Misa en Florencia ante unas 60.000 personas

Papa Francisco: «Nuestra alegría es ir contracorriente»

El Santo Padre Francisco celebró ayer martes por la tarde, la Santa Misa en el estadio Artemio Franchi en la ciudad italiana de Florencia, acompañado por miles de fieles, en el viaje que ha realizado con motivo del V Congreso Nacional de la Iglesia italiana.

(Zenit) Haciendo referencia al Evangelio del día, Francisco ha indicado que Jesús pregunta a sus discípulos ‘¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?’, no para contentarse con lo que la gente piensa, sino para poder comunicarse con ellos. «Sin saber lo que la gente piensa, el discípulo se aisla y comienza a juzgar a la gente según sus propios pensamientos y sus propias convicciones», ha advertido.

Asimismo, ha asegurado que la única forma de hablar al corazón de las personas es tocando la experiencia cotidiana: el trabajo, la familia, los problemas de salud, el tráfico, la escuela, los servicios sanitarios… «Es la única forma de abrir su corazón a la escucha de Dios», ha afirmado el Papa. En realidad –ha recordado– cuando Dios quiso hablar con nosotros se ha encarnado.

De este modo, el Santo Padre ha indicado que los discípulos de Jesús no deben olvidar nunca de dónde han sido elegidos, es decir, de entre la gente, y «no deben caer nunca en la tentación de asumir actitudes distantes, como si lo que la gente piensa y vive no les afectase y no fuera importante para ellos».

A continuación, ha planteado la segunda pregunta que Jesús hace a sus discípulos en el Evangelio de hoy: 'Y vosotros, ‘¿quién decís que soy yo?’ Pregunta que –ha observado el Papa– resuena hoy en la nuestra conciencia, en la de sus discípulos, y es decisiva para nuestra identidad y nuestra misión. De este modo, el Pontífice ha asegurado que solo si reconocemos a Jesús en su verdad, «seremos capaces de mirar la verdad de nuestra condición humana, y podremos llevar nuestra contribución a la plena humanización de la sociedad».

A propósito de la respuesta que Simón da a Jesús ‘Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente’, el papa Francisco ha explicado que esta respuesta encierra toda la misión de Pedro y resume en lo que se convertirá para la Iglesia el ministerio petrino, es decir, custodiar y proclamar la verdad de la fe; defender y promover la comunión entre todas las Iglesias; conservar la disciplina de la Iglesia.  

Por otro lado, el Santo Padre ha asegurado a los fieles presentes en la celebración eucarística que «nuestra alegría es también ir contracorriente y superar la opinión corriente que, hoy como entonces, no logra ver en Jesús más que un profeta o un maestro». Nuestra alegría –ha añadido– es reconocer en Él la presencia de Dios, el enviado del Padre, el Hijo venido para hacerse instrumento de salvación para la humanidad.

Además, el Pontífice ha explicado que en la raíz del misterio de la salvación está de hecho la voluntad de un Dios misericordioso, que no se quiere rendir frente a la incomprensión, la culpa y la miseria del hombre, sino que se dona a él hasta hacerse Él mismo hombre para encontrar cada persona en su condición concreta.

«Esta verdad de la fe es verdad que escandaliza, porque pide creer en Jesús, el cual, aun siendo Dios, se ha despojado, se ha abajado a la condición de servicio, hasta la muerte de cruz, y por eso Dio lo ha hecho Señor del universo», ha precisado Francisco.

Solo a partir del corazón de Cristo –ha observado– podemos entender, profesar y vivir su verdad. En realidad, ha asegurado el Papa, «la comunión entre divino y humano, realizado plenamente en Jesús, es nuestra meta, el punto de llegada de la historia humana según el diseño del Padre». Es la alegría del encuentro –ha explicado– entre nuestra debilidad y su grandeza, entre nuestra pequeñez y su misericordia que colmará cualquiera de nuestros límites.   

Al finalizar la homilía en el Estadio, el Pontífice ha asegurado que Dios y el hombre son los dos extremos de una oposición: «se buscan desde siempre, porque Dios reconoce en el hombre su propia imagen y el hombre se reconoce solo mirando a Dios».

 

8 comentarios

Luis López
"Contracorriente" es una buena manera de calificar a un cristiano coherente.

Y en la medida o intensidad en que lo seamos podremos calibrar la calidad cristiana de nuestra vida.

Qué pena que el último Sínodo no haya sido precisamente "contracorriente".
11/11/15 9:46 AM
Pepito
No debemos ser distantes de la gente, pero sí, por la Gracia de Dios, distintos de la gente, en el sentido de no imitar ni asumir aquéllos comportamientos mundanos que van contra lo mandado por Cristo.

Y sobre todo no debemos comulgar en pecado mortal, pues quien come y bebe el Cuerpo y la Sangre de Cristo indignamente, come y bebe su propia condenación, según San Pablo.
11/11/15 11:01 AM
Gregory
Me llama la atención que el papa dice alegría de ir contracorriente, cuando no pocos consideran que ir contracorriente es sinónimo de amargura. Este ir contracorriente es un actitud que surge de la fe.
11/11/15 2:32 PM
Juan Carlos
Como catolico voy contracorriente de la cultura actual llena modernismo, liberalismo, correccion politica. Y asi voy contracorriente con los que dentro de la Iglesia quieren llevarnos a eso.
11/11/15 3:36 PM
María
Ahora a mí me surge una pregunta: a partir de qué acciones o ideas nosotros calificamos que una persona va contracorriente? Qué acciones son las que van contracorriente? Qué fe es la que va contracorriente?
Tal vez para alguien ir contracorriente es creer que Jesús es Dios, que Jesús está en carne y sangre en el pan y el vino de la Eucaristía o pensar que debemos confesarnos ante un sacerdote a menudo. Mientras que para otro es confiar en Jesús (siendo bastante negligente en teología, sin entender muchas cosas), pero querer ir hasta el último rincón del mundo anunciando a Jesús como Salvador, haciendo discípulos, curando a todos y haciendo felices a todos. Venderlo todo y dárselo a los pobres, tener un estilo totalmente de no-violencia, devolviendo la otra mejilla siempre.

Qué es ir contracorriente? Alguien me lo podría responder? En el fondo, saber si vamos contracorriente (pero vamos en la corriente de Jesús) determinará si somos discípulos de Jesús o no. Y esto es cuestión importante!!! Confío que las Palabras de Jesús, Sus Enseñanzas, nos muestran un estilo de vida, el camino de Jesús, que es el camino a contracorriente, es decir, el camino en contra del dinero, el poder y la violencia. Amén. Que Jesús mismo nos dé la fuerza y la convicción para seguirlo!!
11/11/15 3:46 PM
Jesus Pereira
Palabras. Bellas palabras...
11/11/15 5:15 PM
enrique muñoz belmonte
Respondo al comentario de María, que pide, que alguien le explique que es ir contra corriente. En cuanto decidas cumplir los diez mandamientos de la Ley de Dios, y si además decides seguir los consejos de Jesús expresados en los Evangelios, ya vas contra corriente; pero viviendo en ese ambiente, que vive en contra de lo he dicho arriba, es el único medio para realizarnos como seguidores de Jesucristo. Perdona María, me he atrevido, pero es como lo entiendo. Enrique.
11/11/15 10:00 PM
Marta
Solo los peces muertos van a favor de la corriente. Mas claro imposible.
11/11/15 11:19 PM

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