Lo que se sigue haciendo mal al celebrar la Misa

…si no pongo a Jerusalén en la cumbre de mis alegrías. (Sal. 137, 6)

 

            Así se denomina el apartado del libro Tiempo de crisis. Algunas consideraciones sobre la liturgia, fe y moral después del Concilio Vaticano II (publicado en mayo de 2012), escrito por Don José Gil Llorca, sacerdote diocesano de la Diócesis de Cartagena. [Sacerdote desde 1986. Licenciado en Teología por la Universidad Lateranense de Roma (Ponificio Instituto Juan Pablo II sobre el Matrimonio y Famila.) Ha realizado su Tesis doctoral sobre la relevancia de la amistad en la Ética a Nicómaco de Aristóteles y en las obras de Santo Tomás de Aquino. Es miembro de la Sociedad Internacional Tomás de Aquino y de The G.K. Chesterton Institute for Faith & Culture (Seton Hall University, New Jersey). Profesor de Filosofía y Teología en varias provincias de Argentina y España. Ha publicado La communio personarum en la “Gratissimam Sane” de Juan Pablo II, Elementos para una antropología  de la familia, El diablo rinde cuentas y De lo humano y lo divino.] Me ha llamado la atención este apartado, cuyo texto reproduzco al final con el permiso del autor (las negritas son mías, así como la selección de las imágenes).

            Como se bien indica en el texto, la liturgia no es algo privado, no es algo que elijo a mí antojo y parecer; es la acción trinitaria y de la Iglesia, es lo mejor y más sagrado que tenemos. A nadie le ha confiado el Señor la celebración del único Sacrificio sino a su Esposa. Si no respetamos esto, ¿de qué más vamos a hablar? Realmente, es el punto de partida y de llegada en nuestra vida de fe. Allí está la fuente y la raíz de nuestra vida interior, de allí se sale al mundo a la missio, allí se retorna para volver otra vez con la fuerza de Dios.

            Esto nos toca a todos. A laicos, para participar en la misa mejor que podamos. Pero especialmente a los sacerdotes que son los que la celebran. De ellos depende si aplicar, o no, lo que está mandado. Parece que la norma no escrita es un tal agiornamiento logsiano (para los lectores no españoles, la Logse era una ley orgánica educativa increíble; igualaba por debajo a todos, el profesor se tenía que ganar la autoridad a base de buenas tácticas educativas, varias generaciones de jóvenes gravemente afectadas, colocadas en una rampa hacia el abismo de la vulgaridad, y demás mecanismos de control y preparación poblacional para la misión, tarea y papel programado), consistente en atender quejas de los que se aburren o tal vez no comprendan todavía lo suficiente…, etc. Triste. No sé qué trabajo cuesta procurar vivir y enseñar lo que es debido.

            Una de las características del pontificado de Benedicto XVI, según mi entender, lo que el Santo Padre nos quería decir,

(Benedicto XVI luciendo la estola neogótica de León XIII.
La misma que luce debajo Pío XI.
)

era la necesidad de una celebración litúrgica solemne, esmerada, según lo establecido por la Iglesia. No solemne porque tenga que durar necesariamente no sé cuanto, sino en los gestos y en el cuidado al hacer las cosas. Me atrevo a decir que si esa cuestión no se atiende bien, inútil será toda acción posterior, llámese como se llame. Nosotros arrancamos desde Dios, si no, lo demás no tiene sentido.

Foto Benedicto dando comunión

exemplum enim dedi vobis…os he dado ejemplo, para que lo que he hecho con vosotros, lo hagáis vosotros también (Jn. XIII, 15)

            Un pontificado (digamos, sus aportaciones) no termina con el cese de un Papa. Sigue viva de alguna manera, por la continuidad del Magisterio vivo de la Iglesia, la impronta en la Tradición de la Iglesia lo que el Espíritu Santo quiso suscitar con ese pontificado. No debe haber ningún portazo a la aportación de cualquier papa anterior, porque eso significaría una ruptura, y esa no tiene, no debe tener lugar.

Me refiere un sacerdote croata que ningún obispo en Croacia, ni uno solo, secundaba el ejemplo de Benedicto XVI de dar la comunión en el reclinatorio y de rodillas, aunque sea a unos cuantos fieles.

No sé si lo mismo se puede decir de España, si no fuera así, me sorprendería muy gratamente. Luego se hablará mucho de la comunión con el Papa. Yo prefiero poder notarla en estos detalles tan importantes. Luego deduzco que sigue vigente la ley “sírvase cada uno según su gusto y parecer, tome de lo que le apetezca y el resto, déjelo si no le gusta”. Ahora se hablará mucho del Papa Francisco. Pero no de sus palabras de que “a Jesús se le puede conocer únicamente en la Iglesia”. ¿Pero quién es el que habla?¿Acaso son las palabras de Gregorio XVI en la encíclica Mirari Vos? No, son las palabras de Cristo prestadas a sus Vicarios. De la inagotable riqueza de Cristo, una vez se resalta una cosa, otra vez otra, sin perder nada, formando todo un tesoro para nuestra salvación. Volvamos pues a las palabras de Cristo a su Esposa, y obedezcamos en todo lo que nos diga, exhortándonos mutuamente para el agrado del Señor (frater qui adiuvatur a fratre, quadi civitas firma (Prov.  XVIII, 19)), ajustemos nuestro actuar en lo pequeño, tan divino y tan importante, según su voluntad y no la nuestra, para que habiendo cumplido en lo menudo, podamos oír algún día, “¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” (Mt. XXV, 21)

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21. Lo que se sigue haciendo mal al celebrar la Misa

 

            Es cierto que, gracias a Dios, los desmanes y desastres que se llevaron a cabo en los primeros años siguientes al Concilio Vaticano II en cuestiones litúrgicas, han remitido mucho. Pero a pesar de todo, aún se siguen haciendo mal muchas cosas. Fundamentalmente por ignorancia. Por eso, no está de más reseñar algunas de esas cosas más frecuentes que son contrarias a lo que se debe hacer. Muchas de ellas ya han sido comentadas y explicadas en las páginas anteriores. Aquí se recogen a modo de resumen.

 

            Algunos sacerdotes siguen celebrando la Misa sin los ornamentos debidos. Y es frecuente, especialmente en verano, que el sacerdote no se revista con la casulla y celebre sólo con la estola sobre el alba.

 

            Mayoritariamente, no se guarda el silencio en la oración colecta, tal y como está indicado. Aquí vemos hasta qué punto se ha perdido el sentido del silencio y estamos imbuidos de una cultura de la prisa.

