InfoCatólica / Eleuterio Fernández Guzmán / Archivos para: 2019

8.11.19

J.R.R. Tolkien - Ventana a la Tierra Media – La Comarca de Tolkien – Un mundo personal demasiado aislado

Resultado de imagen de JRR TOLKIEN

 

El que esto escribe, es más que posible, esté más que equivocado en esto que va a escribir. De todas formas, siendo cierto o no lo que diga… en fin, es una forma propia de entender las cosas. Es, además, una sensación que tiene.

Bueno. Vayamos, por tanto, con la cosa.

Al conocer a Tolkien, padre, y, sobre todo, a la obra que dejó escrita en vida (y luego, la que ha aportado a la humanidad lectora su hijo Chistopher, a uno le da la sensación de que ha entrado en un mundo nuevo donde todo lo bueno es posible pueda acaecer pero, ¡Ay!, todo lo malo está a la vuelta de la esquina.

Es cierto que la lectura personal, muy personal, de J.R.R. lo llena a uno de gozo y sabe, a ciencia y corazón ciertos lo sabe, que ha de haber muchas otras personas que llenen su alma con lo que los personajes de nuestro autor llevan a cabo, viven, existen y mueren.

Hay algo, sin embargo, que, tristemente, sucede a nuestro humilde entender.

Leer más... »

7.11.19

Un amigo de Lolo - “Lolo, libro a libro” - Sufrir; el sufrimiento de cada uno

Presentación

Resultado de imagen de manuel lozano garrido

Yo soy amigo de Lolo. Manuel Lozano Garrido, Beato de la Iglesia católica y periodista vivió su fe desde un punto de vista gozoso como sólo pueden hacerlo los grandes. Y la vivió en el dolor que le infligían sus muchas dolencias físicas. Sentado en una silla de ruedas desde muy joven y ciego los últimos nueve años de su vida, simboliza, por la forma de enfrentarse a su enfermedad, lo que un cristiano, hijo de Dios que se sabe heredero de un gran Reino, puede llegar a demostrar con un ánimo como el que tuvo Lolo.

Sean, las palabras que puedan quedar aquí escritas, un pequeño y sentido homenaje a cristiano tan cabal y tan franco.

 

Resultado de imagen de El sillón de ruedas

Continuamos con el traer aquí textos del Beato Manuel Lozano Garrido, Lolo. Lo hacemos ahora con “El sillón de ruedas”.

Sufrir; el sufrimiento de cada uno

 

“Aunque tuviéramos delante todas las crucifixiones del mundo como un camposanto inacabable, habría que rendirse a la verdad de la que no hay copia cuando dos leños sencillos se le enlazan a un hombre con un sentido de Pasión.” (El sillón de ruedas, pp. 109-110)

 

Nosotros tenemos calificado, porque lo es, al sufrimiento que habitó en el corazón del Hijo de Dios, como un ejemplo de fortaleza, de honor y de dignidad. También lo tenemos como ejemplo exacto de hasta dónde se puede llegar si se quiere cumplir la misión que a uno se le ha dicho que debe hacer.

Nosotros tenemos, porque lo es, a la forma de sufrir de Jesucristo como una, digamos, forma tan especial que sabemos que seríamos incapaces de alcanzar, siquiera, como se suele decir, la suela de las sandalias que en su Pasión debió llevar puestas el Hijo de Dios.

Nosotros tenemos, porque lo es, a la forma de encajar las malas palabras, los escupitajos, los golpes, por parte del hijo de María y putativo de José como expresión del amor en grado sumo, de la Voluntad (que es de Dios por ser Cristo Dios hecho hombre) de perdonar y de pedir perdón. Y sabemos que es más que posible que nosotros no seríamos capaces de un tal comportamiento.

Nosotros tenemos, porque creemos que lo es, como una expresión sin palabras (dijo pocas entonces: aquellas siete, ya, en la Cruz colgado y a punto de morir al mundo y en el mundo) de qué es lo que debe hacer quien se considera hijo de Dios y sabe, porque lo es, que no hay otra forma de asentir que se ama al Todopoderoso que seguir el camino que hay delante, es mejor, sí, en silencio y, en todo caso, recordando Su silencio, Su Amor, el todo de Jesucristo en Su entonces.

Leer más... »

4.11.19

Venerable Marta Robin – Así se sabe sufrir: con conocimiento de causa

Hace mucho tiempo que hemos incardinado los comentarios acerca de la obra de la Venerable Marta Robin (francesa ella, de nacimiento y de nación) en la serie sobre la oración.  Sin embargo, es de recibo reconocer que desde hace mucho tiempo, también, no trata lo que traemos aquí de oraciones, en sí mismas consideradas (algunas veces sí, claro) sino de textos espirituales que nos pueden venir muy bien, primero, para conocer lo más posible a una hermana nuestra en la fe que supo llevar una vida, sufriente, sí, pero dada a la virtud y al amor al prójimo; y, en segundo lugar, también nos vendrá más que bien a nosotros, sus hermanos en la fe que buscamos, en ejemplos como el suyo, un espejo, el rastro de Dios en una vida ejemplar que seguir.

