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30.03.18

Misión de Reconciliación en Colombia

Predicaciones preparatorias al Triduo Pascual 2018, en Barrancabermeja, departamento de Santander, Colombia.

A. La reconciliación, camino hacia la paz 

La reconciliación es descubrimiento, decisión, camino y regalo.

1. Es un DESCUBRIMIENTO. Cuando uno se da cuenta que la agresividad solo conduce a una espiral de violencia, ve que el único futuro posible pasa por el diálogo y la reconciliación.

2. Es una DECISIÓN. Emprender el camino que lleva finalmente a la paz implica dos cosas: detener la injusticia y detener la violencia. Especialmente en esta fase es de inmensa ayuda la fe cristiana.

Detener la injusticia re quiere, en efecto, tres cosas: (1) Resistir las tentaciones propias de la codicia y el orgullo porque es un hecho que las injusticias nacen del deseo de poseer más y de sentirse superior a otros. (2) No dejarse vencer por las presiones y seducciones de amigos o parientes que invitan, seducen o empujan hacia las ganancias injustamente conseguidas. (3) Estar por encima de las amenazas con que los poderosos pretenden doblegarnos para hacernos cómplices de sus fechorías.

Detener la violencia es difícil porque implica la resolución de no transmitir a otros el daño que uno mismo ha recibido. Este padecer sin desquitarse ni herir a otros está muy presente en la Pasión de Cristo, y uno puede recibirlo principalmente de Él.

3. La reconciliación es un CAMINO, que empieza como reconciliación con DIOS porque ciertamente son nuestros planes caprichosos y miopes los que han terminado extraviándonos y poniéndonos en ruta de conflicto con el prójimo.

Luego viene la reconciliación con uno mismo: con su pasado, su origen, su sexo, su país. Una persona en guerra permanente con algo de sí mismo no es un agente de paz.

Luego viene aprender a convivir con las diferencias de prioridades, gustos y pensamientos de las personas. Para esto se necesita sabiduría, compasión y humildad.

Y luego viene aprender a avanzar en la reconciliación con los enemigos, sobre lo cual es necesario hablar más extensamente en otro momento.

4. La reconciliación es entonces REGALO: al contacto con el amor gratuito de Dios aprendemos y recibimos la fuerza para ser puente y camino para nuestros hermanos.

B. Espacios de reconciliación

* La decisión de emprender el camino de la reconciliación implica detener la injusticia y detener la violencia.

* Como la reconciliación es un camino, debemos afirmar que el proceso de reconciliarnos sigue la lógica de la semilla que crece. Por eso hay que crear espacios de reconciliación.

* ¿Cuáles son estos espacios?

(1) El corazón. Atención a los signos que denuncian que el corazón está en conflicto interno: huidas, dependencias, miedos no reconocidos, frustraciones en penumbra. La respuesta es el verdadero conocimiento de sí mismo, de la mano de Jesucristo. Iluminar y sanar son verbos claves aquí.

(2) La pareja. No caer en la tentación del igualitarismo que se imagina que las tensiones e injusticias entre sexos se resuelven mágicamente distribuyendo todo en el hogar y en la sociedad por mitades. La verdadera respuesta es que cada uno reciba en proporción a su necesidad y que cada uno de según su talento y capacidad.

(3) La familia. Dos cosas hay que cuidar principalmente: primero, que la comunicación esté abierta en momentos acordados y respetados; por decir algo: estar de acuerdo en que durante las comidas compartidas no se utilizan artefactos electrónicos. En segundo lugar, que la familia sea escuela de lo que parece elemental pero que es básico para la sociedad: aquellas palabras como “por favor,” “discúlpame,” “gracias,” y tantas otras.

(4) La comunidad / La parroquia. En cuanto a nuestras comunidades, cuidarnos sobre todo de la murmuración, Utilizar el triple filtro antes de dar oído a chismes: ¿Lo que me vas a contar es verdad? ¿Es útil? ¿La persona implicada quiso que me lo contaras?

(5) La sociedad. Sobre este tema desarrollaremos nuestra siguiente predicación.

C. Nuestra fe y el camino hacia una sociedad más justa y reconciliada

* Hay un hecho que no vamos a cambiar sólo con quererlo: vivimos en una sociedad en la que hay distintas formas de pensar y de creer. ¿Cuál ha de ser nuestra actitud como cristianos en la búsqueda del mayor bien común posible? Hay cinco claves:

1. Respetamos y exigimos respeto. No nos avergonzamos de nuestra fe pero tampoco pretendemos imponerla por la fuerza. Sabemos que tenemos el derecho y el deber de ofrecer a los demás el tesoro de la fe que hemos recibido.

