Algunas cuestiones sobre «Amoris laetitia»

Los fariseos eran, de alguna manera, los modernistas del judaísmo, los amos de diez mil matices y, más oportunamente, los que apoyaban con tenacidad la práctica del divorcio y del nuevo matrimonio. Los verdaderos análogos de los fariseos en todo este asunto son Kasper y sus aliados.

En esta presentación me gustaría subrayar algunas de las cuestiones que más me preocupan acerca de "Amoris laetitia". Estas reflexiones están divididas en tres secciones. La primera parte explicará a grandes rasgos las preocupaciones generales; la segunda se centrará en el ya tristemente famoso capítulo ocho; la tercera tratará sobre algunas de las implicaciones que "Amoris laetitia" tiene para los sacerdotes y el catolicismo.

Soy consciente de que "Amoris laetitia", al ser una exhortación apostólica, no goza del rasgo de infalibilidad. Sin embargo, es un documento del magisterio ordinario pontificio y, por lo tanto, hace que la idea de criticarlo, sobre todo doctrinalmente, sea especialmente difícil. Creo que es una situación sin precedentes. Me gustaría que hubiera un gran santo, como San Pablo, San Atanasio, San Bernardo o Santa Catalina de Siena que tuviera la valentía y las credenciales espirituales, como por ejemplo, la capacidad de profetizar la verdad absoluta, para que le dijera la verdad al sucesor de Pedro y le llevara de vuelta a un marco conceptual mejor. En estos momentos parece que la jerarquía de la Iglesia haya entrado en una extraña parálisis. Tal vez esta sea la hora de los profetas, pero de los profetas verdaderos. ¿Dónde están los santos con “nooi", intelectos, purificados por el prolongado contacto con el Dios vivo en la oración y la ascesis, dotados de palabra inspirada, capaces de llevar a cabo una tarea como ésta? ¿Dónde están estas personas?

Preocupaciones generales

Grabadas en tablas de piedra por el dedo del Dios vivo (Ex 31,18; 32, 15), las diez "palabras" proclamadas a la humanidad para todas las épocas: "No cometerás adulterio" (Ex 20, 14), y: "No codiciarás la mujer de tu prójimo" (Ex 20, 17).

Incluso Nuestro Señor declaró: "Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquella" (Mc 10, 11).

Y el apóstol Pablo lo repitió: "Por eso, mientras vive el marido, será llamada adúltera si se une a otro hombre" (Rom 7, 3).

Como un silencio ensordecedor, el término "adulterio" está totalmente ausente del léxico de "Amoris laetitia". En cambio encontramos algo llamado "uniones irregulares" o "situaciones irregulares", con "irregular" entre comillas como si el autor quisiera mantenerse a distancia.

"Si me amáis, guardaréis mis mandamientos" dice el Señor (Jn 14, 15). Y el Evangelio y las Cartas de Juan repiten esta advertencia del Señor de varias maneras. Esto no significa que nuestra conducta esté justificada por nuestros sentimientos subjetivos, sino que más bien nuestra disposición subjetiva se verifica en nuestra conducta, es decir, en nuestro acto de obediencia. Desgraciadamente, cuando leemos "Amoris laetitia" vemos que también los "mandamientos" están del todo ausentes de su léxico, igual que la obediencia. En su lugar encontramos algo llamado "ideales", que aparecen repetidamente en todo el documento.

Otra expresión clave que no encuentro en el lenguaje de este documento es "temor de Dios". Es decir, ese asombro ante la realidad soberana de Dios que es el principio de la sabiduría, uno de los dones del Espíritu Santo en la Confirmación. Pero este santo temor hace tiempo que ha desaparecido de una amplia parte del discurso católico moderno. Se trata de una expresión semítica que se traduce como "eulabeia" y “eusebia" en griego, o como "pietas" y "religio" en latín, el corazón de una disposición hacia Dios, el espíritu auténtico de la religión.

Otro término del lenguaje que falta en "Amoris laetitia" es el de la salvación eterna. ¡No hay almas inmortales que anhelan la salvación eterna en este documento! Ciertamente, encontramos "vida eterna" y "eternidad" nombradas en los números 166 y 168 como el aparentemente inevitable "cumplimiento" del destino de un niño, pero sin ninguna alusión a imperativos de gracia y de lucha, es decir, de salvación eterna, que forman parte de este camino.

Es como si la propia cultura de fe estuviera formada por los ecos de las palabras que uno oye y cuya ausencia es un chirrido en mis oídos. Miremos ahora lo que encontramos en el propio documento.

¿Qué razón hay para un texto tan prolijo, de 260 páginas, más de tres veces la extensión de "Familiaris Consortio"? Esta es, sin duda, una gran descortesía pastoral. Y, sin embargo, el Papa Francisco quiere que se lea "pacientemente parte por parte" (n. 7). Pues bien, algunos de nosotros hemos tenido que hacerlo. Gran parte del texto es aburrido e inconstante. En general, encuentro el discurso del Papa Francisco, no sólo en este caso sino en general, plano y unidimensional. Podría definirlo "superficial" y también "simplista": ninguna hondura bajo palabras santas y verdaderas que nos inviten a lanzarnos a la profundidad.

Una de las características menos agradables de "Amoris laetitia" es la gran cantidad de comentarios bruscos e irritantes del Papa Francisco, las frases polémicas que disminuyen mucho el tono del discurso. A veces uno se queda perplejo respecto al fundamento de estos comentarios. Por ejemplo, en la tristemente célebre nota 351, el Papa advierte a los sacerdotes que "el confesionario no debe ser una sala de torturas". ¿Una sala de torturas?

En otro pasaje, en el n. 36, dice: "Con frecuencia presentamos el matrimonio de tal manera que su fin unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de ayuda mutua, quedó opacado por un acento casi excluyente en el deber de la procreación”.

Cualquiera que tenga el más mínimo conocimiento del desarrollo de la doctrina sobre el matrimonio sabe que el bien unitivo ha recibido una gran y renovada atención al menos a partir de "Gaudium et Spes", n. 49, con una historia a las espaldas de algunas décadas.

Para mí, estas caricaturas impulsivas e infundadas son indignas de la dignidad y seriedad que debería tener una exhortación apostólica. 

En los números 121 y 122 tenemos un ejemplo perfecto de la calidad errática del discurso del Papa Francisco. Tras una descripción inicial del matrimonio como "signo precioso" e "imagen del amor de Dios por nosotros", al cabo de unas líneas esta imagen de Cristo y de su Iglesia se convierte en un "tremendo peso" que es impuesto sobre los cónyuges. El Papa ya ha usado este término, "peso" en el n. 37. Pero, ¿quién espera que haya una inmediata perfección de los esposos? ¿Quién no ha concebido el matrimonio como un proyecto de toda una vida, de crecimiento en lo vivido del sacramento?

El lenguaje del Papa Francisco sobre la emoción y la pasión (números 125, 242, 143 y 145) no se basa en los Padres de la Iglesia o en los maestros de la vida espiritual de la gran tradición, sino en la mentalidad de los medios de comunicación populares. Su simplista fusión entre eros y deseo sexual en el n. 151 sucumbe a la visión laicista e ignora la "Deus Caritas Est" del Papa Benedicto, inmersa en una exposición meditada del misterio de eros, de agapé y de la Cruz.

Incomoda el ambiguo lenguaje de los números 243 y 246, que hace pensar que el hecho de que sus miembros entren en una unión objetivamente adúltera y sean por lo tanto excluidos de la Santa Comunión sea de alguna manera culpa de la Iglesia, o que es algo de lo que la Iglesia debería pedir perdón. Esta es una idea que permea todo el documento.

