Forcano, sobre el aborto

El blog del P. González Guadalix, que leo religiosamente, menciona a uno de los teólogos de rancia progresía, Benjamín Forcano, que ya me cayó mal, al acusar a Juan Pablo II y Benedicto XVI de no haber aceptado el Concilio Vaticano II. Siguiendo el consejo del Padre, voy a ver si tiene algo nuevo que aportar acerca del aborto, y ciertamente que no he salido decepcionado.

Este teólogo dice que en los años 70 él respaldaba la posición más tradicional, pero que ahora ha decidido que el aborto voluntario es legítimo hasta las 10 semanas, y para justificar la destrucción voluntaria de seres humanos inocentes, señala:

Los investigadores, las escuelas y los científicos dicen claramente que en el proceso embrionario, que suele durar dos meses, no todas las fases posteriores están contenidas ya en la primera. No es verdad que todo esté ya en potencia. El cigoto no contiene todo el desarrollo posterior de lo que va a ser el embrión hasta constituirse en feto. Hay unos factores genéticos determinantes y necesarios para que el embrión pueda progresar. Si el embrión no recibiera los llamados factores epigenéticos, no llegaría nunca a ser feto, y por tanto, tampoco ser humano. Esto sucede a las diez semanas más o menos. A los dos meses.

Si este es tu argumento, disculpe don Benjamín, pero no has entendido nada.

La premisa implícita en este razonamiento es que protegemos al cigoto porque tiene la capacidad de llegar a convertirse en un feto, que luego puede llegar a ser una persona como tú o como yo. Y esa idea no puede estar más errada.

De hecho es hasta racista pensar que los otros seres humanos merecen protección en la medida que se parecen o pueden llegar a parecerse a uno.

Al contrario, la única posición civilizada es la que, minoritariamente ya, sostiene el cristianismo: el ser humano tiene un valor intrínseco, que no le otorga nadie más que su Creador, que a los demás sólo nos queda reconocer y que es independiente de sus capacidades, orígenes o la opinión que tengamos de ellos.

El cigoto, el feto, el niño y el adulto, son miembros de la especie humana, cada uno a su modo, y todos dotados de características particulares. Es cierto que el cigoto no es autónomo, pero tampoco lo es el niño y no por eso su vida (de un cigoto o de un niño) vale menos que la de un adulto. Dicho de otro modo, no se le respeta por ser una “persona en miniatura” sino por ser un ser humano pleno ya en sí mismo.

Es cierto que al cigoto le faltan muchas condiciones para convertirse en un adulto, factores epigenéticos le llaman aquí, pero él puede, por sí solo alcanzar cada una de ellas. La única que no tiene segura, de la que depende toda su vida, es una madre que lo reciba y una sociedad que la apoye.

Luego, Forcano explica:

Yo pongo siempre el ejemplo de la oruga que llega a ser mariposa o de la bellota que llega a ser roble. O el agua: el agua está compuesta por oxígeno e hidrógeno. El hidrógeno por sí solo no es agua. Del mismo modo, el embrión por sí mismo no es feto. Que quede claro que no es un ser humano.

La orugas y mariposas son individuos de la misma especie, igual que la bellota y el roble, igual que una mórula de la especie humana, y yo. Oxígeno e hidrógeno por separado, no son agua, pero una vez unidos sí lo son; y asimismo el óvulo y el espermio por separados no son un ser humano, pero al combinarse su información genética, sí lo son. El embrión no se une a nada para ser un feto, simplemente llega a un lugar determinado y comienza a crecer ahí, es decir no hay ningún cambio más relevante que el lugar donde se desarrolla.

Sostener que el embrión no es un ser humano, nos lleva a la absurda pregunta de a qué especie podría pertenecer, la única respuesta posible, y no menos absurda, es que se trataría de un ser vivo sin especie.

Claro que tiene ventajas la posición que adopta Benjamín Forcano, pero eso no es nada nuevo, pues ninguna mentira se dice porque sí.

Si el cigoto no es uno de nosotros, podemos podemos cultivarlo como si se tratara de un virus, reproducirlo, clonarlo y cultivarlo, incluso dejarlo crecer hasta convertirse en un adulto… un adulto que no es un ser humano, un esclavo perfecto ¿No sería conveniente tener toda una reserva de ellos?. También podemos matarlo cuando vemos que es inconveniente para las madres el permitirle seguir adelante ¿Acaso estás en contra de las mueres? o comprarlo y venderlo cuando alguna pareja sufre de esterilidad ¿Acaso estás en contra de la libertad de empresa?

Bueno, la otra ventaja de la mentira es que sin ella no se podrían vender tantos libros. Es el viejo ejemplo de qué es noticia: si un perro muerde a un hombre, no es novedad; si un hombre muerde a un perro, sí. Un abortista más hoy en día no llama a nadie la atención, pero mentir que se puede ser católico y abortista, todavía sorprende. Demos gracias a Dios por eso.

44 comentarios

  
Juan de los Palotes
Esos argumentos de que se es persona a partir de tal o cual hecho o día podría ser perfectamente aplicable a personas ya nacidas: a partir de que tengan movilidad propia, o a que tengan conciencia de sí, o que puedan expresarse, o que puedan producir bienes y servicios, etc.
O por el contrario, cesar de serlo a partir de la pérdida de conciencia, o autonomía, o productividad, o cualquier evento que de forma ARBITRARIA alguien decida.
27/03/14 6:32 PM
  
Juan Argento
Pato, si bien tú analizas el tema a la luz de la biología contemporánea, dado que eres lector de Santo Tomás de Aquino puede resultarte interesante saber que Santo Tomás sostenía la posición de Aristóteles en lo referente a la infusión del alma en el ser humano: primero el embrión tenia un alma vegetativa, despues pasaba a tener un alma "sensitiva" (animal), y recién despues, a los cuarenta días de gestación en el caso de los hombres y noventa días en el caso de las mujeres, Dios le infundía el alma espiritual racional. (Comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo, Libro III, Distinción 3, Cuestión 5, Artículo 2, Responsio.)

Más allá de los conocimientos de la biología contemporánea, esta posición presenta un serio problema cuando se la considera en conjunción con la doctrina católica de la Encarnación del Verbo. Según esta doctrina, el Verbo asumió una naturaleza humana, compuesta de cuerpo y alma racional, en el momento de la concepción de Jesucristo. Por lo tanto, mientras el alma espiritual de Jesucristo fue infundida en el momento de su concepción, las de los demás hombres, según Aristóteles, serían infundidas recién a los cuarenta días de gestación. Esta cuestión es tratada explícitamente por S. Tomás en la Suma Teológica, Parte III, Cuestión 33, Artículo 2, que puede leerse en:

hjg.com.ar/sumat/d/c33.html

En mi blog personal, acabo de publicar una demostración de que el intento de Santo Tomás de Aquino de compatibilizar el concepto aristotélico de "animación retardada" con la Revelación cristiana fracasa de un modo patente y desastroso. Este fracaso ocurre directamente por auto-contradicción, sin que jueguen rol alguno los conocimientos de la biología contemporánea.

