3.12.24

Análisis de uno de los graves errores de Lutero, Sola Scriptura y su influencia en el subjetivismo moderno

Juan Carlos Monedero es licenciado en Filosofía por la Universidad del norte Santo Tomás de Aquino. Escritor. Argentino. Autor de varios libros y un buen número de artículos.

¿Qué papel o lugar tienen las Sagradas Escrituras dentro de la doctrina católica?

Tienen un lugar decisivo. Dios ha inspirado a ciertos hombres, a lo largo del tiempo, para que ellos comunicaran sus mensajes. Estos mensajes se enseñaron de generación en generación de forma oral y, luego, terminaron siendo puestos por escrito. La enorme mayoría de estos hombres nunca se conocieron entre sí, pero sin embargo todos están unidos por el mismo Espíritu Santo.

En el Nuevo Testamento, los escritores sagrados (los hagiógrafos) sí se conocieron entre sí: de hecho, San Mateo y San Juan evangelista eran dos discípulos de Jesús. Marcos fue discípulo de San Pedro. San Lucas fue discípulo de San Pablo. Sabemos que San Pablo conoció a los apóstoles, como sabemos que muchas de sus cartas forman parte del canon bíblico. Y podríamos seguir. Los 71 o 73 libros de la Biblia (según cómo se consideren, son 71 o 73) constituyen la Tradición Escrita. Por otro lado, como dice Castellani en El Evangelio de Jesucristo, los Cuatro Evangelios fueron primero comunicados oralmente en arameo y –cuando la predicación al habla griega se hizo necesaria– las palabras en arameo son traducidas al griego.

Luego, como todo texto escrito, los católicos reconocemos un Magisterio capaz de interpretarlo. Además del Magisterio, los católicos reconocemos también una Tradición Oral. En la doctrina católica, tiene lugar una armónica síntesis entre Magisterio, Tradición Escrita (Biblia) y Tradición Oral.

El Magisterio de la Iglesia puede ser extraordinario cuando define ex cathedra. Tales definiciones son infalibles porque, en esos casos, el Papa participa de la infalibilidad divina: de la misma manera que los hagiógrafos –inspirados por el Espíritu Santo– necesariamente escribieron la verdad, también la Iglesia cuando enseña ex cathedra. Estas definiciones irreformables desarrollan doctrina implícita en las Sagradas Escrituras y expresan contenidos que no se hayan literalmente en la Biblia, conforme a las palabras de San Juan 16, 12-14. En la Última Cena, Cristo le promete a los Apóstoles el Paráclito (el Espíritu Santo), el cual les enseñará más verdades aún: “Aún tengo que deciros muchas cosas: mas no las podéis llevar ahora. Mas cuando viniere aquel Espíritu de verdad, os enseñará toda la verdad. Porque no hablará de sí mismo: mas hablará todo lo que oyere, y os anunciará las cosas que han de venir. El me glorificará; porque de lo mío tomará y lo anunciará a vosotros”.

¿Cuáles son los principales sentidos que tiene el texto sagrado?

Respondo con Santo Tomás de Aquino, quien ya desde el comienzo de la Suma Teológica nos brinda coordenadas. En I, q. 1, art. 10, sed contra, cita a San Gregorio, quien nos enseña: “Por su modo de hablar, la Sagrada Escritura está por encima de todas las ciencias, pues con un mismo texto relata un hecho y revela un misterio”. Y después ampliará y dirá que el primero de los sentidos de la Biblia es el sentido LITERAL o HISTÓRICO. Luego vendrá el sentido ESPIRITUAL, que “supone el (sentido) literal y en él se fundamenta”.

A su vez, nos dice el Aquinate, el sentido espiritual “se divide en tres". Mostrémoslo a continuación:

a) Espiritual-alegórico

b) Espiritual-moral

c) Espiritual-anagógico

Todo aquello que figura en los textos del Antiguo Testamento (la Antigua Alianza o Antigua Ley) pero es “figura” de la Ley Nueva, de la ley de Cristo, corresponde al sentido a). Es decir, corresponde al sentido espiritual-alegórico. Los Padres de la Iglesia decían: “Cristo está latente en el Antiguo Testamento y patente en el Nuevo Testamento". Así, por ejemplo, el pecado de Adán (por el que todos morimos) es figura inversa del Sacrificio de la Cruz de Cristo (por el que todos somos redimidos, en la medida en que aceptemos esa Redención y obremos conforme a ella, obviamente). Eva es figura -inversa- de la Virgen: si por una Mujer entró el pecado, por otra Mujer seremos redimidos del pecado. Abel es figura de Cristo: el inocente asesinado por sus hermanos. Y así podríamos seguir. Todo esto es sentido espiritual-alegórico. Como ves, no se opone al sentido literal (no tenemos que caer en falsas disyuntivas) sino que se apoya en él. Por lo tanto, Adán, Eva y Abel existieron históricamente y –además– acontecimientos de sus vidas permite descubrir el sentido espiritual-alegórico.

Aquello que “ha tenido lugar en Cristo o que va referido a Cristo, y que es signo de lo que nosotros debemos hacer”, dice Santo Tomás, corresponde al sentido b). Es decir, al sentido espiritual-moral.

Finalmente, aquello que “es figura de la eterna gloria", corresponde al sentido espiritual-anagógico. O sea, al sentido c).

Una de las reglas de interpretación sostiene lo siguiente: cuando el sentido literal de algún fragmento choca con alguna verdad teológica, filosófica o de sentido común, en tal caso prevalecen otros de los sentidos mencionados. Por ejemplo: “en verdad os digo, que si tuviereis fe, cuanto un grano de mostaza, diréis a este monte; pásate de aquí a allá, y se pasará…” (Mt. 17, 20). El sentido de la frase no es que un monte se traslade de un lugar a otro por virtud divina sino creer que lo imposible para el hombre es posible para Dios. No aplica aquí el sentido literal. En cambio, un texto bíblico no puede carecer de sentido espiritual.

Contra esta arquitectura de la doctrina católica, el Protestantismo lanzó sus dardos en el siglo XVI. ¿En qué se basó Lutero para sostener Sola Scriptura?

Lutero sostenía que la Iglesia Católica, especialmente durante los siglos anteriores a él mismo (lo que llamamos hoy “Edad Media"), habría agregado supuestamente a la verdadera fe otras doctrinas y otras prácticas que o bien no estaban dentro de la Biblia o bien contradecían doctrinas bíblicas.

Su reacción fue plantear una suerte de “principio de higiene” y volver “a lo seguro". Y lo seguro sería la Sola Scriptura. Es permanente en los protestantes el argumento de “volver a la Iglesia Primitiva", a la Iglesia de los primeros siglos, que no se había “contaminado” todavía con la visión católica.

¿En qué consiste el error de Sola Scriptura?

Como tesis, la Sola Scriptura tiene cientos de vulnerabilidades y puntos débiles. Exploramos estos argumentos en varios de los cursos de la Academia Catena Aurea. Vamos a mencionar algunos.

Primero: la Sola Scriptura no es una doctrina de la Iglesia Primitiva. No podía serlo por varios motivos: la alfabetización y capacidad de lectura no estaba tan extendida en el mundo como hoy, por lo que la comunicación era principalmente oral. No podía haber Sola Scriptura cuando la mayoría de la gente no sabía leer.

Segundo: una compilación de libros que pudiésemos llamar “Biblia” no existió sino hasta finales del siglo IV. No podía haber Sola Scriptura cuando todavía no había Escrituras propiamente, ¿verdad?

Tercero: no hay en el mundo protestante un concepto claro y cristalino de Sola Scriptura. Para algunos es la única autoridad, para otros es la autoridad final pero no única, para otros es la única autoridad infalible mientras que las demás serían autoridades no infalibles. Algunos toman los concilios de la primera mitad del milenio I, otros no, algunos se apoyan en Santo Tomás de Aquino, otros lo descartan. Es realmente un caos. En general, me ha pasado que –en cada debate sobre Sola Scriptura–, cada protestante la define distinto.

¿Qué consecuencias ha traído el protestantismo?

Son incontables. Dividió el campo cristiano, que a partir del siglo XVI estará fragmentado en Europa, formándose así las iglesias nacionales. Al unirse la herejía con el poder político, su perdurabilidad quedó asegurada tal como se puede ver hasta el día de hoy. Luego de más de 500 años, la Reforma sigue vigente, sus principios siguen activos y operando.

