¿Pero realmente hay motivos para beatificar a Isabel la Católica? No uno, sino 10

Retrato de Isabel la Católica situado en el monasterio franciscano de Santa María La Rábida, en Huelva (España).Por sus frutos los conoceréis (Mt. 7,16)

Luego de una serie de siete posts que hemos publicado sobre el por qué Isabel la Católica no ha sido elevada a la gloria de los altares, hemos podido ver que:

1) El tema, por lo polémico que resulta, casi no ha sido tratado en la web.

2) Los comentaristas, incluso los contrarios, valiéndose algunos de la valiosa “Positio canonica“, han terminado de convencerse de las virtudes heroicas de esta reina que suspendió el derecho de residencia de los judíos, expulsó a los moros e instauró la inquisición, practicando la prudencia y la caridad y la justicia en grado heroico, incluso con sus detractores.

3) Las fuentes documentales citadas fueron amplias y, sacando alguna que otra excepción, quienes opinaban contra su beatificación, lo hacían temerosos de las consecuencias que su beatificación podría traer para el mundo. Es decir, obraban movidos por el temor del mundo y no por el temor de Dios, alegando incluso que la Iglesia puede cambiar sus creencias sobre ciertos temas con el tiempo.

Nosotros algo ya habíamos escrito, quizás más documentadamente sobre el tema, en ocho entradas, comenzando aquí, pero como sabemos que el tiempo apremia, dejamos este breve resumen para,

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi

“Santa” Isabel la Católica, ora pro nobis

¿Pero realmente hay motivos para beatificar a Isabel la Católica? No uno, sino diez

Por José Castro Velarde

Isabel la Católica nació tal día como hoy, un 22 abril, del año  1451, en Madrigal de las Altas Torres. Aprovechando tal fecha, la asociación Enraizados ha lanzado una campaña de adhesiones al proceso de beatificación iniciado en la Diócesis de Valladolid. En las primeras horas, las adhesiones de todas las partes del mundo superan las 1.500.

El asunto ha despertado polémica, pues algunos no ven con buenos ojos que la reina que expulsó a los judíos de España, en 1492, pueda terminar en los altares. Pero, entre las consideraciones que la Iglesia puede valorar, destaca el fruto mayor de Isabel:  la evangelización de todo un continente, una empresa que nadie más ha protagonizado en la Historia. Y fue una mujer, y además nacida en la Edad Media. Aunque fue la empresa que ella protagonizó la elegida para marcar por mucho el paso a la Edad Moderna: el Descubrimiento de América en 1492.

Muchos son los motivos que justifican su beatificación. Los sintetizamos en diez.

1.- Vida de fe y sacramental

Isabel la Católica llevó una vida de fe y asiduidad a los sacramentos. Acudía frecuentemente a la confesión y a la Eucaristía. Colaboró estrechamente con una de sus damas, Teresa Enríquez, muy devota de la Eucaristía, en la creación de asociaciones eucarísticas para acompañar al Santísimo Sacramento.

El comienzo de su testamento es una clara muestra de su fe. En él se encomienda a Dios Padre, a Cristo, a la Virgen y a algunos santos en particular: “Si es cierto que hemos de morir, es incierto cuándo y dónde moriremos, por ello debemos vivir y estar preparados como si en cualquier momento hubiésemos de morir“.

Isabel destinó numerosas partidas al culto divino: ornamentos, imágenes, lienzos para altares, cálices, custodias… Por ejemplo en los años 1500 y 1501, que Isabel residió en Granada, colaborando con el arzobispo Talavera, procuraron soluciones a las necesidades de los lugares destinados al culto en aquella diócesis recién creada.

En este ambiente granadino no se detuvo la espiritualidad de la Reina en lo externo y material, sino que, penetrada por lo profundo del misterio de la Eucaristía, dirige una real cédula, el 17 de agosto de 1501, a todos los obispos de sus Reinos sobre el cuidado del Sacramento.

“Isabel la Católica es la primera que reconoce que los habitantes de América son hombres como los demás”

2.- Compromiso con Dios y con el prójimo

Es la primera que reconoce, como afirma el historiador Luis Suárez, que los habitantes de América son hombres como los demás, que han sido redimidos por Cristo y tienen que ver reconocidos sus derechos humanos. Esta actitud marcó un importantísimo precedente en los debates que más adelante se desarrollarían, con consecuencias teológicas y políticas.

