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25.02.17

El objeto del acto humano

Extra ObjectumINTRODUCCIÓN

A partir de la cuestión suscitada por “Amoris Laetitia”, la discusión típica se encarrila en lo esencial, nos parece, por estas vías, que ejemplificamos a modo de diálogo:

-         A) Dadas las causales subjetivas de inimputabilidad, la persona puede estar en gracia de Dios, y por tanto, no estar en pecado mortal, aún estando en situación objetiva de pecado.

-         B) Y de ahí se sigue que puede no ser culpable de una acción objetivamente mala: Concedo. Que se la puede autorizar a cometerla: Niego.

-          A) No se ve porqué la persona debería abstenerse de algo que en su caso no es pecado.

-         B) No lo es subjetivamente: Concedo. Objetivamente: Niego.

-         A) ¿Pero porqué debería abstenerse alguien de hacer algo que en su caso no constituye culpa alguna?

-         B)  Porque el acto intrínsecamente malo no debe realizarse en ninguna circunstancia, y los actos son intrínsecamente malos si son malos por su objeto, independientemente, por tanto, de la situación subjetiva del agente.

Algunas teorías morales actualmente en boga entre católicos podrían habilitar a que el diálogo continuase de este modo:

-         A) La persona tampoco está objetivamente en situación de pecado, porque sus condicionantes subjetivos hacen que cambie el objeto moral de su acción, de modo que ésta ya no es ni pecado ni adulterio.

En efecto, son teorías que, admitiendo el principio que dice que las acciones humanas se constituyen esencialmente por su objeto, y se califican moralmente por su objeto, agregan que el objeto mismo de los actos humanos depende del conocimiento y/o la intención del sujeto.

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20.12.16

Acerca de la “Nueva Teoría de la Ley Natural”

El hacer consistir la bondad o maldad moral de las acciones humanas en la conformidad o Diez Mandamientosno con la naturaleza humana y con el fin último que a ésta le corresponde posibilita superar el relativismo moral que surge de supeditar la bondad o maldad de los actos humanos exclusivamente a las circunstancias cambiantes y/o intenciones subjetivas.

De ahí la importancia de la tesis de la existencia de una ley moral natural, es decir, basada en la naturaleza humana en tanto que ordenada a un fin último, para superar el subjetivismo y relativismo éticos, y hacer posible la afirmación de actos intrínsecamente malos, que son aquellos que no son compatibles con la naturaleza humana y su ordenación a su fin último, y que, por no serlo, no pueden ser realizados en absolutamente ninguna circunstancia, y fundamentan así la existencia de normas morales absolutas y universales, conocidas gracias a la Revelación divina en los diez mandamientos, pero conocidas también naturalmente, en forma más o menos clara y perfecta, por todos los pueblos en todos los tiempos.

Como decíamos al final de un “post” anterior, algunos autores católicos han aceptado parcialmente la validez de la objeción contra la posibilidad de una ley moral natural basada en la supuesta “falacia naturalista”.

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26.08.16

La ley natural y el pecado original.

Diez MandamientosUn amigo me ha hecho llegar esta pregunta:

“El Génesis bíblico nos enseña que por el Pecado Original la naturaleza quedó corrupta y el hombre y la mujer sometidos a una fuerza de dolor, trabajo, sudor y dolores de parto. La Creación gime con dolores de parto nos recuerda san Pablo. ¿Por qué entonces debemos seguir la ley natural cuando la naturaleza presenta este quiebre tan profundo? ¿Por qué seguir la naturaleza si está profundamente en conflicto con el espíritu?”

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16.06.16

Acerca de la "falacia naturalista".

Falacia naturalistaUno de los principales argumentos contra la existencia de una ley moral basada en la naturaleza humana es el conocido como el argumento de la “falacia naturalista”. A continuación lo exponemos y hacemos su crítica. Los subrayados en “negrita” son nuestros.

1)    El argumento de la “falacia naturalista”.

Se trata de un argumento por el que se critica a la moral basada en la ley natural, sobre la base de que dicha moral incurriría en una “falacia naturalista”, que consistiría en el intento, supuestamente imposible lógicamente, de derivar el “deber ser” ("ought") del “ser” ("is").

Es decir, no es que los que usan este argumento se presenten a sí mismos como cometiendo o defendiendo una “falacia naturalista”, sino que acusan a la moral iusnaturalista de incurrir en dicha falacia.

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1.05.16

La ley natural y su formulación

Ley Natural

Se ha publicado recientemente en la “web” un artículo de Elske Rasmussen en el cual se hace referencia a algunos “posts” de Infocatólica, y entre otras cosas se dice:

“Sin embargo, Francisco no afirma precisamente que la ley moral no abarque todas las situaciones, ni que sea incapaz de imperar la decisión de la conciencia, sino que “las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulación no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares” (AL 304). Es la formulación de la norma la que no puede abarcarlo todo, no la norma en sí misma. Esto vale, por supuesto, para las leyes positivas, como las leyes canónicas, pero vale aun para nuestro modo de formular la ley natural en sus diversas expresiones.”

Interpretamos ese “no puede abarcar todas las situaciones” en el sentido de que hay situaciones que caen bajo el supuesto de la formulación de la norma, pero a las cuales sin embargo  la norma no se aplica.

Por ejemplo, la norma diría “X no debe hacerse”, pero habría casos en que X sí sería lícito.

En ese sentido, la formulación de la norma tendría excepciones, y entonces, no sería propiamente universal, es decir, aplicable a todos los casos en los que se cumple el supuesto de la formulación, de modo que la ley natural es universal, pero su formulación no lo es.

Ahora bien, parece que se podría concluir: nosotros no tratamos nunca “directamente” con la ley natural sin pasar por alguna formulación suya. Por tanto, para nosotros la ley natural no es universal, y punto.

Es obvio que en este último razonamiento hay algo equivocado, y para verlo, vamos a consultar al que hay que consultar en estos temas: Santo Tomás de Aquino.

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