del egoísmo individual, porque al quitar a la propiedad su finalidad familiar y de aportación al bien común, rápidamente se convierte en una justificación para atentar en contra de ambas. Así, por ejemplo, la pareja sentimental que, para no hacer peligrar su patrimonio, decide abortar. O vea usted cuántos economistas van por el mundo diciendo, contra la lógica más elemental, que el motor de la economía es la avaricia individual, en lugar de decir que es el ánimo de los padres de familia de proveer al sostenimiento de sus familias, lo contrario de la avaricia individual.

Pero entonces, ¿qué podemos hacer?

Ahora que está de moda la apreciación de las religiones falsas, quizá no esté de más un detalle que los moros entienden bien y nosotros hemos olvidado. Dicen ellos que todo hombre debe librar dos guerras: la espiritual interna (que llaman yihad mayor) y la corporal externa (yihad menor). Hay una idea similar en San Bernardo de Claraval: la guerra simultánea contra las realidades visibles y las invisibles, que hasta hace no mucho fue común entre los católicos y que es necesario recuperar.

Naturalmente, para librar la guerra interior contra nuestros pecados y malas inclinaciones, hay que intensificar la vida espiritual en el seno de la piedad tradicional de la Iglesia. Pero al respecto no puedo decir gran cosa, porque no soy clérigo.

Contra las realidades visibles, pugna a la que estamos llamados los seglares de manera particular, me parece que antes de preguntarnos qué hacer debemos preguntarnos qué dejar de hacer, porque nuestros deberes de abstención son los más fáciles de cumplir y no requieren la existencia de estructuras políticas complejas. En tal línea, debemos, en primer lugar, dejar de creer en el error y debemos dejar de predicarlo. Ello implica el emprender una cierta formación, comenzar a leer, para que el día que sintamos el demonio del liberalismo saliendo de nuestra tripa por la garganta, podamos reconocerlo y mordernos la lengua. Y en tercer lugar, paso que para muchos entiendo es muy difícil, difícil al grado de no requerir sólo templanza sino incluso fortaleza: dejar de participar en los comicios electorales por costumbre o presión social, sobre todo considerando el efecto adictivo y corruptor del alma que tiene la democracia moderna.

Si logramos cumplir nuestros deberes básicos de abstención, quizá podamos, a continuación, dar un paso más. Al respecto creo conveniente advertir contra la tentación de creer que se puede cambiar individualmente el rumbo de las cosas. No se puede. Y quienes lo han podido, ha sido por auxilio demoníaco y siempre para mal. La Providencia no dirige así a los suyos y quien anda ese camino creyendo que hace bien suele acabar en la frustración.

Para hacer las cosas bien es necesario emprender tal esfuerzo en comunión con otros y bajo la disciplina que implica la subordinación a una jerarquía, para no desviarnos. Esa jerarquía, naturalmente, no debe ser la clerical, ni siquiera la de orientación tradicional, porque no es asunto de su jurisdicción ni suele tener formación al respecto. El lugar correcto para formarse, para orientarse, para encontrar a los compañeros en armas con el mismo objetivo y siempre contando con una capitanía de miras claras, es el círculo carlista de la localidad. Quien no se una a él, me temo que está condenado a vagar perpetuamente en su propia individualidad, por genial que sea.

Por Javier Navascués

 

5 comentarios

  
Nova
Magnífica entrevista. Yo añadiría que en España, tenemos un grave problema añadido: La Conferencia Episcopal Española, al tiempo que pide a los católicos que intervengan en política, les impide hacerlo en partidos políticos que no sean el Partido Popular (un partido que, por sus frutos, es absolutamente perverso). Más aún, cuanto más quiere un partido político conformarse a los valores del Evangelio, más se esfuerzan los Obispos españoles en destruirlo. Es sorprendente, pero es así. Por si lo anterior fuera poco, los Obispos, encima, han estado mintiendo al pueblo español, diciendo que no hay partidos políticos en España que respondan enteramente a los valores del Evangelio. Sí que los ha habido (y no me refiero a VOX, partido respecto al cual tengo mis reservas) y se han estado presentando a las elecciones. Pero el Catolicismo patrio les ha eclipsado y ninguneado al máximo, no fuera a ser que los católicos llegáramos a tener representación parlamentaria en cuanto tales; ¡Algo que no se puede permitir...! ¿Verdad, Ilustrísimos Obispos?

