InfoCatólica / Non mea voluntas / Archivos para: Octubre 2019

14.10.19

"...una inyección intravenosa en el torrente circulatorio de la Sociedad"

Así describía al Opus Dei san Josemaría, su Fundador por inspiración divina. Precisamente, el pasado 2 de octubre, si no me equivoco, se cumplían 91 años de tal suceso sobrenatural: el Opus Dei venía a ser como “una inyección intravenosa en el corriente circulatorio de la sociedad".

Descripción que, con otras palabras y a modo de parábola -lo mismo que esta-, está perfectamente en línea con lo que los Santos Padres habían acuñado para la Iglesia: venía a ser, era, “el alma de la sociedad".

En ambas locuciones está encerrada la misma idea: tanto la Iglesia como, en su medida y nivel, el Opus Dei, han sido queridos por Dios para que Él llegue -la Vida divina en su plenitud de Amor y Gracia- a las almas todas y a toda sociedad hecha, precisamente, por hombres y para los hombres. Porque sin Dios -sin la Iglesia, y el Opus Dei es una parte de Ella- la Sociedad -toda empresa humana-está literalmente MUERTA. Un cuerpo sin alma, sin vida, es un cuerpo muerto, y queda abocado a la corrupción.

Exactamente esto es lo que, de un modo tan increiblemente patético es lo que estamos viendo en la Iglesia Católica: en lugar de “vivificar", por ser vivificante desde su mismo origen, se ha convertido en una pseudo maquinaria superflua, sin influjo alguno, mortecina… y casi casi agonizante. Basta mirar el “tórrido” espectáculo del Vaticano estos días, o contemplar tantas iglesia vacías casi todo el día, o el cierre inmisericorde de tantas y tantas casas religiosas y tantos conventos…

¿Cómo se ha llegado a esto? Pues ha sido Ella misma, desde su miembros más encumbrados, la que se ha metido en este berenjenal. Ha habido excepciones: por ejemplo, con san Juan Pablo II y con Benedicto XVI: pero sus esfuerzos, que les llevó a agotarse en la tarea, no alcanzaron lo que pretendieron, porque nadie gobierna solo en la Iglesia. Pero lo intentaron, y muchísimo evitaron, hasta el punto de que, por ejemplo y a nivel mundial, no se había conocido tal reconocimiento de la Iglesia Católica desde hacía siglos.

Pero, ¿por qué llegó a dar ese paso? ¿Cómo? Porque RENUNCIÓ, de propósito y con un neto sentido del “borrón y cuenta nueva” y para comenzar a construir UNA NUEVA IGLESIA -así se lo propuso, y así lo ha llevado a cabo desde el mismo inicio del Concilio Vaticano II-, a su papel fundacional: ser SAL, ser LUZ, ser LEVADURA que HACE FERMENTAR TODA LA MASA.

De las almas todas, en primer lugar y de modo directo: Id por todo el mundo, predicad el Evangelio, bautizad, perdonad los pecados… Y, como consecuencia lógica, humana y sobrenaturalmente hablando, de las sociedades que construyen los hombres, empezando por la sociedad familiar,.que es la célula primordial de la misma.

A unos, les ha parecido que la Iglesia ha tardado demasiado en llevarlo a cabo; y, de hecho, habían perdido la esperanza de verlo realizado algún día; a otros, les ha parecido que ha sido un “visto y no visto"; y, desde luego, para lo que es la edad de una persona, casi ha sido así: no ha tardado casi nada.

El camino estaba trazado: El “diálogo con el mundo", de igual a igual, pasando por “con un lenguaje que entienda la gente", hasta llegar a “desconfiar” de la Verdad que Dios nos había entregado para nuestra Salvación en su Hijo Jesucristo; así se acabó rechazando esa misma Salvación de Cristo con su Pasión y Cruz, hasta el punto de negar la propia divinidad de Jesúcristo. Y nuestra condición de Hijos

De este modo, con ese curriculum alumbrado en y desde la misma Iglesia en sus cenáculos más oscuros y tortuosos, la Iglesia, para tantísima gente, ciudadanos católicos de países de más que milenaria tradición católica, ¿para qué les sirve? No les llega, no les dice ya nada: porque lo que lleva años diciéndoles no les ha servido para nada.

De hecho, no les ha servido ni para defenderse de lo que, como era previsible, se les ha venido encima. ¿Datos? Están publicados por los medios de comunicación que aún les interesan estos temas, aunque sea muy de pasada o muy hipócritamente; a la vez han sido ninguneados por los demás, que son la mayoría.

Pero ahí están: niños con 12 años -ha leído muy bien: 12 años- ENGANCHADOS YA a las drogas, a la pornografía, al alcohol, al sexo… todo mezclado y prácticament a la vez, porque son eslabones que no van nunca sueltos ni por libre.

El resumen de todo esto: PAISES ENTEROS DESCRISTIANIZADOS. O sea: más paganos que las vacas.

¿De qué podemos extrañarnos a estas alturas de la peli? Ni de los títulos, ni del guión, ni de los decorados, ni de las interpretaciones…, ni siquiera de la música. TODO HA SIDO PÉSIMO.