 

            Está muy generalizado el uso de cantos inapropiados, faltos de calidad musical y con letras ajenas a la riqueza de la Sagrada Escritura.

 

            Es muy frecuente ver cómo se sustituye el salmo responsorial por una canción que no tiene nada que ver. El caso es “meter algo nuestro”, como si fuera mejor y más importante que la palabra de Dios.

 

            Hay muchas cuestiones que manifiestan una deficiente comprensión de la dignidad que se ha de dar precisamente a la Palabra de Dios. No se debería consentir proclamar las lecturas a quienes, incluso con muy buena intención carecen de las cualidades propias para ello. Abundan los lectores poco o mal preparados. No se les entiende, pronuncian mal, comienzan diciendo: “Primera lectura”, o, “Salmo responsorial”, o, “segunda lectura”. También terminan con un “es palabra de Dios” que, poco a poco, parece que ha de ser enriquecido para ser más original, llegando a escucharse en alguna ocasión: “Hermanos, esto que hemos escuchado es Palabra de Dios”. La razón por la que se dice solamente “Palabra de Dios” es porque es una aclamación; no se trata de informar a los fieles (éstos ya saben que lo leído es Palabra de Dios). Pero en ello, como en todo, la principal responsabilidad es de los sacerdotes que no enseñan ni corrigen.

 

            Los sacerdotes permiten que se hagan en el ofertorio ofrendas que no son apropiadas. Sobre esto ya indicó la Conferencia Episcopal española que los primeros dones en ser presentados han de ser siempre el pan y el vino. Luego el dinero u otras aportaciones para la Iglesia o los necesitados. También se pueden llevar la patena y el cáliz y lo necesario para la celebración eucarística. En cambio no tiene sentido llevar objetos diversos (catecismos, biblias, trabajos manuales hechos en la catequesis, juguetes etc., que luego se recoge). Lo que se lleva ha de ser verdadera ofrenda. Tampoco conviene hacer ofrendas en número excesivo y resaltar indebidamente y de forma exagerada, un rito que por su naturaleza debe ser breve y sobrio.

 

            No es correcto que los sacerdotes en el ofertorio, ofrezcan conjuntamente el pan y el vino. El presentar el pan y el vino separadamente y con su respectiva oración forma parte del significado de cada uno de esos dones y no se debe “simplificar” haciéndolo conjuntamente.

 

            Muchos celebrantes suprimen arbitrariamente el lavabo. El rito del lavarse las manos expresa en ese símbolo, la necesidad de pureza de corazón para ofrecer el Sacrificio. No es algo optativo sino algo mandado. Pero se ha prescindido tanto de él que, incluso los que preparan lo necesario para la Misa, directamente no lo ponen o piensan que cada sacerdote decide si se usa o no.

 

            Los fieles no se arrodillan durante la consagración. La costumbre de no arrodillarse muestra la ignorancia sobre lo que está sucediendo en el altar, y el desconocimiento de la forma correcta de comportarse ante Dios. Es un signo de falta de fe. Las normas litúrgicas dicen que los fieles estarán de rodillas, al menos en el momento de la consagración, a no ser que por alguna causa justificable no puedan. Pero quienes no puedan arrodillarse que hagan una inclinación profunda. Son para pensar estas palabras de Ratzinger: «Quien participe en la Eucaristía, orando con fe, tiene que sentirse profundamente conmovido en el instante en el que el Señor desciende y transforma el pan y el vino, de tal manera que se convierten en su Cuerpo y en su Sangre. Ante este acontecimiento, no cabe otra reacción posible que la de caer de rodillas y adorarlo. La consagración es el momento de la gran acción de Dios en el mundo, por nosotros» (J. Ratzinger, El espíritu de la liturgia, Madrid 2001, p. 237.).

 

            Es frecuente que en ciertas celebraciones, como determinadas fiestas locales en las que participan autoridades civiles, haya quienes asistan y que no sean creyentes. Un signo de respeto hacia la fe de los creyentes es adoptar en cada momento las posturas y gestos propios de la celebración y, por tanto, arrodillarse también en el momento de la consagración. De la misma manera que, por respeto a la fe de los musulmanes, cuando uno visita una mezquita se descalza. Sería una hipocresía invocar el respeto a la fe del Islam para un comportamiento y no respetar la fe de los católicos. Nadie obliga a asistir a la celebración de la Misa. Pero si se asiste, aunque uno no sea católico, por respeto y consideración a los católicos y a su fe, deberá hacerlo siguiendo el modo establecido en los distintos momentos de la celebración.

 

            Continuamos señalando más cosas que se hacen mal y deben corregirse. El celebrante parte el pan al pronunciar las palabras de la consagración. La fracción del cuerpo de Cristo tiene su lugar propio en el “Cordero de Dios”.

 

            El sacerdote,  a no ser por imposibilidad física, debe hacer genuflexión tanto después de consagrar el pan como después de consagrar el vino.

 

            Se resalta en exceso el momento de la paz con un canto largo que lleva además o bien a suprimir el canto del “Cordero de Dios” o a infravalorar este signo cuando no se canta sino que se recita. Ya se ha indicado suficientemente lo relativo a la algarabía que suele ocasionar el momento de la paz, así que no insistiremos sobre el tema.

 

            Los ministros extraordinarios administran la comunión en la celebración de la Eucaristía, no habiendo real necesidad para ello. Sólo si hubiera tal cantidad de fieles para comulgar que la celebración se alargara de un modo excesivo se ha de recurrir a la ayuda del ministro extraordinario de la comunión.

 

            No se observan unos minutos de sagrado silencio después de la comunión. Sorprende que se dedique tiempo a los cantos, que el sacerdote se alargue en la homilía y, luego, entren las prisas por acabar y apenas dispongamos de un tiempo para dar gracias a Jesús que está en nosotros. Refiriéndose a este momento de silencio, dice Ratzinger: «es el momento para un diálogo íntimo con el Señor, que se nos ha dado; es el momento para entrar en el proceso de comunicación sin el cual la comunión exterior se convierte en un puro rito y en algo estéril» (J. Ratzinger, El espíritu de la liturgia, Madrid 2001, p. 235.).

 

            En fin, son muchos los temas y puntos en los que se ha de poner un mayor empeño por cuidar este bien común que es la Eucaristía con la humildad de sabernos servidores y no dueños de la misma. Confiemos en que esa profunda humildad y obediencia a lo que legítimamente determina la Iglesia sea la actitud adoptada por todos los fieles, de modo que procuremos conocer y dar a conocer, cuanto debemos observar en las celebraciones litúrgicas.