No es casual que el Protestantismo haya visto la luz en el marco de los albores de la Modernidad. El espíritu subjetivista moderno estará fuertemente ligado a los reformadores: “lo que yo interprete de la Biblia, vale para mí". La consecuencia de esto ha sido la proliferación cuasi infinita de iglesias y denominaciones. Es interminable. Cada creyente se siente “autorizado por el Espíritu Santo” para fundar su propia iglesia y entonces se desgaja de la congregación a la que pertenece y funda otra.

En el caso particular del Luteranismo, su negación del Libre Arbitrio, su negación del valor de las obras y su concepción negativa de la inteligencia humana ha provocado esas falsas disyuntivas que luego son tan habituales en la cultura: si nosotros los católicos decimos “Fe y Razón", ellos dicen “Fe o Razón". Si nosotros decimos “Gracia y Naturaleza", ellos dicen “Gracia o Naturaleza". Nosotros decimos “Fe y Obras” pero ellos plantean que hablar de las obras injuria la gloria de Dios.

En el caso particular del Calvinismo, su visión de la naturaleza humana como “totalmente depravada” puede producir una desesperación espiritual enorme. La idea de que Dios preordena a los hombres al Infierno –como dice la Confesión de Fe de Westminster– bien puede generar presunción o desesperanza. La idea calvinista de que el creyente tiene la salvación asegurada y no puede perderla ("salvo, siempre salvo") produce como consecuencia el quietismo, la comodidad, la conformidad y complacencia con uno mismo. Y así podríamos seguir. Son herejías peligrosas para la vida espiritual.

¿Por qué Dios ha dado a la Iglesia el poder de interpretar la Sagrada Escritura, lo que se conoce como Tradición?

El órgano de intérpretes de las Escrituras no es un capricho de la Iglesia Católica. Es una necesidad lógica. También en los sistemas jurídicos occidentales existe un cuerpo de sabios (juristas) que interpretan las leyes y un Tribunal (la Corte Suprema) que en última instancia son las que definen y determinan el sentido de las palabras. Esto tiene que ser así.

Personalmente, creo que la falta de conciencia de los protestantes de este punto es la principal causa de las discusiones. Ellos no se dan cuenta de que el ser humano es el que, en definitiva, actualiza el sentido de las Escrituras al leerlas. Tampoco se dan cuenta de que la aplicación de la doctrina bíblica contenida en las Escrituras no puede ser “mecánica” sino que requiere un ajuste, requiere una adecuación, algo para calibrar, y esa adecuación o ajuste es extrabíblico. Pongamos ejemplos.

La Biblia nos habla de no mentir, de respetar al prójimo, etc. ¿Cómo se aplica esto en internet? Porque Internet no existía obviamente cuando las Escrituras fueron escritas. Tiene que mediar una autoridad, por tanto, para tomar esos preceptos morales y adecuarlos al caso de hoy. Otro ejemplo: vacunas realizadas con fetos abortados. ¿Qué hacer? La Escritura no da respuesta. Necesariamente, debemos extraerla a partir de ella pero su contestación no está literalmente en ella. ¿Anticoncepción? ¿Buena o mala? Hay mil ejemplos. Casos como estos demuestran que la Biblia, como tal, no es suficiente para explicar dilemas morales actuales, por lo que se necesita una autoridad distinta de la Biblia para interpretarla. No hay una sola palabra bíblica sobre la transfusión de sangre, sobre las bombas atómicas, sobre la ideología de género. Aquel que extrae consecuencias y las aplica a esos temas está realizando una hermenéutica. Ahora bien, esa hermenéutica es una interpretación falible de textos infalibles. ¿Cómo sabe que la interpreta adecuadamente? No lo puede saber. Por eso se requiere una autoridad en el acto de interpretación. Dios ha dado la potestad para interpretar y definir esos significados a la Iglesia Católica, “columna y fundamento de la verdad” (I Timoteo 3, 15).

¿Por qué es peligroso que cada uno interprete libremente la Biblia?

Porque lleva al caos y a la anarquía. Nuestro Señor no quiso una anarquía, él fundó una jerarquía. Fundó una Iglesia. Estableció una autoridad máxima (Pedro) y autoridades inmediatamente secundarias: los Apóstoles. La idea de una autoridad no es un invento post bíblico: está en las mismas escrituras. Veamos ejemplos:

Hechos 6, 2-4: “Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: «No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra»”.

Aquí se lee que los diáconos asisten a los líderes que están por arriba de ellos a fin de aliviarles ciertas tareas que los apartarían de la Palabra de Dios y de la oración. Mostremos otro fragmento:

I Tesalonicenses 5, 12-13: “Les rogamos, hermanos, que sean considerados con los que trabajan entre ustedes, es decir, con aquellos que los presiden en nombre del Señor y los aconsejan. Estímenlos profundamente, y ámenlos a causa de sus desvelos. Vivan en paz unos con otros”.

San Pablo dice a los laicos que hay personas que “los presiden en nombre del Señor” (1 Tesalonicenses 5, 12). Los laicos obedecen, los que presiden mandan. Otro versículo:

I Timoteo 5, 17-18: “Los presbíteros que ejercen su cargo debidamente merecen un doble reconocimiento, sobre todo, los que dedican todo su esfuerzo a la predicación y a la enseñanza. Porque dice la Escritura: No pondrás bozal al buey que trilla, y también: El obrero tienen derecho a su salario”.

San Pablo explica que los presbíteros (sacerdotes) deben enseñar y administrar (1 Timoteo 5, 17b). Agrega: quienes hagan esto “debidamente” (1 Timoteo 5, 17a) merecen su reconocimiento. Como leemos a continuación, San Pablo encomienda a Timoteo la tarea de disciplinar:

I Timoteo 5, 20-22: “A los que incurran en pecado, repréndelos públicamente, para que sirva de escarmiento a los demás. Delante de Dios, de Jesucristo y de sus ángeles elegidos, te ordeno que observes estas indicaciones, sin prejuicios y procediendo con imparcialidad. No te apresures a imponer las manos a nadie, y no te hagas cómplice de pecados ajenos. Consérvate puro”.

Timoteo y otros tienen la autoridad: tienen la tarea de “imponer las manos” pero deben hacerlo bien, sin apuros, para no volverse cómplice del mal que hizo otro. Su deber es reprobar abiertamente a aquellos que persisten en pecado (1 Timoteo 5, 20). Como vemos, la misma Biblia nos habla de una estructura jerárquica. Nos habla de normas, autoridades, tareas asignadas y responsabilidades. En la misma línea, observamos el siguiente pasaje:

Tito 1, 4-9: “A Tito, mi verdadero hijo en nuestra fe común, le deseo la gracia y la paz que proceden de Dios, el Padre, y de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Te he dejado en Creta, para que terminaras de organizarlo todo y establecieras presbíteros en cada ciudad de acuerdo con mis instrucciones. Todos ellos deben ser irreprochables, no haberse casado sino una sola vez y tener hijos creyentes, a los que no se pueda acusar de mala conducta o rebeldía. Porque el que preside la comunidad, en su calidad de administrador de Dios, tiene que ser irreprochable. No debe ser arrogante, ni colérico, ni bebedor, ni pendenciero, ni ávido de ganancias deshonestas, sino hospitalario, amigo de hacer el bien, moderado, justo, piadoso, dueño de sí. También debe estar firmemente adherido a la enseñanza cierta, la que está conforme a la norma de la fe, para ser capaz de exhortar en la sana doctrina y refutar a los que la contradicen”.

Aquí, San Pablo habla de las cualidades de quien debe “presidir la comunidad”. Tiene que “organizarlo todo”, establecer presbíteros según ciertos criterios, poseer un conjunto de virtudes, sana doctrina, capacidad de exhortar y de refutar a quienes la contradicen. En otra carta, San Pablo agrega más indicaciones:

Hebreos 13, 17 y 24: “Obedezcan con docilidad a quienes los dirigen, porque ellos se desvelan por ustedes, como quien tiene que dar cuenta. Así ellos podrán cumplir su deber con alegría y no penosamente, lo cual no les reportaría a ustedes ningún provecho. (…) Saluden a todos sus dirigentes y a todos los hermanos. Los hermanos de Italia les envían saludos”.

Como se ve, claramente se pone en cabeza de los laicos el deber de obedecer dócilmente a los líderes de la comunidad. ¡Está en la Biblia! Aquel protestante que diga que la Iglesia Católica se inventa jerarquías cuando “la Biblia no nos habla de autoridades” va contra la Escritura misma.

Puntualmente, ¿qué resultados se siguen de la idea de que cada uno puede interpretar libremente la Biblia, según la conocida idea protestante?

