(InfoCatólica) La primera sesión de la Conferencia Sinodal, el nuevo órgano de deliberación y decisión integrado por obispos y laicos llamado a prolongar el Camino Sinodal alemán, no se celebrará en noviembre, como ya adelantó Mons. Willmer. El aplazamiento se debe a que la Santa Sede aún no ha concedido la aprobación de los estatutos que los promotores solicitaron a Roma, un requisito que consideran necesario para constituir el organismo.
Así lo comunicó el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) a la agencia KNA el viernes en Berlín. El nuevo órgano se establece bajo la titularidad conjunta de la Conferencia Episcopal Alemana y del ZdK, la federación que agrupa a las organizaciones laicales del país.
O sea, que un organismo que aún no existe ha decidido no celebrar en noviembre la sesión inaugural que tampoco podía celebrar, porque el papel que le daría existencia sigue sin firmarse en Roma, y el factor que finalmente ha movido el calendario después de seis años de proceso sinodal, según los sinodales, no ha sido la eclesiología, sino la política de cancelación de los hoteles.
No deja de ser sorprendente la petición de Thomas Arnold de que el Vaticano «aclare de forma vinculante qué podrá decidirse sinodalmente a nivel local». Resulta conmovedora en boca de quien acaba de participar en seis años de decisiones sinodales locales, sobre todo porque esa aclaración existe, lleva fecha de enero de 2023 y tres firmas cardenalicias.
Un organismo de ochenta y un miembros
Según los estatutos aprobados, la Conferencia Sinodal debe estar compuesta por los 27 obispos diocesanos, 27 representantes del ZdK y otros 27 católicos, hasta sumar 81 miembros.
La portavoz del ZdK, Britta Baas, explicó que las razones del aplazamiento son también logísticas: «Para una sesión tan grande hay que planificar los espacios y las habitaciones de hotel con mucha antelación; en algún momento hay que actuar por la cuantía de las cancelaciones, si no se quieren tirar por la ventana cantidades de varias cifras». Baas añadió que siguen a la espera del reconocimiento de los estatutos en Roma y que confían en que llegue pronto.
Wilmer se declara confiado
El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Heiner Wilmer, había declarado la semana pasada en una entrevista con Kirche und Leben que se muestra «confiado en que avanzaremos en esto». Wilmer indicó que sabe, por los responsables en Roma, que la autorización de los estatutos presentados necesita todavía algún tiempo.
Los estatutos de constitución de la Conferencia Sinodal, concebida como continuación del proceso de reforma iniciado en 2019, se aprobaron en febrero durante la sesión final del Camino Sinodal celebrada en Stuttgart.
Impaciencia entre los promotores laicos
Thomas Arnold, miembro del ZdK y participante en el Camino Sinodal, expresó su contrariedad por la demora: «Naturalmente, me habría gustado un arranque rápido de la Conferencia Sinodal». Arnold sostuvo que la Iglesia en Alemania ha sido hasta ahora impulsora de los procesos sinodales en todo el mundo.
El antiguo director de la Academia Católica de la diócesis de Dresde-Meissen añadió una petición dirigida a la Santa Sede: «Si Roma pretende ahora que los procesos se sincronicen en el tiempo, el Vaticano debería aclarar también de forma vinculante y con la mayor rapidez posible qué podrá decidirse sinodalmente a nivel local en el futuro». Entre esas aclaraciones incluyó una decisión rápida sobre el proyecto de estatutos: «En caso necesario, también con la indicación de coordinarse más a escala mundial».








