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24.08.18

Con motivo del Encuentro de Familias en Dublín

Si yo no viera a Cristo bebiendo su cáliz no tendría fuerzas para beber el mío ni para entender que, por su piedad, en realidad bebemos del mismo.

¡Cómo sangras por los golpes que te dan los de fuera! Eso ya se sabía. Pero, ¿cómo entender que te apartes del agua limpia de tu Esposo y Señor, y prefieras lavarte con agua inmunda, la que te da el mundo, con la falsa promesa de hacer caso a tus voces?

Tan grave es tu enfermedad que no quieres enterarte de que estás enferma. Caen sobre ti las palabras de Isaías: ahora quieres llamar bien al mal, y por fuerza terminas entonces llamando mal al bien.

Pero Dios no te ha desechado. Los que hoy te drogan con doctrinas que niegan el pecado, y así oscurecen la salvación, no tendrán la voz para siempre. No importa si veo la victoria en el breve espacio de mi vida terrena. Sé que un día con estos ojos la veré.

#MeDuelesIglesia

22.06.18

Conoce lo que implica nuestra lucha por la defensa de la vida humana

Textos publicados primero en mi cuenta de Twitter:

Lo primero para vencer a Goilath es que te duelan, como a David, las blasfemias que el impío lanza contra Dios. Ese dolor es señal de tu amor y unión con el Señor. Y de esa unión vendrán luego tu inteligencia en la batalla y al final tu victoria. #sabiduría

Nada hace aullar más a las feministas que el tema del #aborto. Las estadísticas no las ayudan, la ciencia las contradice, el corazón se revuelca de asco ante tal crimen… ¿Qué les queda? Sólo el poder de las tinieblas y por eso multiplican blasfemias, cinismo y agresividad de posesas.

Es que, en efecto:

Esta lucha hacia el #AbortoCero ha tenido un efecto colateral muy positivo: con cada vómito de odio de las feminazis estamos obligando a la serpiente a que muestre su horrenda faz, a que escupa su veneno, a que deje de esconderse con esa cara de “somos razonables y tolerantes.”

Por favor, entiendan todos: la lucha contra el aborto es más un EXORCISMO que otra cosa, y su escala global, y la certeza que tiene el demonio de que esas presas ya son suyas, explica bien la violencia de insultos con que nos atacan. Pero seguimos firmes: #AbortoCero

Y por eso termino diciendo:

El hombre o la mujer que hoy amas, y que es tan dulce contigo, tendrá un día dificultades duras, decisiones difíciles, humillaciones inesperadas, golpes bajos… ¿Cómo va a reaccionar? Es allí donde hay una gran diferencia entre si tiene o no a DIOS en su vida. #sabiduría

11.06.18

Voz de apoyo para la Argentina pro-vida!

Top lemas #AbortoCero

(1/12) “¡Con mis hijos no te metas!” (Poderosa campaña en Perú)

(2/12) “En el aborto hay muerte. Si se tratara solo de TU cuerpo, al abortar morirías TÚ, y no otro.”

(3/12) “Papá, mamá: por si no te habías dado cuenta: #VanPorTusHijos”

(4/12) “¿Tu cuerpo? No digas eso. Tu cuerpo no tiene cuatro piernas, dos corazones, dos ADNs diferentes…”

(5/12) “¿Derechos de la mujer? ¿Y qué derechos se les respetan a las bebitas asesinadas?”

(6/12) “Esclavistas y nazis de ayer, lo mismo que los abortistas de hoy, siempre encontraron un modo de negar la verdad de la humanidad de sus víctimas.”

(7/12) “Tu perspectiva cambia de inmediato cuando ves los millones de dólares que se mueven en la industria–porque es una industria–del aborto.”

(8/12) “Si se admite que la mujer decide sobre su vientre, ¿quién hace respetar los derechos de los papás?”

(9/12) “El aborto no es malo porque es clandestino: es clandestino porque es malo.”

(10/12) “No es difícil reconocer a una feminazi: nunca tiene nada bueno qué decir del don de la maternidad.”

(11/12) “Decir que la gente ‘de todas maneras va a abortar’ es un sofisma ridículo. ¿Vamos a despenalizar el robo porque la gente ‘de todos modos va a robar’?”

(12/12) “¡Salvemos las 2 vidas!” (Poderosa campaña en Argentina)

25.01.18

Combate espiritual

Leyes actuales en muchos países de Occidente apuntan a que admitamos los siguientes cinco enunciados; dos de ellos son clásicos y de gran solidez y los restantes tres son exabruptos de reciente factura:

1. Todos somos iguales delante de la ley.
2. Toda persona es inocente mientras no se demuestre lo contrario.
3. Sin embargo, en casos de agresión, abuso u otros crímenes, se presume culpabilidad por parte del hombre (es decir, del varón).
4. Las discriminaciones deben ser castigadas a menos que se trate de algunas que van específicamente contra los hombres.
5. Pero un hombre puede volverse mujer, o una mujer, hombre, con la sola fuerza de su declaración subjetiva.