Quien quiera leerla, puede encontrarla googleando el texto: "Es bien conocido el hecho de que Santo Tomás de Aquino sostenía la posición de Aristóteles"

27/03/14 7:47 PM
  
Fran
“Si un reino está dividido contra sí mismo, no puede durar. Y si una casa está dividida contra sí misma, no podrá subsistir” (Mt 3,24-25).
Que mejor estrategia del demonio de introducir este tipo de personas en la Iglesia aprovechándose de la "misericordia" hacia estas que se ha tenido durante los últimos 50 años. Y todavía se atreven a atacar a Juan Pablo II y a Benedicto XVI que también les tuvieron tanta tolerancia.
27/03/14 8:37 PM
  
Marta
"el óvulo y el espermio por separados no son un ser humano, pero al combinarse su información genética, sí lo son."

¿Y cuándo se combina la información genética de óvulo y espermatozoide?
27/03/14 8:59 PM
  
MH
Hace unos años fue noticia el caso de una pareja de ingleses blancos que se sometieron a una fecundación in viro y tuvieron un niño de raza negra, por un fallo de laboratorio. Al final a la pareja lo que les preocupaba es que los padres biológicos podían reclamar al niño.

Poner en google; Una pareja blanca tiene dos gemelos negros por un error en la fecundación in vitro

Lo que demuestra que el óvulo fecundado no sólo es humano sino que además es hijo de sus padres. Si el óvulo fecundado no fuese humano hubiera dado lo mismo un fallo de laboratorio como éste.
27/03/14 10:37 PM
  
Néstor
Algunas citas de la Wikipedia que pueden ayudar:

“En biología y ciencias de la salud, se denomina fenotipo a la expresión del genotipo en función de un determinado ambiente.”

“La epigenética es el estudio de modificaciones en la expresión de genes que no obedecen a una alteración de la secuencia del ADN y que son heredables.”

“Se puede decir que la epigenética es el conjunto de procesos químicos que modifican la actividad del ADN pero sin alterar su secuencia.”

“Los cambios epigenéticos son cambios reversibles de ADN que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores (polifenismo).”

“Por medio de la regulación epigenética se puede observar cómo es la adaptación al medio ambiente dada por la plasticidad del genoma, la cual tiene como resultado la formación de distintos fenotipos según el medio ambiente al que sea expuesto el organismo.”

“La expresión génica es el proceso por medio del cual todos los organismos procariotas y células eucariotas transforman la información codificada por los ácidos nucleicos en las proteínas necesarias para su desarrollo y funcionamiento.”

Estamos hablando de cambios, por tanto, no en el código genético, sino en la manifestación de ese código genético en función del medio ambiente. Una propiedad, por tanto, claramente accidental, que no puede nunca alcanzar para producir un cambio de esencia o naturaleza como supone Forcano.

En efecto, el código genético propio de la especie humana existe desde la concepción. Los factores epigenéticos no cambian dicho código, sino que sólo determinan el desarrollo ulterior del ser vivo dotado de ese código genético.

Por otra parte, hay que aclarar otro supuesto falso del razonamiento de Forcano: que en todo caso lo que se discute es si el ser humano está o no está en potencia en el óvulo recién fecundado.

El óvulo fecundado no es un ser humano en potencia, es un ser humano en acto. Es en potencia todas las fases ulteriores del desarrollo de ese ser humano, incluido el ser humano adulto. Pero es en acto un individuo de la especie humana en su estadio más temprano de desarrollo.

Porque el óvulo fecundado, el cigoto, existe en acto, no solamente en potencia, es vivo en acto, y no solamente en potencia, y como efectivamente es imposible que no pertenezca a alguna especie viviente, es de la especie humana, en acto.

Como lo muestra el hecho de que posee el código genético propio y característico de la especie humana.

Saludos cordiales.
28/03/14 12:44 AM
  
Nicolás
Estimado Pato, junto con saludarte y felicitarte por tu artículo quisiera consultarte sobre la opinión de la Iglesia sobre los "vientres de alquiler".
28/03/14 1:36 AM
  
Referidor
Nicolas, si tiene interes en averiguarlo directamente de la fuente, busque en vatican.va las instrucciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe "Donum Vitae" y "Dignitas Personae", y lea de cada una la parte referida a la procreación.



28/03/14 2:00 AM
  
Ramontxu
Copio y pego del periódico de hoy:

"La vida artificial ya está aquí.
Científicos de varias universidades norteamericanas y europeas han logrado ... el primer cromosoma eucariótico fabricado en el laboratorio. Se trata de un cromosoma de levadura...
La levadura tiene unos 6.000 genes, y comparte un tercio de ellos con el ser humano, pese a los 1.000 millones de años de evolución que nos separan.
Hemos mostrado...que las células de levadura que llevan el cromosoma sintético son notablemente normales."

De lo que se deduce que las elucubraciones sobre cuándo es el momento exacto en el que empieza a existir una persona y si es en acto o en potencia, etc. son parole, parole, parole que no se corresponden con la realidad de lo que existe. Y que tratar de sacar de ahí conclusiones morales es mear fuera de tiesto.
28/03/14 2:14 AM
  
Ramontxu
La noticia completa aquí:
xxxx://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/03/27/actualidad/1395944376_149099.html
28/03/14 2:15 AM
  
Yo2
@Ramontxu, y como has deducido esto?
Vamos, en mi pueblo se dice: que camisa más bonita llevas. Manzanas traigo.
Un saludo en la Fe.
28/03/14 6:46 AM
  
Néstor
También se logró hace años sintetizar artificialmente la urea. El problema es que con eso no se da un solo paso en la dirección de producir materia viviente. Urea y cromosomas hay también en un cadáver. El asunto es la vida, y eso, ni se puede lograr artificialmente, ni se va a poder.

Y sí, hay un momento exacto en el que comienza a existir, y a existir en acto, una persona, porque no puede haber un momento en que la persona ni exista ni no exista (principio de tercero excluido).

Saludos cordiales

Y tampoco el hecho de que ese cromosoma "funcione" al incorporarlo a un ser vivo significa que se haya logrado crear vida artificial. Al contrario, es necesario aprovechar la vida natural del viviente en cuestión para que este cromosoma artificial pueda "funcionar".

Creación de vida artificial sería partir exclusivamente de materia inanimada y lograr, sin introducir ningún nuevo factor ni recurrir a algo que ya tenga vida, un ser viviente.

Y todavía en ese caso tendríamos, por un lado, la vida inteligente de los creadores, en el origen de todo el proceso, que ciertamente requeriría un inmenso esfuerzo intelectual, y por otro lado, la necesidad todavía de explicar el pasaje de lo no vivo a lo vivo, teniendo en cuenta que no se da lo que no se tiene, y que la causa tiene que ser proporcionada al efecto.

Lo cual hace que simplemente no tenga sentido desde el vamos el proyecto de explicar totalmente la vida por lo inanimado.

Saludos cordiales.

Por otra parte, es claro que del hecho de que algo sea o no un ser humano se siguen consecuencias morales. Si es una vaca, por ejemplo, se la puede matar para hacer un asado y alimentarse, no así si es un ser humano.
28/03/14 12:05 PM
  
Nicolás
Ramontxu, déjame ver si entiendo. La noticia se refiere a un logro científico según el cual se ha podido reemplazar un cromosoma natural de un hongo de levadura por otro sintético y, posteriormente, se menciona que dicha especie comparte un tercio de sus genes con los seres humanos. En base a esto tú has deducido de forma irrefutable la imposibilidad de concluirse cuando empieza la vida de nuestra propia especie «en acto o en potencia», haciendo inválida toda conclusión moral.