Está ampliamente comprobado por la experiencia que la “interpretación libre” de las Escrituras lleva a la contradicción infinita. Pongamos ejemplos: aplicando el mismo principio de Sola Scriptura y aplicando el principio de Interpretación Libre, algunos protestantes llegan a la conclusión de que el bautismo debe aplicarse a los infantes. Otros dicen que sólo a los adultos. ¿Mostramos más ejemplos?

Ejemplo 2: Algunos abominan del Catolicismo. Otros dicen: “soy católico pero no romano".

Ejemplo 3: Algunos tienen a Santo Tomás como un pseudo precursor del calvinismo. Para otros, Santo Tomás es la viva imagen de la desgraciada helenización de la fe. ¡Santo Tomás sería racionalista!

Ejemplo 4: algunos aceptan la anticoncepción, otros no.

Ejemplo 5: algunos aceptan la administración del Bautismo por parte de mujeres, otros no.

Ejemplo 6: algunos ordenan mujeres al ministerio, otros no.

Ejemplo 7: hay grupos metodistas favorables a la ideología LGBT, otros son totalmente contrarios.

Ejemplo 8: hay quienes aprueban el matrimonio entre personas del mismo sexo, otros se oponen completamente.

Ejemplo 9: algunos consideran “apóstatas” a los que vivieron en el protestantismo y luego se convierten al Catolicismo, para otros son todos caminos lícitos de salvación.

Ejemplo 10: algunos sostienen que la existencia de Dios no se puede probar mediante la razón (fideístas), otros sostienen que sí es demostrable racionalmente.

¿Qué nos puede decir como conclusión?

Hay que estudiar mucho, y ya desde la pre-adolescencia. Es tarea de los padres formarse, leer, estudiar y hacer que sus hijos estudien la doctrina católica, para ir incorporando elementos y herramientas que permitan defenderla. No se ama lo que no se conoce. Tuve la gracia de que mis padres me fomentaran la Apologética, pensar, razonar, ir buscando el punto débil al argumento. Cuando volvía de Misa semanal, allá lejos en 2001-2002, discutía con Testigos de Jehová con 16 años y en la calle. A veces uno ve que chicos jóvenes católicos evitan la discusión. Como si tuviesen demasiados reparos. Hay que perderle el miedo a eso. Es importante practicar una suerte de “des-sensibilización". Hay que insensibilizarse y acostumbrarse a escuchar, a proponer argumentos, a debatir, a confrontar. Al principio vas a perder frente a alguien experimentado. Pero, ¿cuántas veces una derrota te mueve a estudiar más para prepararte mejor?

En mi experiencia, eso es lo que me ha ocurrido. No fallaba mi fe, fallaba yo, y entonces ante un planteo cuya respuesta desconocía, esto me movía a estudiar más, a preguntar, a ir a un sacerdote, a otro, a consultar, a buscar respuestas. Tenemos que fomentar esta sana curiosidad intelectual. En I Pedro 3, 15-16 leemos: “estar siempre dispuesto a dar respuesta a todo el que le pida razón de su propia fe”. Y para eso hay que estudiar. Hay que leer, formarse, escuchar debates, analizarlos, desglosarlos y masticarlos (si me permitís el término gastronómico).

¿Sabes qué me preocupa? Voy a conferencias y veo que la gente no toma apuntes. ¡No toman apuntes, Javier! Es una barbaridad. Cuando tú tomas apuntes, además de escuchar el contenido, lo refuerzas con la mano, con el trazo y eso hace posible una mejor apropiación. Nosotros esto lo enseñamos en Catena Aurea. Estamos ansiosos por enseñarlo. El que no practica la toma de apuntes no incorpora todo lo que puede, es una pena.

¿Por qué crees que hay gente que se formó toda la vida en el Catolicismo, tomó el Bautismo, la Comunión, la Confirmación, y sin embargo –cuando sale a la vida adulta– lo confrontan unos compañeros del trabajo que son evangelistas y estos buenos muchachos terminan haciendo agua por todos lados? ¡Porque no los entrenaron! Creo que el Padre Loring decía “Católico Ignorante, Futuro Protestante". Es así. O por lo menos, católico ignorante no puede comunicar su fe, no irradia, no da fruto, no da testimonio, no presenta batalla.

Desde lo que yo viví, te puedo decir que los protestantes “se la bancan” (permíteme el argentinismo), discuten, argumentan, muchos están muy preparados y respetan a los católicos que saben explicar sus doctrinas. Yo los valoro porque son coherentes: ¡qué buen vasallo si tuviera buen señor! También valoro a aquellos protestantes que luchan contra el Evolucionismo en buena parte del mundo. Tienen trabajos muy interesantes. Los he leído y estudiado profusamente. Nada me gustaría más que vuelvan al redil: Ut Unum Sint, dice Nuestro Señor. “Que sean uno". Ese es nuestro deseo. Que vuelvan a la Iglesia Católica. Hay que trabajar para eso. Y darles los argumentos que nos piden. A veces, lo que necesitan es eso: que le demos fundamentos de la fe.

Por Javier Navascués

18 comentarios

  
Alfonso
El párrafo que empieza así "En el caso particular del Luteranismo..." me ha recordado a varias cosas que defienden personas que conozco de la Renovación Carismática Católica. No digo que la RCC piense así, no lo sé, pero sí he mantenido conversaciones con personas: "su negación del Libre Arbitrio, su negación del valor de las obras y su concepción negativa de la inteligencia humana ha provocado esas falsas disyuntivas que luego son tan habituales en la cultura: si nosotros los católicos decimos “Fe y Razón", ellos dicen “Fe o Razón". Si nosotros decimos “Gracia y Naturaleza", ellos dicen “Gracia o Naturaleza". Nosotros decimos “Fe y Obras” pero ellos plantean que hablar de las obras injuria la gloria de Dios."
03/12/24 8:22 AM
  
Luis López
La Tradición precede a la Escritura hasta el punto que las Sagradas Escrituras son fruto de la Tradición de la Iglesia (negada por los protestantes). Sólo con esa verdad el protestantismo se desmorona como un castillo de naipes. De hecho, cada comunidad protestante, de las infinitas que hay, por mucha "sola Escritura" que invoquen deben necesariamente fabricarse ex novo una "tradición" que las distinga de las restantes. Por supuesto, una tradición impostada.

Con la Tradición de la Iglesia (en mayúsculas) la Biblia es un libro que merece una lectura diríamos "de rodillas", por ser EL LIBRO revelado por Dios a la Iglesia. Porque es la fe de la Iglesia, revelada por Cristo, la que redactó y compiló EL LIBRO, la que le da el marchamo de su autoridad divina, y a cuya interpretación auténtica debemos los fieles lectores obedecer. Como dice la propia Biblia, la Iglesia es la "columna y el fundamento de la Verdad. La Iglesia, no la Escritura. La Iglesia, cuya autoridad divina deriva de ser fundada por Cristo sobre la roca de Pedro y su fe. Y es la Iglesia la que hizo la Escritura

Por ello, sin la Tradición (con mayúsculas) la Biblia es un mero libro, extraordinario y bellísimo en muchos pasajes, soporífero y perturbador en otros. Y que requiere un "fideísmo irracional" para ser tomado en su integridad como "Palabra de Dios".
03/12/24 9:04 AM
  
Luis Fernando
Vamos por partes, que diría Jack el Destripador.

Dentro del protestantismo conviene distinguir dos sectores:
1- El protestantismo evangélico o protestantismo que asume las tesis de la "Reforma".
2- El protestantismo liberal, que es exactamente lo mismo que el catolicismo modernista. Es decir, ni siquiera se le puede llamar cristianismo. No lo es.

Se da la circunstancia de que en Alemania a los luteranos se les llama evangélicos, pero en un 95% son liberales. Por tanto, aunque se llamen así, no lo son y no son reconocidos como tales por los demás. De hecho, hay ya "iglesias" luteranas independientes que sí siguen la doctrina de Lutero y no esa basura inmunda liberal.

Dentro de los evangélicos, hay diferencias sustanciales en estas doctrinas:
Sacramentos, especialmente Bautismo (a niños o solo adultos; salva o no salva), Santa Cena/Eucaristía (presencia real o no) y Matrimonio (algunos admiten el divorcio y recasamiento, otros no)
Predestinación/Perseverancia final de los santos/Expiación limitada/gracia irresistible (tesis de Calvino o de Arminio)
Organización eclesial (obispos, pastores, consejo de ancianos, etc, etc)
Papel de la mujer (pueden liderar congregaciones o no)
La práctica totalidad admiten la anticoncepción.
La totalidad de los evangélicos rechazan el aborto.

Solo coinciden en una doctrina: el sola fide. Y resulta que es una doctrina claramente condenada por la propia Escritura. La única vez que las palabras SOLA y FE coinciden en la Biblia es en Santiago 2,24. Cito de la Reina Valera 60, que es la que más usan:

"Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe".