Varias veces, durante la lectura de este documento, me he detenido y he pensado: "Hace muchas páginas que no oigo hablar de Cristo". Demasiado a menudo estamos sometidos a extensos pasajes con consejos paternales que podría dar también cualquier periodista laico sin fe, como los que se leen en las páginas del Reader’s Digest, o en uno de esos suplementos sobre estilos de vida que se incluyen en los periódicos del fin de semana.

Es cierto que algunas de las doctrinas de la Iglesia están sólidamente apoyadas, por ejemplo, contra la unión de parejas del mismo sexo (n. 52) y la poligamia (n. 53), la ideología de género (n. 56) y el aborto (n. 84). Hay afirmaciones acerca de la indisolubilidad del matrimonio (n. 63) y su fin procreativo y un apoyo de la "Humanae Vitae" (nn. 68, 83 ), del derecho soberano de los padres a la educación de los propios hijos (n. 84), del derecho de cada niño a una madre y un padre (nn. 172, 175), de la importancia de los padres (nn. 176, 177). De vez en cuando se encuentra un pensamiento poético, como por ejemplo sobre la "mirada" contemplativa de amor entre los esposos (nn. 127-8) o sobre la maduración del buen vino como imagen de la maduración de los cónyuges (n. 135 ).

Pero toda esta laudable doctrina está minada, en mi opinión, por la retórica de conjunto de la exhortación, y por la de todo el pontificado del Papa Francisco. Estas afirmaciones de la doctrina católica son bienvenidas, pero es necesario preguntar: ¿tienen de algún modo más peso que el entusiasmo pasajero y errático del actual titular de la Cátedra de San Pedro? Lo digo muy seriamente. Mi instinto me dice que el siguiente tema amenazado de desmoronamiento es el llamado "matrimonio" entre personas del mismo sexo. Si es posible construir una justificación acerca de los estados objetivos de adulterio basándose en el reconocimiento de "los elementos constructivos en aquellas situaciones que todavía no corresponden o ya no corresponden a su enseñanza [de la Iglesia] sobre el matrimonio" (n. 292), "cuando la unión alcanza una estabilidad notable mediante un vínculo público, está connotada de afecto profundo, de responsabilidad por la prole" (n. 293) etc., ¿hasta cuándo se podrá aplazar la aplicación del mismo razonamiento a las parejas del mismo sexo? Y sí, los niños pueden ser parte de la cuestión, como bien sabemos por la agenda homosexual. El anterior editor del Catecismo católico [el cardenal Christoph Schönborn], a cuya hermenéutica de "Amoris laetitia" como "desarrollo de la doctrina" el Papa nos remite, parece estar "evolucionando" sobre la potencial "bondad" de las "uniones" del mismo sexo.

Lectura del capítulo ocho

Y todo esto antes de leer el capítulo ocho. Me he preguntado si la extraordinaria prolijidad de los primeros siete capítulos tenía como objetivo  agotarnos antes de llegar a este capítulo crucial, y cogernos con la guardia bajada. Para mí, todo el tenor del capítulo ocho es problemático, no sólo el n. 304 y la nota 351. En cuanto acabé de leerlo, pensé: claro como la luz que el Papa Francisco quería desde el principio introducir de alguna manera la propuesta Kasper. Aquí está. Kasper ha ganado. Todo explica los cortantes comentarios del Papa al final del Sínodo de 2015, cuando censuró a los "fariseos" de mente estrecha, evidentemente refiriéndose a quienes le había impedido obtener un resultado aún mejor en línea con su agenda. ¿"Fariseos"? ¡Qué lenguaje más inapropiado! Los fariseos eran, de alguna manera, los modernistas del judaísmo, los amos de diez mil matices y, más oportunamente, los que apoyaban con tenacidad la práctica del divorcio y del nuevo matrimonio. Los verdaderos análogos de los fariseos en todo este asunto son Kasper y sus aliados.

Pero continuemos. Las palabras del n. 295 sobre las observaciones de San Juan Pablo II sobre la "ley de la gradualidad" en el n. 34 de "Familiaris Consortio", me parecen sutilmente desleales y corruptoras porque intentan incorporar y corromper a Juan Pablo precisamente en apoyo de una ética de la situación, para oponerse a la cual éste dedicó toda su amorosa inteligencia pastoral y toda su energía. Leamos de nuevo lo que verdaderamente dijo San Juan Pablo sobre la ley de la gradualidad: 

"Los esposos... no pueden mirar la ley como un mero ideal que se puede alcanzar en el futuro, sino que deben considerarla como un mandato de Cristo Señor a superar con valentía las dificultades. Por ello la llamada 'ley de gradualidad'o camino gradual no puede identificarse con la 'gradualidad de la ley', como si hubiera varios grados o formas de precepto en la ley divina para los diversos hombres y situaciones. Todos los esposos, según el plan de Dios, están llamados a la santidad en el matrimonio”.

La nota 329 de "Amoris laetitia" presenta también otra corrupción subrepticia. Cita el pasaje n. 51 de "Gaudium et Spes" acerca de la intimidad de la vida conyugal. Pero a través de un juego de prestidigitación sutil lo pone en boca de los divorciados que se han vuelto a casar. Dichas corrupciones indican con seguridad que las referencias y las notas, que en este documento son utilizados como pilares, deben ser adecuadamente verificadas.

En el n. 297 ya vemos la responsabilidad de las "situaciones irregulares" trasladada al discernimiento de los pastores. Paso a paso, sutilmente, las argumentaciones llevan a una agenda precisa. El n. 299 pregunta cómo pueden superarse las "diversas formas de exclusión actualmente practicadas" y el n. 300 introduce la idea de una "conversación con el sacerdote en el fuero interno". ¿No se puede adivinar ya hacia dónde va la argumentación?

Y así llegamos al n. 301, que olvida las precauciones y desciende a la vorágine de las "circunstancias atenuantes". Aquí parece que la "vieja Iglesia vil" ha sido finalmente sustituida por la "nueva Iglesia amable": en el pasado tal vez pensábamos que quienes vivían en "situaciones irregulares" sin arrepentirse estaban en un estado de pecado mortal; ahora, sin embargo, es posible que no estén para nada en un estado de pecado mortal y que de hecho la gracia santificante pueda estar obrando en ellos.

Se explica después, en un exceso de puro subjetivismo, que "un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender 'los valores inherentes a la norma'". He aquí una circunstancia atenuante que supera a todas las otras circunstancias atenuantes. Según esta tesis, ¿exculpamos la envidia originaria de Lucifer porque él tenía "gran dificultad para comprender" el "valor inherente", para él, de la majestad transcendente de Dios? Llegados aquí pienso que hemos perdido cualquier punto de apoyo y que hemos caído, como Alicia, en un universo paralelo, en el que nada es lo que parece ser.

Se introducen como apoyo una serie de citas de Santo Tomás de Aquino sobre las que no estoy cualificada para opinar; sólo puedo decir que, obviamente, sería desde luego oportuno verificarlas y contextualizarlas. El n. 304 es una apología técnicamente elaborada  de la moral casuística, argumentada con términos exclusivamente filosóficos sin ninguna referencia a Cristo o a la fe. No se puede evitar pensar que este pasaje es obra de otra mano. No es el estilo de Francisco, incluso suponiendo que sea su pensamiento.

Por último, llegamos al punto crucial, el n. 305. Empieza con dos mediocres caricaturas que se reiteran en todo el documento. El Papa Francisco repite y reafirma, ahora, la nueva doctrina que había indicado poco antes: una persona puede estar en una situación objetiva de pecado mortal –porque es de esto de lo que él habla– y vivir y crecer en la gracia de Dios, al mismo tiempo que "recibe la ayuda de la Iglesia" que, según declara la tristemente famosa nota 351, puede incluir "en ciertos casos" tanto la confesión como la comunión. Estoy segura de que muchos ya están activamente intentado "interpretar" todo esto según una "hermenéutica de la continuidad" para mostrar su armonía, presumo, con la tradición. Podría añadir que en este n. 305 el Papa Francisco se cita a sí mismo cuatro veces. De hecho, parece que para el Papa Francisco el punto de referencia citado con más frecuencia en "Amoris laetitia" sea él mismo, lo cual, en sí mismo, es interesante.