En tal caso, lo más aconsejable sería mostrar prudencia sobre apoyar o no el aborto, ya que si no es claro cuando empieza la vida humana bien podría llegarse a validar la argumentación de Peter Singer, por ejemplo.

Referidor, muchas gracias por tu ayuda.
28/03/14 5:32 PM
  
Juan Argento
Ramontxu, esa noticia no plantea desafio conceptual alguno, no solamente con respecto al "momento exacto en el que empieza a existir una persona", sino ni siquiera con respecto al momento exacto en el que empieza a existir, o sea a vivir, una célula de levadura!

Una cierta célula de levadura comenzó a existir como resultado del proceso de gemacion (mitosis asimetrica) de su progenitora. Luego le reemplazaron un cromosoma natural por el sintetico. ¿Y?

Cuando desde cero, partiendo de material inorganico, sinteticen todas las estructuras de una celula, las ensamblen, y logren que el conjunto ensamblado empiece a funcionar como ser vivo, retomamos esta conversacion.

Y pensandolo mejor, aun suponiendo que lograran hacerlo, tampoco habria desafio conceptual alguno. En el momento en que la estructura ensamblada, ya sea una ameba, levadura, o lo que sea, comienza a vivir, o sea a realizar funciones vitales, pues ese es "el momento exacto en el que empieza a existir" ese ser vivo.
28/03/14 11:39 PM
  
Néstor
La diferencia entre un ser vivo y un cadáver no es accidental, sino sustancial. Es decir, la vida no es una especie de fluido que puede pasar o no a través de un ente que en todo caso sigue siendo esencialmente lo mismo. Un perro muerto no es un perro, es un cadáver. Como dice Aristóteles, la vida es el ser del viviente. No es algo que se da en él, sino aquello que él es.

Un cromosoma en un cadáver es algo esencialmente distinto de un cromosoma en un ser vivo. En el momento en que se introduce un cromosoma artificial en un viviente y pasa a formar parte de él, en ese cromosoma se produce un cambio sustancial. Pasa a ser informado por la forma sustancial del viviente, es decir, pasa a ser materia viva, integrado a una unidad sustancial superior.

Un ser vivo es un ser, no un conjunto de seres. La evidencia más clara de esto la tenemos cuando decimos "yo", singular, no plural, con la ventaja de que en ese caso es una evidencia interna, estamos viviendo por dentro la unidad sustancial propia del ser vivo.

Sobre esta base, es filosóficamente imposible producir vida manipulando materia inanimada. Lo único que puede producir el ser humano son formas accidentales, agregados, conjuntos de sustancias relacionadas entre sí. No podemos producir artificialmente una forma sustancial, ése es el límite entre lo artificial y lo natural.

Una forma sustancial no puede derivarse de la agregación de elementos materiales, porque eso es por definición un agregado de sustancias, y por tanto, accidental.

Saludos cordiales.
29/03/14 4:21 PM
  
Percival
Néstor: gracias, muy bien aclarado. Y se podrían decir otras cosas en esa misma línea.
Pero es suficiente para responder al problema planteado y demostrar, una vez más, que la mala filosofía lleva a una ciencia orgullosamente equivocada, que no sabe muy bien de qué está hablando, pero que grita feliz y prometeicamente. Y lleva seguidamente, a opiniones y leyendas urbanas equivocadas, bajo el viento de los media.
29/03/14 8:21 PM
  
Juan Argento
Nestor, veamos. Hasta cierto momento, sobre la superficie de la tierra habia solamente materia inanimada. A partir de cierto momento, hubo una estructura viviente, llamemosla proto-celula o como queramos. Hasta aquí, esto está fuera de discusion.

Por lo que yo entiendo, vos estarias diciendo que esa transicion de materia inanimada a materia viviente involucró una intervencion sobrenatural de Dios.

Si mi entendimiento de tu posicion es correcto, tu posicion va mucho mas alla del "Diseño Inteligente" (DI). Porque el DI sostiene que el diseño de algunas estructuras biologicas no pudo ser resultado de procesos aleatorios, sino que un agente inteligente (no necesariamente el Creador) las "armó". Pero acomodar moléculas en una cierta disposicion es una accion de orden natural, que tambien podemos hacer los seres humanos una vez que entendemos cual es esa disposicion. Vos en cambio parecerias estar diciendo que la primera transicion de materia inanimada a materia viviente implicó un accion divina de orden SOBREnatural.

Aclaro que no estoy cuestionando esa posible afirmacion tuya. Simplemente nunca habia planteado ese tema, por lo que me interesaria saber si te entendi correctamente.

29/03/14 9:28 PM
  
María de las Nieves
El alma antes de encarnarse es un punto de origen en el Creador,un pensamiento de Dios que crea la forma corporal junto a los genes formando un ADN propio individual y personal.

En ciencia le llamamos el cigoto -que es intrinsecamente autónomo- eso si dependiente de la madre para recibir su alimento ,pero él y solo él emite desde si ,la forma del cordón umbilical para recibir los nutrientes,cambiando constantemente de forma no de esencia, es persona humana.

EL alma es lo único creado,ya que arrancar a vivir dando esa forma corpórea, cigoto después feto, ya depende de que el organismo humano tenga su alma personal.

El alma en el embrión y posteriormente el feto crea los órganos los sistemas ,el cerebro .
A través de los órganos correspondientes y sus 5 sentidos, el alma recibe las sensaciones visuales,sonoras, olfativas, gustativas y táctiles dentro de sí misma. La luz recibida a través del organo de los ojos son fuerzas electromagneeticas, el oido transmite ondas sonoras etc .

La persona es un ser corpóreo-espiritual desde su concepción en la trompa materna ,si se destruye el cigoto se destruye la persona lo demás palabrería que ofrecen en contra del ser personal .La mentira ya fue despejada por la ciencia.Es un hecho ,un ser en acto, no potencialmente.
30/03/14 5:35 PM
  
Ramontxu
Néstor: "El asunto es la vida, y eso, ni se puede lograr artificialmente, ni se va a poder"

¿No te parece una afirmación demasiado atrevida? Mira que en la historia del ridículo hay muchos de esos "ni se puede ni se podrá nunca"...

La verdad es que se está bastante cerca de crear vida artificial. De momento, ya se han creado proteínas autoreproductoras. Demos tiempo al tiempo.

En el caso de la noticia que cito, es cierto que no se trata de la creación de vida artificial pero, si se pueden introducir cromosomas artificiales en el genoma humano, quiere decir que se puede crear artificialmente una nueva especie. ¿Sería eso una persona? ¿Sería una persona antes de intercambiar los genes y luego ya no?

En cuanto a tu obsesión con el principio del tercero excluído, así como lo de las sustancias y los seres en acto y en potencia... ya te lo han dicho otros, pero no sirve para lo que estamos hablando. Vives en el platónico mundo de las ideas como si fuera real. Hablas de abstracciones como si fueran la realidad.
31/03/14 4:57 AM
  
Ramontxu
Juan Argento,

No hay duda de que, desde el momento de la fecundación existe un nuevo ser vivo, aunque todavía no puede vivir independientemente. Ni de que ese nuevo ser vivo pertenece a la especie humana, aunque todavía no esté desarrollado.

