499 - BRASIL: RECHAZO DEL EPISCOPADO AL PROTOCOLO DE LA CEDAW

BRASIL: ENÉRGICO RECHAZO DEL EPISCOPADO AL PROTOCOLO DE LA CONVENCIÓN DE LA MUJER. En Argentina, el Ejecutivo propone retirar el proyecto de ratificación del Senado.

Fuentes: Propias; PROVIDAFAMILIA, Brasil; Pro-Vida Anápolis, Brasil.

El pasado día 25 de abril, el Senado de Brasil se disponía a ratificar el Protocolo Facultativo de la Convención de la Mujer (CEDAW), pero la discusión se transladó al mes de junio, ya que la Conferencia Episcopal dirigió una carta, con algunos párrafos particularmente enérgicos, al Presidente del Senado Federal, en la que manifiesta su oposición a la ratificación del Protocolo.

En Argentina el Poder Ejecutivo Nacional envió al Senado un mensaje oficial retirando el proyecto de ratificación del Protocolo del CEDAW (Comunicación del Poder Ejecutivo, proyecto 32/02, 08-04-02). Sin embargo, el senador Eduardo Menem, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, se negó al pedido del Ejecutivo. El Senador Menem, insiste en la solución de compromiso que había propuesto en noviembre pasado: sancionar el Protocolo con una declaración interpretativa que manifieste que la legislación argentina siempre respetará la "vida desde la concepción". El texto del protocolo dice explícitamente que no admite reservas y, por lo tanto, tampoco declaraciones interpretativas, por lo que la propuesta de Menem es operativamente inútil, un maquillaje que sólo sirve para conformar a quienes se oponen tibiamente a la ratificación

A continuación transcribimos la Carta de los Obispos de Brasil al Senado Federal.

CONFERENCIA NACIONAL DE OBISPOS DE BRASIL. 40ª Asamblea General, Itaici, Indaiatuba, SP, 10 a 19 de abril 2002.

ASUNTO: Rechazar el PROTOCOLO FACULTATIVO DEL CEDAW

Exmo. Sr. Ramez Tebet

Presidente del Senado Federal

Varias veces, como Obispos y como ciudadanos, hemos visto la soberanía brasileña amenazada, ya sea por una ola de privatizaciones indiscriminadas, como por el proyecto de internacionalizar la Amazonia.

Ahora asistimos a algo más amenazador en cuanto que es más silencioso y aparentemente inofensivo. Se trata del intento de ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer(Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women - CEDAW), conocida en Brasil como la Convención de la Mujer.

Desde 1981 el Brasil es signatario de esta Convención, cuyo texto no habla sobre el aborto o sobre las "uniones" homosexuales y condena explícitamente la prostitución femenina. Según el artículo 17, compete a un "Comité" de peritos "examinar los progresos alcanzados en la aplicación de esta Convención". Este Comité, en nombre de la no discriminación de la mujer, ha cometido considerables abusos, como los siguientes:

a) Aunque el aborto no aparece en el texto de la Convención, el Comité lo defiende abiertamente: recomendó a Burundi que legalizase el aborto; recomendó a Chile la legalización del aborto terapéutico; criticó a Irlanda por la influencia de la Iglesia Católica en las políticas públicas; criticó a Italia por permitir, en la realización de abortos, la objeción de conciencia a los médicos por motivos religiosos; recomendó a Libia reintrepretar el Corán, para permitir el aborto.

b) Para referido comité la maternidad no es una alegría, más bien una verguenza para la mujer. Así, criticó a Bielorrusia por instituir el Día de las Madre, ya que ser madre para el Comité es un estereotipo negativo para las mujeres.

c) En nombre de la eliminación de la discriminación contra la mujer, el Comité recomendó a Kirquistán la legalización del lesbianismo, cosa que no aparece en el texto de la Convención.

d) Es más, ¡el Comité osó recomendar lo que la Convención prohibe. Recomendó a China la legalización de la prostitución, cuando la Convención es expresamente contraria a ella (art. 6º) !

Para aumentar los poderes del Comité, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 6 de octubre de 1999 un "Potocolo Facultativo" para esa Convención. El gobierno brasilero firmó tal Protocolo el día 13 de marzo de 2001, en la sede de las Naciones Unidas, en New York. Falta ahora que sea ratificado por el Congreso Nacional. La ratificación del Protocolo dará al Comité un enorme porder sobre los Estados Partes. El Comité podrá recibir denuncias, realizar investigaciones (inclusive en el territorio de los países acusados), hacer recomendaciones y exigir el cumplimiento de éstas. El Brasil se verá obligado a cumplir, no sólo el texto establecido de la Convención (CEDAW), sino también lo que decida el todopoderoso Comité en nombre de la Convención. Al ratificar el Protocolo, el Congreso Nacional permitirá una enorme ingerencia externa sobre asuntos internos.

Observamos sorprendidos que la Cámara de Diputados, en régimen de urgencia, aprobó el texto del Protocolo, y que ya fue enviado al Senado Federal con el número PDS 1/2002. Tememos que los ilustres Senadores inadvertidamente ratifiquen este proyecto, que es un auténtico "Caballo de Troya" para nuestro país.

Si en nuestra nación hay verdaderas discriminaciones injustas contra la mujer, es misión de nuestros legítimos representantes eliminarlas. No necesitamos de un órgano que nos fiscalice, presione o amenace.

Apelamos a la Casa de las Leyes pidiendo, en nombre de lo que resta de nuestra soberanía nacional, en nombre de la vida y de la familia, que digan NO al Protocolo (PDS 1/2002). Dios sabrá recompensar a los Senadores, si atienden este pedido.

Cordialmente, (siguen las firmas de todos los Obispos de Brasil. Nota de la r.: El Episcopado de Brasil, es el más numeroso del mundo). FIN, 30-04-02