En el resto del capítulo el Papa Francisco cambia de rumbo. Admite de manera alambicada que su enfoque puede dar "lugar a confusión" (n. 308), a lo que responde con una discusión sobre la "misericordia". Al principio del n. 7 había declarado que "todos se vean muy interpelados por el capítulo octavo". Sí, pero no entendiéndolo con el despreocupado sentido heurístico que él le da. El Papa Francisco, ¿ha admitido francamente en el pasado que él es el tipo de persona a la que le gusta armar "jaleo"? Bien, creo que podemos conceder que aquí, ciertamente, ha alcanzado dicho objetivo.

Permítanme que les hable de un amigo mío, un hombre más bien taciturno y prudente, casado, que me dijo antes de que la exhortación apostólica se publicara: "¡Espero realmente que él evite la ambigüedad!". Pues bien, creo que ni la lectura más piadosa de "Amoris laetitia" permite que se diga que ha evitado la ambigüedad. Usando las propias palabras del Papa Francisco encontramos "fenómenos ambiguos" (n. 33) en este documento y, me atrevo a decir, en todo su pontificado. Si se nos pone en la imposible situación de criticar un documento del magisterio ordinario, consideremos si en "Amoris laetitia" no es el propio Papa Francisco quien relativiza la autoridad del magisterio debilitando  el magisterio del Papa Juan Pablo, sobre todo en lo que concierne a "Familiaris Consortio" y "Veritatis Splendor". Desafío a cualquiera a releer con seriedad la encíclica "Veritatis Splendor", digamos los números 95 a 105, y a no concluir que hay una profunda disonancia entre esa encíclica y esta exhortación apostólica. En mi juventud me angustiaba el enigma: ¿cómo se puede ser obediente al desobediente? Porque también el Papa está llamado a la obediencia; es más, lo está de una manera preeminente. 

Las implicaciones que emanan  de "Amoris laetitia"

Las serias dificultades que preveo, sobre todo para los sacerdotes, surgen del enfrentamiento entre las distintas interpretaciones sobre las escapatorias discretamente abiertas en toda la exhortación "Amoris laetitia". ¿Qué hará un joven sacerdote apenas ordenado que, bien informado, desea mantener que los divorciados que se han vuelto a casar no pueden recibir la comunión, mientras que su párroco tiene una política de "acompañamiento" que, al contrario, prevé que pueden recibirla? ¿Qué hará un sacerdote con un sentido de la fidelidad similar si su obispo y su diócesis deciden una política más progresista? ¿Qué hará una región de obispos respecto a otra región de obispos cuando cada grupo de obispos decida cómo cortar y dividir los "matices" de esta nueva doctrina por lo que en el peor de los casos lo que se considera pecado mortal en un lado del confín es "acompañado" y permitido en el otro? Sabemos que ya está ocurriendo, oficialmente, en ciertas diócesis alemanas y, no oficialmente, en Argentina e incluso aquí, en Australia, desde hace años, como puedo verificar en mi propia familia.

Un resultado como este es tan desconcertante que podría marcar, como ha sugerido otro amigo mío, también casado, el hundimiento de la narración cristiana católica. Pero desde luego hay otros aspectos del deterioro eclesial y social que nos han llevado a este punto: el estrago de la falsa renovación en la Iglesia de los últimas décadas; la increíblemente estúpida política de inculturación aplicada a una desarraigada cultura occidental invadida por un secularismo militante; la inexorable y progresiva erosión del matrimonio y la familia en la sociedad; el ataque a la Iglesia, más potente desde el interior que desde el exterior, como denunciaba el Papa Benedicto; la prolongada defección de algunos teólogos y laicos en materia de anticoncepción; los espantosos escándalos sexuales; los innumerables sacrilegios; la pérdida del espíritu de la liturgia; los cismas internos "de facto" sobre toda una serie de cuestiones y enfoques graves, sutilmente disfrazados bajo una apariencia de unidad "de iure" de la Iglesia; los modelos de profunda disonancia espiritual y moral que bullen  actualmente bajo el andrajoso título de "católico". ¿Y nos sorprendemos de que la Iglesia esté en un estado de debilitamiento y esté desapareciendo?

Podríamos incluso rastrear los largos antecedentes temporales de "Amoris laetitia". Como tengo un espíritu algo anticuado, veo este documento como el mal fruto de ciertos desarrollos del segundo milenio en la Iglesia occidental. Indico brevemente dos en concreto: la forma rígidamente racionalista y dualista del tomismo promovida por los jesuitas en el siglo XVI y, en ese contexto, su elaboración de la comprensión casuística del pecado mortal en el siglo XVII. El arte de la casuística ha sido aplicado a una nueva categoría de ciencia sacra llamada "teología moral" en la que, me parece, la regla de cálculo es sabiamente empleada para estimar técnicamente, caso por caso, la culpabilidad mínima necesaria para evitar la imputación de pecado mortal. ¡Qué meta espiritual! ¡Qué visión espiritual! Hoy, la casuística vuelve a levantar su fea cabeza bajo la nueva forma de la ética de la situación y "Amoris laetitia", francamente, está llena de ella, ¡aunque fue expresamente condenada por San Juan Pablo II en la encíclica "Veritatis Splendor"!

Peroración

¿Puedo exhortarles de alguna manera que pueda ser de ayuda? San Basilio pronunció una gran homilía sobre el texto: "Pero ten cuidado y guárdate bien" (Deut 4, 9). Ante todo debemos ocuparnos primero de nuestras disposiciones. En los Padres del desierto encontramos varias historias en las que un joven monje persigue su salvación eterna mediante la heroica mansedumbre de su obediencia a un abad con serias imperfecciones. Y al final obtiene también el arrepentimiento y la salvación de su abad. No debemos dejarnos tentar por reacciones de hostilidad hacia el Papa Francisco, pues corremos el riesgo de caer en el juego del diablo. Debemos honrar y sostener en la caridad también a este profundamente imperfecto Santo Padre, y rezar por él. Con Dios nada es imposible. Quién sabe, a lo mejor Dios ha puesto a Jorge Mario Bergoglio en esta posición para encontrar un número suficiente de personas que recen eficazmente por la salvación de su alma.

He observado que los cardenales Sarah y Pell callan. Puede que sea sabio hacerlo, al menos por ahora. Mientras tanto ustedes, los que tienen responsabilidades en el gobierno de la Iglesia, tendrán que dar disposiciones prácticas en lo que concierne a las cuestiones controvertidas de "Amoris laetitia". Ante todo, en nuestras mentes no debemos tener alguna duda sobre cuál es y será siempre la enseñanza real del Evangelio. Obviamente, debe intentarse cualquier estrategia de presión para una clarificación oficial de la futura práctica. Insto en particular a los obispos australianos a hacer esto. Algunos de ustedes pueden encontrarse en situaciones muy difíciles respecto a sus iguales, casi exigiendo las virtudes de un confesor de la fe. ¿Están preparados para los latigazos, metafóricamente hablando, que pueden recibir? Desde luego pueden elegir la ilusoria seguridad de la vacuidad convencional y la simpatía superficial, una gran tentación para eclesiásticos como también para hombres de negocios. No lo aconsejo. Los tiempos son críticos, tal vez mucho más de lo que sospechamos. Estamos siendo puestos a prueba. "El Señor está aquí. Él te llama".

Sobre la disposición eucarística apropiada para los divorciados que se han vuelto a casar

Recientemente un amigo me ha enviado por email algunos puntos sobre las disposiciones eucarísticas justas para los que están en "situaciones irregulares". En mi respuesta he expresado lo que pensaba sobre lo que creo deba ser la conducta espiritual y sacramentalmente aconsejable para un católico que se encuentra en una "situación irregular".