Estimo que las evidentes contradicciones entre estos enunciados alcanzan al final un propósito: crear vacíos e inconsistencias legales de facto, que quedan como instrumentos de arbitrariedad para uso de los jueces o para presiones externas sobre los mismos jueces, por ejemplo, por parte de poderosos y bien subsidiados lobbies.

Estamos ante un ejemplo claro y reciente del colapso de la rama judicial, que así sigue de cerca al colapso de la rama legislativa–que ya había caído en el pozo séptico del positivismo jurídico–y al colapso de la rama ejecutiva, que ya se había redefinido a sí misma en términos de pragmatismo social para sostenerse en el poder dando a la gente lo que las encuestas digan que hay que darle.

Presenciamos así, a distintas velocidades y niveles de gravedad, el derrumbe del sistema actual de gobierno, conocido como “democracia” y basado teoricamente en la tripartición de poderes. Ese derrumbre deja en extrema desprotección a todos, empezando por las instancias intermedias, es decir, las formas de asociación que son superiores al individuo pero menores en número frente al Estado.

Lo cual significa que la familia, en primer lugar, y luego los grupos o comunidades nacidos de creencias religiosas o de prácticas académicas, están en situación de creciente vulnerabilidad frente a un sistema que dispone de poderosas herramientas para silenciar a los opositores.

En efecto, he aquí algunas de las mordazas que ya hemos visto entrar en acción: crear leyes ad hoc; utilizar dobles estándares; aplicar multas onerosas pero selectivas; restringir los permisos de existencia jurídica; y sobre todo, reclasificar como “discurso de odio” todo lo que no quepa en el “pensamiento único.”

A este árido panorama deben añadirse algunas herramientas de manipulación masiva como son:

(1) La seducción de la mujer hacia el campo profesional, como si fuera su campo único de verdadera plenitud al margen de la maternidad y la crianza, que quedan redefinidas como explotación. Objetivo: hacer caer la natalidad y destruir la fuerza pedagógica de la familia.

(2) La agresiva intervención en el campo educativo para segurar la docilidad desde los primeros años de vida por medio de un intenso adoctrinamiento del cual quedan excluidos por principio los padres de familia.

(3) La presentación selectiva de la información a través de los canales de noticias u otros medios, de modo que la respuesta emocional de las masas sea controlada dentro de los resultados que se consideran deseables.

(4) La exaltación de estereotipos en los más dversos campos de la cultura y las artes para secuestrar prnta y eficazmente la mente de los jóvenes.

(5) La conquista progresiva de líderes (escritores, sacerdotes, teólogos y algunos obispos) de la Iglesia Católica que van adaptando su discurso de manera que resulte aceptable en el nuevo orden de cosas.

¿Qué experimenta entonces un cristiano que quiere ser fiel a Cristo y a su Iglesia, la que brilla con el rojo escarlata de sus mártires? Experimenta combate espiritual.

¿Cuáles son sus armas? Las mismas de los mártires: oración, penitencia, humildad, paciencia, testimonio coherente, buena formación, sentido de comunidad, evangelización sin cobardía y esperanza sobrenatural centrada en la gloria del Cielo.

20.03.17

Ante el avance arrogante de la ideología de género

Una frase citada con frecuencia, en distintas variantes, reza así: “Ya no me extraña la maldad de los malos sino la indiferencia de los buenos.” La tesis principal de las líneas que siguen es que nuestra sociedad, de raíces cristianas, no sufre de simple indiferencia sino de algo más profundo y también más concreto: complicidad.

Detrás del muro de silencio cómplice frente a tantos abusos contra la familia y contra la fe católica no hay gente distraída, simplemente, sino gente que considera con firme convicción que hay lazos que les unen con aquellos que asaltan capillas, izan banderas arcoiris o blasfeman con rabia y cinismo. Mientras no tengamos claro qué es lo que tanta gente encuentra en común con esos extremistas seguiremos haciendo marchas que los medios de comunicación ignoran y clamando en vano ante los tribunales. En efecto, una proporción inmensa de nuestros jueces han perdido todo contacto con la ley natural y por eso, en últimas, sus fallos son opciones políticas: ellos no se sienten capaces de batallar contra la marea de la opinión dominante.

Así pues, ¿qué hay en común entre los extremistas–que pueden parecer posesas enloquecidas, como las FEMEN–y el ciudadano típico, que lleva una vida típica, en una ciudad también normal y típica?

Sucede que hace tiempo se rompieron los canales de comunicación entre el pueblo y sus dirigentes. Hace tiempo el egoísmo se instaló como lenguaje casi único del empleador hacia el obrero, con la consecuencia de que el obrero descubrió, también hace tiempo, que su único lenguaje, el del sindicato, tenía que mirar sólo los intereses egoístas del propio sindicato, así ello destruyera a la propia empresa, y fuera entonces suicidio laboral del mismo sindicato.

Algo semejante puede decirse de otros ámbitos de la sociedad: el anonimato que cunde en tantas parroquias católicas, la corrupción de la clase política, la vida irreal de las estrellas de la farándula, incluso la compra de resultados deportivos en las grandes asociaciones de clubes de fútbol: todo ello espeta al ciudadano de a pie que no vale, que no importa, que sólo existe para pagar impuestos y para ajustar las hojas de cálculo de las empresas transnacionales.

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