InfoCatólica / Que no te la cuenten / Categoría: Actualidad

25.04.18

“Sueldo” de obispos argentinos

Hace unas semanas que, en la Argentina, se viene debatiendo el tema del aborto. Con el ánimo de amedrentar a ciertos obispos, el gobierno de Macri sacó a relucir el tema del dinero que, mensualmente, un obispo argentino recibe de parte del Estado Nacional.

Dado que hay una enorme ignorancia sobre el origen de este monto (incluso entre los católicos y hasta en algunos obispos), venga esta aclaración de Mons. Antonio Baseotto, ex-obispo de Añatuya y obispo castrense (emérito) para,

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

“Sueldo” de obispos argentinos

Ante declaraciones y publicaciones sobre un “sueldo” que el Estado argentino asigna a los obispos, creo necesarias algunas aclaraciones. 1) No es un sueldo, es una restitución del Estado por los bienes de la Iglesia Católica de los que se incautara en tiempos del ministro Bernardino Rivadavia en 1823. 2) No es un sueldo “para” el obispo, sino para que este pueda mantener la diócesis. Y aclaro: en 1823, Rivadavia, cuando la jerarquía católica estaba en una etapa de transición (por la independencia, etc.), se apoderó de las propiedades y los bienes de la Iglesia Católica y se comprometió en nombre del Estado a administrarlos y hacerse cargo del mantenimiento de aquella. Los “bienes” de la Iglesia de entonces, y teniendo en cuenta solo los de ahora en la Capital y alrededores, se cotizan (la superficie de los terrenos) en unos 6000 millones de dólares. Esto según un estudio reciente de una inmobiliaria. Cuando fuera presidente Avellaneda se revisó la situación, con la intención de pagar el costo de los bienes incautados, e hizo el comentario de que tal medida traería una fuerte sacudida al Tesoro nacional. Algunos de los inmuebles son: toda la zona de la Recoleta (que perteneciera a los franciscanos recoletos); la Chacarita (la chacrita que fuera de los jesuitas, que tuvieron para mantener sus obras); terrenos de San Telmo, propiedad de los betlemitas, que tenían el hospital para gente pobre y las quintas (chacras) servían para el sustento del hospital, y unas cuarenta propiedades más (Parque de Agronomía, parque Las Catonas, hoy parte de Campo de Mayo, etc.). Son solo unos ejemplos. Y dejamos constancia de que el Estado argentino ha seguido aportando los fondos, solo interrumpidos durante las etapas de enfrentamiento con la Iglesia (1955, por ejemplo). Lo que significa que reconoce la deuda contraída. Cosa totalmente distinta es el “sostenimiento del culto católico” de la Constitución. Sostener no es, en este contexto, en lo económico, sino en los principios que regulan e inspiran las instituciones del Estado: educación, costumbres, legislación, etc. Aquí cabe el tema del aborto? En cuanto a la asignación económica (recalco) la pone el Estado en manos del obispo naturalmente para su manutención, pero también para las obras de la diócesis.

Estuve 27 años en la diócesis de Añatuya (la más pobre del país en aquel entonces). El dinero que recibíamos iba a la caja común para el mantenimiento del obispo, el personal que trabaja con él, las obras (hogares de ancianos, niños, discapacitados, escuelas, etc.). En las demás diócesis la situación es similar y, consiguientemente, el destino de la asignación al obispo. Cada una tiene sus propias características, como es natural.

Espero que estas líneas ayuden a clarificar algo la confusión.

Antonio Baseotto

 

Fuente: http://prisioneroenargentina.com/index.php/2018/03/31/30749/


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“Sueldo” de obispos argentinos

Hace unas semanas que, en la Argentina, se viene debatiendo el tema del aborto. Con el ánimo de amedrentar a ciertos obispos, el gobierno de Macri sacó a relucir el tema del dinero que, mensualmente, un obispo argentino recibe de parte del Estado Nacional.

Dado que hay una enorme ignorancia sobre el origen de este monto (incluso entre los católicos y hasta en algunos obispos), venga esta aclaración de Mons. Antonio Baseotto, ex-obispo de Añatuya y obispo castrense (emérito) para,

