Margarita García de Polavieja nos habla de sus vidas de santos para niños ilustradas con acuarela

Margarita García de Polavieja, joven esposa y madre de cuatro hijos. De vocación maestra de educación primaria. Ilustradora de dibujos infantiles a acuarela.
¿Cómo nace la iniciativa de escribir vidas de santos ilustradas para niños?
Cuando mi hijo mayor tenía al rededor de tres años y ya entendía los cuentos, quise contarle la vida de los santos. Me puse a buscar y me llevé la sorpresa de descubrir que en España había muy poco adaptado a su edad. Como yo ya había empezado a pintar cuadritos de santos a acuarela, pensé que era buena idea ponerme a trabajar en este proyecto. Empecé con el cuento de San Francisco Javier y lo presenté a la Editorial Casals con la idea de hacer la colección, les gustó mucho la propuesta y nos pusimos a trabajar en ello.
¿A qué edades van dirigidos estos libros?
Los cuentos están dirigidos a los niños de entre 3 y 6 años. A los más pequeños se lo cuentan sus padres o catequistas, y los más mayores pueden leerlos solos. Además, para estos últimos hay al final de cada cuento una explicación más detallada de la vida del santo. El cuento está redactado con frases breves y una narración sencilla, buscando que los más pequeños de la casa lo puedan comprender sin que haya que ir dando explicaciones complicadas.
¿Por qué busca más el impacto didáctico de la imagen que de la palabra?
Al estar los cuentos dirigidos a edades tan tempranas, hemos preferido darle el protagonismo a la imagen. Cuando los niños son tan pequeñitos les llega mejor el mensaje a través de los colores y los dibujos. Hemos querido también aprovechar esta etapa en la que se está desarrollando su imaginación para llenarla de imágenes bellas, delicadas y que inspiren ternura. Es por eso que he optado por hacerlo a acuarela, porque tengo la sensación de que en general se está perdiendo el gusto por la belleza y cuesta mucho encontrar cuentos bonitos. Para mí, en la educación de mis hijos y como maestra, es un aspecto muy importante, porque toda belleza es reflejo de Dios, y a través de ella llegamos también a Él.
¿Cuáles ha escrito hasta ahora y cuáles tiene proyectado hacer en el futuro?
Acabamos de publicar cuatro cuentos: La Virgen María, San Pablo, Santa Clara y San Francisco Javier. La idea es, si tienen buena acogida, seguir trabajando en la vida de más santos. Como la colección también se llevará a Hispanoamérica, probablemente la vida de San Juan Diego sea uno de ellos. Los demás están por decidir, aunque yo tengo mis favoritos entre mis santos de devoción.
¿Esperaba tan buena acogida?
Como es la primera vez que trabajo en un proyecto así, la verdad es que no sabía muy bien qué esperar. Aunque sí me había llegado a través de amigos y conocidos, que no se encontraban con facilidad cuentos así y que las familias cristianas lo estaban demandando.
¿Puede poner algún ejemplo?
Por ahora tengo la alegría de ver que tanto los amigos que me están escribiendo estos días como yo, estamos teniendo la misma experiencia de que nuestros hijos quieren que se los contemos una y otra vez. ¡Hasta tengo alguna amiga que ya se los empieza a saber de memoria!
¿Por qué es importante que los niños conozcan modelos de virtud desde su niñez?
Me alegra que utilices la palabra virtud. Es precisamente porque la piedad es una virtud, y la virtud es un hábito bueno que sólo se consigue mediante la repetición de actos buenos. Aunque suene un poco complicado, lo que quiero decir es que para que nuestros hijos sean santos, que es nuestro mayor deseo como padres, es importante que desde pequeñitos les enseñemos a rezar, a querer a Jesús y a saber que haciendo con amor y sencillez las pequeñas cosas de la vida, llegarán a ser completamente felices y alcanzarán la meta a la que todos estamos llamados, estar con Jesús en el Cielo. La mejor manera que se me ocurre para enseñárselo es ponerles como modelo a los santos, que nos han precedido en esta carrera e interceden por nosotros desde el Cielo.
¿Cómo puede arraigar el amor a la santidad durante toda su vida?
En realidad yo creo que es un milagro, pero un milagro que Dios nos quiere conceder. Cuando a veces me abruma la responsabilidad de ser madre ante un mundo tan alejado de Dios, me reconforta pensar que está dentro de su Providencia el que mis hijos y los niños del mundo entero lleguen al Cielo. Desde luego que hay muchas cosas que se pueden hacer como padres para favorecer este deseo de santidad en sus corazones, como frecuentar los sacramentos, tener buenos amigos, ir a un colegio que te ayude en esta misión… pero lo que realmente me parece decisivo es confiar siempre en el Corazón de Jesús y no dejar nunca de rezar por ellos.
¿Cómo se pueden adquirir y por qué merece la pena?
Los cuatro cuentos de la colección se encuentran ya en las principales librerías católicas, Balmesiana, Troa, Paulinas y Claret entre otras, y en sus páginas web. También se pueden encontrar en la página web de la Editorial Casals, en la tienda web Érase un cuento y en Amazon.
Merece la pena que las familias los adquieran porque es una ayuda sencilla pero eficaz para educar a nuestros hijos en la fe. Están hechos con mucho cariño para que la vida de los santos llene sus corazones de amor a Dios.
Por Javier Navascués
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