            Concluimos con unas palabras del Papa Juan Pablo II de su última Encíclica Ecclesia de Eucharistia:

 

            «Por desgracia, es de lamentar que, sobre todo a partir de los años de la reforma litúrgica postconciliar, por un malentendido sentido de creatividad y de adaptación, no hayan faltado abusos, que para muchos han sido causa de malestar. Una cierta reacción al «formalismo» ha llevado a algunos, especialmente en ciertas regiones, a considerar como no obligatorias las «formas» adoptadas por la gran tradición litúrgica de la Iglesia y su Magisterio, y a introducir innovaciones no autorizadas y con frecuencia del todo inconvenientes.

        Por tanto, siento el deber de hacer una acuciante llamada de atención para que se observen con gran fidelidad las normas litúrgicas en la celebración eucarística. Son una expresión concreta de la auténtica eclesialidad de la Eucaristía; éste es su sentido más profundo. La liturgia nunca es propiedad privada de alguien, ni del celebrante ni de la comunidad en que se celebran los Misterios. El apóstol Pablo tuvo que dirigir duras palabras a la comunidad de Corinto a causa de faltas graves en su celebración eucarística, que llevaron a divisiones (skísmata) y a la formación de facciones (airéseis) (cf. 1 Co 11, 17-34). También en nuestros tiempos, la obediencia a las normas litúrgicas debería ser redescubierta y valorada como reflejo y testimonio de la Iglesia una y universal, que se hace presente en cada celebración de la Eucaristía. El sacerdote que celebra fielmente la Misa según las normas litúrgicas y la comunidad que se adecua a ellas, demuestran de manera silenciosa pero elocuente su amor por la Iglesia. Precisamente para reforzar este sentido profundo de las normas litúrgicas, he solicitado a los Dicasterios competentes de la Curia Romana que preparen un documento más específico, incluso con rasgos de carácter jurídico, sobre este tema de gran importancia. A nadie le está permitido infravalorar el Misterio confiado a nuestras manos: éste es demasiado grande para que alguien pueda permitirse tratarlo a su arbitrio personal, lo que no respetaría ni su carácter sagrado ni su dimensión universal. (Ecclesia de Eucharistia, n. 52, Juan Pablo II).

55 comentarios

  
rastri
Todo esto está muy bien. Y nos retrotrae a tiempos pasados. Donde la catolicidad del culto divino y su liturgia nos mantenía por lo menos sino vivos sí unidos en esa cosa como única, dogmática y propia que era la religión Católica.

-En aquellos tiempos para un católico creyente y practicante hablar de algo así como de la "libertad religiosa" era poco más que blasfemar contra el único y verdadero dogma, que era y nO podía ser, otro que el de la catolicidad románica. Y que toda otra consideración religiosa, por lo menos, era ocioso en ser considerado. Ahora resulta que no; que hay menú religios a elegir.


-Y aquí ese negocio del "Ecuménismo de Asís" que como golpe bajo para la fe del creyente lo promueve la Iglesia Católica. Donde por mucho que la Iglesia diga que no; que no es sincretismo; que no lo es; Los demás en concurso, dentro o fuera, sean estos del monoteísmo o del politeísmo religioso así parece querer darnos a entender: Que la paz del mundo ya no depende de Dios, o de la Virgen de Fátima, sino del "Ecumenismo intereligiso".

- Vamos: Como si Jesús no haya dejado bien claro que hay ovejas que sí son de su rebaño, y otras que no lo son.

-¿Y aquí, una vez más el dilema personal del conocerse a uno mismo; Y saber la razón del porqué unas ovejas sí que se preocupan por saber si son del rebaño de Jesús; y otras que en ecumenismo les da igual ser o no ser; o no se preocupan?











04/05/13 8:59 AM
  
Pedro Gimenez
Y mientras tanto, los administradores de las diocesis ( antes llamados Obispos, sucesores de los Apostoles ) ¿ que hacen ?, ¿ porquè no corrigen todos estos disparates liturgicos y doctrinales ?. Por circunstancias de mi trabajo asisto cada dia a la Santa Misa en diferentes lugares. Es sorprendente como excepto si el sacerdote del Opus Dei, la variedad de la Liturgia es constante, no hay dos Misas iguales. Algunos, como por ejemplo en un pueblo de Alicante llamado Rojales, la Liturgia consiste en un discurso de ètica-politica y por enmedio se insertan momentos de la verdadera Liturgia, llegando incluso a rezar un Credo distinto al oficial de la Iglesia, emanado de la mente privilegiada del "sacerdote" oficiante. Respecto de la omilias, tengo un amigo de confesiòn episcopaliana, y sus discursos y agresivo proselitismo, no se diferencian en nada de los ue oigo cada dia en las Misas Catòlicas. Esto se llama protestantizaciòn de la Iglesia Catòlica.
04/05/13 10:24 AM
  
Maricruz Tasies
Pues si, estás hablando de algo que he venido notando: tal parece que por emérito Benedicto se les ha quitado a mucho el peso que implicaba su ejemplo; lo cual me hace gracia ya que, hasta donde he podido apreciar, Francisco sigue al pie de la letra las rúbricas.
La cuestión es que, me parece, que algunos piensan que por ido Benedicto, lo de seguir las rúbricas al pie de la letra, con Francisco, vuelve a no tener mayor importancia.
Lo que me indica que Benedicto tenía razón en cuanto que hemos perdido significativamente el sentido de lo sagrado, que seguimos concibiéndonos como protagonistas de un espectáculo dentro del cual hemos de complacer a la gente para que no se aleje pero, encima, somos tan ignorantes que nos atrevemos a llamar a eso "evangelización", "inculturación", "aggiornamento".
Como me dijo alguien algo preocupado ayer: la división en cuanto a la liturgia continua y, quien sabe si no, se agrave.
Yo, de preocuparme, no me preocupo pero eso -únicamente- porque comprendo que por ido Benedicto mi labor de hablar claramente de estos temas no ha terminado, muy al contrario; porque comprendo que sacar de su ignorancia a nuestros queridos sacerdotes y fieles es mucho más "evangelizador" comparado con lo "evangelizadoras" que consideren sus improvisaciones en la Santa Misa.
Por qué? Porque si hablo lo hago con el fundamento de la teología y doctrina católicas, en cambio ellos, para justificar su desobediencia deben recurrir ciento mil malabares los que, tarde o temprano, resultan poco convincentes, máxime cuando los fieles van madurando en su fe y requieren de una respuesta con contenido de su parte. La cual nunca podrán ofrecer si no es que primero ellos están informados, formados y convencidos del significado de lo que realizan.
04/05/13 10:29 AM
  
Tulkas
Lo que se sigue haciendo mal se puede reducir a lo siguiente: se hace lo que esta permitido, en lugar de lo que es mejor.