Hay una encantadora señora que viene habitualmente a misa a nuestra catedral y que se sienta atrás de todo. Tuve una conversación con ella y supe que se encuentra en una de estas "situaciones irregulares", pero es muy diligente en venir a misa aunque sin acceder a la santa comunión. No despotrica contra la Iglesia, ni dice "Es culpa de la Iglesia" o "¡Qué injusta es la Iglesia!", sentimiento que en cambio he oído de otros a los que he corregido con amabilidad. Encuentro que en sus circunstancias el comportamiento de esta señora es admirable.

La mejor actitud que pueden tener en la oración quienes están en estas situaciones y aún no han llegado a la medida de arrepentimiento requerido (y por lo tanto a la confesión), pero no quieren dejar de mirar hacia Dios, es presentarse ante el Señor en la misa en su estado de privación y necesidad, no corriendo hacia adelante para "arrebatar"  la eucaristía, sino intentando abrirse a la acción de la gracia y a un cambio de las circunstancias, si y cuando sea posible. Mi pensamiento sobre su situación es que es mejor que esperen honesta, aunque dolorosamente, en la tensión de su situación ante Dios, sin subterfugios. Creo que este es la mejor posición para el triunfo de la gracia.

¿Quién de nosotros no se siente identificado con esta situación desigual causada por la lucha espiritual de la propia vida, como por ejemplo, el duro combate que hay que sostener ante una pasión aparentemente insuperable y de la que a duras penas se encuentra la vía de salida? ¿O el que sostenemos cuando nos sentimos atrapados durante mucho tiempo en un pecado antes de que nuestra vida moral pueda emerger en un lugar de mayor libertad? Recordemos la célebre oración de San Agustín a Dios la vigilia de su conversión definitiva: "Domine, da mihi castitatem, sed noli modo": Señor, concédeme la castidad, pero no enseguida. Pienso que cuando estas personas asisten a misa y se abstienen de tomar la comunión, el suyo puede ser un gran testimonio para todos nosotros. Sí, es un grito que nos llama a considerar nuestra propia disposición al presentarnos a participar en los santísimos y deificantes Cuerpo y Sangre de nuestro Señor.

A propósito de lo cual, me viene a la cabeza una frase del actor Richard Harris, un aguafiestas católico no practicante durante muchos años: "Me he divorciado dos veces, pero prefiero morir como un mal católico que hacer que la Iglesia cambie para que se adapte a mí".

Encuentro que hay más honradez en esto que en… bueno, mejor que no lo diga.

 

Anna M. Silvas

Publicado originalmente en Chiesa, blog de Sandro Magister

Traducción en español de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares, España.

49 comentarios

Albert L
Excelente. Suscribo todo el artículo. Llama las cosas por su nombre. En efecto, AL se aparta del evangelio, de los mandamientos y además es simplona, superficial y con tono brusco e irritante. Y los obispos se han quedado paralizados, salvo unas pocas excepciones
8/06/16 10:53 AM
Strauch
¡Vaya meneo!.

Es para que alguien se lo hiciera mirar. A lo que hemos llegado. ¡Una laica defendiendo con fundamento la doctrina matrimonial de siempre, frente a un documento de magisterio ordinario, al que desmantela pieza por pieza mostrando a pecho descubierto su insconsistencia y su carácter corrosivo! ¡Cosas veredes!

Y ya van varios laicos de peso, de probada ortodoxia, fieles al Magisterio, que están poniendo en evidencia a Francisco y a su Exhortación.

A los papólatras les recomiendo que hagan el esfuerzo de refutar las afirmaciones de esta señora. Personalmente, si lo hicieran con rigor, me dejarían más tranquilo.

Oremos, oremos, oremos....
8/06/16 11:07 AM
Trieste
Extraordinario análisis de AL. Lo suscribo totalmente
8/06/16 11:07 AM
Amelia de la Fuente Trueba
Magnífica exposición de la Amoris Laeticia, después de un estudio serio e impecable, se mire por dónde se mire. Un auténtico Documento, fiel al Evangelio y con un valor como el de Santa Catalina de Siena. Ante posibles desviaciones o desgracias que puedan caer sobre la Iglesia Católica, este es un estudio, basado en el Evangelio, la Tradición y la Doctrina milenaria de la Iglesia, para tener en la mesilla de noche, leer despacio y acudir a él ante cualquier duda.
Gracias a la autora. Puede a alguien parecer largo, pero es valiosísimo.
8/06/16 1:28 PM
Néstor
Muy bien dicho. Hay que insistir en esto: en el Evangelio, los fariseos son los que están A FAVOR del divorcio (muy bien señalados Kasper y cía) y es el Señor el que pone "normas rígidas" :) !!!

Saludos cordiales.
8/06/16 1:37 PM
Catholicus
Tremenda la señora. Esta sí es una teóloga seria. Que se la traigan !
8/06/16 1:42 PM
José Luis
Este nuevo estudio, también es de importante riqueza.

Las malas influencias que suele dar este mundo ha llevado a la Iglesia a una parálisis, que es importante que reaccione con más rapidez.

La frase de Richard Harris, es una alarma para la Iglesia, pero tampoco nos conviene ser malos católicos, Por tanto, lo que viene a decir, ya lo encontramos en la Sagrada Escritura, que el creyente no debe adaptarse al mundo, sino a la Voluntad de Dios.
8/06/16 3:09 PM
Juan Andrés
Extraordinario texto, que se suma a otros de igual calidad de esta y otras webs. Y lo que más me impresiona, que creo es génesis de todo: "los cismas internos "de facto" sobre toda una serie de cuestiones y enfoques graves, sutilmente disfrazados bajo una apariencia de unidad "de iure" de la Iglesia; los modelos de profunda disonancia espiritual y moral que bullen actualmente bajo el andrajoso título de "católico". ¿Y nos sorprendemos de que la Iglesia esté en un estado de debilitamiento y esté desapareciendo?" La responsabilidad es de Roma y en especial de los pontífices de las últimas décadas, pues si bien Juan Pablo II y Benedicto XVI vieron el problema, no pudieron o no quisieron darle finiquito con autoridad, pienso que quizás porque han tenido parte inicial en el problema. Necesitamos un nuevo Papa Santo o vendrá una intervención directa del Señor. Por mi parte, no pienso ser obediente al desobediente y que Cristo me juzgue si me equivoco en esto.
8/06/16 3:13 PM
antonio
Totalmente,de acuerdo, pero añado, que hay un grado de Infabilidad,la VERITATIS SPLENDOR, y la FIDES ET RATIO, que deben ser leidas Juntas, asi, lo expresa en su contenido,San Juan Pablo II,sin la VERDAD, corre peligro la FE, Benedicto XVI, y como!!!!!!!
En el Modernismo está alterada, la Inteligencia Pascendi,no puede actuar el primero de los dones del Esiritu Santo(Dones del Padre Philipon), el don de Inteligencia,en el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, la Moral está vinculada con la Libertad, y esta con la Verdad 2005,
También esta el Matrimonio,La Agenda Social del Cardenal Vietnamina, Santo,Matrimonio,Moral, Libertad y Verdad,El Catecismo Universal de la Iglesia, 1983, leer,Matrimonio,Moral Libertad y Verdad,Dominu Iusus, 5 d/9s y Universidad Salvifica de la Iglesia de Jesucristo,obre la Unicidadsalvifica de la Iglesia, y de la Iglesia.La declaración con la avalancha de los nuevos paradigmas éticos y sobre todo con la imposición del indiferentismo religioso está, más que clara,CDF, Magisterial, es decir la VERDAD, Santo Padre está sin juzgar su intención.Esta
Fraccionando el Sagrado Cuerpo de Jesucristo que contemplo a la Deriva!!!!!y Fraccionando a la Verdad, que contemplo a la Deriva.Mis Comentarios fuerón revisados, por Ernesto Martinez,
y Alonso Gracian, no quiero Fracionar la Verdad en pedacitos.
A quién hay que hacerle Caso a la Verdad al SEÑOR, y/o a este Documento.?
8/06/16 3:30 PM
antonio
Hegel, idealismo en el documento.