Yo he formado parte de uno de esos partidos, cuya existencia ya no pudimos prolongar (con mucho dolor para nosotros) y puedo dar fe de todo lo que he escrito. El daño que los Obispos españoles han hecho a España con su actitud, en mi opinión, ha sido enorme; y el daño que nos han hecho a nosotros, en particular, también. Cuando yo muera y me presente ante el Tribunal de Dios, el Señor sabrá que hice lo que estuvo en mi mano para defender los intereses de Jesucristo en la vida pública española. No sé lo que pasará con quienes han combatido nuestra labor política (y la de otros partidos de corte católico), pero no dudo que tendrán que responder ante Dios del daño causado. Dios se apiade de ellos.
27/10/24 12:46 PM
  
Pablo
Gracias por la entrevista. Hay algún caballo de comunicación directa con Rodrigo que puedas compartir
27/10/24 2:25 PM
  
Gilbert
Excelente entrevista!
Muchas gracias
30/11/24 11:01 AM
  
Pablo Martínez
Interesante la propuesta. Aunque me pregunto si esta posición no es poco realista, pues propone huir de la participación política como existe hoy en día, en función de que se la considera intrínsecamente mala y pervertida.
¿Cómo cambiar entonces las cosas? ¿Abstenerse de votar y decidir abstenerse de toda forma de participación, aunque ésta sea constructiva? ¿Cómo cambiaríamos los sistemas y estructuras políticas? ¿Con revoluciones armadas? ¿O haciéndose ermitaños creando colonias autosuficientes en las montañas y en las provincias, al estilo de varias utopías? ¿Y qué tanto impacto tendrían estos proyectos? ¿Cuánto habrá que esperar para que las estructuras sean transformadas? ¿500 años? ¿1500 años? Yo no sé cual sea la solución, pero me parece que, ciertamente, ésta que se propone no es una solución viable. Es muy angelical, poco realista, demasiado utópica, y no carente de ciertos sesgos. Habrá que seguir discutiendo y buscando.
16/12/24 7:39 PM
  
Marc
Pablo Martínez, no tenga prisa por los resultados, no tenemos porque verlos, no seamos ansiosos e impacientes, Dios nos los dará, no nosotros con nuestra voluntad dañada y nuestros racionalismos. Utópica mas bien diria yo que es la idea de pensar que comportandonos como un liberal en la política y con partidos conservadores (mal llamados catolicos) liberal moderados, vamos a hacer algun bien si quiera por el Reinado, digo yo vaya...
Buscad el Reino y el resto se os dará por añadidura.

06/06/25 11:44 AM

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26.10.24

Martínez Peñaranda: “La tiranía global ya ha llegado como una apisonadora, solo necesita consolidarse”

Francisco Martínez Peñaranda analiza su libro La apisonadora global

Francisco Martínez Peñaranda es un padre de familia, casado y con siete hijos. Escritor de relatos infantiles y juveniles. Artista, en especial en arte sacro. Autor de los libros Sin Paternidad No hay libertad. La tiranía del género, y La apisonadora global, libro del que habla en esta entrevista. Es el Presidente de la asociación Libertas Sui Iuris.

¿Por qué decidió escribir el libro La apisonadora global?

La Apisonadora Global es el segundo libro de una trilogía sobre IDEOLOGÍA DE GÉNERO, que se aborda desde distintos puntos de vista y enfoques:

Política, filosofía, historia, sociología, antropología, ciencia, cultura, sicología etc.

El motivo por el cual decidí escribir sobre este tema tan profundo y controvertido a la vez, fue por la necesidad de dar una respuesta a mis hijos de un modo sencillo y didáctico sobre un asunto que estaba minando las bases de su educación moral y de su visión antropológica.

 Existen muchas ideologías en la actualidad que marcan nuestra época, son como religiones sin dios, que idolatran ciertas corrientes de pensamiento teóricamente salvadoras y llenas de promesas, y que pretenden rescatar al ser humano de sus miedos y esclavitudes; cada época tiene por así decirlo “sus demonios”, pero en la generación actual, la ideología más demoledora por excelencia es la que se basa en la teoría del género.

