Mons. Schick: «Una Iglesia que vive en su propia burbuja es ineficaz para la gente»
Mons. Ludwig Schick, Arzobispo de Bamberg (Alemania)

«Debemos ser auténticos y vivir lo que predicamos»

Mons. Schick: «Una Iglesia que vive en su propia burbuja es ineficaz para la gente»

Tras describir a a Santo Domingo como el «apóstol de la nueva evangelización de Europa», el arzobispo de Bamberg, Mons. Ludwig Schick, ha asegurado que al igual que en los siglos XII y XIII, hoy se necesitan cristianos que no estén dando vueltas sobre sí mismos de forma narcisista, sino que se entusiasmen con el Evangelio y lo vivan: «Necesitamos una nueva evangelización».

(Katolisch/InfoCatólica) En la Iglesia del Santo Sepulcro de la localidad bávara de Bamberg, y con motivo del 800 aniversario de la muerte de Santo Domingo, el arzobispo Schick ofició una Misa en cuya homilía habló de la necesidad de la renovación de la fe «especialmente en Europa Occidental, y por tanto también aquí en Alemania, donde la vida cristiana, con todas sus bendiciones para la gente, está disminuyendo. Necesitamos una nueva evangelización».

El prelado recordó que el fundador de la Orden de los Dominicos también se enfrentó a una Iglesia, especialmente a los obispos, sacerdotes y religiosos, «que se había enredado en el egoísmo y el interés propio». Se habían preocupado más de sí mismos y de sus intereses que de la atención pastoral y de la transmisión de la fe.

Como resultado, se extendió un sentimiento de inutilidad y descontento entre la población; muchas personas se volvieron adictas a la codicia y la avaricia, dijo el Arzobispo. Otros se unieron al movimiento de protesta de los cátaros, que privaba a sus miembros de libertad y derechos humanos. Santo Domingo contrarrestó todo reavivando la fe en Jesucristo en Europa, donde la gente pudo volver a vivir en paz y libertad, con confianza y esperanza.

La Iglesia debe ser auténtica y vivir lo que predica.

Hoy en día, muchos en la Iglesia están demasiado preocupados por ellos mismos y por sus propias sensibilidades, explicó Mons. Schick. Se involucran en temas que no desempeñan ningún papel, o casi ninguno, en el Evangelio, cuestionando su relevancia en la sociedad y su posición en la Iglesia, ocupándose de los cambios estructurales, del dinero y de los bienes. «Una Iglesia que vive en su propia burbuja es ineficaz para la gente», subrayó el arzobispo. El mensaje del Evangelio debe llevarse al mundo, dijo: «Para ello, nosotros, como Iglesia del siglo XXI, debemos ser auténticos y vivir lo que predicamos».

 

 

4 comentarios

Juan Mariner
¡Cuánta razón tiene!, es una excepción este Pastor: la nueva evangelización nunca vendrá de los obispos occidentales, y lo peor es que harán lo posible para luchar en su contra cuando nazca.
10/08/21 8:45 PM
Adamastor
Aparte de la opinión que se tenga sobre los cátaros, hablar de derechos humanos en aquella época es ridículo. Por cierto, hoy existen una especie de neocátaros liderados por un tal Jean de Sant Jean que son una secta de lo peor
10/08/21 11:16 PM
Juan Mariner
Adamastor: cierto que cada persona es tributaria de un espacio y de un tiempo, pero se equivoca Usted: el Evangelio es un catálogo completo y autosuficiente de derechos humanos, "Amarás a Dios sobre todas las cosas, y amarás al prójimo como a ti mismo". Si el creyente detecta en su Pastor sentido antievangélico, no es tonto, se aleja de él. Hoy, necesitamos a Santos Domingos a manta en la Iglesia Católica.
11/08/21 10:29 AM
Pedro de Torrejón
El Evangelio del Reino ; ha sido predicado en toda la Tierra . Todo el mundo conoce a Jesucristo ; el problema actual es la Gran Apostasía que asola a todo el planeta.

Estamos viviendo en los últimos días de éste sistema de cosas renacido de la Segunda Guerra Mundial.

El tiempo de la siega ya ha comenzado: ha granado el trigo ,y también la cizaña .

Es tiempo de siega ; y no de " nueva evangelización "....
11/08/21 10:41 AM

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