 

             Resultado de imagen de Journal. Décembre 1929, Novembre 1932

Por eso, nos vamos a acercar a su obra espiritual a través del contenido del libro “Journal. Décembre 1929, Novembre 1932) publicado en 2013 por Editions Foyer de Charité y que recoge, como su nombre indica, el contenido del Diario íntimo y personal de la Venerable Marta Robin entre las fechas que se indican en el título del mismo.

  

Así se sabe sufrir: con conocimiento de causa

 

“No nos creemos nuestros sufrimientos pero, cuando, por permiso o por orden de Dios, se presentan, como Jesús, como María, con Jesús, con María, por Jesús y María, llevémoslos noblemente, valientemente, con amor y en silencio; al dolor gimiente y ruidoso le falta honor y dignidad.” (Diario íntimo, 7 de enero de 1930)

 

No podemos negar que la Venerable Marta Robin lo tenía más que claro.

Queremos decir con esto que su fe estaba más que arraigada en su corazón, que no era cobarde ni nada por el estilo y que, por si esto no fuera ya suficiente, que nos da una lección muy difícil de aprender pero más que práctica y conveniente.

Podemos decir, para empezar, que estas flores que le echamos a nuestra hermana en fe con más que merecidas.

Marta Robin, como bien sabemos, sufrió físicamente mucho en vida en el mundo. Y su sufrimiento podía no haber sido aceptado aunque, claro está, de haber hecho eso, ni ahora estaríamos hablando de ella ni, pensamos, ella hubiera escrito lo que escribió en su Diario íntimo y que aquí traemos, por ejemplo, hoy mismo.

Algo fundamental: no caben masoquismos.

El masoquismo debe ser algo así como un trastorno que consiste, en esencia, en hacerse daño a uno mismo de la forma que sea. Y eso quiere decir que nos proporcionamos el sufrimiento a gusto o, algo así, como a la carta.

Leer más... »

3.11.19

La Palabra del Domingo - 3 de noviembre de 2019

Dies Natalis del Beato Manuel Lozano Garrido

 

Resultado de imagen de SAnta Biblia

Lc 19, 1-10

 

“Entró en Jericó y cruzaba la ciudad. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí. Y cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: ‘Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.’ Se apresuró a bajar y le recibió con alegría. Al verlo, todos murmuraban diciendo: ‘Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.’ Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: ‘Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más.’ Jesús le dijo: ‘Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.’” 

 

COMENTARIO 

Ansiosos como Zaqueo debemos ser

 

Resulta ser síntoma de haber cambiado mucho el hecho de que aquel hombre, Zaqueo, se arrepintiese de tanto en tan poco tiempo. 

Todo el mundo sabe que Zaqueo era publicano o, lo que es lo mismo, recaudador de impuestos. Y no era sólo eso sino que era jefe de publicanos. Y no sin cierta sorna nos dice el texto bíblico que era, además, “rico”. 

Que fuera rico no era nada extraño porque, al parecer, existía la costumbre, bien arraigada, de quedarse con parte de los impuestos recaudados para el Imperio Romano. Y, a lo mejor, hasta se cobraba más para poder quedarse con tal dinero… 

Digamos, por eso, que Zaqueo no podía ser bien visto por ninguno de sus vecinos sobre los que hacía caer la larga mano de la ley recaudatoria. 

Leer más... »

1.11.19

Santos, todos los que son

Resultado de imagen de Todos los santos

Cada año, cuando llega la fecha del 1 de noviembre, vienen, a nuestra memoria, la vida y hechos de aquellas personas que, por su comportamiento y cumplimiento de la Palabra de Dios son un ejemplo para el resto de los católicos. 

Es cierto que, a lo largo del año celebramos a muchos santos, pero la Iglesia entiende que es importante dedicarles un día para que, al menos, tales 24 horas, sirvan para tener una conciencia, en conjunto, de aquellas personas que son, además, muy amadas por Dios aunque no estén propuestas por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana porque, simplemente, eso resulta de todo punto imposible. 

De aquí que San Juan Pablo II, en la Homilía que sobre esta festividad de Todos los Santos del año 1997, dijera que 

“Durante todo el año celebramos la fiesta de muchos santos famosos. Pero la Iglesia ha querido recordar que en el cielo hay innumerables santos que no cabrían en el calendario”.

 

Sin embargo, no deberíamos creer que la fecha del 1 de noviembre es, exclusivamente, para que no olvidemos a los Santos sino que va mucho más allá porque va dirigida, tal fecha, a recordarnos la vocación a la santidad que cada persona creyente tiene. 

Leer más... »