2. La primera evangelización es nuestra propia vida: (1) Que se nota que somos gente de principios claros y sanos. (2) Que somos formados y no estamos en la Iglesia simplemente por inercia o por manipulación. (3) Que hable nuestro comportamiento, y en particular, que sean patentes en nosotros las virtudes humanas (prudencia, justicia, fortaleza y dominio de sí mismo) y teologales (fe, esperanza, caridad). (4) Que brille la coherencia entre lo que pensamos y lo que decimos; entre lo que sentimos y lo que pensamos; entre lo que decimos y lo que hacemos. (5) Que se irradie en nosotros la alegría de la Buena Noticia.

3. Dar el primer paso. “Primerear.” Tomar iniciativas, en lo personal, en lo familiar, en lo social para mostrar la misericordia, la cercanía y la alegría del Evangelio al que más lo necesita cuando más lo necesita.

4. Necesitamos excelencia. Nuestra presencia en la sociedad no puede ser ni de lastre ni del montón. Católicos convencidos, destacados en las diversas áreas de la actividad humana, y capaces de dar razón de su fe y su esperanza.

5. Tener la audacia de perdonar. Ayuda mucho en esto la oración que libera el corazón de amarguras: Señor, cumple tu voluntad en ______.

16.10.16

Secuestro de representatividad

El concepto

En el sistema de gobierno democrático pocas palabras pueden competir en importancia con el verbo “representar” y sus derivados. La razón por la que unos líderes acceden a cuotas de poder mayores que los demás ciudadanos, ya se trate de lo ejecutivo, lo legislativo o lo judicial, es porque se supone que representan a sectores amplios o significativos de la sociedad. por eso todo político en sus cabales debe asegurarse de que sus electores se vean representados en él, o ella, según sea el caso.

El proceso para lograr la representatividad es complejo, diverso y cambiante: como un juego cuyas reglas se re-escriben a menudo. Uno puede decir con bastante fundamento que, en general, esas reglas tienden cada vez más a lo vano, lo externo, lo publicitario. Hay elecciones muy importantes en que el tono de voz, el peinado del candidato, la vestimenta o la gente con la que se toma fotografías tienen un peso absurdo y muy alto. Si conoce Usted la realidad española, imagine por ejemplo qué pasaría si Pablo Iglesias apareciera mañana dando declaraciones sin su famosa coleta, y más bien aderezado con una elegante corbata y saco de paño.

Lamentablemente la consecuencia que esto trae es que las destrezas requeridas por el juego democrático para acceder al poder no son necesariamente equivalentes a las destrezas requeridas para hacer un gobierno justo y orientado al bien del país. El resultado de este desfase de destrezas es que con bastante frecuencia llegan a la cima del poder retóricos o actores notablemente ineptos cuya única preocupación se condensa en esta pregunta: ¿Y ahora qué tengo que hacer / parecer / decir / declarar / gritar para seguir en el poder? Nada de extraño que el político camaleónico sea un especie de rabiosa reproducción en nuestros días.

Otra consecuencia de la hipertrofia de la representatividad es que los inevitables ataques entre facciones conllevan casi siempre un esfuerzo por transmitir al adversario este mensaje: “Usted NO representa a tal o cual sector de la sociedad…” Una frase tan breve, que a la mayoría de los seres humanos nos dejaría impávidos, supone una tortura mental espantosa para los que son políticos por su ADN, o porque no tuveron otra opción en la vida. Decirle a un político que no representa a una parte de la población es como maldecirlo, como arrancarle un brazo, como dejar al descubierto que finalmente es simplemente un ser humano.

Me vienen a la memoria varios ejemplos de esta clase de “improperios.” El 31 de agosto de 2016, en una de las largas series de discursos con motivo de los esfuerzos por formar gobierno en España, Mariano Rajoy, presidente en funciones, y Pablo Iglesias se envuelven en menuda trifulca por la representatividad, con estas palabras, que recoge la versión electrónica del periódico El Mundo:

Iglesias dijo que, afortunadamente, nadie dudaba de que Podemos y PP son “formaciones antagónicas” […] y empezó con su cantinela habitual sobre la gente. ¡Viva la gente! La hay donde quiera que vas. Incluso en el PP, como bien le contestó Rajoy: “¿Hay alguien en esta Cámara, además de usted y sus correligionarios, que tenga algo bueno? ¿Todos los que no le gustan a usted son malos? A ustedes les votan los jóvenes, los catedráticos… Al PP, según usted, nos votan los ricos y algún despistado. Ustedes no tienen el monopolio de la gente".