Es decir, con su Sola Scriptura se va al carajo su Sola Fide.
03/12/24 11:48 AM
  
Emilio
Claro y conciso. Gracias. Las circunstancias históricas pesan mucho en esas heterodoxias (como en otras -¿o en todas?-).
03/12/24 12:06 PM
  
Federico Ma.
Estimado Juan Carlos:

"No aplica aquí el sentido literal. En cambio, un texto bíblico no puede carecer de sentido espiritual".

Más bien, conforme a la enseñanza de santo Tomás, nunca puede no darse el sentido literal de la SE: si, en efecto, el mismo no se diera, el texto sagrado no tendría ningún sentido. Mientras que nada parece obstar a que no se dé ninguno de los tres sentidos espirituales en un determinado pasaje.

El sentido espiritual necesariamente supone el literal y se funda en él ("super litteralem fundatur, et eum supponit" [S. Th., I, q. 1, a. 10, c.]), pues, precisamente, se supone la primera significación de las voces referida a determinadas realidades, realidades que, a su vez, merced al sentido espiritual, significan otras realidades. De modo que sin un sentido literal no podría haber ningún sentido espiritual: pues, en efecto, son las mismas realidades significadas por el sentido literal las que constituyen el sentido espiritual al significar o figurar otras realidades.

Por lo dicho, el P. Tábet sostiene que una de las características del sentido literal es su universalidad, en el sentido de que todas las palabras y frases de la Sagrada Escritura poseen necesariamente un sentido literal.

Cordial saludo.
03/12/24 4:04 PM
  
Federico Ma.
P. S. Aquí puede verse una sencilla exposición de la doctrina de santo Tomás en lo que hace a los sentidos de la SE:

www.academia.edu/83034085/Los_sentidos_de_la_Sagrada_Escritura
03/12/24 4:08 PM
  
Lic. Juan Carlos Monedero (h) - ARGENTINA
Muchas gracias a todos por los comentarios.

Estimado Federico María, revisaré tu observación y si hay algo que corregir se lo indicaremos a Javier Navascués.
Saludos y muchas gracias por tu comentario.
03/12/24 6:44 PM
  
Lic. Juan Carlos Monedero (h) - ARGENTINA
Respecto del comentario de Federico María, deseo aportar lo siguiente. Es una cita de San Agustín. Dice el articulista que el séptimo principio o criterio de interpretación de la Biblia es:

"7. Anteponga la rectitud de carácter y la fe pura a cualquier comprensión literal de las palabras de las Escrituras. Según Agustín, un error exegético secundario es tomar una expresión literal en sentido figurado. Da un principio para ayudar a discernir si el pasaje es literal o figurado: “En general, ese método es entender como figurativo cualquier cosa en la Sagrada Escritura que no pueda atribuirse en un sentido literal ni a un carácter recto ni a una fe pura. La rectitud de carácter pertenece al amor a Dios y al prójimo; pureza de la fe al conocimiento de Dios y del prójimo” (DDC III:9:14). En otras palabras, si a primera vista las Escrituras parecen permitir o incluso recompensar un comportamiento inmoral, cualquier maldad, una falta de fe o una contradicción con la Sagrada Tradición, entonces el pasaje debe interpretarse en sentido figurado, no literalmente".

O sea, enfoco en esto: “entender como figurativo cualquier cosa en la Sagrada Escritura que no pueda atribuirse en un sentido literal ni a un carácter recto ni a una fe pura".

La cita la he extraído de aquí:
https://es.catholic.com/magazine/print-edition/scripture-through-the-eyes-of-augustine

Entiendo que un ejemplo de frases que no pueden tomarse literalmente serían la advertencia de Cristo de entrar manco o sin ojo al Cielo.

Aprecio el interés de todos por comentario y agradezco a otros foristas de InfoCatólica, como Luis Fernando, que hayan entrado a dejar más aportes que enriquecen el tema.

Saludo cordial para todos.
03/12/24 10:13 PM
  
Manuel Darío Ochoa de la Rosa
Federico Ma, un saludo, te pongo una objeción: "si tu mano derecha te hace pecar, córtatela". ¿Puede decirse de esa frase que tiene un sentido literal? En realidad sí, como todo en el lenguaje, todas las expresiones tienen un sentido literal, otra cosa es que dicho sentido realmente aplique en determinado contexto. Creo que es San Agustín quien señala lo mismo que Juan Carlos Monedero, que cuando el sentido literal de un texto bíblico choca con algún dogma de fe, entonces debe ser entendida en sentido espiritual. Me parece que esto es perfectamente reconciliable con lo señalado por Santo Tomás, dado que el sentido literal se supone en primera instancia, y uno se basa siempre en él, para luego, en casos puntuales como creo que es el presente, entender que no aplica en el particular.
03/12/24 11:07 PM
  
Federico Ma.
Estimado Manuel:

Pues no. Trata, por favor, de leer el artículo al que enlacé, en donde se explica in extenso el asunto. La cuestión está en que, conforme a la doctrina de santo Tomás, el sentido literal nunca se puede negar en la SE, siempre está presente. Y sin él no puede haber sentido espiritual alguno. Precisamente escribí ese artículo (en el que no hago sino recoger y explicar la doctrina de santo Tomás) por un error semejante a la hora de hacer la exégesis de Ap. 20, 1-10. La clave está en que el sentido literal puede ser o bien propio, o bien figurado o metafórico: pero ambos conforman el sentido literal. Tal es la doctrina de santo Tomás, conforme a la cual, para decirlo de modo claro y sin vueltas, es un absurdo sostener que pueda no darse el sentido literal de la SE, y es otro absurdo sostener que pueda, además, darse el sentido espiritual sin sentido literal alguno.

En la p. 7 está el ejemplo del pasaje del ojo (que, para el caso, viene aplicarse a lo de la mano). Cito: "cuando el sentido literal propio y gramatical es falso o repugna por algún motivo, entonces el sentido literal ha de ser impropio y metafórico, como ocurre en Mt 5, 29: el «ojo» que hay que arrancarse si resulta motivo de escándalo, ha de tomarse en sentido literal metafórico o impropio, entendido como significando algo que nos resulta muy valioso". Y no es jugar con los nombres: el sentido literal impropio o metafórico NO es el sentido espiritual. Santo Tomás es muy claro al respecto: en el escrito se reúnen sus textos (y también algunos de san Agustín).

Cordial saludo.
04/12/24 1:50 AM
  
Federico Ma.
Deo gratias, Juan Carlos.
04/12/24 1:56 AM
  
Manuel Darío Ochoa de la Rosa
Federico, muchas gracias por la explicación. Trataré de descargarlo, lo intenté pero no pude estoy en Cuba, no sé si eso afecte en algo. Ahora, sobre tu comentario, y debido a que aún no he leído tu escrito, me preguntó, por ejemplo, acerca de la cita que Juan Carlos Monedero te da de San Agustín. En dicha cita San Agustín opone "sentido literal" a sentido figurativo. ¿Me podrías pasar al menos la cita donde Santo Tomás habla de que "el sentido literal impropio o metafórico NO es el sentido espiritual"?
04/12/24 2:21 AM
  
Lic. Juan Carlos Monedero (h) - ARGENTINA
El análisis de Federico María Rago sale de Suma Teológica I, Q. 1, art. 10. Entiendo que Federico se ampara en esto:

"Así, pues, el primer significado de un término corresponde al primer sentido citado, el histórico o literal. Y el contenido de lo expresado por un término, a su vez, significa algo. Este último significado corresponde al sentido espiritual, que supone el literal y en él se fundamenta" (respondo).

O sea, aquí no se dice que el sentido literal desaparece para dejar paso a otros. Se dice que el sentido espiritual SE FUNDAMENTA en el literal. Y, si se fundamenta en él, entonces el sentido literal no se ha evaporado.

Es posible que haya una contradicción entre San Agustín (lo que cité arriba) y Santo Tomás (lo que digo en este mensaje). O al menos, es muy posible que nosotros tres no seamos capaces de armonizar lo que dicen ellos.