Y pongo dos casos, los más extendidos, los más evidentes:

- La abolición del Proprium Missae (Introito, Gradual/Salmo/Tracto, Aleluya, Ofertorio, Comunión) y su sustitución por cantos de índole diversa.

- El uso ubicuo de la Plegaria II TODOS los domingos.


Defectos menores serían:

- El sacerdote no canta las partes que por el han de ser cantadas.

- Abolición del Asperges antes de la Misa.

- Abolición del canto del Ordinario (Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei), que el pueblo ya no conoce.


Incluso en las parroquias sin abusos netos hay una suerte de "socialización" de la Liturgia, en virtud de la cual la comunidad orante ya no esta vinculada a la Iglesia mediante una forma ritual objetiva, que instruye y da identidad, sino que domina una arbitrariedad pasmosa en el seno de la cual se empobrece la Liturgia y no se siente cómodo nadie.

Pero salvo abolición de la arbitrariedad consubstancial al Novus Ordo, yo no veo arreglo.


Quia quem meruisti portare, resurrexit: alleluia.
04/05/13 11:59 AM
  
Blas de Murcia
Por todo esto que dices Milenko, si no puedo asistir a la forma extraordinaria, busco templos o parroquias donde celebren sacerdotes del Opus Dei, o donde se celebre dignamente la Santa Misa, y es un calentamiento de cabeza pues no siempre hay tiempo quizás la iglesia más cercana que te viene mejor, pues resulta que se cometen abusos litúrgicos.
04/05/13 1:48 PM
  
Ignacio
La misa debe celebrarse con unción y dignamente. Los sacerdotes deberían advertir que en la Consagración los fieles se arrodillaran, excepto las personas enfermas.
La comunión debe darse en la boca y debería haber un reclinatorio para las personas que quieran se puedan arrodillar. Las personas que la imparten deberían ser personas consagradas.
Por desgracia ha ido deteriorándose el culto al Señor, que como Rey de Reyes que es, merece más consideración y respeto del que se le tributa.
04/05/13 1:56 PM
  
Vicente Carreño Gil
A propósito de la mala pronunciación de los lectores, en la región de Murcia hay muchos que leen con pronunciación murciana, en lugar de pronunciar todos los sonidos. Aparte de que no leen bien en cuanto a la entonación, le añaden la pronunciación regional, y lo que se podría entender en una conversación informal, a la hora de leer en voz alta un escrito, pues, nada, no hay manera de saber lo que dice.
¡Ojo! No digo que todos en Murcia hagan esto. Pero sí que hay muchos que lo hacen.
04/05/13 2:12 PM
  
Tulkas
Yo, si voy a Novus Ordo, me inclino por Rosario o devociones durante la Misa.recuerdede que estas prácticas ni están prohibidas, ni están desaconsejadas (sino todo lo contrario) y son una salida al desastre litúrgico q tenemos ante los ojos todas las semanas.

La obligación del sacerdote es obedecer puntillosamente hasta la ultra tilde de las rubricas.
04/05/13 2:15 PM
  
eulices
buen articulo, profundo y realista, pregunta, puedo usarlo para prmoverlo al publico?
04/05/13 3:10 PM
  
ALFONSO MORA
El artículo tiene cosas buenas. El problema surge cuando algunos comentarios manipulan al punto de distorsionar el sentido de las normas y la mente de la Iglesia. Al que prefiere un rosario u otra devoción durante la celebración eucarística, le avisamos que es norma de la Iglesia no mezclar la piedad popular con la celebración litúrgica.
04/05/13 5:03 PM
  
Eulices
Hay que distinguir entre devocion y liturgia: se rezaba el Rosario dentro de la misa porque la gente no entendia ni papas el latin y se dedicaba a su devovocion, pero la verdad es que la eucaristia es el centro de nuestra fe y por ende se le debe de dar prioridad. Es Cristo en persona, cuerpo y alma. el Rosario lo pueden rezar en casa.
04/05/13 5:49 PM
  
Long
La cosa está fácil, asistir a una misa que se entienda y que no hayan abusos, que son la mayoría.
04/05/13 6:09 PM
  
Ricardo de Argentina
En Argentina se cometen graves abusos litúrgicos, pero me parece que en España es peor.

Eulices, tienes toda la razón.
Y te digo más: si rezas el Rosario como una forma de protesta ante el N.O. aprobado por la Iglesia, a modo de viaje mental para irte de la circunstancia de la Santa Misa a la que estás asistiendo, porque "no te gusta", creo que no sólo el Rosario carece de todo mérito sino que te propina un serio demérito.

Una de las razones por las que se aprobó el N.O. era buscar la participación de los fieles. Pero hay fieles que prefieren el Rosario frente a los abusos, como si a ellos les cupiera juzgar al celebrante.
Yo en cambio creo que la forma de comportarse frente a los abusos es mantener una actitud digna como asistente durante la celebración, lo cual en ciertos ambientes relajados es por demás llamativo.
04/05/13 6:22 PM
  
Tulkas
Lo que decía sobre el Rosario y otras devociones piadosas en la Misa esta en contradicción con lo que el propio Pío XII enseñaba.

Nunca han sido estas prácticas ni prohibidas ni rechazadas.

Lo que pasa es q el Novus Ordo, celebrado de cierta forma demasiado habitual me hace decir otra frase del salmo q cita Milenko: "como vamos a cantar un canto del Señor en tierra extraña".

Ricardo: "protesta", "juicio"??? De qué hablas?


Aquí de lo que se trata es de aquello precisamente que queda imposibilitado con el consubstancial abuso del diario ejercicio del Novus Ordo: considerar y contemplar los misterios de la Redención.

04/05/13 6:53 PM
  
lavene
Eulises, Qué será mejor para los que no entendemos qué está sucediendo en el Ofertorio: cantar y a veces cantos fuera de lugar o rezar un Misterio pensando en una escena de La Pasión?
Ricardo: Es que no rezamos en voz alta, el Rosario nos habitúa a meditar, recibimos con amor y gratitud a Quien renueva Su Sacrificio en forma incruenta
04/05/13 8:16 PM
  
Tulkas
Reitero mi idea: ante el abuso ubicuo y también ante la flojedad ritual del propio Novus Ordo, lo mejor que se puede hacer en Misa Novus Ordo es rezar el Tosatio, novenas, letanías...
Contemplar así su Rostro, cosa que la estructura ritual del Novis Ordo entorpece grandemente o incluso imposibilita.