Tal como digo, existen otras ideologías que flotan en los entresijos de la cultura, pero la más disolvente es sin duda la del género. En el momento en que esta ideología, se comenzó a instalar en todas las instituciones públicas y privadas y especialmente en la educación, fue cuando comprendí la necesidad de enfrentar el problema.

Como padre de siete hijos, que en aquellos años estaban todavía “por criar”, era necesario no desertar de la responsabilidad de tomar cartas en el asunto; pues tal como decía Cicerón: La verdad se corrompe tanto con la mentira, como con el silencio y callar hubiera sido una complicidad para mí imperdonable y connivente con este mal. 

¿Cuáles son las etapas de la implantación de una ideología?

Según mi punto de vista, existen cuatro etapas fundamentales y bien diferenciadas de implantación de una ideología, aunque alguna  de estas etapas requiere de variantes y matices. No obstante en el caso de la Ideología de género se cumple de forma inequívoca la hoja de ruta pre-diseñada para su implantación.

 La primera etapa es la ETAPA DE NORMALIZACIÓN y consiste en blanquear, promocionar y magnificar sus postulados en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

Se trata de hacer ver a la población que un cierto comportamiento, pensamiento, idea o estilo de vida es común, bueno, positivo y loable. Consiste en financiar y promover de forma deliberada actitudes, teorías e ideas que son rechazadas por la comunidad social, académica, cultural, educativa, familiar o religiosa. Se trata en definitiva de mover paulatinamente la Ventana de Overton hasta hacer creer a la mayor parte de la población de que aquello que rechazaba por considerarlo negativo, es recomendable y beneficioso, quede normalizado en un primer paso y aceptado como bueno a la postre. Esta ingeniería social, no es sencilla de realizar, requiere mucho esfuerzo y financiación, a través de los medios de comunicación, la televisión, radio, cine, series, dibujos animados, campañas publicitarias, concursos, canciones, etc. Y para conseguirlo con eficacia debe ir de la mano y casi simultáneamente de la ETAPA EMOTIVA.

 La segunda etapa es LA ETAPA EMOTIVA O DE VICTIMIZACIÓN y sin ella, la etapa de normalización queda insuficiente y es en cierto modo ineficaz, por tanto debe implantarse casi al unísono y de la mano.

Esta etapa consiste en tocar los sentimientos de la población que se pretende manipular, considerando que la contemplación del sufrimiento ajeno, conmueve y bloquea la razón. Consiste en magnificar el supuesto sufrimiento que ciertos colectivos padecen, o han padecido históricamente, motivando el complejo de culpa en el receptor, es decir, en el sujeto manipulado. Y creando en él, la necesidad de subsanar la injusticia, de modo urgente e irreflexivo.

La tercera etapa es LA ETAPA LEGISLATIVA. Esta etapa se deriva de las anteriores y se produce cuando, la población ya ha interiorizado la normalización y sobre todo el victimismo. Y puesto que es necesario corregir la injusticia, para compensar a la víctima y castigar al victimario se debe legislar y se legisla sin criterio ni reflexión, sin asesoramiento de expertos. Se legisla en definitiva, contaminado por la ideología que impregna todo e informa al legislador.

El argumento fundamental es que el victimario, en el caso de las ideologías, suele ser la sociedad culpable de no compartir los postulados de las mismas. Postulados que son discutibles y en absoluto son certezas y que son el fruto de una manipulación sesgada y motivada por actores que la han propiciado.

A partir de ahí, se pone en marcha LA ETAPA DE LA TIRANÍA y todo aquél que no participe de este pensamiento obligatorio, implantado será considerado culpable de marginar, de odiar, de pensar de modo dañino para la convivencia y el interés general. Sin derecho a discrepar, bajo amenaza de castigos ejemplares, tales como: suspensión de empleo y sueldo, marginación profesional, condena al ostracismo e incluso a multas y cárcel en algunos casos. Y solo por disentir de este modo de pensamiento que es falso y parte de premisas falsas y es indemostrable. Porque por eso se trata de una ideología, ya que si fuera demostrable y contrastado, se trataría de una certeza.