Darle la Comunión la Eucaristia a una persona, como Berlusconi, es de un Sacrilegrio Infinito, como su amor es infinito,la pena en el infierno es superior a muchos pecados graves,Scholla Veritatis, el Santo Cura de Ars, es asi!!!!
Responsable Berlusconi, y el que le Dio la Eucaristia, producto de un Amor Infinito, es más culpable!!!


Que Dios Bendiga a está Página y a la Iglesia.
8/06/16 4:11 PM
Al Dovan
En estos últimos años se refleja dentro de la Santa Iglesia, un relajamiento en diversos aspectos de la vida eclesial y en cambio se puede observar, que el mundo con sus destellos van produciendo atracciones hacia sus falaces encantos.La Palabra de Dios en el libro de la Sabiduría nos orienta:-6,10 Quienes guarden santamente las cosas santas serán santificados-
Que pesar, que abandonemos tan infinita riqueza y la cambiemos por un plato de lentejas.
8/06/16 4:44 PM
antonio
Es enorme el Sacrilegio de comulgar, en este estado,no se dan cuenta que comulgar en pecado mortal, como lo hizo Berlusconi, la EUCARISTIA, DIOS de INFINITA MAJESTAD,su Cara de Pedernal,Rostro Doliente, con la Barba arrancada según las Escrituras donde lo vamos a Encontrar!?, en la Eucaristia, profanar su Sacrado Cuerpo, es peor que muchos pecados, graves,Scholla Veritatis, Santo Cura de Ars, amor infinito,producto de su Pasión!!!!!es la misma siempre donde hay un Sacerdote, que con intención, la lleve a la practica. amor infinito, infierno infinito.
Sacrilegio de aquellos!!!!!!!!!!!!Trento!!!!!!
Hay grandes personas que lo quieren seguro mucho más que los que los acompañan de la Argentina.
Siga y pida sus consejos, a menos que no le importe
Que Dios bendiga a la Iglesia, y a la VERDAD!!!!!!!
Orden de Infabilidad, Veritatis Splendor, Fides et Ratio, juntas, sobre el codigo de derecho canoníco y este documento, y por favor no más transgresiones
Que Dios bendiga a está página y a la Iglesia.
El Amor al prójimo está en juego, sin la VERDAD, imposible.
Y como se nota!!!????
8/06/16 5:28 PM
Tito Livio
Ya hay que empezar a dar los nombres de todo este desastre y esta "nueva iglesia". Día y noche hay que repetir los nombres: Kkasper, max baldiseri,schombrom, victor Fernández, danneels, Lehman, Van Luyn, O’Connor... entre los principales. El grupo Saint Gall.
Al lado de estos los Tamayo y compañía de las fronteras japonesas o tibetanas (qué vaya usted a saber) son unos inocentes niños.
Este debería ser el primer paso para desenmascararlos (el propio Danneels ha abierto este "melón") y que no puedan seguir haciendo daño a la Iglesia.
8/06/16 6:31 PM
Oscar
Tito Livio: a tu lista unele 5000 obispos, que callando otorgan, esta es la lista completa de la "nueva iglesia". Algunos necesitaban que les dieran en la cabeza con un AL, para que empezaran a despertar de sus propias posiciones, algo es algo.
8/06/16 7:57 PM
carmelo
En el fondo la exhortación levanta un deseo intestinal de un espíritu de contrariedad con lo existente (creo que en esto se ve muy intencionado y despierta interrogantes sobre las razones finales), por otro lado intuye y levanta otro edificio desde lo oculto (tiempos de ocultismo), y como con pinceles nos busca alinear la mente en una misericordia del “TODOS SALVADOS” desde la degradación y la inexistencia del pecado enmascarado en una absurda obtención de “inimputabilidad” que no solo desmigaja ese pecado objetivo de pecado sino que enfila a todos los otros.
Trastoca cada sacramento!, casi de forma deliberada busca responder por el confesor, al punto que ni siquiera sea necesaria la confección y penitencia, cuando deja de ser imputable el “Acto” que ha hecho, dicho y ejecuta contumazmente contrario a la misma naturaleza humana e inscrita en el mandamiento de amor (ama a Dios sobre todas las cosas, no cometerás adulterio- mientras viva su consorte!). Es un continuo “YO” mi derecho de ser yo, con un deseo de consumirse en el acto, complacido ahora eclesialmente que lo ve "frágil", atribulado por la doctrina, perseguido por quienes comulgan? y que el alimento que necesita es la eucaristía (la persigue como un premio!! una conquista!). Dicen que no lo dice pero lo muestra!!!!, Yo me pregunto: porque alguien haría edificio de naipes con tal atenuante y discernimiento si no sería para anular la existencia del pecado en sus actos contrarios a la ley. Es como buscarle la 5 pata al
8/06/16 9:08 PM
Al Dovan
En estos últimos años se refleja dentro de la Santa Iglesia, un relajamiento en diversos aspectos de la vida eclesial y en cambio se puede observar, que el mundo con sus destellos van produciendo atracciones hacia sus falaces encantos.La Palabra de Dios en el libro de la Sabiduría nos orienta:-6,10 Quienes guarden santamente las cosas santas serán santificados-
Que pesar, que abandonemos tan infinita riqueza y la cambiemos por un plato de lentejas.
9/06/16 12:08 AM
Juan Argento
"Los fariseos eran, de alguna manera, los modernistas del judaísmo, los amos de diez mil matices"

Justamente, los fariseos son referidos en un manuscrito de Qumran como "los buscadores de interpretaciones fáciles".

