(Deon.pl/InfoCatólica) Los cementerios polacos pueden llegar a tener en el futuro un aspecto completamente distinto del actual. La creciente popularidad de la cremación, la falta de espacio para nuevas sepulturas y las transformaciones religiosas y sociales podrían generalizar los columbarios, las formas ecológicas de enterramiento e incluso las fosas comunes destinadas a las cenizas de los difuntos. Así lo ha planteado el sacerdote y profesor Andrzej Kobyliński en una entrevista concedida al diario «Fakt».
En una parte de los países europeos despiertan un interés cada vez mayor los llamados cementerios verdes. En lugar de las lápidas de granito aparecen allí lugares de sepultura naturales rodeados de vegetación. En ocasiones, la localización de la tumba puede encontrarse mediante GPS, y los datos del difunto se leen escaneando un código QR.
Dos causas para un cambio profundo
A juicio del profesor Kobyliński, transformaciones semejantes pueden llegar con el tiempo también a Polonia. El sacerdote señala dos motivos principales: la reducción del espacio disponible en los cementerios, especialmente en las grandes ciudades, y las mutaciones ideológicas y religiosas de la sociedad.
«Tendremos nuevas formas de sepultura, adaptadas a las nuevas convicciones religiosas o ideológicas de los habitantes de nuestro país», ha valorado en su conversación con «Fakt».
Las cremaciones y los columbarios ya ganan peso
Los primeros cambios resultan visibles desde ahora mismo. Kobyliński llama la atención sobre el número creciente de cremaciones y sobre la aparición de columbarios. En el futuro son posibles además enterramientos más ecológicos o el depósito de las cenizas en fosas comunes, algo que ya se practica en algunos Estados europeos.
El sacerdote subraya, no obstante, que hoy resulta difícil prever qué soluciones acabarán imponiéndose en Polonia y con qué rapidez avanzarán los cambios.








