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20.03.19

Más objeciones a la Vía del Movimiento

Se me ha dicho que soy demasiado optimista al pensar que las pruebas tomistas de la existencia de Dios, tienen una nueva oportunidad en el mundo moderno en la época de las redes sociales. Sin embargo, hay pequeños haces de luz que justifican esa esperanza. Pequeños, lo admito, pero al menos son un paso adelante del ya repetido, y a estas alturas exasperante, “Si Dios creó todo ¿quién creó a Dios?”

Hoy les traigo un video del canal Rationality Rules:

Como es evidente, está en inglés, pero los subtítulos con traducción automática al español de YouTube y Google hacen un buen trabajo.  En un mundo ideal, habría hecho un video contestando los argumentos de Stephen Woodford, que llegaría a una audiencia similar e incluso se podría producir un debate, pero soy de la época de los blog, así que aquí estamos.

Una advertencia antes de comenzar: pueden saltar al minuto 7:40, lo que viene antes es publicidad de un proyecto personal del autor y una colección de trozos de Shapiro y Feser explicando la 1a Vía, que estoy seguro ya todos conocen.

Ok. La primera objeción dice así:

Seguro, todo lo que hemos observado parece adherir al principio de causación, es decir, todo lo que es actual parece haber sido actualizado por un actualizador previo, pero puesto que solo hemos observado un fragmento ínfimo del universo, y puesto que todavía nos resta descubrir una teoría del todo (es decir, un marco teórico coherente que completamente explique y relacione todos los aspectos del universo) no podemos honestamente afirmar que todo se adhiere al principio de causación, so pena de cometer una “falacia del cisne negro".

Al parecer Stephen llama “premisa” a cada paso del argumento. Sin embargo, se suele distinguir entre la premisa, el punto de partida del argumento, que debe ser un dato de la realidad evidente  para todos, y los pasos posteriores del argumento, que proceden aplicando la lógica a la premisa. Un argumento puede tener varias premisas, y combinarlas para llegar a ciertas conclusiones, pero la Vía del Movimiento solo tiene una: que existe el cambio.

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12.02.19

Nuevas objeciones a la Vía del Movimiento

Me alegró mucho encontrar un par de artículos en Internet dedicados al argumento del movimiento para demostrar la existencia de Dios.

El primero es de la página memes católicos, y logra poner en términos más claros lo que yo he intentado explicar aquí.

Curso de Apologética: la Vía del Movimiento

El segundo artículo busca refutar la 1ª Vía y, aunque no lo consigue, al menos no cae en las objeciones estándar (quién mueve al motor inmóvil, no sabes qué había antes del big bang), e intenta comprenderlo en sus propios términos.

El primer motor inmóvil no es un argumento a favor de la existencia de Dios

Decía que me ha alegrado leer ambos artículos, y en español, porque los veo como el fruto del esfuerzo de importantes autores tomistas por difundir una forma de pensar rigurosa, una sana filosofía. En tiempos que nos ha tocado vivir, de alta tecnología, satisfacción inmediata y reacciones emotivas, no es poca cosa.

Veamos a continuación el segundo artículo en detalle y a fin de responder sus críticas a la 1ª Vía.

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17.10.18

¿Funciona el argumento ontológico?

“Dice el necio en su corazón: no hay Dios” (salmo 53)

Aparte de las 5 Vías de Santo Tomás que hemos venido revisando, hay muchos otros argumentos para demostrar la existencia de Dios. Entre ellos está el “argumento ontológico", asociado con san Anselmo de Canterbury (1033-1109), que se suele expresar de la siguiente forma:

  1. Por definición, Dios es un ser del que nada más grande puede ser imaginado.
  1. Un ser que necesariamente existe en la realidad es más grande que un ser que no necesariamente existe.
  2. Así, por definición, si Dios existe como una idea en la mente, pero no necesariamente existe en la realidad, entonces podemos imaginar algo que es más grande que Dios.
  3. Pero no podemos imaginar algo que sea más grande que Dios.
  4. Así, si Dios existe en la mente como una idea, entonces Dios necesariamente existe en la realidad.
  5. Dios existe en la mente como una idea.
  6. Por lo tanto, Dios necesariamente existe en la realidad.