Sin esta postura de Isabel la Católica no se habría llegado a la Constitución de los Estados Unidos, que repite prácticamente lo que ella dijo, que Dios nos ha hecho a todos libres, iguales y en búsqueda de la felicidad, y ése es su testamento.

Doña Isabel la Católica dictando su testamento, por Eduardo Rosales. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid.Doña Isabel la Católica dictando su testamento, por Eduardo Rosales. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado, Madrid.

3.- Magnanimidad

El comienzo del reinado de Isabel es el resultado de una guerra civil desencadenada por los nobles castellanos para suceder a Enrique IV. Tras ser coronada, la monarca reinará sin tomar represalias, pactando con quienes se sublevaron en su contra y garantizándoles que no sufrirían prejuicios, sino que seguirían desempeñando las funciones sociales y el nivel que hasta entonces ocupaban.

Puesto que en la historia universal pocos son los conflictos que se cierran sin el aplastamiento de los enemigos, este episodio dice mucho acerca del carácter extraordinario de Isabel.

4.- Austeridad

Isabel no hizo uso de su condición de reina para evitarse los sufrimientos o llevar una vida más cómoda: “Su modestia personal y mansedumbre admirables”, afirmaba Pedro Mártir de Anglería.

“Ni en los dolores que padecía de sus enfermedades, ni en los del parto, que es cosa de grande admiración, nunca la vieron quejarse, antes con increíble y maravillosa fortaleza los sufría y disimulaba”, atestiguaba Lucio Marineo Sículo.

5.- Humildad

En el trato con quienes la rodean, la Reina Católica da claras muestras de humildad al dejarse aconsejar. Lejos de la imagen de los reyes autoritarios, Isabel permite que Fernando de Talavera, su confesor y asesor, le aconseje antes de tomar sus decisiones.

La historia cuenta que la primera vez que el cardenal Cisneros le administra el sacramento de la penitencia le dice “de rodillas”. A pesar de que una vieja costumbre permitía a los reyes confesarse sentados, Isabel se arrodilla para recibir el perdón.

“La Península Ibérica ha gozado de los frutos del cristianismo gracias a esa epopeya de la Reconquista”

6.- Vocación hacia la evangelización

Una de las principales pruebas de esta vocación se encuentra de nuevo en América. Isabel de Castilla ve en el continente americano un reto para la extensión de la Buena Noticia a quienes hasta entonces no habían tenido oportunidad de conocerla. Gracias a ella, millones de personas en América han visto abiertas las puertas de la fe a lo largo de los siglos.

Igualmente, la conquista de territorios bajo dominio musulmán comportó una suave política de conversión que tenía como objetivo la unificación del reino bajo la religión católica. Es de destacar que a diferencia del Norte de África donde la fe nunca se ha podido recuperar, la Península Ibérica ha gozado de los frutos del cristianismo gracias a esa epopeya de la Reconquista que culminaron los Reyes Católicos.

La Rendición de Granada, por Francisco Pradilla. Óleo sobre lienzo. Palacio del Senado, Madrid. La Rendición de Granada, por Francisco Pradilla. Óleo sobre lienzo. Palacio del Senado, Madrid.

7.- Lucha por los derechos humanos

La España de los Reyes Católicos no consideró los territorios del otro lado del Atlántico como colonias. Sus habitantes eran ciudadanos y, según el decreto de 1500, ningún indio podía ser hecho esclavo. Determinó que los indios seguirían siendo los propietarios de las tierras que les pertenecían con anterioridad a la llegada de los españoles.

“Y no consientan ni den lugar que los indios reciban agravio alguno en sus personas y sus bienes, mas manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien”, señaló la Reina en su testamento. 

“Isabel establece que no hay diferencia en cuanto a la capacidad de gobierno entre hombre y mujer, y así educa a sus hijas”

8.- Responsabilidad moral como gobernante

En su guía para gobernar, Isabel tenía claro que todos los poderes del Estado y toda la legislación tienen que someterse al orden moral. Siguiendo la tradición del derecho medieval, la moral se encuentra por encima de cualquier otra consideración.

Isabel era consciente de su responsabilidad como reina. Según cuenta el historiador Luis Suárez, en una carta dirigida a su marido, que había sufrido un atentado y se encontraba grave, le dice: “Acuérdate de que tenemos que rendir cuentas ante Dios, y las cuentas que nos va a pedir a nosotros, los reyes, son mucho más estrechas que las que pide a ninguno de nuestros súbditos”.