Y el Rosario o devociones en Misa no sólo no esta prohibido, sino que es recomendable.
04/05/13 9:44 PM
  
Antón
básicamente lo que habría que hacer la iglesia católica es copiar a la ortodoxa, y plim, se acaba el modernismo en la liturgia y en los sermones.
04/05/13 9:53 PM
  
Estilita
Instrucción General del Misal Romano:

"88. Terminada la distribución de la Comunión, si resulta oportuno, el sacerdote y los fieles oran en silencio por algún intervalo de tiempo. Si se quiere, la asamblea entera también puede cantar un salmo u otro canto de alabanza o un himno".

Esto es lo que manda, pues, la Iglesia. NO es obligatorio guardar silencio, se puede también cantar.
04/05/13 10:52 PM
  
Ricardo de Argentina
¿¿"..el consubstancial abuso del diario ejercicio del Novus Ordo"??"
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Ah, era eso.
Eres lefebrista.
Por lo tanto crees que todos los sacerdotes que celebran el N.O. son "curas abusadores".
Y en consecuencia estás lejos, muy lejos del "sentire cum Eclessia".
Lo siento por tí.
05/05/13 1:56 AM
  
Tulkas
Ricardo:

- No lo soy. Ojalá pudiera serlo (dentro del orden canónico, claro).

- Sí, en mi experiencia, salvo un par de excepciones, todos los curas, de todas las parroquias que he conocido a lo largo de veinte años cometen infracciones al celebrar Novus Ordo. No lo creo, lo he visto.

- No, no estoy lejos de mada, salvo de la estulticia de tu comentario. El Novus Ordo, sobre el papel, es pasable. En la puesta en práctica no. Cero.
05/05/13 2:15 AM
  
Enrique
Estimado Tulkas:

El Magisterio de la Iglesia pide que los fieles en la Misa tengan una "participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas" (Sacrosanctum Concilium, 14). Es evidente que el rezo del Rosario durante la Misa no es una participación plena, consciente y activa.

Por lo tanto, no es correcto decir que el rezo del Rosario durante la Misa (o rezo de novenas u otras devociones) no están prohibidas o desaconsejadas. Al contrario, están desaconsejadas.
05/05/13 5:27 AM
  
Tulkas
Editado por InfoCatólica

El Novus Ordo, paupérrimo en sí mismo ...

editado por InfoCatólica.

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InfoCatólica:
Tulkas, tiene usted centenares de comentarios publicados en InfoCatólica. Pues bien, como le volvamos a leer un solo ataque al Novus Ordo, van todos a la papelera y usted a spam.

05/05/13 10:33 AM
  
Ricardo de Argentina
Tulkas, hombre, mejor me olvido del epíteto que has propinado a mi comentario :-((
Y si se diera el caso de que te vas o de que te van -ojalá que no, aclaro- , te sugiero dos alternativas para compensar el hueco informático consecuente:

* Participar en un blog luterano para hablar mal de Lutero.
* Denostar a Messi en el blog del BFC.

No son cosas tan graves como despotricar contra el rito que habitualmente celebra el Papa y la Iglesia toda, pero bueno, allí al menos podrás ejercitar esa vena contestataria que te caracteriza y que al parecer, te consume.
Algo es algo.
...
De nada.
05/05/13 4:52 PM
  
Maria-Ar
El NO impartido solemnemente es precioso!
BXVI, fue uno de los ejemplos.
+
05/05/13 5:16 PM
  
JL
Coincido en que la falta de formación de los fieles explica su "modo" de participar en Misa: levantarse cuando a uno le parece (suele ser con el "levantemos el corazón" en vez del "oremos"), mirar a las musarañas o al vecino, dar la paz a todo el que está alcance de su vista, no inclinarse en la bendición, hacer garabatos raros en el Padrenuestro, etc.........

El párroco es de alguna manera responsable de todo este desaguisado. Si además de presidir, valga la expresión, "dirigiese la orquesta" con su mano diciendo "en pie" o "inclinaos para recibir la bendición", etc...con el paso del tiempo irían arraigando las buenas costumbres.
05/05/13 8:12 PM
  
Pánfila
Estilita:" Se puede cantar depúes de la comunión", claro, y bailar, aplaudir, silbar. Yo pienso en el momento de tenr a Nuestro Señor con nosotros. Si no lo visitamos en el Sagrario, es mucho pedir que lo atendemos con respeto y atención al menos 10 minutos?
JL. Sí dirige la orquesta a la Misa que voy: si alguien quiere permanecer hincado otros minutos o comulgar en la boca se niega "con energía"
Enrique. Es participacion conciente no hincarse en la Consagración y no usar el reclinatorio para comulgar
05/05/13 10:20 PM
  
Pola Pithod
Me pareció muy bien el artículo. He participado en misas del novus ordo,rezadas por sacerdotes que sabían que eso era mucho más que una comida fraterna, al estilo protestante, y sí la renovación del sacrificio de la cruz (incruento) . Y,la comunión,recibir al Señor realmente, y salir edificada. Baste haber participado de una rezada por Juan Pablo II o Benedicto XVI. Ahora, cuando desgraciadamente, por estar mirando su cara, se les vé distraídos y actuando como un show man, claro, el resultado es desastroso. Creo que el problema de fondo es la fé. Muchos sacerdotes se han convertido en "animadores" y se han olvidado que en cada sacramento ellos son Cristo y deben prestar su cuerpo para que Él actúe. Me parece que si viéramos con estos ojos de carne quién está en el altar en la consagración y a quién recibimos bajo las especies de pan, iríamos de rodillas a recibirlo. Y si pudiéramos ver a los coros de ángeles y a los santos y a las almas del purgatorio que llenan la Iglesia, en adoración, cuántas monicacadas que se hacen, caerían solas.
06/05/13 1:33 AM
  
Milenko
eulices, puede utilizar este apartado del libro sin problemas, siento que el libro no se pueda comprar en más sitios.

