InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Categoría: Un amigo de Lolo

1.04.20

Beato Manuel Lozano Garrido - “Lolo, libro a libro”- Un don dando fruto es gloria pura

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “Dios habla todos los días”

Un don dando fruto es gloria pura 

 

“Y como había que escribir, siempre escribir, porque ésta es mi misión de hombre y la semilla que me has encargado que fuera trabajándote…” (“Dios habla todos los días”, segunda edición, 1962, p. 161)

No hay duda alguna acerca de que, cuando  Dios da un talento a alguno de sus hijos no lo hace para que sea desperdiciado y escondido debajo de cualquier celemín. No. Al contrario ha de ser la verdad: los dones y talentos están dados para que den fruto y que el fruto sea abundante (el 10%, el 20% o, en el mejor de los casos, el 100%)

Está muy bien, a este respecto, conocer los dones y talentos que tenemos cada uno de los hijos de Dios. Y es que, de lo contrario, va a ser difícil que rinda lo que no se conoce tener, precisamente, por tal reconocimiento.

En el breve texto que hoy traemos aquí, el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo, muestra que hay, al menos, un don que sabe que tiene y, luego, por ser este uno de sus primeros libros publicados, que lo puso en práctica unas cuantas y gozosas veces.

Como nos dice Lolo la misión que le había sido dada por Dios era la de escribir. Y a fe de haber leído todos sus libros (y artículos en prensa publicados por el linarense) podemos decir que la cumplió a gusto del Creador (esto sólo lo suponemos pero creemos que ha de ser así). Y es que escribir debió ser, para el Beato de Linares (Jaén, España) algo así como la tabla de salvación a la que cogerse dada la circunstancia física de su vida. Por eso más adelante dice, para continuar con el ejercicio de tal don, y viendo que, físicamente, no podía hacer uso de sus manos para escribir, hizo uso de un magnetofón al que dictarle sus palabras. Sin embargo, según nos dice, la cosa no fue bien porque su voz estaba atrapada en unas “mandíbulas cerradas”.

Leer más... »

25.03.20

Beato Manuel Lozano Garrido - “Lolo, libro a libro” - Cuando todo es gracias a Dios

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Cuando todo es gracias a Dios

 

“Yo estoy aquí, desmantelado, con la crin desposeída de cualquiera gallo de pelea, pero mi poderío, mi grandeza, mi equilibrio tiene el nombre sonoro de Dios y la bravura alucinante de sus hombros que siento y alzando mi fisonomía.” (El sillón de ruedas, p. 163)

 

Debemos decir algo que es muy importante y que se refiere a la fe del Beato Manuel Lozano Garrido: él siempre quiso ser mártir.

Explicamos esto.

Como Lolo vivió muy de cerca la Guerra Civil Española habida entre los años 1936 y 1939  (había nacido en 1920) siempre le quedó, digámoslo así, en su corazón, el no haber sido martirizado como lo fueron muchos de sus hermanos católicos (sacerdotes, religiosos o laicos) por el mero hecho de serlo. Y no es que quisiera que lo mataran por morir, así, de mártir como algo buscado sino en lo que eso supondría de imagen a tener en cuenta. Y creo que nos explicamos.

Eso, por cierto, lo dice aquí mismo unas líneas antes del texto aquí traído. Y es que, en un momento determinado, aporta esto de su voluntad:

“Ya pienso que hubiera sido un buen oportunismo el de los cuatro tiros momentáneos en olor de juventud.”

¿Quiere decir eso que a Lolo le hubiera gustado morir, así, de bien joven?

Leer más... »

18.03.20

Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo - “Lolo, libro a libro” - La santidad en lo ordinario

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

La santidad en lo ordinario

 

“La revisión tal vez nos llevaría a vetar muchos de esos escenarios de posturas y marcos beatíficos. Dios extrema su humildad hasta alargarle la mano a los hombres entre cigarrillos, copas de vino o lugares de fango. Es entonces cuando su figura se acerca con el empuje inapelable de las llagas recrudecidas”. (El sillón de ruedas, p. 160)

 

Es bien cierto que, en no pocas ocasiones, creemos que la santidad es cosa… ¡de santos!

Decimos esto porque pudiera parecer que aquellos creyentes católicos que la Esposa de Cristo declara, eso, santos (beatos o venerables) es que siempre lo han sido.