9.- Mujer y madre

Isabel fue mujer y madre. Vuelve a ratificar Luis Suárez que “aplicó el sentido de la feminidad, la intuición, el afecto, la capacidad comprensiva, a todas sus empresas”. Y lo que establece de una manera clara Isabel es el derecho de la mujer a reinar. Isabel establece que no hay diferencia en cuanto a la capacidad de gobierno entre hombre y mujer, y así educa a sus hijas, y así procede ella misma tam

10.- La caridad

Si bien esta virtud la hemos visto ya en la gran empresa que culmina en la Evangelización de América puede destacarse especialmente en cómo acoge a los hijos ilegítimos de la mujer de Enrique IV, Pedro y Andrés. Los educa y los cuida.

Cuida también de los ilegítimos de su marido, cuida de los hijos del cardenal Mendoza, y siente hacia todos ellos una obligación de afecto que va más allá del simple ejercicio de la caridad.

Una vez que fray Hernando de Talavera le criticó por esta conducta diciendo “da la impresión de que usted está legitimando el fruto del pecado”, ella respondió que lo importante era evitar que esas almas se perdieran, y llamando a uno de los niños, hijo del cardenal Mendoza, le gastó una broma a fray Hernando y le dijo: “¿Verdad que son muy bellos los pecados de mi cardenal?”.

* José Castro es presidente de la asociación Enraizados.

Fuente: aquí

4 comentarios

  
Francisco de México
¿Se necesita ser perfecto para que se apruebe la canonización? Si así fuera, no tendríamos canonizada mas que a la Santísima Virgen María.

San Pablo persiguió cristianos, San Ignacio del Loyola pecó de concupiscencia, San Agustín engendró a Adeodato en una relación ilícita, Pedro negó tres veces a Jesús y podemos seguir hasta cansarnos.

¿Por que entonces exigirle la casi perfección a Isabel de Castilla?
07/05/17 4:42 PM
  
Javier Olivera Ravasi
Francisco de México: lo que se necesita para aprobar la beatificación y la canonización es el ejercicio de las virtudes heroicamente vividas, además de algunos milagros realizados post-mortem.
Como ud., de la larga serie de posts que he colgado, es el único que ha consultado las fuentes fidedignas de la Positio canonica, lo invito a ver allí también los milagros atribuidos a la santa castellana.

Y de las virtudes heroicas que resplandecen en Isabel, por sobre las demás, fueron la prudencia y la justicia al :

1) Decretar junto con su esposo la suspensión del derecho de residencia de los judíos, PARA SALVARLOS DE UNA MASACRE y de la justicia por mano propia a raíz del comportamiento de los "marranos".
Fue extremadamente misericordiosa y, de hecho, fue a raíz de estos actos que fue llamada por la Iglesia "Católica", junto a su esposo.

2) El respeto por los indios y sus propiedades, como puede leerse no sólo en su testamento, sino en la política llevada a cabo por ante los hechos consumados de las encomiendas y repartimientos (pocos se dieron hasta la muerte de Isabel).

3) La tarea con la instauración de la inquisición española: uno de los tribunales más justos y misericordiosos de la historia.

4) La prohibición de la esclavitud de los indios y, la permisión de la pena de esclavitud (tengo un laaargo artículo aquí, en Infocatolica sobre el tema) para los condenados en guerra justa (tema complejo syi los hay).

"Santa" Isabel la católica, ora pro nobis semper.
P. Javier
07/05/17 6:02 PM
  
Francisco de México
Padre:

gracias por su respuesta.

08/05/17 12:42 PM
  
Rossana Cavani
Isabel La Católica, es una de las mujeres más maravillosas que ha dado la Humanidad, inteligente, segura de si misma, con algo que yo entiendo debe tener un gobernante y que usualmente no tienen, una conciencia de Estado o de País. La considero la mujer que saco al Mundo de la Edad Media. Y como posteriormente demostró su esposo, era ella y solo ella la persona de bien. Ya que Fernando, deja mucho que desear, como bien lo describe Maquiavelo, en el Príncipe. Se que salían a caballo a impartir justicia por cualquier parte de España. Pero no puedo asegurar que sea santa. A su intima amiga y el esposo, le dio el tratamiento que les dio, pues sirvieron a sus intereses. Creo que para santificar a una persona, se deben considerar otras cosa, como por ejemplo, yo vi al Papa Francisco, apoyar una mano sobre la cabeza de un niño enfermo y el niño tuvo como una descarga, ese tipo de cosas son las que deben tenerse en cuenta. Creo la iglesia, sabe muy bien como investigar estos hechos. Es mi opinión. Un saludo
22/03/18 4:28 PM

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