Por lo demás, es llamativo como en esta sociedad nuestra, tan protocolaria en lo fiscal y en las leyes civiles (todo está regulado, posiblemente de más, muchas veces en cosas absurdas), ocurren estos abusos y las "interpretaciones libres", vamos a llamarlo así, de la liturgia.
Narra una joven, no precisamente "practicante", después de pasar unos días en Alemania, que asistiendo en una misa católica, presenció un rito de la "confesión", consistente en que cada fiel tome la hostia consagrada ofrecida por el sacerdote, y entonces le diga en su interior sus pecados al Señor, pidiendo de esa forma el perdón por sus pecados (si es que lo llaman así).
La chica dijo, "yo eso lo vi muy raro y no quise hacerlo". Me alegro por ella, me entristezco por todas esas ofensas al Señor.
En Alemania si te ven que tiras basura al contenedor equivocado, llaman a la policía para denunciarte. Vale, ¿pero cómo entonces en estas cosas hay esta frialdad, abuso, ofensa?
Me gustaría no escribir sobre estas cosas, pero es importantísimo corregir esto.
06/05/13 10:11 AM
  
pepiño
Bueno Milenko, un buen artículo y bien expuesto.

Únicamente pondría algún matiz en cuanto a la importancia de los temas. Por ejemplo, decir "es Palabra de Dios", está bastante extendido, y si está mal, estaría muy bien que se corrigiera, pero es un matiz de poca importancia, porque no se hace con mala fe y porque creo que todo el mundo lo haría bien si se informara.

Desgraciadamente no pasa lo mismo con otros temas.

Ahora bien, como vayas a una misa catecumenal te da un pasmo. Y como se te ocurra pedir explicaciones, te dirán que está todo aprobado.
06/05/13 3:11 PM
  
Felipe de España
Un magnífico artículo Milenko. Añado algunos elementos que me parece no has mencionado.

1º El uso normativo de la patena durante la comunión.

[93.] La bandeja para la Comunión de los fieles se debe mantener, para evitar el peligro de que caiga la hostia sagrada o algún fragmento. (Instrucción Redemtoris Sacramentum).

Como bien sabemos todos una práctica que ha desaparecido casi por completo.

2º La utilización de proyectores, pantallas, o aparatos semejantes durante la celebracion de la Misa. No estoy seguro de si la Iglesia se ha pronunciado al respecto pero en mi opinión es algo que reduce drásticamente la sacralidad del acto litúrgico.
06/05/13 8:38 PM
  
el teologo
ay de ustedes... que cuelan un mosquito y se tragan un camello....
07/05/13 12:11 AM
  
Joaquin
Buen árticulo, se olvida, tal vez porque nunca lo ha conocido, el uso de las pistas musicales para cantar por parte de los coros parroquiales y así, decorara más las cantos al no disponer de instrumentos apropiados.
07/05/13 12:50 AM
  
AAN JULIETA INGUANZO
YO ESTOY MUY CONTENTA DE QUE ESTEN LOS DOS PAPAS JUNTOS VIVIENDO EN EL VATICANO
COMPRENDO LA RENUNCIA DEL PAPA BENEDICTO XVI LAS RAZONES FUERON MUY CLARA ES SU EDAD LA QUE LO HIZO RENUNCIAR EL YA NO TIENE FUERZAS PARA SEGUIR CON EL TRABAJO QUE SE LE ASIGNO PERO TAMNBIEN ES CLARO Y COMPRENSIBLE QUE EL VIVIA AHI EN EL BATICANO YA NO TRABAJARA IGUAL PERO ASI EL SE SIENTE CONTENTO Y NOSOSTROS TAMBIEN NO DA GUSTO VER A LOS DOS JUNTOS SE VAN AYUDAR MUTUAMENTE PUES LO VAN A NESESITAR

QUE DIOS LOS COME DE BENMDICIONES Y PERDUEREN MUCHOS AÑOSAHI JUNTOS

YO QUIERO SAVER COMO ME COMUNICO CON LOS QUE ENVIAN LAS BENDICIONES PAPALES PUES QUIERO LAS DEL PAPA FRANCIASCO YA TENEMOS LA DEL PAPA BENEDICTO XVI SIN MAS ESPERO DE SU RESPUESTA SALUDOS
07/05/13 7:05 AM
  
Estilita
Señora Pánfila, en el número que he citado de la IGMR no se habla de bailar ni de silbar. Si usted quiere ridiculizar las prescripciones de la Iglesia es muy libre de hacerlo, pero como no creo sea su intención, antes de escribir, piense un poco y no tendremos que soportar comentarios que, a mí, me pesan, por lo que revelan de incapacidad de escuchar las normativas eclesiales y dejarnos llevar por nuestro gusto.
Después de la comunión se puede estar en silencio o adorar al Señor en común mediante un canto apropiado. Eso dice el misal. No se lo tome a burla.
07/05/13 11:49 AM
  
rojobilbao
El sacerdote, a no ser por imposibilidad física, debe hacer genuflexión tanto después de consagrar el pan como después de consagrar el vino.

Y esto incluye al Papa Francisco. Convendría diera mejor ejemplo.


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Es porque no puede.
07/05/13 1:53 PM
  
rojobilbao
Eso creía yo, pero luego le he visto arrodillado en la tumba de Juan Pablo II o besando los pies tras el lavatorio a unos jovenes. Es un no puede, relativo, y lo mejor es que de ejemplo en temas de tanta visibilidad.
07/05/13 4:11 PM
  
Estilita
D. Rojobilbao, una cosa es arrodillarse para un rato, con ayuda como se puede ver en los vídeos, y otra la genuflexión después de la Consagración, muy costosa y casi imposible para algunas personas. Quizás el Papa prefiera inclinarse y evitar que SIEMPRE dos personas le tengan que ayudar luego a alzarse. Un poco de caridad y de fe en e Sucesor de Pedro suelen ir bien. Saludos.
08/05/13 12:15 PM
  
Pánfila
Teólogo, de qué religión? Sin Dios es mejor tragarse "mosquitos"
De respuesta a rojobilbao: No quedamos en que Benedicto se iba por imposibilidad física?
Srita Estilta: exageré en silbar, porque lo demás se hace pero después de comulgar, en algún lugar, pero podríamos silbar en un momento de euforia
08/05/13 1:13 PM
  
Estilita
Sólo para aclarar que no soy señorita, sino señor. Perdone usted Pánfila si en algo le molesté, que fui muy soberbio en mi respuesta. Un saludo a todos y bendiciones. Que Jesús Salvador y Redentor me enseñe a ser más santo y bueno cada día. Abrazo a todos en Cristo.
08/05/13 11:13 PM
  