en.wikipedia.org/wiki/The_Seekers_after_Smooth_Things

Un ejemplo de esa actitud es la manera "prosbul" ideada por el doctor de la Ley Hillel (70 a. C.-10 d. C.) de evitar la cancelación de las deudas cada 7 años como mandaba la Torah: transferir la deuda al Sanhedrín, porque el mandato bíblico estaba dirigido a las personas individuales, no a las instituciones públicas.
9/06/16 4:59 AM
Juvenal
Ahora resulta que a la profusión de citas sin mostrar en qué contradicen un texto lo llamamos "reflexión". Tendré que revisar el concepto para mis clases sobre argumentación y análisis textual del año que viene.
Respecto al tono: por textos de tenor más respetuoso en vocabulario y menos atacantes a la figura papal, teólogos ha habido que han pasado por la CDF, y no a tomar un capucciono, precisamente. Claro, que con el Papa Francisco la guillotina púrpura está de vacaciones y los papólatras de ayer se transforman en "analistas, interpretadores y matizadores" (porque si dicen "críticos", suena pecaminoso a algunos oídos de mantequilla), que, cuando antes guardaban silencio, ahora publican como locos, incluido tochos que no valen el papel sobre el que están escritos, con una mitra, a veces capelada, firmando o apoyando.
Los de "No valen las votaciones" y "La Iglesia es jerárquica (cuando me conviene y sin matizar el concepto teológico)", ahora publican cartas, manifiestos, y en sus círculos proliferan las cifras de participantes.
Qué rápido cambio de costumbres...
9/06/16 9:37 AM
Luisfer
¡Que pongan de papisa a la autora del artículo! Y de paso que la hagan directora de alguna revista de crítica literaria.
Teológicamente sus argumentos son de palo pegatina y rezuma una animadversión a Francisco desde la primera línea.
Se podrá decir que el texto puede tener ambigüedades, no lo dudo, pero no va contra el Magisterio de la Iglesia en ninguna de sus palabras, líneas o párrafos. Y si es largo, señora, no lo lea, sólo faltaba que el Papa tuviera que atenerse al tamaño de texto que le parezca bien a ella. Benedicto ha escrito libros maravillosos, estudios impecables, fantásticos muy, muy extensos. Si ella se aburre, lo sentimos, es lo que hay.
No sólo se apoya que una laica le pueda enmendar la plana al Papa si no que además intuye cuáles son sus intenciones futuras, le critica el estilo, la extensión del texto, la expresión y prevé futuras medidas.
la señora Silvas podrá poner de vuelta y media al Papa francisco sin el menor argumento teológico pero que no cuente conmigo.
9/06/16 10:42 AM
antonio
Sin ningún argumento teologico!?, no leyo todo lo que expuse!?
Confusión y más confusión, el que no ve claramente que hay una relajación en en lugar de rigorismo. autorreferenciales, en el documento, en lugar de poner citas en continuidad con el Magisterio precedente, es igual a decir, como me quiero, mi yo!!!!No el Espiritu Santo!!!!Falta el Temor de Dios Principio de la Sabiduria, no falta!?La Verdad está donde una Y/o dos personas la proclaman segun los Santos Padres.El Maligno, y el Modernismo está con todo, destruir a la Iglesia-
La Castidad, Santo Tomas libremente interpretado, la Castidad, el Pudor,la Castidad Conyugal donde están.Hegel!!!
Hay que saber decir no se, a mi se me mueren los enfermos, si no lo digo, al Papa, las almas se van derecho ,al Infierno!!!!Santo Cura de Ars, y saberse aconsejar por los que saben, es lo apropiado, sin tener ningún argumento teologico.No leyo al Padre Iraburu, Alonso Gracian y lo que expuse tiene un argumento teologico!!!Revisado por Alonso Gracian y Ernesto Martines, estuvieron 4 dias revisando, uno y el otro se tomo su tiempo, y le doy las Gracias y como!!!.Que falta el Temor principo de la Sabiduria, no falta!?, no es teologico!?Es una RELAJACION, no me venga hablar Santo Padre del Rigorismo!?A CAMBIAR LA RUTA!!!
Que hizo en la Argentina, para que no haya leyes que explotan a los trabajadores, NADA!!!!!!A quién recibió, y a quién no recibio, los iguales se juntan.HEGEL,Mario Debenedetis quien es, buscar en Google!!!!!!!!!LA
9/06/16 3:41 PM
Raúl de Argentina
A mí no me gusta el estilo con el que escribe Francisco. Es más, me parece ESPANTOSO. Ahora bien, visto este documento, yo no mezclaría las críticas a la extensión, giros, estilo, etc, con la crítica muchísimo más medular que merece AL: proponer una moral situacional que contradice el Magisterio precedente expuesto en Veritatis Splendor (pero que de ninguna manera se reduce a VS). Cuando el artículo enfatiza en lo primero, se desmerece un poco (aún coincidiendo en buena parte). Cuando va a lo segundo, es excelente.
9/06/16 4:10 PM
carmelo
Amigo Luisfer:
Dices: “pero no va contra el Magisterio de la Iglesia en ninguna de sus palabras, líneas o párrafos”
un botón del vestido de bodas este!:
Partiendo del hecho que Pedro, custodio de la Verdad, debe por tanto interpretarla, transmitirla y mantenerla intacta sin invenciones o suposiciones erróneas y con el auxilio del Espíritu Santo buscando siempre garantizar que no se van a equivocar en sus interpretaciones,
Pregunta: si esto ha sido logrado luego de la exhortación AL? SI o NO.
Y si NO ha sido logrado (la inequívoca interpretación en conformidad con los existentes documentos pontificios) y lo que se formula luego de “la ambigüedad”: es una implosión de orden jerárquico, es esto católico?
Por tanto, que “mérito se desprende del acto” que persiste al no aclarar la situación de consistente divergencia?, corresponde o no, el mérito que se le da a las obras que de ella se desprenden? Tenemos derecho a resistirnos si algo es sujeto a ello, si viendo que se distancia de lo blanco que la Iglesia ha enseñado siempre aunque yo lo vea negro por mi cerrazón?
No cree que es un entrar en “aguas oscuras y desconocidas”, a un “abismo tenebroso de tinieblas” a un valle sin luz ni sombras.
9/06/16 4:39 PM
Roberto Ibarra Videla
Muy claro y sobre doloroso constatar la verdad contenida en el artículo. Comparto plenamente aquello de: "No debemos dejarnos tentar por reacciones de hostilidad hacia el Papa Francisco, pues corremos el riesgo de caer en el juego del diablo. Debemos honrar y sostener en la caridad también a este profundamente imperfecto Santo Padre, y rezar por él. Con Dios nada es imposible..." Dios te pido regalarme la Conversión.. para poder rezar por la Iglesia. La Paz.
9/06/16 6:08 PM
Rafael
NO SE PUEDE CONDENAR A NADIE PARA SIEMPRE
9/06/16 7:15 PM
vicente
el texto de Francisco, el que necesitábamos en este momento.
9/06/16 8:33 PM
davidp83
"el texto de Francisco, el que necesitábamos en este momento ";lo que necesitamos como catolicos en este momento es claridad, no la confusión y ambigüedad de amoris laetitia.
"NO SE PUEDE CONDENAR A NADIE PARA SIEMPRE"; si así fuese, no existiría el infierno, ni nadie se condenaría.
10/06/16 2:39 AM
Maribel
Por sus frutos les conocereis.
Que frutos está dejando estás palabras de Amoris laetitia?

Si lo que se pretendia es tener "misericordia " pues muy bien , pero si al mismo tiempo de divide a los creyentes y se les llena de inquietud , malo.

Totalmente de acuerdo en rezar por el Papa .
10/06/16 11:23 AM
Pedro Arredondo Muñoz
Cito: "No debemos dejarnos tentar por reacciones de hostilidad hacia el Papa Francisco,..."

Me pregunto:

-¿ Qué reacciones hacia el Papa Francisco está provocando este artículo?

-¿ No hubiese resultado más caritativo hacerle llegar al santo Padre estas líneas tan lúcidas de manera particular?