Lo dejo aquí, ojalá aparezca quien pueda explicar esto. Gracias a ambos. Saludos
04/12/24 3:59 PM
  
Federico Ma.
Estimado Manuel:

1. En cuanto a la referencia a san Agustín: "traduttore, traditore". Hasta la misma referencia no es correcta, al menos conforme a la edición que ofrece "augustinus.it", en donde es: De doctrina christiana, III, 10, 14. San Agustín habla del sentido propio y del sentido figurado, que corresponden ambos, conforme enseña santo Tomás, al sentido literal. Va el texto de san Agustín:

"Huic autem observationi, qua cavemus figuratam locutionem, id est translatam quasi propriam sequi, adiungenda etiam illa est, ne propriam quasi figuratam velimus accipere. Demonstrandus est igitur prius modus inveniendae locutionis, propriane an figurata sit. Et iste omnino modus est, ut quidquid in sermone divino neque ad morum honestatem neque ad fidei veritatem proprie referri potest, figuratum esse cognoscas. Morum honestas ad diligendum Deum et proximum, fidei veritas ad cognoscendum Deum et proximum pertinet. Spes autem sua cuique est in conscientia propria, quemadmodum se sentit ad dilectionem Dei et proximi cognitionemque proficere. De quibus omnibus primo libro dictum est".

2. En cuanto a lo otro, basta comprender en qué consiste el sentido espiritual para santo Tomás para darse cuenta que NO es el sentido (literal) figurado o metafórico...

«Respondeo dicendum quod auctor sacrae Scripturae est Deus, in cuius potestate est ut non solum voces ad significandum accommodet (quod etiam homo facere potest), sed etiam res ipsas. Et ideo, cum in omnibus scientiis voces significent, hoc habet proprium ista scientia, quod ipsae res significatae per voces, etiam significant aliquid. Illa ergo prima significatio, qua voces significant res, pertinet ad primum sensum, qui est sensus historicus vel litteralis. Illa vero significatio qua res significatae per voces, iterum res alias significant, dicitur sensus spiritualis; qui super litteralem fundatur, et eum supponit» (S. Th., I, q. 1, a. 10, c.).

Santo Tomás reserva el sentido espiritual a Dios. Ahora bien, ¿acaso los hombres no pueden emplear metáforas y locuciones figuradas?

Por eso, conforme a la doctrina de santo Tomás, es absurdo que pueda darse un sentido espiritual sin sentido literal o que pueda no darse sentido literal alguno.

Cordial saludo.
04/12/24 5:08 PM
  
Federico Ma.
Estimado Juan Carlos:

El análisis no se funda sólo en ese pasaje, sino en que las realidades no pueden significar (que es lo propio del sentido espiritual y privativo de Dios) si no son significas por las palabras (que es lo propio del sentido literal). Es lo que dije en mi primer comentario. Son las nociones mismas de los sentidos literal y espiritual que da santo Tomás las que implican el absurdo de sostener que pueda no darse sentido literal alguno o de que pueda darse algún sentido espiritual sin ningún sentido literal.

Y no hay ninguna contradicción con san Agustín, como se nota en el pasaje en latín. Por lo demás, él mismo hablaba en De doctrina christiana de ir a los originales cuando hay algún problema de concordancia... (lo cual no es sino de sentido común).

Cordial saludo.
04/12/24 5:21 PM
  
Federico Ma.
P. S. Van dos textos de santo Tomás, Manuel, demasiado claros:

1. «Per litteralem autem sensum potest aliquid significari dupliciter, scilicet secundum proprietatem locutionis, sicut cum dico homo ridet; vel secundum similitudinem seu metaphoram, sicut cum dico pratum ridet. Et utroque modo utimur in sacra Scriptura, sicut cum dicimus, quantum ad primum, quod Iesus ascendit, et cum dicimus quod sedet a dextris Dei, quantum ad secundum. Et ideo sub sensu litterali includitur parabolicus seu metaphoricus» (Sup. Gal., cap. 4, lect. 7).

2. «…sicut intellectus metaphoricae locutionis in Scripturis est litteralis, quia verba ad hoc proferuntur ut hoc significent…» (S. Th., I-II, q. 102, a. 2, ad 1).
04/12/24 5:30 PM
  
Lic. Juan Carlos Monedero (h) - ARGENTINA
Estimado Federico María Rago, vamos a seguir revisando y si hay algo que corregir, como parece después de tu intervención, le diremos al buen Javier Navascués.

No has comentado otra punto sobre el resto del artículo. Te invito a hacerlo si está en tu voluntad y posibilidades.

Saludos,
05/12/24 12:29 AM
  
Federico Ma.
Pido por favor que retiren el anterior comentario. Si bien considero que lo que comenté es acertado, la cuestión pasa al diálogo privado con Juan Carlos. Muchas gracias.

LO ACABO DE RETIRAR
29/01/25 8:42 PM

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2.12.24

Martínez Sellés se presenta al Colegio de Médicos de Madrid comprometido con la profesión y la vida

Manuel Martínez Sellés. Casado y padre de ocho hijos. Presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid. Catedrático de Medicina. Jefe de Sección de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón. Vicepresidente de la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid. Ha sido Presidente de la Sociedad Española de Infecciones Cardiovasculares, Presidente de la Sección de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología y Vicepresidente del Comité de Ética Asistencial del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

El próximo 17 de diciembre se presenta de nuevo a las elecciones del Colegio de Médicos de Madrid. Su candidatura defiende la cultura de la vida, frente a la de su principal opositor, un sindicato, con visiones muy distintas en esta importante materia.

¿Cómo nace Primero Médicos y con qué objetivos?

Nace con la doble intención de completar el trabajo que hemos hecho en los últimos cuatro años en el Colegio de Médicos de Madrid y de seguir renovando su junta directiva (la mayoría son nuevas incorporaciones) y sus estructuras. Queremos seguir en el camino de conseguir un Colegio fuerte, independiente y eficiente. Un Colegio que contribuya a colocar a los médicos en una posición de liderazgo en nuestra sanidad.

¿Cuáles son las principales actividades que han realizado hasta ahora?

Hemos trasformado el Colegio, renovado nuestras instalaciones, potenciado la formación presencial y online y realizado acuerdos con universidades y sociedades científicas. Y lo hemos hecho con políticas de austeridad y transparencia y reduciendo en un 25% las cuotas colegiales. Tengo que decir con mucho orgullo que nos han concedido recientemente el Sello de Calidad MadridExcelente, lo que refleja esta excelencia en la gestión.

¿Con qué profesionales cuentan en sus puestos directivos?

Somos una candidatura de médicos de reconocido prestigio. Tanto los 11 que nos presentamos a la junta directiva como los 250 compromisarios. Médicos asistenciales, docentes e investigadores que están al pie del cañón y que conocen bien los problemas del día a día y están dispuestos a arrimar el hombro para conseguir solucionarlos.

¿Qué supone para ustedes presentarse a las elecciones del 17 de diciembre a presidir el Colegio de Médicos de Madrid encabezando la candidatura?

Supone el compromiso de trabajar por nuestros compañeros sin intereses sindicales, políticos ni empresariales. Y también esforzarnos por mejorar la salud de la población madrileña. Queremos seguir trabajando para mejorar unas condiciones que sean compatibles con la máxima calidad asistencial. Esto va más allá de la remuneración e incluye una ratio médico-paciente adecuados y un ambiente de trabajo digno y agradable. Es imprescindible recuperar la centralidad del médico en la toma de decisiones en sanidad.

¿Cuál es la principal función de este estamento y qué influencia tiene?

La principal función es asegurar que la medicina se ejerza de forma adecuada, del punto de vista científico y del punto de vista ético/deontológico. Somos una corporación de derecho público con responsabilidad y potestad legal de regular, supervisar y controlar el ejercicio profesional, asegurando el registro/representación de la profesión y garantizando la calidad de la asistencia médica. El Colegio asegura a los enfermos que los facultativos que los atienden tienen competencia profesional, gracias a una autorregulación independiente y a una formación continuada acreditada. Es una institución que representa a toda la profesión, con una misión social y pública que garantiza la buena praxis, evitando interferencias externas que puedan comprometer su cometido.

¿Cuáles son las principales propuestas de su programa?

Tenemos ilusión de conseguir poner a los médicos donde creo que nos merecemos. Hemos diseñado un programa muy detallado con medidas concretas para conseguirlo. Todas las propuestas son publicas y están disponibles en nuestra web www.primeromedicos.es

Nos hace especial ilusión trabajar por un estatuto médico que garantice las condiciones adecuadas para el ejercicio de nuestra profesión.

¿Cómo pueden contribuir a mejorar la sanidad madrileña?

Ya hemos realizado varias acciones en ese sentido como nuestra iniciativa MadridSinTabaco, un proyecto al que ya se han sumado treinta instituciones que busca conseguir una prohibición progresiva de fumar en espacios públicos, incluyendo la calle. También apostamos por la promoción de la actividad física y la alimentación saludable, con mucho orgullo recibimos recientemente el Premio Cubí a la promoción de la alimentación saludable. Queremos seguir impulsando los cuidados paliativos, hicimos la campaña CuidadosdePrincipioaFin a la que también se sumaron varias sociedades científicas y asociaciones de pacientes.