QuisutDeus
Y eso que no has asistido a la Santa Misa en algún templo de la Ciudad de México, de cuya advocación no quiero acordarme. Ahí se dice, en vez de "oremos", "hermanas y hermanos, hagamos oración", "hermanas y hermanos, bendigamos al Señor", etc. Hasta en la Consagración del Pan dice cierto Sacerdote: "Tomen y coman, hermanas y hermanos, porque esto es mi cuerpo...etc"
Tal demagogia se repite campanudamente en los discursos políticos, desde que inició la costumbre un presidente que tuvimos hace 12 años. ...¿Pero en la Liturgia Eucarística?
09/05/13 3:11 AM
  
josé gabriel
Totalmente de acuerdo. Como yo otros católicos, educados en la antigua litúrgica, hemos sufrido y seguimos sufriendo con los incumplimientos y olvidos de las rúbricas. Se está perdiendo, y eso es grave, el sentido sagrado de la litúrgia. No hay un momento de silencio ante los divinos misterios. Ya no se habla del santo sacrificio de la Misa y entre los fieles se está perdiendo poco a poco la presencia real de Jesús en la Eucaristía. Efectivamente en el Canon pocos se arrodillan, y a la hora de recibir la Comunión, casi es obligado recibir al Señor de pie. Los comulgatorios han desaparecido, así como la separación entre el presbiterio y el resto del templo. Se innova en el canto del Kyrie, que es una oración de la iglesia a la Santísima Trinidad, que, en nuestros tiempos, se ha transformado en una extraña oración lejos de su primitivo sentido. Y así podíamos continuar. La liturgia es importante porque es expresión de nuestra fe y porque demuestra nuestro amor a la Iglesia católica. Y, como yo siempre digo, quiero vivir y sentir como católico, y no deseo un rito protestantizado para vivir esa misma fe. Se insiste mucho ahora en el banquete eucarístico, lo cual es verdad, pero se oculta que la Misa es el sacrificio incruento de Cristo Jesús que vuelve a ofrecerse por nosotros y redimirnos. Es el mismo sacrificio de la Cruz que cada sacerdote repite y vive en cada Misa. Si nos dieramos cuenta de este gran misterio de amor y del milagro ecuarístico, cuando el sacerdote pronuncia esas palabras solemnes: Hoc, enim, corpus mei...
...En fín. Debiamos repetir como los primitivos cristianos: Non possumus... No podemos vivir sin la Misa, ese misterio de amor. Y mucho me temo que con tanta algarabía y ruido algunos no se han apercibido de la grandeza y belleza de la Liturgia, de la Misa. Mi pregunta. ¿Incumplen los obispos su deber de cuidar por la correcta celebración de los sacramentos? ¿Expresa nuestra Misa actual, en lengua vernácula, la verdad católica de una forma íntegra? No dudo que sea válida, pero mucho temo que, en esa afán de simplificación, la nueva Misa ya no expresa esa fe en la que yo me he criado y vivido.
José Gabriel
09/05/13 8:07 AM
  
Iker
Dos reflexiones y una duda.

La 1ª reflexión: La imagen que me transmite el artículo es la de un Dios que exige ritos. Creo que es una imagen equivocada. Personalmente distingo entre el punto de vista de Dios y el del hombre.

Pondré un ej. Si hago un regalo a mi padre por su cumpleaños me dirá: "Tonto, no hacía falta" y será absolutamente sincero. Mi padre NO ME EXIGE un regalo de cumpleaños. Pero es bonito que, por mi parte, se lo haga.

No creo que Dios exija ritos pero si éstos expresan algo bonito, está bien que se los demos a Dios.

2ª reflexión: Está bien que se los demos a Dios SIEMPRE QUE NO SEAN RITOS VACIOS. Echo en falta esta reflexión, no en una línea sino como un argumento esencial del texto. Ritos vacíos, por muy perfecta que sea la ejecución técnica, no son nada. A menudo tengo la impresión de que hay una parte de los católicos que empiezan y prácticamente terminan en el rito.

Y la duda. He leído en Internet que el Padre Pío identificaba el momento en que el sacerdote parte la Hostia como el momento de la muerte de Jesús y cuando coloca un trocito de Hostia dentro del caliz, el momento de la resurrección, por volver a juntar cuerpo y sangre de Cristo.

¿Es así? ¿Lo pensaba el Padre Pío? ¿Es una "originalidad" suya o se enseña así?

Lo digo porque a menudo el sacerdote parte el pan y rompe el trocito que pone en el cáliz mientras los fieles nos damos la paz. Más de una vez me encuentro con que o "paso" de dar la paz o no atiendo a ese momento de la misa.

Gracias de antemano por vuestras respuestas.
Un saludo.
12/05/13 10:38 PM
  
lavene
Nos cuesta trabajo entender a Dios, porque el punto de referencia que tenemos es nuestra relación con nuestro padre, esperamos, cuando El lo permita entenderle.En Levítico encontramos algunos ritos dispuestos por Dios.
Tenemos malísima formación en lo esencial, la Misa, por eso nos portamos en forma grosera
14/05/13 10:12 AM
  
pablo velasco
Me parece que muchos de ustedes desean que la misa vuelva a celebrarse en latín, con el cura de espaldas...
En cuanto a la crítica de que el papa no se arrodilla durante la consagración, que quieren que les diga, se ve que son más listos y católicos que el papa...
14/05/13 8:21 PM
  
anscelo
Yo creo que nadie ha dicho de volver a la misa tridentina. Pero sí, que los fieles deben estar informados sobre la liturgia, de lo que es correcto y no lo es. Y no estar a "cotuflas" de las innovaciones del sacerdote, aveces graves, protestanizando la misa. Incluso en mi parroquia hay sacerdotes que en el ofertorio dicen:

"Te ofrecemos este sacrificio nuestro", totalmente incorrecto, porque de esta forma convierte los dos sacerdocios: el ministerial y el común en uno solo. Por ello y es lo que dice el misal: "Te ofrecemos este sacificio mío y vuestro".

Lo mismo ocurre en la elevación del final de la Plegaria Eucarística, algunos dicen: "Todos juntos, con El, por El...-, cuando debe realizarlo sólo el sacerdote, sin embargo "El Cordero de Dios" que debemos iniciarlo lo fieles el sacerdote se enfada si lo inicia el pueblo.

Omiten el lavado de manos.

Como cáliz ponen una copa de cristal, parece.

Uno fracciona el pan en la consagración.

No usan casulla, ni los domingos.

Acortan la palabra de Dios en lecturas largas.

Ofrecen el pan y el vino a la vez.

El sacerdote baja del presbiterio para dar la paz a todos los de la primera fila.

Algunos en las misas diarias con menos fieles ponen el cáliz para que moje el fiel la forma, cuando la inticción sólo la puede efectuar el sacerdote. Más grave cuando otro dejaba a los fieles que se acercaran altar y por sí mismos comulgaran con el pan y el cáliz, hasta que un día un ciego derramó por todo el altar el vino consagrado al tumbársele el cáliz. También este sacerdote un día consagró mal al sustiruir sangre por vida, por lo que la misa fue inválida, en privado se lo indiqué.