¿Por qué considera que estamos en la cuarta etapa, en la de la tiranía?

La ETAPA DE LA TIRANÍA está ya en marcha, y no hay más que mirar a nuestro alrededor, es cierto que aún es incipiente, pero paso a paso va tomando cuerpo, ya que todo aquél que ose disentir, será destruido civilmente, puede incluso perder a sus hijos si pretende oponerse a la educación en ideología de género.

Las leyes despóticas que se han dictado en este sentido, contemplan la posibilidad de considerar a unos padres opositores, como maltratadores, por no permitir a su hijo, su autodefinición, hormonarse o castrarse, por ejemplo, en el caso de la transexualidad; a un médico o personal sanitario perder su carrera y a un profesor, ser suspendido de empleo y sueldo, por poner unos ejemplos.

La tiranía ha llegado, solamente necesita ir consolidándose, es cierto que su cumplimiento no es aún arrollador, pero si está en la ley, solamente es cosa de tiempo y de ir venciendo paulatinamente los obstáculos para que se instale definitivamente.

¿Qué es el movimiento queer y cómo ha llegado a adoctrinar en los colegios?

El término Queer significa trasgresión, pero en inglés americano, coloquialmente hablado, tiene unas connotaciones peyorativas. Es algo así como decir raro o anormal.

 Si el “salir del armario” de los homosexuales con el orgullo de serlo por bandera, pudo parecerle a algunos un movimiento trasgresor pero “respetable”, (ya que cada cual puede vivir como le parezca oportuno) el movimiento queer es ni más ni menos, que dar siete vueltas de tuerca más al movimiento de reivindicación de orgullo gay para pasar a otro campo que se adentra de lleno en el género constructivista. Es existencialismo en estado puro. Es pasar a lo que podríamos llamar del orgullo gay al orgullo queer.

Este salto mortal es cualitativo y sin red, es, por así decirlo, rizar el rizo hasta el límite de lo inimaginable, incluso diría yo de lo absurdo. No es reivindicar un estilo de vida, sino, cuestionar la realidad y su interpretación objetiva.

El problema surge, cuando se impone en la educación y se permite a ciertos colectivos que tengan derecho a educar a los hijos de los demás según sus ideas.

Es como si el Estado se hubiera hecho confesional, pero no de una religión sino de una ideología, y al hacerla propia obliga a las familias a aceptar coactivamente la religión del Estado. Y la obligación no es de ser tolerante, de forma racional y respetuosa,  sino que hay que considerar ciertos estilos de vida, recomendables y además, todo esto por la fuerza de forma obligatoria.

¿Cuáles son los nuevos derechos que impulsan los organismos internacionales?

Después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, en El Convenio Europeo de Derechos Humanos se reafirmó  la libertad de conciencia, frente a las imposiciones de los Estados Totalitarios que en el siglo XX remarcaron la primacía de lo colectivo por encima de la dignidad del individuo. En este convenio se consolidó la obligación de los Estados de garantizar el respeto a la libertad de conciencia y de religión, debiendo actuar en sus legislaciones de forma positiva a este respecto.

Con la Ideología de género volvemos una vez más en la historia a confundir los derechos humanos con una ideología libertaria; el derecho del individuo, de la persona, queda supeditado a la premisa de la que parte esta ideología, que informa al legislador, la cual está por encima de cualquier otra consideración; la premisa es falsa pero indiscutible, es una certeza de la que se parte no una conclusión a la que se llega y de nuevo nos propone unos neo-derechos que serán impuestos por la fuerza.

Las leyes que de ella se derivan son la demolición sistemática de  la libertad de conciencia y del respeto a la dignidad del ser humano que lleva implícita.

Esta ideología actualiza el vigor de la intransigencia revolucionaria y recupera la consigna del TERROR: “No hay libertad para los enemigos de la libertad”.

Estos nuevos derechos del género chocan frontalmente con los derechos naturales más elementales que son sistemáticamente despreciados: El derecho del niño a tener un padre y una madre y a ser criados y educados por ellos. El derecho a la vida de todo  ser humano en todas las etapas de la misma. El derecho a la libertad de conciencia. Así un largo etc.

¿Por qué todo ello va encaminado a una gobernanza global?