Pero ¿es una persona? Porque no es lo mismo lo uno que lo otro. El concepto de persona es filosófico. Implica una valoración y el reconocimiento de derechos del sujeto al que se refiere. Sobre esto se puede defender cualquier postura, pero no es una cuestión científica. De ahí mi comentario: Se equivoca Forcano, se equivoca Pato, se equivoca Néstor y te equivocas tu. Todos tratáis de definir científicamente cuándo comienza a existir una persona y, por lo tanto, estáis meando fuera de tiesto. Precisamente, lo que los avances científicos, como el que he citado, muestran es que, biológicamente, los contornos son borrosos.
31/03/14 5:12 AM
  
Ramontxu
Deberíais ser sinceros como María de las Nieves. La cuestión (para vosotros) es el alma. Vuestra fe, fiel a la enseñanza de la Iglesia Católica, os dice que es en el momento de la fecundación cuando Dios insufla el alma y, por lo tanto, ése es el momento en el que empieza a existir un ser humano, una persona. Porque lo que distingue al ser humano de los demás seres vivos es el alma.

¿Por qué tratáis de camuflar esa fe con argumentos científicos que, claramente, se quedan cortos? ¿Es que os da vergüenza? ¿Es que, en el fondo, no acabáis de creéroslo y tratáis de convenceros a vosotros mismos?
31/03/14 5:18 AM
  
Néstor
Efectivamente, Juan, lo que sostengo es que en la producción de una forma sustancial no se trata de actualizar la potencialidad que tienen sustancias ya existentes en acto de estar accidentalmente relacionadas entre sí de algún modo, sino de actualizar la misma materia primera, a un nivel metafísico por tanto al que no puede llegar la actividad humana.

Una forma sustancial es una unidad “per se” y por tanto no puede consistir en una combinación de elementos. Puede darse esta combinación como disposición previa, por ejemplo en las combinaciones químicas, pero es contradictorio que una unidad simple surja por composición.

De hecho, toda teoría de la composición de algo a partir de elementos supone elementos, o sea, unidades simples, que ellas mismas no pueden deberse a una composición, pues de ese modo se retrocedería al infinito. Sólo que en el aristotelismo los “elementos” metafísicos no son los átomos, sino las sustancias, caracterizadas por sus formas sustanciales.

Siempre que se produce una nueva sustancia, entonces, tiene que haber una causa proporcionada, a saber, otra sustancia de una especie al menos no inferior a la del producto. Así sucede en la reproducción de los vivientes, y en la Creación del primer ser vivo. Y de algún modo algo así debe ocurrir también en las combinaciones químicas.

Como ejemplo, nada más, tenemos a Miguel Ángel pintando el techo de la Sixtina. Es nada más que un ejemplo, porque es la producción de algo accidental, no sustancial como la vida, de una unidad compuesta, no simple. Pero incluso ahí, la idea unitaria en la mente del artista es anterior a la pluralidad de elementos que se combinan para lograr la obra, y es la que verdaderamente da el ser a la obra misma e incluso a cada elemento o parte al menos en cuanto parte de esa obra.

El problema en el mecanicismo y tal vez en algunos defensores del DI es que siguen pensando todo como accidental, como compuesto de sustancias en acto, o sea, efectivamente, como una máquina. Luego de eso discuten si la máquina pudo surgir por azar o no, si hizo falta una Inteligencia. Pero nosotros no somos una máquina, es decir, un conjunto de piezas, porque no somos un conjunto, y por eso podemos decir “yo”.

La necesidad de una Inteligencia para explicar los seres vivos no viene de que sean máquinas, sino de que la forma sustancial es una idea, una unidad inteligible, internamente necesaria en el sentido de que sin alguna de sus notas ya no es ella misma sino otra cosa, y que sólo puede proceder de la Inteligencia del Artista divino.

La forma sustancial de los cuerpos, Ramontxu, cuando se trata de cuerpos vivientes, se llama “alma” ya en Aristóteles. No necesariamente el alma espiritual e inmortal, eso depende de si el viviente en cuestión posee actividades espirituales como las de la inteligencia y la voluntad.

Según Aristóteles, el alma es “el acto de un cuerpo orgánico que tiene vida en potencia”. Es decir, el organismo viviente está obviamente adaptado, “en potencia”, para la vida, pero sólo en la medida en que está actualizado por una forma sustancial que, siendo sustancialmente simple, es el origen de esa unidad “per se” del viviente, no reductible a un conjunto de piezas, ni de átomos, ni de células ni de órganos tampoco.

Por eso la destrucción o separación, según el caso, de esa forma sustancial (“muerte”) no implica la inmediata desaparición del entramado físico del organismo, que se convierte en cadáver.

Por eso, lejos de distinguir al ser humano de los demás seres vivos, el alma es lo propio del ser vivo como tal. Lo que distingue al ser humano es el alma espiritual, inmaterial, e inmortal.

Por eso sí, sin duda, se trata del alma, porque se trata de la forma sustancial. Se trata de un todo que es anterior a sus partes, cosa inconcebible para el mecanicismo. No anterior porque afirmemos la preexistencia de las almas, sino porque la Idea del ser vivo está eternamente en la mente divina.

Y ante todo, “desde abajo”, porque es claro que la génesis misma del viviente está presidida desde el comienzo por esa idea según la cual se van “acomodando” los diversos elementos y las diversas etapas.

El código genético es una expresión clara de esa anterioridad de la idea del todo respecto del proceso por el que ese todo se va formando en el tiempo. Más aún, el mismo código genético es tal en dependencia de esa idea, y no al revés. Porque como ya dijimos, es la idea de una sustancia, y por tanto, de algo simple a nivel sustancial, no compuesto de otras sustancias.

La existencia del alma no es una realidad de fe. Aristóteles no dependía de la fe bíblica. Es algo alcanzable por la sola razón. Lo que sucede, como ya explicó Santo Tomás, es que hay verdades que de suyo son alcanzables por la sola razón, pero que en la práctica muy pocos llegarían a conocerlas si no fuesen también reveladas por Dios para ser creídas. A diferencia de las verdades estrictamente sobrenaturales, como la Trinidad o la Encarnación, que si no son reveladas por Dios para ser recibidas en la fe, de ningún modo se pueden conocer.

¿Qué pasaría si a un ser vivo se le implantara un código genético alterado, distinto del de su propia especie? ¿Qué pasaría si se hiciese eso en un ser humano?

En ese caso, o el individuo sigue viviendo, o muere y en su lugar de algún modo se produce otro. En el primer caso, sigue siendo humano, por más deformidades que le hayamos echado encima. Porque la continuidad de la vida de un ser humano es la continuidad de una vida humana.

La vida es el ser del viviente, dice Aristóteles. La vida humana es el ser del humano como tal. Si deja de ser humano es que dejó de vivir como humano, o sea, murió.

En ese caso, muerto el ser humano en cuestión, ya puede surgir cualquier cosa, si surge algo.

En cuanto al tercero excluido, el acto y la potencia, son la “obsesión” de millones de seres humanos desde que existe el “homo sapiens”. Son algo tan cercano al sentido común, que hay que estar obsesionado para ponerlo en duda.

Lo que pasa es que no soy nominalista, sino realista moderado, es decir, aristotélico, y entonces, pienso que sí, que el contenido de los conceptos abstractos es real, aunque no sea real el modo universal y abstracto que ese contenido tiene en nuestra mente.

