8.08.17

31.07.17

(445) Fátima, 9: Oraciones de Fátima

–«Señor, enséñanos a orar»…

–También por la Virgen María, en Fátima, nos enseña Jesús a orar.

Las oraciones de Fátima son especialmente venerables, porque habiendo sido reconocidas por la Iglesia las apariciones, podemos creer que Dios nos las ha enseñado por medio de Ángel de la Paz o de la Santísima Virgen María. De hecho, no son pocos los cristianos que las rezan habitualmente. Merece, pues, la pena que las recordemos y comentemos.

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21.07.17

(444) Fátima, 8: Rezad mucho, rezad el Rosario

Tiépolo, +1770 - Virgen del Rosario

¿Y tal como está el patio, qué remedio propone usted?

Muchos remedios son necesarios; pero uno de los principales –al menos así lo ve la Virgen– es el rezo del Rosario.

 

–La Virgen de Fátima llama a la oración y a los sacrificios

De los sacrificios ya  traté en el artículo (441) Expiación por los sacrificios. Veamos ahora la conversión por la oración.

La Virgen exhorta a la oración en las seis apariciones, y especialmente al Rosario. Por el pecado los hombres se alejan y separan de Dios. Por la oración se convierten a Él, vuelven al trato amistoso con el Salvador; buscan a Dios y lo hallan; expían por sus culpas; le piden perdón y gracia al Señor de la Misericordia, y son atendidas sus peticiones.

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13.07.17

(443) Fátima (13-VII-1917) 7: Salvación o condenación

¿Y usted cree que alguien va a leerse este rollo?

Yo lo que creo es que «es Dios quien da el querer y el obrar según su beneplácito» (Flp 2,13).

 

El trece de julio - 3ª aparición

Día 13 de julio de 1917. –Momentos después de haber llegado a Cova de Iría, junto a la carrasca, entre una numerosa multitud de pueblo, estando rezando el Rosario, vimos el resplandor de la acostumbrada luz y, en seguida, a Nuestra Señora sobre la carrasca.

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9.07.17

(442) Sabiduría de los humildes y peste de los soberbios

Lima, Perú - Domingo de Ramos

–Seguro que esto lo dirá por algunos.

–Por supuesto. No escribo pensando en ectoplasmas.

«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños» (Mt 11.25). Palabra de Jesús en el Evangelio de hoy, XIV domingo del Tiempo ordinario. Es una verdad que ya en el A.T. se decía de los anawim, los pobres de Yavé, los pequeños y humildes. Es una gran verdad que alegra el corazón de la Virgen en el Magnificat, cuando dice «dispersa a los soberbios de corazón… y enaltece a los humildes» (Lc 1,51-52).

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