Otro es muy amigo de llevar la estola de lagarterana.

Es un pequeño resumen de la liturgia que se celebra en mi parroquia, administrada por unos religiosos muy famosos. Lo que no toleran es que el fiel laico les diga que esas cosas no se hacen.

15/05/13 5:43 PM
  
Martha Dalia de Flamenco
Me encanta que se hagan públicos los tremendos errores que se cometen en la Liturgia de la Santa Eucaristía. Esto debería de ser un artículo especial que pudiera repartirse en todas las Parroquias ya que es lamentable ver cómo en una parroquia se hacen ciertas cosas y en otras no, como si no tuviéramos todos los católicos la misma liturgia a nivel mundial. Yo pertenezco al Ministerio de Liturgia de mi parroquia y estamos tratando de corregir las cosas que no se están haciendo bien, pero falta el verdadero compromiso de las personas para que la liturgia de la Eucaristia sea como debe ser. Y esto debe comenzar por los mismos sacerdotes, ya que si ellos no dan el ejemplo o no nos corrigen, siempre seguiremos cometiendo errores que denigran nuestra Sagrada Eucaristia.
17/05/13 2:52 AM
  
Felipe de España
Juvenal, rectificar es de sabios. Milenko lo escribió con prisas y seguro que sin haberse informado suficientemente sobre el asunto. Mejor no darle más vueltas.
17/05/13 2:14 PM
  
Maite C
Estoy de acuerdo con Rojo Bilbao.

Por poner dos ejemplos:

El Santo Padre puede arrodillarse perfectamente sin ayuda. El día siguiente a su entronización como Papa visitó Santa María la Mayor y se arrodilló sin ningún problema delante de la Virgen.

Cuando acudió a Castel Gandolfo a saludar como Papa a Benedicto XVI los dos se arrodillaron en un mismo banco. El Papa Francisco no necesitó ninguna ayuda.

Los dos ejemplos los ví personalmente en directo, como también he visto las cinco primeras Misas celebradas ya como Sumo Pontífice sin hacer las genuflexiones pertinentes en el momento de la Transubstanciación.

Sí hay algún problema que desconocemos, la Santa Sede debería pronunciarse, pues de lo contrario muchos sacerdotes van a hacer lo mismo, y la genuflexión es obligatoria.

17/05/13 9:51 PM
  
LM
Magnífico artículo, pues hay muchos sacerdotes que celebran misa de diferentes maneras y hasta laicos han inventado misas a su antojo, como ejemplo Kiko Arguello con su misa propia. Responsabilidad de la iglesia es el vigilar y hacer que se unifique universalmente la celebración de las mismas, ya que esta es el culmen de la Fe; esto me lleva a recordar, que con Benedicto, se estaba realizando una investigación acerca de la misa de Kiko y nunca se supo nada de ello. Recordemos el amor y la devoción, que le tuvo el P. Pío a la misa, también vayamos a las profecías marianas aprobadas por la iglesia que mencionan el valor de la misma.
18/05/13 5:52 AM
  
Jose Miguel
Parecen llegados los tiempos en que ser más papista, o en este caso más celoso que el Papa, no es una exageración.
"Lávame Señor de toda iniquidad, limpia mi pecado, borra del todo mi delito" son las palabras que el sacerdote pronuncia al tiempo del lavado de manos, y que los asistentes también podemos hacer en voz baja.
18/05/13 10:00 AM
  
Jaime Balmes
Es muy sencillo: la acción magisterial, además de por acción, también se puede ejercer por omisión.

De entre los millares de obispos vivos ¿cuántos pertenecen a los Institutos Ecclesia Dei? Ni uno.

Eso sí se puede controlar, pero que se aplique la corrección ordenada a la traducción de "pro multis", no. Eso no se puede controlar.

Claro, claro.
18/05/13 11:47 AM
  
José Luis
La Liturgia ha de ser mimada al máximo. ¿Qué dicen del momento del rito de la Paz?. ¿Por qué no comulgar bajo las dos especies?. Me parece,sobre todo lo último un asunto trascendental el que se prive a los fieles dfl Cuerpo y la SANGRE de Cristo. La Paz con todos vosotros.
21/05/13 11:09 PM
  
olea
Hoy en misa una mujer echó las hostias en un cuenco como si fueran caramelos, sentí tal indignqción y pena que me dura todavía. Después de la comunión,contemplarlo que restaba de celebración y me pareció triste, ajena, con si los presentes no fuéramos conscientes de que Cristo estaba allí....
16/08/13 12:37 AM
  
Luz
Yo tengo una duda:
En mi comunidad se ha ido dando que despues de la comunión mientras algunos estamos orando con el Señor que " Está en mí", algunos se ponen de pié y se molestan cuando uno no lo hace, porque el sacerdote, ministro o diácono va a reservar el santísimo que ha quedado consagrado, desues de la comunión. Que es lo correcto?, permanecer encomunión con el Señor? Conversando, orando O sumarse al resto que dicho sea de paso algunos ni han comulgado..
22/10/13 4:02 PM
  
Lourdes Pedowitz
Consulto sobre la legitimidad de una situación vivida en parroquia a la q voy. Y es q -terminada la santa Misa y estando frente al Sagrario haciendo la acción de gracias- los grupos de esta Iglesia nos han pedido -en mpas de una oportunidad- q salgamos del recinto porque tenían q "hacer sus alianzas". ¿Puede impedirse a un fiel hacer la acción de gracias frente al Santisimo? ¿No deberían hacerse alianzas ó consagraciones en otro momento q no sea inmediatamente después de Misa? Infinitas gracias

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Ni hay nada establecido sobre ello, ni se puede exigir a un fiel abandonar el templo al menos un tiempo prudente después de la misa.
Lo que sí hay recomendado es el silencio litúrgico después de la comunión, para que sea lo suficientemente prolongado como para poder hacer una acción de gracias debida. Si eso no se respeta, como normalmente ocurre, al menos pueden dejar a los fieles dar gracias al Señor por su inmenso don de su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad que nos acaba de comunicar.
Es como "sentido común" en la Iglesia. Pero Usted no debería irse si no se lo pide el párroco. Él tampoco lo haría bien, pero lo nuestro es respetar la autoridad. También tal vez en ese caso uno podría irse a los últimos bancos y terminar las acción de gracias, eso no debería molestar a nadie.
En Cristo,
Milenko
14/09/14 7:33 AM

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