En cuanto a la persona, debemos “desmitificarla” un poco para sacarle esa aura tan metafísica y misteriosa que se le ha puesto, y más aún para no dejar que se convierta en una entidad moral o jurídica relacionada ante todo con algunos derechos, que son solamente consecuencia de una realidad objetiva y sustancial.

“Persona” es la sustancia individual de naturaleza racional. Sustancia, porque no es accidente, como el color amarillo, sino en todo caso aquello que es amarillo. Individual, obviamente, porque no es algo común a varios individuos. Y de naturaleza racional, porque sólo es persona lo que tiene en su naturaleza la potencialidad al menos radical de realizar, una vez desarrolladas las facultades correspondientes, actos de inteligencia y voluntad.

Pero no puede haber vida humana o naturaleza humana que no sea racional, al menos en el sentido de tener la potencialidad de desarrollar naturalmente en algún momento de su evolución posterior las facultades específicamente humanas de inteligencia y voluntad.

Con eso ya está la persona, no hace falta ninguna cosa misteriosa más.

El cigoto humano es sustancia, no accidente. No es propiedad de otra cosa, sino sujeto de propiedades. Existe en acto, obviamente, porque en todo caso estará en potencia sólo mientras no se unen el óvulo y el espermatozoide. Es individual, seguro. Y es de naturaleza racional, porque

1) es el resultado de la acción procreadora de dos sujetos de naturaleza racional, y por la procreación se trasmite al hijo la naturaleza de los padres, no otra.

2) además, si la naturaleza humana procede de los padres, y eso quiere decir “procreación”, y en los seres vivos en general, “reproducción”, no puede ser que esa naturaleza venga después de la concepción, porque entonces debería venir de una causa que no son ambos progenitores, cuya acción conjunta ya pertenecería al pasado: o bien vendría de sólo uno de ellos, probablemente la madre, que sería entonces la única progenitora, o bien de un tercero, y ninguno de los padres sería el verdadero progenitor.

La acción conjunta de los padres produciría algo que no es humano, y que se haría humano luego por otra causa.

Por eso incluso sosteniendo que Dios crea-infunde el alma espiritual, la doctrina católica sostiene que lo hace en el momento de la concepción, lo cual preserva el carácter de verdaderos progenitores o procreadores de ambos padres, que son aquí colaboradores de Dios en la procreación de una nueva vida humana.

De hecho, la fe en la Revelación obligó a Santo Tomás a reconocer que en el caso de la Encarnación, el alma de Cristo fue infundida en el momento mismo de su concepción en el seno virginal de María, si bien luego siguió atado, por lo que toca a los demás seres humanos, a lo que en su tiempo era la concepción científica reinante, la animación retardada de Aristóteles.

Por tanto, desde la concepción existe la persona humana, porque existe una sustancia individual de naturaleza racional, que es la naturaleza que ha recibido de sus padres, como corresponde en toda trasmisión de la vida en todo el ámbito de lo viviente.

Y no hay contorno borroso alguno, porque algo, o es sustancia, o no lo es, y es accidente; o es individual, o no lo es, y es universal, o es de naturaleza racional, o no.

De nuevo, el tercero excluido, esa “obsesión” que nos impide aceptar que la moneda ni esté ni deje de estar en nuestro bolsillo.

Saludos cordiales.
31/03/14 2:44 PM
  
Pedro
Néstor, si no es cierto que la moneda no está y tampoco deja de estar en el bolsillo, puede estar perfectamente en ambos sitios a la vez, pues lo único que se excluye es que no esté en ninguno de los dos.
Es algo muy facilito de comprender en cuanto se formaliza el lenguaje.
31/03/14 5:31 PM
  
Pato Acevedo
@ Juan Argento: Muchas gracias por el enlace y la reflexión. Ha sido muy interesante considerar cómo los medievales entendían aquello de que "el alma se encuentra unida al cuerpo como su forma", y los efectos de esa idea en el proceso de concepción.

Estoy seguro que me servirá en el futuro.

@ Marta: En la fecudación, la cabeza del espermio penetra el óvulo y la información genética en el núcleo de ambas células se combina.

@ Nicolás: Junto con las referencias de Referidos (valga la redundancia), adelanto que la posición de la Iglesia ante los vientres de alquiler será negativa, basado en el principio que todo niño tiene derecho a nacer de la relación amorosa de sus padres, y la ley no debería amparar manipulaciones que lo convierten en un mero producto de consumo.

@ Ramontxu: Es común la idea de que para la religión, el alma preexiste al cuerpo y de alguna forma "entra" en él en un determinado momento, y que hay una varita mágica envuelta.

No es así, porque Dios puede servirse de procesos naturales para alcanzar sus fines. Por eso la noticia de una molécula artifical no presenta ningún problema.

Hay que escribir 100 veces "el alma se encuentra unida al cuerpo como su forma" y así evitamos muchos problemas.

Por otro lado, concuerdo plenamente contigo en cuanto a que "persona" es un concepto jurídico civil, que no debería tener cabida cuando hablamos de aborto y de proteger a todos los seres humanos. Si a un humano se le altera su ADN habría que analizar hasta que punto eso implica que deje de pertenecer a la especie humana.
31/03/14 5:55 PM
  
Néstor
Pedro: Habría que ver cuáles son esos "ambos sitios", porque yo hablo de un solo sitio, el bolsillo.

El principio de tercero excluido dice que la moneda o está o no está en el bolsillo.

Para negarlo, hay que decir que ni está ni no está allí.

Y eso quiere decir que "Es verdad que la moneda no está en el bolsillo" es verdadero, y también lo es "No es verdad que la moneda no está en el bolsillo".

Pero eso es contradictorio.

Pato: En cuanto a "persona", es un concepto ante todo filosófico, que se usa también en teología.

La definición de Boecio es "sustancia individual de naturaleza racional".

De hecho, sin esa base filosófica no tendría tampoco sentido jurídico alguno.

Saludos cordiales.
31/03/14 6:03 PM
  
Néstor
Por otra parte, decir que algo puede ser un individuo de la naturaleza humana y no ser persona, hace del ser persona algo accidental al ser humano como tal, lo cual es lo mismo que negar que el ser humano sea persona, porque es claro que si somos personas, eso es algo sustancial, esencial, en nosotros, y no un agregado accidental que puede darse o no darse en el ser humano. Es más coherente en esa hipótesis decir que el ser humano comienza recién cuando comienza la persona.

Saludos cordiales.
31/03/14 7:11 PM
  
Pedro
No, perdona Néstor, el principio del tercero excluido dice que no es cierto que la moneda no esté en el bolsillo ni que tampoco esté fuera del bolsillo.
Es muy distinto y no tiene nada que ver.
01/04/14 12:19 AM
  
Juan Argento
Nestor, no es conceptualmente apropiado mezclar el caso de la primer célula viviente con el caso del primer ser humano, o de los dos primeros seres humanos. Porque es clarísimo que el alma espiritual no puede proceder de la materia por via de una "autotrascendencia" o "efloración" de ésta, como sostuvieron los teologos Ruiz de la Peña y Martínez Sierra respectivamente. O cada alma espiritual es creada directamente por Dios, o no hay alma espiritual, punto. La postura de "emergentismo fuerte" de que la sustancia espiritual (y no solamente las facultades o propiedades espirituales como la inteligencia y la voluntad,) procede de la materia no implica sólo falta de fe, implica tambien falta de claridad mental.