La ONU y sus organismos apéndices que nacieron en teoría para defender los derechos humanos y para promover las libertades, ahora se dedican a promover el comunismo y la defensa de la tierra frente a la especie humana que, según parece ser, es una plaga maligna que debe ser controlada y fumigada por estos organismos supranacionales. Por cierto, me gustaría subrayar que nadie ha elegido a estos mandatarios para que decidan nuestro destino. Y curiosamente, estos personajes están al servicio del capitalismo más salvaje. Y paradojas de la vida, están sustentados por las multinacionales que los subvencionan, que quitan y ponen rey a su antojo según sus intereses.

Aunque pueda parecer contradictorio, en este momento comunismo y capitalismo son dos caras de la misma moneda, aunque entenderlo requiere su estudio y análisis. El ansia de poder y de dinero siempre ha sido uno de los motores del mundo en todas las épocas, y en un mundo cada vez más global, este ansia de poder y de dinero es del mismo modo cada vez más global.

Hace ya décadas que estas y otras directrices ideológicas pasaron de ser recomendaciones a ser imposiciones a las naciones, encaminándolas hacia sus objetivos mediante el chantaje y el soborno, caminando paulatinamente hacia un gobierno global, gestionado y dirigido por una élite privilegiada que ostenta cada vez y con más descaro el poder mundial.

¿Cómo se puede resistir a estas imposiciones?

Gran pregunta. No cabe la menor duda, que el enemigo es grande y poderoso, de eso podemos estar seguros y no es fácil hacerle frente.

En primer lugar conviene formarse adecuadamente para comprender sus intenciones y peligros.

En segundo lugar, reforzar los lazos familiares, no hay que olvidar que la familia es su gran enemigo a batir, si la familia resiste, el monstruo se bloquea y desactiva.

En tercer lugar, es importante volver a nuestras raíces cristianas, pilares y fundamento de nuestra civilización.

El gran problema de occidente no es otro que la apostasía, el abandono de la Luz que vino al mundo y fue rechazada, y hoy una vez más está siendo despreciada. Y así nos va. Estamos recogiendo los frutos de esa apostasía.

No obstante no debemos perder la esperanza, hoy como ayer, David puede vencer a este Goliat que tiene los pies de barro, pero no caerá sólo, debemos enfrentarlo con fe y determinación. Y sobre todo blandiendo nuestra onda con el guijarro adecuado, aquél que puede derribarlo, aquél que es la Verdad con mayúsculas.

¿Por qué España está a la cabeza de este despotismo?

Una vez más parece como si España luchara por la hegemonía en el fanatismo despótico.  España está siendo pionera en la implantación de esta y otras ideologías disolventes de la nación, de la cultura de raíces cristianas y de la familia. Pionera en el aborto como derecho, pionera en las mal llamadas leyes de “igualdad, que suprimen la presunción de inocencia, pilar fundamental en un estado de derecho, pionera en el adoctrinamiento en las aulas, y si no pionera en todo, si lo es, en cuanto a vehemencia e implicación de sus gobernantes. La injerencia del gobierno y las instituciones en España es cada vez más intensa. Es necesario recordar que la patria potestad no es solo un derecho de los padres sino también un derecho de los hijos a su papá y a su mamá y no a un Papá Estado.

¿Considera que puede haber una reacción del pueblo español ante la tiranía mundialista?

Sí, es absolutamente necesario una reacción, pero antes de nada, se necesita tomar conciencia de la trampa y del mal que esto supone.

Nada va a cambiar fácilmente, hasta que no tomemos conciencia de este mal. Por el momento, la propaganda ha calado en la población y se necesita ver las consecuencias de esta deriva para comprender el daño que se nos avecina y los sufrimientos que nos ocasionará. De no reaccionar, la catástrofe está asegurada: Lucha de sexos, odio al varón, misoginia, divorcios y rupturas familiares, padres contra hijos, hijos contra padres, abandono de nuestros mayores y eutanasia;  aborto y odio a la maternidad, envejecimiento de una población casi sin niños, confusión de identidad y delirio colectivo de género, una juventud desquiciada y una importante subida del índice de suicidios. Esto ya está sucediendo, aunque se oculta y no se quiere abordar, ya está sucediendo. La reacción es urgente, aunque tal vez se necesita que la temperatura siga subiendo aún más, antes de la toma de conciencia y la reacción. Tal vez.