¿Convencido? No mucho, seguramente, y con razón. Los escépticos suelen denunciar aquí un argumento circular o petitio principii, es decir, que la premisa con que comienza el argumento ya lleva implícita la conclusión. En la definición de Dios  como “aquello más grande que podemos pensar", está incluida la idea de su existencia. En particular el Kant criticó esta clase de argumentos, explicando que no son más que un juego de conceptos mentales, que nada nos dicen acerca de la realidad.

El mismo Santo Tomás, en pleno S. XIII, advierte contra esta forma de razonar. Nunca bastará, dice él, con definir a Dios para demostrar que existe, porque en realidad jamás podemos comprender a fondo a Dios, y saber qué es. Eso no implica que sea imposible demostrar a Dios, solo que la ruta para hacerlo es otra, a través de sus efectos que sí conocemos.

Los filósofos medievales eran extremadamente rigurosos en sus razonamientos, y es extraño que argumento ontológico realmente haya sido propuesto como una demostración. Tal vez no era ese su objetivo.

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12.06.18

Santo Tomás en YouTube

El otro día me encontré con este video:

Como ven, se trata de un ateo que aborda uno de mis temas favoritos, las pruebas de la existencia de Dios de Santo Tomás. El tono general del video es al menos respetuoso, por lo que me he animado a comentar su explicación de las 5 vías. Hasta consideré la idea de responder por el mismo medio, pero está visto que no tengo un rostro para la TV. En fin.

Pueden adelantar sin perderse mucho hasta el minuto 3, ya que antes de ese momento se dedica a hablar de temas propios de su canal y a presentar a Santo Tomás. Previo a explicar las 5 Vías, hay una breve digresión acerca de la diferencia entre una demostración y una prueba. Según el anfitrión del canal, una prueba se basaría en la experiencia, en cosas que se pueden ver o tocar; en tanto que una demostración sería un proceso lógico, un silogismo que se resuelve en sí mismo sin referencia a nada real. Con esto se nos intenta decir que las 5 Vías serían meras “demostraciones”, y no verdaderas pruebas, que solo podían ser tomadas en serio en una época precientífica, pero no hoy en día.

Hay varios errores aquí. En primer lugar, no siempre es tan claro establecer una distinción entre prueba y demostración. Él da el ejemplo de una huella dactilar como prueba de un delito, pero las pruebas científicas en un proceso judicial nunca se bastan a sí mismas. Son indicios de otro hecho que se debe demostrar, y para ello debe llevarse a cabo un proceso lógico. Una huella debe compararse con la impresión dactilar de un sospechoso, y luego realizar la inferencia que permita conectar a esa persona con el delito. En segeundo término, no es cierto que las demostraciones, sean meros artefactos de la antigüedad. Sin ir más lejos, disciplinas plenamente vigentes como la matemática o la física teórica, construyen en base a demostraciones axiomáticas, casi sin referencias a la realidad.

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4.05.18

Explicación de la 2ª Vía de Santo Tomás

Al introducir nuestra Explicación de la 1ª Vía, recordábamos que las famosas 5 vías o demostraciones de la existencia de Dios de Santo Tomás no son argumentos completos. Más bien son meros esbozos o esqueletos de argumentos, que los alumnos medievales de teología ya conocían y podían explicar en más en detalle. Bajo esa premisa, nos queda a nosotros volver a “vestir” este esqueleto, para darle una forma más comprensible.

Revisemos, entonces, en esta entrada la 2ª Vía, llamada Vía de la Causa Eficiente.

La segunda [vía para demostrar la existencia de Dios] es la que se deduce de la causa eficiente.

Al igual como ocurría en la 1ª Vía con el “movimiento”, cuando Santo Tomás habla aquí de la “causa eficiente” lo hace en un sentido técnico filosófico. De una pasada y como si fuera poca cosa, trae a colación la famosa doctrina aristotélica de las cuatro causas.

Según Aristóteles, los seres sustanciales, aquellos que existen en si mismos (también hay seres accidentales, que existen en otros, como el color, las relaciones, etc.), se explican mediante cuatro aspectos del ser o causas:

  • Causa material: el material de que una cosa está hecha.
  • Causa formal: la forma de una cosa, que define qué es.
  • Causa eficiente: Lo que provocó que una cosa llegara a suceder o existir.
  • Causa final: El efecto que una cosa tiende a producir en circunstancias normales.

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