Pero tu mencion de caso del alma espiritual es util porque sirve como referencia para expresar con mayor claridad el caso de la primer proto-celula, lo cual hago a continuacion.

En la creacion del alma espiritual de cada hombre, Dios no es solamente causa primera mediata, como en el caso del cuerpo, que es creado por Dios a traves de causas segundas, el espermatozoide y el ovulo, sino causa unica inmediata. O sea, cada alma espiritual es creada directamente por Dios sin intervencion de causas segundas.

Usando este caso como referencia, ¿dirias vos tambien que el comienzo de la vida de la primer proto-celula hace, digamos, 3700 millones de años involucró una intervencion directa de Dios sin intervencion de causas segundas? (A diferencia del comienzo de la vida de las celulas subsiguientes, en el cual las celulas vivas anteriores eran causas segundas proporcionadas al efecto.) O sea, que el darle la vida a esa primer celula, el "poner en movimiento" sus procesos vitales, involucro una intervencion divina directa de un orden superior al mero acomodar moleculas en la disposicion correcta.
01/04/14 2:29 AM
  
Ramontxu
Néstor,

En tu descripción de lo que es el alma te contradices: primero haces una distinción -correcta- entre el "alma" de Aristóteles, que es lo que ahora llamaríamos "vida" o "hálito vital" y que es común a todos los seres vivos y el alma espiritual, inmaterial e inmortal, que es lo que distingue (según tu) a los seres humanos. Luego, sin embargo, mezclas y confundes los dos conceptos en varias ocasiones, por ejemplo, cuando dices: "La existencia del alma no es una realidad de fe. Aristóteles no dependía de la fe bíblica. Es algo alcanzable por la sola razón". Te estás refiriendo al alma humana (recuerda: espiritual, inmaterial e inmortal) y, sin embargo lo haces citando a Aristóteles y afirmando que es alcanzable por la sola razón.
¿Qué es lo hace a la persona, entonces, el alma (creada por Dios y a la que sólo se puede acceder por la fe) o el "alma" de Aristóteles, que compartimos con el resto de los seres vivos?

Más abajo, cambias de tercio para afirmar que lo que hace a la persona es la racionalidad. Aquí ya te pones en un plano en el que, al menos, hay lugar a la discusión (a diferencia de cuando hablas del alma espiritual e inmortal). Frente a eso, yo pienso que lo que hace a la persona es la consciencia, pero, bueno.

Finalmente, cuando afirmas que una persona en potencia ya es, esencialmente, una persona, y que, por lo tanto, un óvulo recién fecundado es una persona, estás haciendo (como ya te he dicho) una extrapolación del mundo de los conceptos al mundo real. Puesto que has reconocido que piensas que el contenido de los conceptos abstractos es real, no tengo más que decir, pero vives en una nube. Lo que haces es equivalente a decir que los números (la mayor abstracción posible), tienen correspondencia en el mundo real, cuando lo cierto es que 3,17 manzanas no existen en el mundo real. Ni siquiera el concepto "manzana" tiene correspondencia en el mundo real si tratas de definir su contenido 100%. Sólo si lo dejas borroso podrás utilizarlo para identificar manzanas reales. Pero, en ese caso, tendrás que admitir que hay ocasiones en las que no estás seguro de si eso que tienes delante es, o no, una manzana.
01/04/14 4:26 AM
  
Néstor
Hola, Pedro, perdón, no te había reconocido. Muy gracioso lo tuyo.

Los chistes pierden gracia cuando se explican, pero bueno: obviamente, no estar en el bolsillo y estar fuera del bolsillo es lo mismo.

Juan: Por mi parte no sé si hubo una primera célula viviente. Lo que sí sé con toda certeza es que hubo un primer ser vivo, o unos primeros seres vivos, y que fue una sustancia, o fue cada uno de ellos una sustancia, no un accidente ni un conjunto de sustancias.

Si fue una célula, en todo caso habrá que decir que fue una célula especial, dotada de sustancialidad propia. Y lo mismo si fueron varias células, habrían sido cada una una sustancia diferente.

En ese caso, lo que yo digo es que lo inanimado no puede ser origen de la vida, ya que no se da lo que no se tiene, por tanto, sólo un ser vivo puede ser causa de la vida.
Incluso es un axioma de la biología: “omne vivum ex vivo”.

Y en la hipótesis del primer ser vivo de este mundo material, no había vida en todo el Universo material antes de su aparición.

Obviamente hablo a nivel de todo el universo material y no solamente del planeta Tierra, no es lógicamente imposible que la vida haya venido a nuestro planeta a partir de otro planeta.

Otra cosa sería de cara a la Revelación y la fe, donde parece claro que se habla de la creación por Dios de la vida terrestre. En ese caso lo del origen no terrestre de la vida que ahora hay en la Tierra sería una posibilidad de hecho no realizada.

Entonces, si por hipótesis no había aún vida en todo el universo material, es claro que la causa de la vida en este universo material nuestro tiene que haber sido un ser vivo no perteneciente al universo material, o sea, puramente espiritual.

Por tanto, sobrenatural. Y como se trata de dar el ser a una nueva naturaleza, no me queda claro que allí pueda intervenir otra causa que el Creador, como podrían ser los ángeles, concretamente.

En efecto, Santo Tomás enseña que en la Creación no puede haber instrumentos: sólo Dios puede ser causa Creadora, y sólo puede serlo inmediatamente. Porque el instrumento, dice Santo Tomás, está para adaptar el poder de la causa principal a la materia, pero en la Creación no hay materia previa, porque es el don del ser, y nada existe antes de recibir el ser.

Donde sí pueden intervenir las causas segundas es en la infusión de la esencia de un ente, de su naturaleza. Por ejemplo, en la reproducción de un ser vivo, los padres aportan la naturaleza que ya tienen, la esencia propia de ese ser vivo, pero Dios aporta el acto de ser.

Por supuesto se trata de una acción coordinada de la Causa Primera y las causas segundas, no es que la esencia exista antes de recibir el acto de ser, cosa que sería contradictoria.

Y por eso todos los entes contingentes son creados por Dios, y no solamente los que no dependen de las causas segundas.

Saludos cordiales.
01/04/14 7:59 AM
  
Pedro
Obviamente, "no estar en el bolsillo y tampoco estar fuera del bolsillo" no puede ser lo mismo.
La doble negación afirma.
01/04/14 3:56 PM
  
Néstor
El alma según Aristóteles es la forma sustancial del ser vivo.

Habiendo según él tres clases de seres vivos, los vegetales, los animales irracionales y el animal racional, el ser humano, hay tres clases de almas: la vegetativa, que se da en los vegetales, la sensitiva, que se da en los animales, y la intelectiva, que se da en el ser humano.

La vida vegetativa incluye el nacimiento, la nutrición, el crecimiento y la reproducción. La vida sensitiva incluye los sentidos externos e internos. La vida intelectiva incluye la inteligencia y la voluntad.

Como cada sustancia sólo puede tener una forma sustancial, Aristóteles enseña que el alma sensitiva, de los animales, cumple también las funciones vegetativas, y el alma intelectiva, en el hombre, las sensitivas y vegetativas.