Y esto se ha hecho a conciencia, por unos; sin saber por dónde les daban y, por tanto, sin saber qué hacer, otros; callados como muertos, muchos más; y sin querer implicarse, dejando las ovejas “a la buena de Dios"; como auténticos mercenarios profesionales, una inmensa mayoría. Solo una minoría ha intentado y sigue intentando ser Pastores segú el Corazón de Cristo. Pero son muy pocos, a día de hoy. El silencio parece más el de un campo de concentrado que el de un ambiente vivo  con ganas de “dar guerra".

¿Cómo puede un obispo llamarse siquiera católico, después de abogar en público y con publicidad, delante del propio Papa y pretendiendo que propone algo positivo dentro de un sínodo de la Iglesia Católica, abogando, repito, por el sacerdocio “femenino", obviando que es “un tema cerrado en la Iglesia"?

Pequeño “detallito” lo de “caso cerrado"; que, quizá la edad, le ha llevado a decir lo que ha dicho aunque a lo mejor no quería decir lo que parece que ha dicho, o no le hemos entendido bien lo que sí ha dicho, pero que no es lo que decimos que ha dicho. Bueno, no le hemos entendido ni bien ni mal, a lo que parece. Es más: da la impresión de que ni el propio Papa le ha oído siquiera.

O volvemos al camino de donde no debimos salirnos, ahora sí que pidiendo perdón por culpas personales ciertas, reales, con nombres y apellidos, que han traído esta desolación, o se nos podrán aplicar, especialmente a los miembros más encumbrados, aquello de san Pablo: bene curris, sed extra viam!

Y, la verdad: para ese viaje… Que, además, ya sabemos donde va, porque ya estamos ahí: a la muerte pelá.

Vamos a rezar, fuerte, fuerte. Nos hace tanto bien…

11.10.19

Cardenal Newman: fidelidad a la propia conciencia.

Ciertamente, hemos de convenir que, en la Iglesia y a pesar de los pesares, que son legión, el Espíritu Santo también trabaja… y hace de las suyas. Non est abbreviata manus Domini…!

La prueba, incuestionable, es la canonización del citado cardenal Newman: una eminencia intelectual y moral, siendo aún anglicano; no digamos tras su conversión a la Iglesia Católica; máxime, sabiendo que le iban a dar desde los dos lados; o sea, que iba a recibir en las dos mejillas.

¿Cómo teniendo un futuro seguro además de prometedor entre los anglicanos se hizo católico? Por la fidelidad a SU CONCIENCIA: no podía ir contra su conciencia, se pusiesen los demás como se pusiesen; porque, como dicen los clasicos castellano: “el alma solo es de Dios".

Había tenido un buen y “cercano” maestro en su paisano el mártir santo Tomás Moro: entre guardar fidelidad a su Rey a costa de negársela a Dios, o guardar fidelidad a Dios a costa de negársela al Rey, no lo dudó: primero Dios.

Era la “escuela” y el “ejemplo” que siempre se había vivido en la Iglesia Católica desde los tiempos apostólicos. Cierto que mucha gente, a lo largo de los siglos, habia apostatado a la hora de la persecución  Cierto. Pero otros muchos, “innumerables", habían permanecido fieles, y habían entregado no solo hacienda y presente: sino sobre todo, habían entregado su vida: era la mayor y perfecta IMITACIÓN de Cristo: la FIDELIDAD a Dios, y a su Hiijo Jesucristo, y su la Iglesia y a sus hermanos en la Fe… y esa fidelidad no admitía otra forma de actuar

Así hizo Tomás Moro desde su puesto de segunda autoridad del Reino, solo tenía al Rey por encima de él. Y así hizo Newman, aunque sin sufrir “técnicamente” martirio: pero que lo hostigaron y lo acosaron… sin ninguna duda. Pero fue fiel a Dios, por serlo a su conciencia, insisto.

Leer más... »

8.10.19

La persecución de los buenos. Bis

Hace exactamente un mes publiqué un post con este título: La persecución de los buenos. Y lo repito nuevamente, porque los acontecimientos me lo imponen.

A dia de hoy -es público, pues está publicado hasta por el mismo Vaticano-, los Heraldos del Evangelio están siendo comisariados exactamente por “los buenos", por los “oficialistas” de turno y de “obediencia debida”. Aunque ya se sabe que, en la Iglesia Católica, y en esto de la obediencia, siempre hay una excepción: “que nos manden pecar". En este caso, hay que resistirse, ya que obedecer se convertiría automáticamente en obediencia INDEBIDA: y se cometería un pecado. Mortal o Venial, según materia. Pero PECADO. Y no hay otra.

Automáticamente, han salido personas singulares a entrar al tema, como hago yo hoy. Por mi parte, lo considero un deber en conciencia, en primer lugar; aparte la cercanía de su situación a mi experiencia personal.

Otros, también han salido a la palestra, en el bando que podríamos calificar de contrario: cargando contra ellos. Curiosamente -hoy mismo, sin ir más lejos- los de “la banda de la cizaña", osease, el Vidal “veneno mortal” y sus mariachis, vuelven a la carga en esa línea “tan católica” -bendecida incluso por padres y demás jerarcas católicos-, de sembrar la única semilla de la que tienen abundates reservas: la SOSPECHA. Y utilizando lo que mejor se les da: la MENTIRA. 

Leer más... »