En lo que seguramente todos estamos de acuerdo es en orar por nuestro Santo Padre Francisco.
11/06/16 4:17 PM
Fulgencio
"No se puede condenar a nadie para siempre sea el pecado que sea", dice el papa Francisco en AL. Pues lean estas dos citas como muestra de la enseñanza de Cristo sobre tal posibilidad: Mt 25,41; 22, 13-14 ¿Es que el papa corrige a nuestro Señor? ¿Es que el papa tiene más misericordia que el Señor? Y no es una cuestión de opinión o interpretación, es que ¿cómo va a enseñar un sacerdote o catequista la verdadera doctrina cuando el papa la tira por tierra?
11/06/16 7:24 PM
antonio
No es Caridad tolerar el ERROR, San Pio X.
San Bernardo al Papa Eugenio: La Principal Tarea es la reforma de la Iglesia, y está debe comenzar por su Cabeza.Los Asusntso temporales son secundarios, con respeto a la piedad, la meditación y/o consideración.Insiste en la ncesidad de la Vida Interior y la oración , para aquellos que tienen más responsabilidades en la iglesia.
Le Llega a decir sobre las ocupaciones externas al Papa"Malditas sean dichas ocupaciones, sino dejan el debido tiempo a la oración y la meditación"
Que dios bendiga al Papa y a la Iglesia, y pido perdón por
algunas expresiones, peo no con relación a verdades estudiadas, y pensadas.Que se deje aconsejar!!!Hay gente muy buena en su entorno.
11/06/16 10:59 PM
Horacio Castro
Sin intención de debate por eventuales refutaciones. El camino de la Iglesia (obviamente su misión en la temporalidad) es el de no “condenar a nadie para siempre”. La Srta. Silvas confunde el indudable genio femenino con una lengua afilada. Prácticamente todos los párrafos de su artículo están acompañados por descalificaciones genéricas y la presunción de mala intención del Papa. Se olvida de decir que no solo la Amoris Laetitia no es un documento definitivo e inefable, sino que tampoco están considerados así la enorme mayoría de importantes declaraciones y enseñanzas pontificias. Es necesario examinar detenidamente su (falta de) objetividad cuando, luego de reconocer el cuestionamiento en la A. L. del ‘matrimonio’ homosexual, la poligamia, la ideología de género y el aborto, se despacha comentando que su “instinto” le dice que todo apunta a la justificación de uniones homosexuales y su adopción de menores. ¿De dónde saca Anna M. Silvas que el Papa está llamado a la obediencia preeminente hacia sus predecesores? El Papa Francisco puede mejorar y modificar las enseñanzas de quienes lo precedieron y otro tanto podrán hacer sus sucesores. Los obispos continuarán resolviendo, sobre la comunión de divorciados que se volvieron a casar civilmente, como lo han hecho hasta ahora, y otros adoptarán las conclusiones que pueden extraerse de esta exhortación apostólica. Es muy clara la opción para decidir favorablemente sobre la Eucaristía con muchos divorciados en esa situación.
12/06/16 12:57 AM
Horacio Castro
Donde escribí 'inefable', por favor leer "infalible".
12/06/16 1:06 AM
Gregory
En verdad que es un articulo muy duro que no le hace justicia al papa, creo que peca por ser demasiado brusco, el documento espera un análisis menos apasionado y sobre todo general desde el capitulo 1 hasta el 9 y comprender que no se puede leer un solo capitulo sin verificar los anteriores.
12/06/16 5:56 AM
Gregory
Por cierto por su estilo esta "ilustre tipa" me recuerda mucho al estilo de Hebe de Bonafini pero sin decir demasiadas groserías, aunque quien sabe a lo mejor si las emplea. En lo personal no dice nada nuevo salvo los argumentos a lo Bonafini.Me imagino que el papa la tratará con benevolencia y dará con ello un verdadero ejemplo de caridad.
12/06/16 4:12 PM
María de los Ángeles
Con usted Luisfer.
A mí personalmente me ha hecho mucho bien leer esta exhortaciòn del Papa, y cuando algo me hace tener esperanza y creer en el matrimonio debe ser bueno, ¿o no?. Ya veremos en el Juicio quién o quienes tenían razón.
Bendiciones.
12/06/16 7:42 PM
davidp83
"El Papa Francisco puede mejorar y modificar las enseñanzas de quienes lo precedieron y otro tanto podrán hacer sus sucesores"; una falacia ridícula. si así fuese la iglesia cambiaría los dogmas y la doctrina según la ideología y los caprichos del pontífice de turno. ejemplo un papa, el día de mañana puede declarar que la poligamia y la homosexualidad son moralmente licitas. y su sucesor podría contradecirlo diciendo que la poligamia y la homosexualidad son inmorales. seria una mega torre de babel!!!
"Los obispos continuarán resolviendo, sobre la comunión de divorciados que se volvieron a casar civilmente, como lo han hecho hasta ahora, y otros adoptarán las conclusiones que pueden extraerse de esta exhortación apostólica"; y otra falacia mas!ya esa cuestión fue decidida por juan pablo ii y benedicto xvi. menos lobo caperucita roja.
"Es muy clara la opción para decidir favorablemente sobre la Eucaristía con muchos divorciados en esa situación"; mas bien es muy clara la gran confusión sin precedente sobre este aspecto.
En verdad que es un articulo muy duro que no le hace justicia al papa; discrepo, yo diría que el articulo en cuestión si que le hace justicia al papa francisco, y de que manera!
al tal Gregory hay que decirle que deje la infantil papolatria a un lado y argumente con seriedad de adulto.
13/06/16 11:08 AM
Gregory
Aquí esta el infantil Gregory para decirle a usted que esta señora puede argumentar lo que quiera, yo por mi parte pienso que el documento en cuestión debe ser leído de manera general y no de forma apasionada como lo hace esta señora que es una desconocida que pronto volverá a serlo. Por otro lado un articulo escrito con tal agresividad contra el papa produce mucha chocancia en no pocos católicos que sienten simpatía por el papa porque son católicos o usted piensa que todos somos antibergolglianos por obligación, que no le guste Francisco es asunto suyo no tiene porque pero ser hostil a Bergoglio es asunto suyo también.
13/06/16 5:31 PM
carmelo
El credo dice: Creo en: LA IGLESIA ES UNA, SANTA, CATÓLICA Y APOSTÓLICA
Que quiere decir aquella unidad de la Iglesia y se debe buscar:
CC 821— "la conversión del corazón para "llevar una vida más pura, según el Evangelio" (cf. UR 7), porque la infidelidad de los miembros al don de Cristo es la causa de las divisiones;".
Una pregunta al los hermanito/as que defienden el documento AL y la intención de fondo de los autores**:
En serio creen que el documento AL busca la conversión y pureza del corazón?
En serio cree que el documento AL busca la fidelidad al don de cristo en el Sacramento del Matrimonio valido?
De ser cierto entonces trae Unidad y es obra del E.S.- contrario a ello que será si lo que se asoma aceleradamente es división y confusión? -
Quien es el desobediente? Quien es el que porta la IRA contra la Iglesia mártir, la iglesia celestial.. la iglesia penitente..?
La ira contra quien siente coraje contra aquello que supone violenta la unidad de la Iglesia no es un resultado de la falta de UNIDAD que subsiste del documento?
CC1037: "Iglesia implora la misericordia de Dios, que "quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen a la conversión" (2 P 3, 9)" AL SE COME POR COMPLETO ESTA PROPUESTA-
13/06/16 6:38 PM
Horacio Castro
Sobre críticas a la Amoris Laetitia, hay una misma línea ‘intelectual’ que la de A. Silvas, en la que ya no se puede determinar quién es álter ego de quién. Muchos insisten en el error de que el Papa Francisco ha decidido que nadie se condena eternamente, cuando en realidad se refiere a la misión temporal de la Iglesia. También es interesante recordar que el Precursor, reprocha o juzga la conducta de Herodes y Herodías, según la ley judía o la ley romana. San Juan el Bautista amonesta a Herodes Antipas diciendo “no te es lícito tener” a Herodías por mujer, basado en que no estaban legítimamente divorciados, ni por la legislación para matrimonio y divorcio del Imperio Romano y mucho menos por la Ley Mosaica, la misma que tiempo después redefinirá Jesús con su precepto sobre el Matrimonio indisoluble por el hombre. Para que quede claro ¿tenía Herodías, por ejemplo en el caso de la Ley Mosaica, una carta de repudio o acta de divorcio emitida por Herodes Felipe I, antes de ser mujer de Herodes? Cualquiera de los incumplimientos de la ley habilitaba a Juan para reconvenir a Herodes y a Herodías. A lo que voy es, que este concepto generalmente no queda debidamente claro cuando es utilizado como argumento contra el adulterio (actualmente de divorciados civilmente). Sobre el tema del escándalo que pueda provocar la comunión de “estos divorciados” aunque vivan como hermanos, es la misma Iglesia la que formula reparos.
13/06/16 7:37 PM
Javier
Hay que acercarse a los texto magisteriales del Santo Padre con obsequio reverente y colocarse debajo del texto. En cambio esta teóloga se coloca por encima del texto y se atreve a criticarlo.
13/06/16 8:17 PM
David
Horacio Castro, su último comentario no lo entiende ni usted.