Respecto de la parte intelectiva del alma humana, Aristóteles enseña que es inmaterial. No queda claro en Aristóteles si se refiere a toda el alma intelectiva o sólo a su facultad intelectual, y hay dos escuelas de comentadores en cuanto a si es una parte del alma humana individual o una inteligencia separada de los individuos humanos.

Desarrollando los mismos principios filosóficos de Aristóteles, Santo Tomás demuestra que es el alma intelectiva como tal la que es inmaterial, y que el “intelecto agente” aristotélico no es una sustancia separada, sino parte del alma humana individual.

A eso me refiero al decir que la existencia de un alma humana individual inmaterial e inmortal es demostrable filosóficamente y por tanto de suyo no es una verdad de fe, aunque forma parte de la Revelación, como dije, por la necesidad de que sea conocida por todos los hombres y no solamente por unos pocos filósofos.

Es decir, el alma humana es obviamente una sola, Aristóteles la conoció, usando la razón, hasta donde pudo, y los filósofos cristianos, usando la razón también, completaron ese conocimiento filosófico.

En la definición de la “persona” que trae Boecio, no se incluye el alma y el cuerpo, primero, porque es una definición de “persona”, que no necesariamente ha de reducirse a “persona humana”, y segundo, porque las definiciones se hacen por género y diferencia específica. Aquí el género es “sustancia individual”, y la diferencia, “de naturaleza racional”.

Es claro que la única forma en que una sustancia tenga naturaleza racional es teniendo la forma sustancial adecuada. Si es una sustancia corpórea, esa forma sustancial no puede ser otra que el alma intelectiva.

La conciencia, supongo que se refiere a la conciencia psicológica o “autoconciencia”, por la que podemos decir “yo”, se da en las personas, pero no puede ser una característica definitoria de las mismas, en todo caso, lo será la capacidad de conciencia, porque una persona inconsciente sigue siendo persona.

Y esa capacidad de conciencia, además, deriva del hecho de ser una sustancia intelectual, o sea, en el caso del hombre, del hecho de tener como forma sustancial el alma intelectiva.

En ninguna parte afirmo que una persona en potencia ya es persona. El óvulo fecundado es un individuo de la naturaleza humana en acto, no en potencia. Lo que es en potencia es un individuo adulto, desarrollado, que es otra cosa.

Ahora bien, no puedo concebir a un individuo actualmente existente de naturaleza humana que no sea persona, como dije, el ser persona no es algo accidental en el ser humano que pueda estar o no estar.

En cuanto a los conceptos, es claro que lo que te impide entender la filosofía cristiana es el nominalismo filosófico, ampliamente extendido hoy día.

El problema es que si los conceptos no tienen contrapartida real alguna, entonces no captan nada de la realidad, y como la ciencia está hecha toda ella de conceptos, entonces la ciencia no tiene nada que ver con la realidad, conclusión ciertamente paradójica sobre todo en estos tiempos de cientificismo que corren.

Los números tienen ciertamente un fundamento real. 3 manzanas son distintas de 4 manzanas, y cuantitativamente distintas, numéricamente distintas, en la realidad, independientemente de nuestro pensamiento.

Toda la física y la química, en tanto se basa en medidas y ecuaciones, dependen de las distintas cantidades numéricas en que pueden darse las cosas.

Para que un concepto tenga contrapartida en la realidad no hace poderlo definir, ni 100% ni algún otro porcentaje. Alcanza con que nos dé a conocer una característica que esté realmente presente en una pluralidad de individuos reales.

Por otra parte, que no podamos en algún caso saber si de lo que tenemos delante se puede predicar el concepto X o el concepto Y, no quiere decir que esos conceptos no tengan contrapartida real.

Sólo quiere decir que a lo mejor lo que tenemos delante no es uno de los casos en los que se da esa contrapartida real.

Es decir, sobre todo si es de noche puedo no poder decidir si aquello que está allá es un perro o un gato, pero eso no quita que efectivamente existan perros y gatos a los que mis conceptos representan.

Saludos cordiales.
01/04/14 4:07 PM
  
Néstor
Sobre el principio de tercero excluido: se trata de que dos proposiciones contradictorias no pueden ser ambas falsas: A o No A ha de ser verdadera. Por tanto, "A" tiene que ser la misma proposición, en ambos casos. No ocurre eso cuando una es "estar en el bolsillo" y otra "estar fuera del bolsillo". Son dos proposiciones diferentes. Por eso digo que "no estar en el bolsillo" y "estar fuera del bolsillo" son la misma cosa, es decir, ambas caen dentro de "No A", si "A" es estar en el bolsillo como era en mi ejemplo.

Saludos cordiales.
01/04/14 4:15 PM
  
María de las Nieves
la teoría de Orígenes, "Que el alma preexistente con Dios y que fue asignada a un cuerpo como castigo por su pecado de mirar hacia abajo"
La mayoría, sin embargo, aceptó el punto de vista creacionista que Dios creó a cada alma individual en el momento que le dio un cuerpo,creo que es esta la teología católica.
Dios es prexistente pero nuestra alma es creada e infundida en la concepción .
Nestor nos lo aclarará mejor
01/04/14 5:28 PM
  
Pedro
@Néstor
¿me quieres decir que estar fuera del bolsillo no es lo opuesto a estar en el bolsillo?
Indudablemente que son contradictorias o que ¿no estar en bolsillo no es contradictorio con no estar fuera del bolsillo?
Indudablemente que son contradictorias
¿me quieres decir que dos proposiciones contradictorias no pueden ser ambas falsas no significa que pueden ser ambas verdaderas a la vez?
Efectivamente significa que pueden ser ambas verdaderas a la vez.

Desde luego que si pones en duda esto tan sencillo he de decir que hoy no es tu día, que hoy te has levantado con el pie izquierdo.
01/04/14 6:37 PM
  
Néstor
Pedro:

Estar fuera del bolsillo es opuesto a estar en el bolsillo materialmente, pero no formalmente. Lo que es formalmente contradictorio de “estar en el bolsillo” es “no estar en el bolsillo”, y lo que es formalmente contradictorio de “estar fuera del bolsillo” es “no estar fuera del bolsillo”.

Ahora bien, la lógica es formal. Precisamente por eso es buena la formalización de los problemas lógicos.

No estar en el bolsillo no es contradictorio con no estar fuera del bolsillo. Dos negaciones no pueden ser formalmente contradictorias, y además, “en el bolsillo” y “fuera del bolsillo” no son el mismo predicado. La contradicción es la afirmación y negación del mismo predicado respecto del mismo sujeto.

Y obviamente, del hecho de que dos proposiciones contradictorias no puedan ser ambas falsas no se sigue que puedan ser ambas verdaderas. Si hacemos la tabla de verdad de

- (- A ^ - - A) -> (A ^ - A)

nos da una contradicción, no una tautología.

Y por lo mismo, del hecho de que ambas contradictorias puedan ser falsas sí se sigue una contradicción:

(- A ^ - - A) -> (A ^ - A)

es una tautología.

Esto es así, porque por más que digamos que hay más de dos valores de verdad, el hecho es que sólo tenemos las expresiones “A” y “No A”.