Hemos realizado un acuerdo con las diez facultades de medicina madrileña para impulsar la formación en cuidados paliativos en pregrado. Hemos tenido reuniones con la consejería enfocadas en la desburocratización y en conseguir una ratio médico/paciente adecuado. Son solo algunos ejemplos. En la Comunidad de Madrid tenemos la esperanza de vida más alta de toda Europa, es una buena noticia. Sin embargo, enfrentarnos a una población cada vez más envejecida nos obliga a repensar nuestro sistema de salud que sigue estando demasiado enfocado en hospitales y en patologías agudas. Necesitamos por políticas valientes que apuesten por la prevención y la promoción de la salud, el control de las patologías crónicas, el empoderamiento de los médicos de atención primaria. Desde el Colegio queremos ser impulsores de este cambio.

¿Por qué es importante que la Medicina siga regida por sus principios éticos y códigos deontológicos?

Porque, desde los tiempos hipocráticos, 500 años antes de Cristo, sabemos que son los que aseguran que el médico busca el bien del paciente. El colegio tiene la obligación de defender el Código Español de Deontología Médica, presentado el año pasado en el Congreso de los Diputados. Un código de obligado cumplimiento para todos los médicos de nuestro país.

¿Cómo luchan ustedes al respecto?

Nosotros lo que hacemos es cumplir nuestra función de defensa del Código Español de Deontología Médica, que, entre otras cosas, dice: “El médico no deberá provocar ni colaborar intencionadamente en la muerte del paciente”; “El ser humano es un fin en sí mismo en todas las fases del ciclo biológico, desde la concepción hasta la muerte. Es un deber deontológico respetar y proteger al concebido y no nacido.”; “El médico está al servicio de preservar la vida a él confiada en cualquiera de sus estadios…”; “La objeción de conciencia del médico es un presupuesto imprescindible para garantizar la libertad e independencia del ejercicio profesional”.

¿Quiere añadir algo?

Que, por favor, todos los médicos madrileños voten el martes 17 de diciembre. Si conocemos alguno recordémoselo, se presentan candidaturas con objetivos muy distintos. Por poner un ejemplo, nuestro principal oponente es de una candidatura promovida por un sindicato, con visiones muy distintas de las nuestras.

Por Javier Navascués

7 comentarios

  
maru
Pues que muchos de sus colegas tomen ejemplo .
02/12/24 10:10 AM
  
Lector
Lo que uno ha visto es que adaptan el Juramento Hipocrático para que no ofenda a la cultura de la muerte, conservando para la presunción social la pompa (yo permanecí respetuosamente sentado en ese momento de la graduación de mi hija). Al menos son honrados y no llaman "Hipocrático" a esa cosa.
02/12/24 11:18 AM
  
Mariano
Lector, lee y después habla. ¿De quiénes hablas?
02/12/24 5:34 PM
  
Lector
Intelligenti pauca.
02/12/24 7:48 PM
  
Chico
En cuanto al aborto , bien. Pero ? Por que no dice ni pio del terrible dano de las vacunas ?
03/12/24 12:38 AM
  
Mariano
Lector, si hasta el apodo lo has copiado de otro que firmaba como Lector, ¿te crees muy listo?
03/12/24 6:29 AM
  
Lector
Llevo años y años firmando así en estos portales; y no es que sea listo ni tonto, sino que leer el griego clásico forma parte de mi oficio. Y doy fe de que el verdadero Juramento Hipocrático hiere profundamente a la actual cultura de la muerte, por lo que se devanan los sesos "afeitándolo", pues tampoco desean renunciar a su prestigio como "performance" acumulado a lo largo de los siglos.
03/12/24 10:34 AM

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1.12.24

¿Por qué muchos jóvenes actuales, moralmente degradados, son una generación perdida?

Invitado especial al programa “BUTACAS VACÍAS", el Teniente Coronel de Infantería, D. Francisco Bendala Ayuso, quien desarrolla magistralmente, en breve espacio de tiempo, la indigente formación de los jóvenes de nuestro tiempo. Se exponen algunas causas de la degradación espiritual y moral de la juventud actual. Leyes perversas, difusión de todo tipo de vicios, etc. son dictadas en las logias masónicas a golpe de mallete (martillo).

La Masonería ha tenido siempre el objetivo de controlar la educación de los jóvenes para dirigirla a una educación laica, libre e independiente de la formación religiosa que es la que tanto bien ha dado a las almas y a la sociedad. Corrompiendo el espíritu y la moral de los jóvenes se destruye y se controla al hombre y sus actividades dirigiéndolos a una verdadera dictadura y esclavitud de lo más satánica. Si no existe el bien ni el mal, si el hombre es libre sin frenos, si no hay Ley Moral que lo censure, si sola la razón, débil y flaca, relativista y cambiante, lo mueve a actuar… ¿Qué mundo resultará de esto?.

Destruyendo a la Masonería las naciones fructificarían y se desarrollarían en armonía y hermandad bajo la suave Ley de Dios. Deseamos que los jóvenes españoles despierten de su indolencia y respondan a Dios con total valentía y amor.

12 comentarios

  
XXY
No creo que la masonería tenga tal peso y poder. Creo que exageran
01/12/24 9:37 AM
  
Javier Navascués
¿Quién se cree que está detrás de las políticas anticatólicas y de los grandes estamentos internacionales como la ONU o los foros como Davos o Sao Paulo en donde se marcan las directrices del mundo? Es evidente el proceso de ingeniería social para descristianizar la sociedad a todos los niveles, no hay más que ver los frutos de ese árbol podrido...No es tan fácil pasar de una sociedad de costumbres católicas a una sociedad totalmente degenerada sin un plan perfectamente diseñado para ir cambiando la cosmovisión de una sociedad....Los sistemas de enseñanza y los medios de comunicación y de entretenimiento obedecen a un perverso plan de adoctrinamiento. Compare la sociedad española de ahora con la de hace 50 años....
01/12/24 9:43 AM
  
Seletotsira
Se ha visto en Valencia con la riada, cómo tantísimos jóvenes, apisonados por la ola masónica (lgtbpplus, cambio cambiático, etc, etc, etc..) han visto un resquicio para para salir de esa asfíxia y poder expresar la naturaleza de sus corazones, muy heridos, pero llamados a la bondad.
01/12/24 11:10 AM
  
Montse
XXY, es imposible este cambio radical de mentalidad a nivel mundial en tan poco tiempo, solo tiene explicación el que haya sido diseñado por una gran organización como la masonería, que ahora está empezando a manifestarse como tal y a extenderse ampliamente.
Todos los papas han predicado en contra de ella.
Le recomiendo que escuche a Alberto Bárcena, es un estupendo especialista en masonería. Documéntese y se dará cuenta
01/12/24 12:54 PM
  
LJ
Tiene toda la razón el entrevistado, D. Bendala. Son enemigos de Dios, ¿qué vamos a aplaudirlos y celebrarles los chistes?
Se erigen como obstáculos a la evangelización en su afán de destruir la religión verdadera porque odian a Cristo y la Cruz.
01/12/24 1:45 PM
  
CAROLUS
Javier Navascúes: ni puñetero caso a XXY, escribe en otros blogs y por lo que siempre dice, seguro que él mismo es un perfecto masón. Si no algo peor, si es que existe.
01/12/24 8:54 PM
  
DJ L
Acabo de ver al cura Ángel y a su Demonio de la Guarda en el congreso socialista a dos butacas del investido Presidente.
Con curas, curos y cures así, la Masonería ya es lo de menos, se puede tomar unos añitos de vacaciones de descanso.
01/12/24 9:08 PM
  
África Marteache
A partir del 68 del pasado siglo se empezó a percibir a la Iglesia como algo viejo y que no tenía nada que ofrecer. El cambio afectó a las familias que se formaron y a la autoridad en general. Los colegios concertados empezaron a dar mal las clases de religión y era frecuente en los padres lo que llamaban la "no imposición" y que, cuando los adolescentes tuvieran suficiente capacidad, ya elegirían ellos.
Naturalmente los jóvenes no eligieron nada y se dejaron arrastrar por el hedonismo porque es más fácil que alguien educado en la Fe Católica se pierda que otro que no haya sido educado en ninguna, de repente, empiece a interesarse por la religión y, si lo hace, puede ser arrastrado por cualquier secta.
Esto es el fruto de una dejación de muchos.
01/12/24 9:29 PM
  