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P. Javier Olivera Ravasi

“Sueldo” de obispos argentinos

Ante declaraciones y publicaciones sobre un “sueldo” que el Estado argentino asigna a los obispos, creo necesarias algunas aclaraciones. 1) No es un sueldo, es una restitución del Estado por los bienes de la Iglesia Católica de los que se incautara en tiempos del ministro Bernardino Rivadavia en 1823. 2) No es un sueldo “para” el obispo, sino para que este pueda mantener la diócesis. Y aclaro: en 1823, Rivadavia, cuando la jerarquía católica estaba en una etapa de transición (por la independencia, etc.), se apoderó de las propiedades y los bienes de la Iglesia Católica y se comprometió en nombre del Estado a administrarlos y hacerse cargo del mantenimiento de aquella. Los “bienes” de la Iglesia de entonces, y teniendo en cuenta solo los de ahora en la Capital y alrededores, se cotizan (la superficie de los terrenos) en unos 6000 millones de dólares. Esto según un estudio reciente de una inmobiliaria. Cuando fuera presidente Avellaneda se revisó la situación, con la intención de pagar el costo de los bienes incautados, e hizo el comentario de que tal medida traería una fuerte sacudida al Tesoro nacional. Algunos de los inmuebles son: toda la zona de la Recoleta (que perteneciera a los franciscanos recoletos); la Chacarita (la chacrita que fuera de los jesuitas, que tuvieron para mantener sus obras); terrenos de San Telmo, propiedad de los betlemitas, que tenían el hospital para gente pobre y las quintas (chacras) servían para el sustento del hospital, y unas cuarenta propiedades más (Parque de Agronomía, parque Las Catonas, hoy parte de Campo de Mayo, etc.). Son solo unos ejemplos. Y dejamos constancia de que el Estado argentino ha seguido aportando los fondos, solo interrumpidos durante las etapas de enfrentamiento con la Iglesia (1955, por ejemplo). Lo que significa que reconoce la deuda contraída. Cosa totalmente distinta es el “sostenimiento del culto católico” de la Constitución. Sostener no es, en este contexto, en lo económico, sino en los principios que regulan e inspiran las instituciones del Estado: educación, costumbres, legislación, etc. Aquí cabe el tema del aborto? En cuanto a la asignación económica (recalco) la pone el Estado en manos del obispo naturalmente para su manutención, pero también para las obras de la diócesis.

Estuve 27 años en la diócesis de Añatuya (la más pobre del país en aquel entonces). El dinero que recibíamos iba a la caja común para el mantenimiento del obispo, el personal que trabaja con él, las obras (hogares de ancianos, niños, discapacitados, escuelas, etc.). En las demás diócesis la situación es similar y, consiguientemente, el destino de la asignación al obispo. Cada una tiene sus propias características, como es natural.

Espero que estas líneas ayuden a clarificar algo la confusión.

Antonio Baseotto

 

Fuente: http://prisioneroenargentina.com/index.php/2018/03/31/30749/

22.04.18

En Bolivia. "Paraíso pre-colombino" y "pueblos originarios". Hablando en una universidad

Como habíamos dicho hace unas semanas, fuimos invitados por la Facultad de Teología de la Universidad Católica Boliviana a dar una serie de conferencias sobre las “leyendas negras".

Presentamos ahora la desmitologización del paraíso terrenal pre-colombino y de sus “pueblos originarios".

En cuanto pasemos en limpio la disertación, trataremos de publicarla para,

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

17.04.18

"Será venganza": documental sobre la farsa de los juicios contra los militares argentinos

Para los argentinos, el “curro de los derechos humanos” ya hace tiempo que fue develado. Si no nos creen, miren aquí, y aquí donde acaban de descubrir que “apareció” (y van…) un nuevo “desaparecido” que estaba vivito y coleando en USA.

Y la venganza con la que los militares retirados son tratados hoy en los así llamados “juicios de lesa humanidad", comienza a salir a la luz.

El militar argentino que luchó en la década del ‘70 para que Argentina no se transformase en Cuba, cumplía órdenes de sus superiores al combatir el terrorismo marxista. Y hoy pocos se acuerdan de ello. Y esto no significa aprobar todo lo que se hizo, por cierto.

Gracias a Dios, un valiente documental del cual podrá verse aquí abajo junto con el trailer, pueda ayudarnos para,

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

 

 

 


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15.04.18

Algunos olvidos sobre Foucault

POR CEFERINO P.D. MUÑOZ *

Fuente: Diario La Prensa

Acaba de anunciarse con bombos y platillos en distintos medios la aparición de Las confesiones de la carne, cuarto tomo de Historia de la sexualidad, de Michel Foucault, intelectual francés fallecido hace ya 34 años. En este cuarto volumen se analizan diversas doctrinas de los Padres de la Iglesia relacionadas con la sexualidad. No nos interesa ahora dedicarnos a la crítica del escrito en cuestión, pero sí recordar algunos aspectos de la vida de su autor que han quedado un poco o bastante en el olvido y que quizás pueden ayudar a comprender mejor su obra.

Como todo intelectual, Foucault creía que tenía algo de mucha importancia para ofrecer a la humanidad. Los intelectuales en general, explícita o implícitamente y de la ideología de que provengan, defienden determinadas ideas abstractas, como la razón, la justicia, la verdad; por tal motivo, de ellos se espera que hablen, escriban y obren de determinada manera, en función del rol de moderador o guía que detentan. A ellos se les asigna una “misión ética”, y por tanto se supone que serán custodios de ciertos bienes y valores universales. 

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