No soy entusiasta de Rajoy. Ni de lejos. Pero su respuesta es ejemplo de libro de lo que significa golpear a un político, en este caso, a Iglesias, donde más le duele: “Ustedes no tienen el monopolio de la gente…”

El mismo periódico alude a otra anécdota semejante, esta vez en el debate entre Giscard D’Estaing y Mitterand, en 1974. El periódico El País recoge lo sucedido:

El primer debate en la historia de las presidenciales francesas tuvo lugar el 10 de mayo de 1974, cuando la tradición se había consolidado ya en América tras el legendario enfrentamiento entre Kennedy y Nixon. En aquella ocasión, Valéry Giscard D’Estaing y François Mitterand se sentaron frente a frente durante 1 hora y 40 minutos en un escenario entre pomposo y lúgubre. Los tiempos se medían con unos cronómetros semejantes a los de la Estación de Saint Lazare de París y los periodistas no tenían opción a hacer preguntas. De ese duelo queda una frase histórica para la política francesa. Cuando parecía que Mitterrand se llevaba el gato al agua en el debate, Giscard D’Estaing le dijo: “Señor Mitterrand, usted no tiene el monopolio del corazón". La leyenda dice que esa frase hizo mucho por la victoria del candidato conservador.

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10.09.16

Para no diluir la preciosa palabra 'misericordia'

Por favor, señale en cuál de los siguientes diez (10) pasajes de los evangelios Jesucristo dejó de ser misericordioso–o en caso contrario, amplíe Usted y complete su idea de misericordia:

* En Lucas 24, Jesucristo llamó “necios y torpes para entender las Escrituras” a dos de sus discípulos.

* En Mateo 16, llamo “Satanás” al apóstol Pedro, porque este quería disuadirlo de seguir el camino de la Cruz.

* En Juan 3, expulsó a latigazos a los que vendían palomas o cambiaban dinero en el Templo de Jerusalén.

* En Lucas 9, llamó “generación incrédula” a un grupo de seguidores, y preguntó: “¿hasta cuándo tendré que soportarlos?” con ocasión de un exorcismo que sus apóstoles no pudieron completar.

* En Juan 4, le dejó muy claro a la samaritana: “El hombre con el que estás viviendo NO es tu marido…”

* En Mateo 11, le anunció a la ciudad de Cafarnaúm que iba derecho hacia el infierno: así tal cual.

* En Juan 18, le aclaró a Pilato que él estaba en pecado, y que los que lo habían entregado a él estaban cometiendo un pecado peor.

* En Lucas 17, anunció la condenación para los que escandalizan o hacen perder la fe a los niños.

* En Mateo 26, dijo del traidor: “más le valdría no haber nacido.”

* Numerosas veces trató a sus adversarios de hipócritas, sepulcros blanqueados y raza de víboras.

Todos estos son pasajes reales de la Biblia. No se quede Usted con un Jesucristo mutilado o acomodado a los gustos del tiempo presente. Jesucristo NUNCA dejó de ser misericordioso; pero la misericordia incluye mostrar y denunciar el pecado, y llamar con voz clara a la conversión.

6.06.16

Las otras viudas de Naím

Homilía en un Congreso Católico Eucarístico, en Modesto, California.

Resumen: Detrás de las características más visibles de las dos viudas que aparecen en las lecturas de hoy está una condición de durísima desprotección, que es ocasión para que se manifieste la solicitud amorosa y compasiva de Dios por aquellos que no tienen a nadie que vele por sus derechos o se interese por sus necesidades. Ello nos obliga a preguntarnos quiénes son los desvalidos de hoy y cuáles son las actitudes nuestras, y de nuestras familias y comunidades, por aquellos que poco a poco vamos marginando y olvidando.

26.12.15

Claves cibernéticas de evangelización en el siglo XXI

  1. Cristo nunca te deja en “visto"!
  2. Con la Cruz no se puede dar “compartir” si antes no se ha descubierto “me gusta.”
  3. El álbum más precioso del perfil de Cristo esta el corazón de su Santísima Madre, la Virgen María.
  4. En la presencia del Señor no existen grupos privados, y ni siquiera contraseñas.
  5. La pregunta fundamental de la fe cristiana: ¿Cuántos de los “amigos” son verdaderos “seguidores"?
  6. El juicio universal es un “evento” al que todos tendremos que ir, no importa lo que digan las creencias del propio “perfil.”
  7. Ante Cristo, en toda su majestad, la expresión OMG! ya no será un chiste ni una simple exclamación.
  8. En el Instagram de Jesucristo tu perfil se ve con un solo filtro: ETERNIDAD.
  9. Cada sagrario tiene un registro automático de ubicación que reporta tu presencia en los cielos.
  10. Cristo conoce y acepta todo tu “timeline” ¡pero quiere escribir contigo “eventos” nuevos!

[En recuerdo de afecto y admiración por el Papa que guió la barca de Pedro
a las puertas de Tercer Milenio
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