Un diácono permanente
¿Generación perdida? Para Dios no hay nadie perdido, salvo los condenados. Hay que ser precisos cuando se habla de fe...
01/12/24 9:40 PM
  
Javier Navascués
En ningún momento niego la posibilidad de conversión, me refiero al momento presente
02/12/24 12:20 AM
  
Juan Vera
Coincido con DJL. A mí me ha causado una enorme extrañeza y decepción ver en la tele al sacerdote Ángel García Rodríguez, fundador de Mensajeros de la Paz, sentado justo detrás del masón Pedro Sánchez Castejón, en el último congreso de los socialistas de España (PSOE). Cuando gobernaba el derechista Partido Popular (PP), en varias ocasiones se le veía públicamente con los dirigentes del PP. Cuando en la alcaldía de Madrid gobernaba la agnóstica y comunista Manuela Carmena Castrillo, se le veía con los izquierdistas afines a Carmena. Cualquiera podría suponer que va detrás de los gobernantes de turno para evangelizarlos, pero muchos indicios dan a entender que va detrás de congraciarse con los que ostentan el poder político para que le faciliten sus proyectos personales. Uno se pregunta si le importan más los favores personales que puede conseguir, antes que la imagen que da de la Iglesia Católica actuando de palmero de gente amoral a la que le importa un rábano (o que incluso persigue anticristianamente) la Iglesia Católica. Ruego a Dios por él.
02/12/24 2:39 AM
  
anawim
Llevamos muchos años con la ingeniería social. Empezaron haciendo una sociedad anticlerical. El demonio sabe bien que lo primero de todo es apartar a la gente de la Iglesia y destruir a la Iglesia, con la Iglesia el demonio no tiene nada que hacer está perdido. Así pues, la sociedad anticlerical es el primer trabajo de ingeniería social, antes incluso que una sociedad atea. Sociedad apartada de la Iglesia, el segundo paso fue el ateísmo, y una vez llegados a estos puntos ponemos el caldo de cultivo apropiado, que es la degradación moral, y luego ya vendrá todo lo demás. Si yo fuera el demonio, gracias a Dios no lo soy, lo haría exactamente igual. Reconozco que es un plan perfecto. Diabólico, pero perfecto. Ha sido un plan diabólicamente perfecto. Pero como el demonio es una persona no corpórea, necesita servirse de instrumentos para llevar a cabo su objetivo, y este instrumento es la oscuridad, lo oculto, la masonería. Sociedad oculta y secreta.
Ahora el tema es cómo vamos a salir de aquí. Nosotros no vamos a tener problemas porque tenemos los medios no para salir sino para no entrar, pero mi pregunta es ¿Cómo vamos a ayudar al Señor a salvar a las almas, alguien sabe qué tenemos que hacer a parte de los medios ya conocidos, se les ocurre algo?
02/12/24 1:16 PM

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30.11.24

Catecismo acerca la masonería. Por San Enrique de Ossó. Prólogo de Mons. Schneider

Les presentamos la nueva reedición del magistral libro catequético de San Enrique de Ossó “Catecismo acerca la Masonería” (Incluye la Carta Apostólica “Humanum Genus” de León XIII). Imprescindible documento histórico para entender realmente quienes mueven desórdenes morales y políticos en las naciones en la actualidad. He aquí una aportación precisa y contundente sobre el tan necesario combate contra la perversa y cruel Masonería. Incluye declaraciones de los mismos masones en el devenir de la historia, sus planes, sus intrigas y conspiraciones. Las personas han de saber que existe una oscura organización secreta que opera entre bastidores, influyendo maliciosamente en los partidos políticos (ya sean de izquierda, centro y o de derecha), en los gobiernos nacionales, en la Iglesia, etc. No entenderemos la política internacional y sus acontecimientos sino analizamos y conocemos la actuación demoníaca de la Masonería en las sociedades.

La voz de un santo, San Enrique de Ossó, Patrono de los Catequistas Españoles, alerta a todos los fieles sobre el origen y las maquinaciones malévolas de esta secta impía tan denunciada y desenmascarada por numerosos Romanos Pontífices a lo largo de la historia en cuantiosas y sublimes exhortaciones apostólicas de rabiosa actualidad. Un documento que han de estudiar bien los niños y los jóvenes en las escuelas y universidades para que puedan identificar y rechazar las corruptas intrigas y conjuras de esta secta pestilente. La Carta Encíclica de Su Santidad León XIII con el título “Humanum Genus” (1884) en la que se fundamenta San Enrique de Ossó, no supone una exhortación del pasado, sino que, como la roca que no se destruye, sigue anunciando y señalando, en pleno siglo XXI, el peligro que supone encubrir, ignorar y ocultar los complots y crímenes de estos secuaces de Lucifer. La Masonería tiene por objeto destruir los principios morales y doctrinales de la Iglesia de Cristo, la sociedad cristiana. Un masón (H .·.) de alto grado dejó escrito: “El mejor puñal para destruir la Iglesia Católica y a los católicos es la corrupción. Corrompiendo a los jóvenes cristianos se acabará con la Iglesia Católica”. ¿No ven que esto se está produciendo en nuestras sociedades hoy día?

El peor peligro es ver que el vicio se ha hecho normal en la conducta del hombre, que no precisa corrección. Esto es ya signo de degradada decadencia humana. Si no somos capaces de discernir el vicio de la virtud pronto llegaremos a la podredumbre más infecta, y aún peor, no se darán ni cuenta que están en ella. ¡O reaccionamos o perecemos vilmente!¡Padres de familia!¡Enseñar a vuestros hijos el Catecismo de la Doctrina Católica, no sólo para que lo conozcan, sino para que lo vivan!; la correcta educación (en el vestir, en el hablar, en el comer), la niña que vista como niña y el niño como niño…¡Madres! ¡educar a vuestras hijas a ser madres, serviciales, dirigentes, recogidas, amantes de la familia y del hogar!¡Rezar, orar, rezar mucho para que a los colegios vuelvan religiosos y sacerdotes que enseñen la sana y santa Doctrina Tradicional de la Iglesia y vean en ellos al mismo Jesucristo!; que se imponga el principio de autoridad en los colegios, en la familia, en la Patria; alejar a vuestro hijos de las discotecas, los teatros malsanos, de la televisión corrupta y corruptora, del cine impío y degenerado, de la literatura impía, de las modas inmorales, de la música sensual, de internet inicuo; ¡Formar a vuestros hijos en el amor a la Patria, al sacrificio, resignación, penitencia, oración, en la fiel observancia de la Ley de Dios y de la Iglesia!…

¡Obispos de la Iglesia Católica!¡anunciar que los enemigos de la Iglesia Católica están desmantelando la sociedad cristiana con viles planes de vicios y perjudiciales diversiones!¡Clero católico!¡denunciar a la secta masónica y a sus secuaces con el fin de defender a vuestra grey del cruel lobo!¡seglares!¡volcar vuestro tiempo en formaros en la Tradición de la Iglesia Católica para que no os dejéis morder por el vicio de los placeres, la honras y los malsanos disfrutes! (Recordar que Satanás es mal pagador). O seguimos el camino de Cristo o caemos en las garras del mismo demonio. España está infectada de impureza y de maldad.

“Catecismo acerca la Masonería”, 153 pág. (Formato 10,50-14,50 cm)

Contacto: [email protected]

Entrevista al santo sobre el libro

11 comentarios

  
José Enrique Florencio Domínguezj
Supongo que será una errata. Será "acerca de la masonería" (sobre la masonería), no "acerca la masonería" (nos la trae más cerca).