¿Por qué merece la pena leer su libro y qué aporta de nuevo en relación a este tema?

Es posible que no suene muy estético que sea el propio autor quien recomiende su propio libro, pero si usted me lo sugiere lo hago con mucho gusto. La Apisonadora Global es un libro apasionado, es un acercamiento a un tema muy importante y grave que afectará a nuestras vidas, y especialmente a la vida de nuestros hijos. Como sociedad tenemos un problema, pretender ignorarlo es el camino seguro hacia la esclavitud. No tenga usted ninguna duda.

Le agradezco esta oportunidad que me ofrece, con esta entrevista, de poder ayudar posiblemente a muchos que desean comprender mejor este tema tan delicado y controvertido.

Por Javier Navascués

5 comentarios

  
Juan Mariner
El mundialismo o el NOM o el globalismo es intrínsecamente liberal y masónico, ya se habría implantado antes a no ser por el comunismo imperialista que había que eliminar con el marchamo de la "libertad-igualdad-fraternidad", la democracia parlamentaria, los derechos humanos, el pluralismo y estas cosas, mal copiado del catolicismo. Estas ansias del liberalismo, noqueado el comunismo imperialista, se van poniendo en marcha. Algunos nostálgicos de la lucha anticomunista de la Guerra Fría se inventaron aquello del "marxismo cultural", pero el mundialismo es de esencia liberal occidental y judeo-masónica.
26/10/24 11:52 AM
  
Nova
Hay una fase previa a la de normalización. Si algo es muy malo, no lo presentan, en un inicio, como algo bueno y beneficioso, saben que no pueden; sino que lo presentan como algo no tan malo, al menos, en algunos casos excepcionales, que magnifican, aludiendo, también, a los sentimientos de las gentes y tratando de manipularlos. Es después de esta fase cuando, incluso, se ha producido la legalización; así ocurrió en España, por ejemplo, con el aborto; el sistema de legalización por supuestos fue puesto en marcha antes de presentar el aborto como algo bueno y beneficioso. Así lo hizo el que es, para mí, uno de los mayores criminales de la Historia de España: Felipe González (y ojo, que el rey Juan Carlos ha sido quien ha mandado a los españoles guardar y hacer guardar esa y otras muchas leyes perversas a más no poder).
26/10/24 1:16 PM
  
Nova
Quizá sea el momento de recordar que las libertades de conciencia, de pensamiento y de expresión fueron, en un principio, condenadas por la Iglesia, que enseñó que los Estados tienen la obligación de defender a los pueblos de la mentira y el error; es decir, deben defender la Verdad. Esas supuestas "libertades" no fueron proclamadas para defender la dignidad humana, sino para destruir el Cristianismo; y ahora, una vez que el Cristianismo ha retrocedido gravemente, esas "libertades" ya no son útiles para sus muñidores y, en consecuencia, dejan de respetarse. Desde luego, no se van a respetar en el caso de los católicos, ya lo estamos viendo.

Por otro lado, mientras el Ejército respete el actual estado de cosas, los civiles no podemos hacer apenas nada. Es triste, pero es así. No hay más que ver cómo están en países como Corea del Norte, Cuba o Venezuela; ¿Por qué están así? Porque el Ejército apoya sin fisuras el sistema que hay allí. Sin más.
26/10/24 1:29 PM
  
Rosita
De ahí que todo el que trabaje despertando inteligencias, merece nuestro reconocimiento y nuestro agradecimiento. Porque esta especie de "religión sin Dios" como dice el autor de este post, ha penetrado todos los estamentos de la vida social, en mayor o en menor medida. Con todo el dolor que eso significa.
26/10/24 4:08 PM
  
Tamayo
Las leyes de igualdad no suprimen la supresión de la presunción de inocencia.
La mitad de las denuncias por violencia de género son archivadas, solamente la mitad llegan a juicio y solamente el 20% de los acusados acaba siendo condenado.
Si bastara con la simple denuncia el 100% estarían en la cárcel.
26/10/24 7:19 PM

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