De todas formas, es también cierto que tales hermanos nuestros han mostrado, en su vida, un afán, para muchos, desmedido (para Dios, seguro que no) de cumplir la Voluntad del Creador. Y eso apunta, directamente, a una situación espiritual que deviene, exactamente, reconocida por los correspondientes procesos establecidos para tal menester. Y, entonces, bien son Venerables, bien son Beatos o, por fin, Santos…

Pensando así las cosas no podemos decir otra cosa que no sea que tales personas, que sí, son mejores en muchas cosas que nosotros (o que la gran mayoría) pero también tuvieron que recorrer, en su vida, un camino que pudo tener muchos tropezones. Y creemos que nos explicamos…

Pues bien, el Beato Manuel Lozano Garrido nos dice que una cosa es una cosa y otra… otra. Y queremos decir con esto que es posible tengamos, de la santidad, eso de lo que nos habla Lolo: un sentido demasiado establecido que es síntoma, además, de no haber entendido nada de nada el verdadero sentido de la santidad.

Leer más... »

11.03.20

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - La santidad es cosa nuestra

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

La santidad es cosa nuestra

 

“Mas el trazo y los muros del edificio de lo santo sólo se acelera con el oportuno consentimiento de nuestra voluntad. El coeficiente de probabilidades para el choque de un “Discoover” y un “Spunik” es prácticamente nulo. En cambio, la órbita de la Gracia está ceñida literalmente al itinerario de la voluntad. Para incorporarla a lo íntimo y nutrirse con la riqueza de lo sobrenatural, basta únicamente con un leve intento de aproximación.” (El sillón de ruedas, p. 159)

 

Es más que cierto que lo que hoy nos dice el Beato Manuel Lozano Garrido acerca de esto que es nuestra salvación, ya lo dijo San Agustín de una forma sencilla pero clara: “Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti”.

Sí. Aquello quedó dicho hace muchos siglos pero lo que hoy nos dice nuestro hermano Lolo es que, en efecto, ser santos es cosa de cada uno de nosotros pero, a diferencia de lo dicho por el santo de Hipona, algo nos llega al corazón con certera puntería: en realidad, hace falta bien poco aunque a veces ese poco nos parezca inalcanzable…

Debemos consentir para ser santos. Es decir, no podemos dejar la cosa para que otro nos labre la santidad a base de fama o lo que eso pueda ser. No. A nosotros, a cada uno de nosotros nos corresponde hacer por ser santos y, por tanto, colaborar con Dios en su labor de santificación del mundo y, claro, a mayor gloria Suya.

Eso, ser santos, requiere, por tanto, de nuestro corazón, nuestras manos y, sobre todo, de una voluntad que quiere alcanzar un estado espiritual que debe ser maravilloso por lo querido que es por Dios. Por eso somos nosotros los actores principales de esta trama vital porque lo somos de nuestra propia existencia. Y, por tanto, a nada que se salga de el tal “nosotros” que no sea Dios, podemos darle una importancia mayor que la que pueda tener como elemento o instrumento, a lo mejor, necesario.

Leer más... »

4.03.20

Beato Manuel Lozano Garrido - “Lolo, libro a libro” - La presente presencia de Dios

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

La presente presencia de Dios

 

“Día por día, desde que nacemos, las alambradas van recortando su curva sobre la masa latente de un corazón. Nadie presentaría una palpitación sin el bombardeo intensivo de la caridad, la misericordia y la predilección de Dios. Cuando pensamos, cuando trabajamos, cuando dormimos, la radiación caudalosa de la Gracia está trabajando nuestras fibras y saneando las partículas inmateriales de toda alma. Es la cimentación previa.” (El sillón de ruedas, p. 159)

 

Todo lo que tiene relación con Dios o, lo que es lo mismo, todo de toda nuestra realidad, nunca se aleja (incluso aunque eso pretendamos con nuestra ceguera) de Aquel que nos ha creado y mantiene. Y eso nos lo dice más que bien el Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo.

Es bien cierto y verdad que Dios nos ama con toda la fuerza de un Padre. Nosotros, sin embargo, ya nacemos con un pecado, el original y debemos ir restañando esa pena terrible que tenemos. Pero, para eso, el Todopoderoso siempre nos acompaña y no nos deja solos.

Para empezar se nos limpia tal pecado con la infusión del Espíritu Santo en nuestro Bautismo. Y, entonces, desde tal momento, podemos decir que tenemos el diario espiritual así, en blanco, para ir cumplimentándolo con aquello que hacemos, decimos, nos movemos y existimos. Y, a veces, como bien sabemos, lo emborronamos con nuevos pecados, con caídas en el abismo de las que, con ayuda de Dios, salimos.

Todo, en nuestro corazón y, así, en nuestra vida material, mundana (podemos decir para entendernos) tiene relación con el, con nuestro, Creador. Y todo ha de tener una relación, digamos, forzosa porque, por Voluntad de Aquel que todo lo sabe porque por fuerza nosotros estamos unidos al Señor por mucho que, en tantas ocasiones, parezca que no es así. 

Leer más... »