Respuesta: El título es acerca la masonería, que es lo mismo que decir sobre la masonería
30/11/24 11:05 AM
  
Juan G. C.
Mi problema con este tipo de libros es que cometen el error de pensar que toda la masonería es igual. Líbreme Dios de decir que hay una masonería buena. Ninguna es en sí buena. Pero no toda es igual de mala, y no toda es igual. No es igual la masonería en Francia o en España que la masonería en Suecia, o en Alemania (al menos en el siglo XIX). No creo, por ejemplo, que Guillermo I de Alemania (con todos sus defectos), que era masón, buscase la destrucción de los principios morales de la sociedad cristiana. O Mozart, por poner otro ejemplo. Hoy en día no estoy tan seguro de que no toda la masonería sea igual, pero al menos en el pasado hay que reconocer esas diferencias, que existían.
30/11/24 11:17 AM
  
LJ
Un libro muy recomendable, para desasnar tanta gente que no tiene pálida idea de los masones.
Con respecto al comentario que no todos son iguales, tremenda estupidez.
Cuantos, engañados por principios de moralina, se olvidan que el peor pecado es la apostasía, y causa perversión. O sea, no puede ser correcto si niega a Dios. Y los masones son ateos, odiadores de Cristo y de Su Iglesia.
Por más que tenga formas de cortesía o bienqueda sociales. Y cómo va a saber si fue bueno, son suposiciones tendenciosas y de fantasía.
Además, «Sólo Dios es bueno» (Lucas 18, 19).
30/11/24 1:40 PM
  
Juan G. C.
No todos los masones son ateos. De hecho, la Orden Sueca de Masones sólo acepta cristianos (que serán luteranos suecos, lo cual es un cristianismo muy aguado, ciertamente, pero no es ateísmo). Por eso, entre otras razones, me parece que negar las diferencias entre diversas ramas de la masonería es negar la realidad. Y no es lo mismo reconocer dichas diferencias que aprobar de ninguna manera la masonería.
30/11/24 4:13 PM
  
Pedro de Madrid
Juan, el que mal anda mal acaba
30/11/24 5:01 PM
  
Juan G. C.
¿A qué se refiere, Pedro de Madrid?
30/11/24 5:51 PM
  
Pedro de Madrid
A la Orden Sueca de Masones y no me quiero extender más
30/11/24 7:31 PM
  
Hermenegildo
Enhorabuena por la entrevista a San Enrique Ossó. Está muy lograda.
30/11/24 11:58 PM
  
JorgeE
En México donde se puede conseguir el libro?
01/12/24 1:29 AM
  
Maria
Quieren hacernos creer que los hay buenos?
Ni uno.
Masoneria sinagoga de satanás
01/12/24 7:53 PM
  
José
Donde se puede adquirir?

al final del texto pone un correo...
02/12/24 1:32 PM

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29.11.24

¿Por qué transforma la vida, y la colma de alegría, entregarse, por amor a Dios, al hermano necesitado?

Buena pregunta. He ahí la cuestión, de la que depende todo nuestro ser y nuestra eternidad. Los santos con su lumínica estela han trazado de mirra e incienso la senda de oro que conduce a la Gloria. Ellos han sido los mejores negociantes, renunciando a las chabolas de la tierra para invertir en las mansiones celestes. En el crepuscular atardecer vital nos sorprenderán radiantes las intensísimas luces del juicio de Dios. Una luz tan esplendorosa que dejará en evidencia, en patena áurea, toda mácula empecatada.

La crucial prueba de la selectividad divina para ser admitidos en la universidad celestial será sobre la asignatura príncipe del amor. El que se salva lo sabrá todo en Dios y el que se condena nada sabrá y vivirá eternamente atormentado, al quedar radicalmente mutilada su capacidad de amar. Si por gracia de Dios somos admitidos en la cátedra del paraíso, muy probablemente aún tengamos que purgar todas las faltas de amor que no hayan sido lavadas con la sangre martirial o borradas con ardientes lágrimas de profunda compunción y áspera penitencia.

Formulé una pregunta con semilla de respuesta. Hay que vivirlo interiormente, o mejor dicho, hacer un acto de fe y dejar que el Señor nos transforme por dentro y ahí está Él, en palabras de San Agustín, más dentro de nosotros que nosotros mismos. Permitir que con nuestra colaboración y su alquimia divina vaya mutando nuestro corazón egoísta, duro como el pedernal, en un corazón de carne, que sufre en el alma el dolor ajeno. Compadecer es “padecer con”, sufrir con el hermano sufriente, escucharlo, compartir sus alegrías e inquietudes, ser un fornido cirineo en las escarpadas rampas de su calvario particular. Tener un encuentro amoroso con él, un encuentro, como dardo encendido, en el corazón de Cristo, puro y desinteresado.

Y todo esto no por vacua filantropía, sino por los quilates del amor a Cristo, que nos enseñó que lo que hagamos con estos pequeñuelos se lo hacemos a Él. Si hasta los mismos gánsteres son muy fieles en cuidar a sus protegidos, ¿Qué no hará nuestro Señor con sus escogidos?

No es una mera cuestión de sentimiento, aunque a menudo se puede palpar el rocío de una gran paz y saborear el maná de la plena alegría, es un temario denso de profunda adhesión a la voluntad de Dios, en el olvido de lo propio y morir a uno mismo para nacer en Dios. Es sepultar el grano en un surco profundo para que asiente frondosas raíces el árbol de la caridad. Siempre he tenido muy claro, siguiendo a San Pablo, que el catolicismo tiene que concretarse en obras de caridad, si no, es una fe muerta. Hechos son amores y no buenas razones. Pero también soy consciente de que a muchas personas les cuesta dar el paso, pues a todos nos ha costado y nos sigue costando porfiar por la angosta vereda que lleva a la Vida.

Gracias a Dios en nuestras ciudades contamos con oasis de adoración y acudimos con el cántaro sufriente de nuestra alma a la fonte a saciar nuestra sed de Dios. La oración es el alma de todo apostolado y el viático del mismo. La oración es la respiración del alma, aire puro para el pulmón del ser. Si dejamos de rezar morimos espiritualmente, como el pez sucumbe ipso facto fuera de su hábitat acuoso. Luego, debemos buscar en cada momento la presencia de Dios para que aquellos momentos de intimidad en exclusiva con el Creador se prolonguen dulcemente durante todo el día y no se nos seque el alma en el tórrido desierto de la vida.

Pero no siempre es fácil encontrar plataformas a través de las cuales realizar un apostolado concreto. O mejor dicho no es sencillo encontrar el sitio y la labor en la que puedes encajar. O, ¿por qué no decirlo?, nos faltan las ganas de hacerlo, el renunciar a tu tiempo y comodidad, arrancar de cuajo las horas de la siesta, cortar de raíz con el ocio superfluo, sepultar mil bagatelas que nos enredan y deslizan nuestra vida en una pendiente baldía…Tenemos que pedirlo en oración al Señor, hacer su voluntad en aquellos apostolados que puedan servir más a su gloria. Para ello debemos recurrir a Nuestra Madre del Cielo, que nos dará, como a párvulos en papilla, el manjar que nutra en cada momento la acción que más agrada a nuestro Dios.

Suele ser muy conveniente seguir el consejo de un santo sacerdote que nos puede inspirar aquellas acciones más aptas a nuestras capacidades.

El demonio pone muchas trabas y te hace creer que lo mejor es desistir de esa idea, que ya es demasiado lo que hacemos o que ya lo haremos en un mañana incierto que puede nunca llegar. No caigamos en esa tentación, hay que dar el salto de la fe y lanzarse al vacío de la prueba, a entregarse a Dios a través de un compromiso concreto. Esto lo digo por los seglares que buscan la santidad, a través de su estado de vida, a la que todos estamos llamados. El sacerdote y los religiosos, en teoría, ya tienen o deberían tener el cauce idóneo para entregarse por completo y de una manera indivisa al Señor.

Si lo piensas fríamente puede a priori no resultar excesivamente atractivo visitar enfermos, acompañar a personas mayores, consolar a los presos…y un sinfín de colores del caleidoscopio de la caridad. El amor, en donde se produce el encuentro, es ingenioso y creativo. Dios está deseando que te entregues a Él a través del servicio al hermano que más lo necesita. Y te facilita las cosas, cincelando de dulzura aquello que en tu imaginación, la loca de la casa, se dibujaba desabrido. La vida cobra sentido cuando, insisto, por amor a Dios y tras meditarlo en la oración, decidimos dar el paso de entregar nuestra vida a la extensión de su Reino.

Pero una vez lo logras e integras en tu vida el hábito de hacerlo, la transformación interior que produce es indescriptible. Las obras de caridad, las obras de amor servicio, aunque aparentemente no posean un ápice de brillo a los ojos del mundo cotizan muy alto para la vida eterna y ya otorgan un anticipo tan sabroso que tiene, en cierta manera, sabor de Cielo. Tu vida se ordena como un puzle seráfico y dejas de pensar en ti de manera desordenada y empiezas a amar al prójimo como a ti mismo. Por supuesto que sobre este camino de rosas de conformidad y senda llana entre flores, no faltarán espinas de dolor y pruebas punzantes, pero el Señor nos dará la fuerza para superarlas y el bálsamo de su gracia para perseverar raudamente en la autopista del bien emprendido que nos llevará al Cielo.

Por Javier Navascués

3 comentarios

  
Luis Fernando
Magnífica reflexión.
29/11/24 9:32 AM
  
Eufemio
Gracias, Javier, sigue obsequiándonos con perlas como esta. Un abrazo
29/11/24 11:54 AM
  
Manuel
La clave la verdadera felicidad, ojalá leyeran este artículo en todos los colegios.
29/11/24 4:28 PM

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