Javier, ¿qué hubiera hecho usted ante los textos heréticos de los papas Honorio y Juan XXII?
13/06/16 9:52 PM
carmelo
a esta altura "el que se pone por debajo del texto AL" particularmente el capt VIII (si lo ha leído todo incluyendo el contenido de los pie de página), esta pisoteando todos los textos existente de la Iglesia católica póngalo como lo quiera poner. Solamente siendo luterano protestante o qué se yo, miles de denominaciones, podría acoger eso y llenar las iglesias.. pero el católico mortal común como yo, sin haber leído los textos que ahí refiere puede ver algo raro, sin tener un prejuicio. Pero al cotejarlos me pude asegurar que ciertamente se abría un abismo entre lo existe y lo que busca la nueva y amorosa y erotica propuesta de AL.
13/06/16 10:24 PM
ANGEL HUGO GUERRIERO
Anna M. Silvas al referirse a la exhortación apostólica de Francisco, dice textualmente que: “los mandamientos están del todo ausentes de su léxico-“ “que es una gran descortesía pastoral”, “que gran parte del texto es aburrido e inconstante”, que “el discurso del Papa…en general es plano y unidimensional…superficial...simplista…ninguna hondura..con gran cantidad de comentarios bruscos e irritantes” que su doctrina sobre el matrimonio está llena de “caricaturas impulsivas e infundadas” y tienen “una calidad errática” porque “se basa en la mentalidad de los medios de comunicación populares” y son propias de ”su entusiasmo pasajero y errático”, que “parece estar evolucionando sobre la potencial bondad de las uniones del mismo sexo (¡!)” y que sus observaciones sobre la Familiaris Consortio“le parecen desleales y corruptoras” y que encuentra “fenómenos ambiguos en este documento y…en todo su pontificado”. En segundo término, esta patróloga, también textualmente, confiesa: “que ella tiene un espíritu anticuado y ve a ese documento como el mal fruto de ciertos desarrollos del segundo milenio de la Iglesia occidental” y reconoce “que no está calificada para opinar sobre una serie de citas de Sto. Tomás” que contiene el documento. Finalmente, se pregunta “cómo se puede ser obediente al desobediente (así cataloga al Papa)’”, a pesar de “que no debemos dejarnos tentar por reacciones de hostilidad hacia el Papa Francisco” puesto que “a lo mejor Dios lo ha puesto en esta posición para e
15/06/16 3:56 PM
ANGEL HUGO GUERRIERO
completa texto de anterior comentario: que “a lo mejor Dios lo ha puesto en esta posición para encontrar un número suficiente de personas que recen eficazmente por la salvación de su alma”. La profesora se cree con autoridad para terminar instruyendo, aconsejando e instando a los Obispos que dicten” disposiciones prácticas sobre las que “a lo mejor Dios lo ha puesto en esta posición para encontrar un número suficiente de personas que recen eficazmente por la salvación de su alma”. La profesora se cree con autoridad para terminar instruyendo, aconsejando e instando a los Obispos que dicten” disposiciones prácticas sobre las cuestiones controvertidas” y les previene que “los tiempos son críticos…estamos siendo puestos a prueba…El Señor está aquí…El te llama”. ¡Silvas dixit! Las palabras de la articulista son irrespetuosas, infundadas e insultantes; no merecen comentario, y constituyen la vara con que pueden ser juzgadas. Ella misma reconoce desconocer los fundamentos filosóficos, jurídicos y teologales del documento papal, de los que me gustaría escribir un artículo, si esta revista me diera cabida. Por el momento, me he limitado a reflejar las propias palabras de Silvas, para que el lector pueda sacar sus conclusiones.
15/06/16 8:09 PM
Horacio Castro
Dentro de 1500 caracteres, mencioné que hay distintos criterios sobre la situación de “escándalo”. Se lee mucha arbitrariedad tipo Anna M. Silvas. Como con las citas de Santo Tomás de Aquino que “no estoy cualificada para opinar” pero cuyo uso por el Papa pide investigar (dale que va). Leo en blogs críticas a la apertura para la comunión de divorciados en uniones irregulares (término muy utilizado en documentos de la Iglesia) y me siento identificado con muchos hermanos en la Amoris Laetitia. Jesús no ordenó a los fariseos abandonar a las mujeres y familias de sus nuevas uniones, ni san Pablo aconsejó la abstinencia sexual a convertidos cuyos cónyuges permanecían renuentes a aceptar a N.S.J.C. Esta exhortación, a la que seguirán otras declaraciones que decida S. S. Francisco, no cuestiona al sacramento del Matrimonio en su indisolubilidad por el hombre. ¿Habrá analogía para el inocente, con la declaración de muerte presunta de un cónyuge por el obispo diocesano, y nuevo Matrimonio de quien habría enviudado, pero que no disuelve el vínculo si el presunto fallecido se encontrara vivo? Finalmente, he aprendido aún niño, que la misa como sacrificio de Cristo, representa el sacrificio de sólo una vez sobre la Cruz, con el fin de que su recuerdo permanezca y sea aplicado para el perdón de nuestros pecados. Para la conversión de los católicos pecadores es necesaria la Eucaristía, porque es el sacrificio mismo en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo (Mt. 26:26-28).
15/06/16 9:26 PM
davidp83
"Las palabras de la articulista son irrespetuosas, infundadas e insultantes; no merecen comentario"; a mi en cambio me parecen fascinantes las palabras claras y directas de Anna M. Silvas!
15/06/16 11:56 PM
Catholicus
Comentario de Javier
Hay que acercarse a los texto magisteriales del Santo Padre con obsequio reverente y colocarse debajo del texto. En cambio esta teóloga se coloca por encima del texto y se atreve a criticarlo.
______________

Precisamente eso es lo que se critica de AL, que hace caso omiso del Magisterio claro y firme de San Juan Pablo II y todos sus predecesores, y no solo no se le da ningún obsequio reverente ni se colocan bajo los claros textos, sino que se llega a manipular los mismos - denuncian muchos- y se siembra confusión pareciendo que se enseña lo contrario de lo que se ha enseñado siempre.

Entonces ¿Quien falta a la fe católica, los redactores de la AL o los que señalan su no sometimiento al Magisterio en un texto pastoral?
16/06/16 12:23 PM
Catholicus
La profesora se cree con autoridad para terminar instruyendo, aconsejando e instando a los Obispos que dicten” disposiciones prácticas sobre las cuestiones controvertidas”
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Lo mismo que Kasper, Balducci, Spadaro, Forte etc etc se creen con autoridad para desobedecer e instar a desobedecer el Magisterio claro de la Iglesia que niega la comunión a adulteros en nueva unión si no dejan de vivir como tales. Aquí opina todo el mundo, y esa doctora plantea argumentos muy dignos de tener en cuenta.

Porque están en situación de pecado mortal de adulterio, y no por debilidad, sino por elección firme.

Todo ese tipo de argumentación es inútil Horacio. Y solo lleva a defender que ya no debemos creer en lo que la Iglesia ha enseñado siempre, sino en un texto de "iluminados" que parecen querer decir que hay que hacer lo contrario de lo que se enseña, sin conseguir en ningún momento argumentar o convencer de cómo ello es posible.

Cualquier persona honesta puede observarlo. Honesta , digo.
16/06/16 12:31 PM
Horacio Castro
Es uno de los temas menos comprendido por bautizados católicos. En un parrafito simple, sobre el que cada uno puede buscar y profundizar según sus posibilidades: los Pontífices no pueden (tampoco ninguno de los santos proclamados por la Iglesia) NI mediante declaración dogmática NI ninguna otra) poner, quitar o modificar doctrinas de fe tal como nos llegaron DESDE los apóstoles. Su misión es preservarlas, transmitirlas y mantenerlas libres de error. Así es para los predecesores del Papa Francisco, quien por lo tanto puede ampliar, mejorar y modificar declaraciones y enseñanzas pontificias anteriores, así como también podrán hacer, con las que S. S. realice, los vicarios de Cristo que lo sucedan.
16/06/16 6:03 PM

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