Entonces, si ni “A” ni “No A” son verdaderas, eso sólo podemos decirlo mediante “No A y No No A”, que es contradictorio. Aunque “No A” signifique solamente “A no es verdadera”, y por lo mismo, “No No A” signifique “No es verdad que A no es verdadera”.

Además, en la lógica polivalente el principio de no contradicción se vuelve en realidad falso, porque en lógica trivalente, por ejemplo, se vuelve solamente “posible”, cuando en realidad el principio afirma que es “imposible” que la afirmación y negación del mismo predicado respecto del mismo sujeto sea verdadera.

No dice solamente “No es verdad que A y No A”, sino “No puede ser verdad que A y No A”. Lo cual quiere decir que “A y No A” no es solamente falso, sino además imposible. Mientras que la tabla de verdad de “A y No A” en lógica trivalente arroja “posible” en muchas de sus filas.

Dice Lukasiewicz:

“Las leyes de la lógica trivalente difieren en parte de las de la lógica bivalente. Algunas de las leyes de la lógica aristotélica son sólo «posibles» en lógica trivalente: por ejemplo, (...) el principio de contradicción aa’ = 0, el principio de tercio excluso a + a’ = l, etc.”

Saludos cordiales.
02/04/14 3:02 PM
  
Pedro
A) eres tú el que pusiste el ejemplo del bolsillo en tu comentario 31/03/14 2:44 PM. Tú insinuaste que eran contradictorios, no vengas diciendo ahora que no lo son.
B)eres tú el que dijiste que dos proposiciones contradictorias no pueden ser ambas falsas en tu comentario 01/04/14 4:15 PM (acertaste de lleno)
C) en tu comentario 02/04/14 3:02 PM dices que "No es verdad que A y No A", es decir, una definición radicalmente distinta a lo que dijiste en B. Ahora yerras de pleno).

Aclara tus ideas, y luego volvemos a la discusión si el Blogger nos permite, porque nos hemos salido descaradamente del tema de debate.

Añado por si el debate continúa cuando aclares tus ideas:
D)(la culpa no es tuya pues estás citando) donde copias "«posibles»", mejor escribir "consistentes" para evitar peligrosas polisemias con la lógica modal.
E) Concretamente los valores de el principio de contradicción a·a’ = 0, el principio de tercio excluso a + a’ = l se se dan de la misma forma en la lógica bivalente. Lo que no se da en la lógica bivantente son los casos a·a’ = 2; y a+a’ = 2
02/04/14 5:21 PM
  
Néstor
Como ya te dije, muy gracioso y ocurrente.

En efecto, nos hemos extendido. Pero basta con que veamos que estamos de acuerdo en lo fundamental: dos proposiciones contradictorias no pueden ser ambas falsas.

Eso precisamente es el principio de tercero excluido.

Y estar y no estar algo en el bolsillo, es una contradicción.

Por tanto, no pueden ser ambas proposiciones falsas, es decir, no puede ni estar ni no estar la moneda en nuestro bolsillo.

No puede ser verdadera "No A y No No A".

Que es lo que digo la primera vez que menciono el famoso bolsillo.

Saludos cordiales.
02/04/14 8:01 PM
  
Pedro
No del todo de acuerdo, Néstor. El principio de tercero excluido no dice nada acerca de la necesidad de que haya un momento exacto en el que una persona empiece a existir; tampoco es que nos diga que es necesario que ese momento tenga que ser difuso.
El principio de tercero excluido no nos dice cuándo empieza uno a ser persona.
03/04/14 11:36 AM
  
Néstor
"Solamente" nos dice que en un instante cualquiera, la persona existe o no existe, no hay otra posibilidad. NO puede haber un instante en que tanto la proposición "la persona existe" como la proposición "la persona no existe" sean falsas. Una de las dos tiene que ser verdadera. Por tanto, tiene que haber un primer instante de la existencia de una persona, de tal modo que en el instante anterior esa persona no existía.

Saludos cordiales.
04/04/14 5:26 PM
  
Pedro
Lo único que es imposible es que ambas sean falsas a la vez; todo lo demás es posible conforme a la definición que diste el 01/04/14 4:15 PM.
La lógica trata de establecer términos primitivos a partir de los cuales derivar los demás. La falsedad es un término primitivo en lógica; y es verdad todo aquello que no es falso. En función de esto existen los grados de verdad de los que parece que disientes. En función de estos grados fíjate si no es posible cantidad de combinaciones de verdad entre A y NoA siendo ambas cosas a la vez.
Lo mismo que ocurre con la verdad, sucede con el ser, con la perfección, con la bondad, la belleza, etc.
Si te aferras al principio de bivalencia, sólo puedes concluir que aquello de "vió Dios que todo era bueno" es un camelo.
05/04/14 8:22 PM
  
Pedro
Es algo muy común en lógica esto de escoger los términos primitivos que nos interesen, incluso con los que más cómodos nos sintamos. Boole escogió el disyuntor en lugar del condicional; Whitehead escogió el condicional frente al disyuntor de Boole; etc.
Del mismo modo que hemos escogido la falsedad como término primitivo, podemos escoger la verdad. Se trata de una simple convención. Si escogemos ésta última (la verdad) y definimos la falsedad por ella(es falso todo aquello que no sea verdadero), la cosa cambia un poco.
Tendríamos que hablar de grados de falsedad, por lo que la frontera entre lo falso y lo verdadero se desplaza tanto como grados admitamos.
Ésta es la razón por la que no es el principio de tercero excluido la que define el que haya que haya un momento exacto en el que una persona empiece a existir.
05/04/14 9:41 PM
  
Néstor
Si "es verdad todo aquello que no es falso" y es imposible que a la vez sea falso que "La persona existe" y que "La persona no existe", entonces, necesariamente una tiene que ser verdadera. Y por tanto, en un instante cualquiera, la persona o existe o no, y por tanto, dado que comenzamos a existir, hay un primer instante de nuestra existencia, antes del cual no hay instante alguno en que existamos.

Decir "es falso todo lo que no es verdadero" y "es verdadero todo lo que no es falso", es a la postre lo mismo. De "No verdadero, entonces falso" se sigue "No falso, entonces verdadero", y de éste último se sigue "No verdadero, entonces falso".

Saludos cordiales.
07/04/14 1:55 PM
  
Pedro
Estimado Néstor, si tu definición es la de una disyunción inclusiva ("no es cierto que ni lo uno ni lo otro") ¿Qué extraña razón te lleva a interpretarla en tu última intervención como una disyunción exclusiva?

Piensa en el número Pi: ¿Me puedes indicar en qué momento preciso y determinado de la infinita serie de decimales del número Pi podemos empezar a hablar de verdad o (disyunción exclusiva) de falsedad? Es más, ya que es implosible precisar el momento concreto ¿Podrías demostrar que exista un momento concreto x?
¿No será que "3,14", como valor de Pi, es verdadero y a la vez falso, como bien me permite decir la definición del principio de tercero excluido?

En tu argumentación dices que te apoyas en el principio de tercero excluso (disyunción inclusiva), pero esto es falso, te apoyas en el principio de bivalencia (disyunción exclusiva).
Creo que la cosa está meridianamente clara con los ejemplos-preguntas que ahora te he planteado acerca del número Pi. De todos modos en parte la culpa es mía por no haber usado términos más explícitos en mis dos últimas intervenciones, así que matizo:
-Es verdad (o tiene un grado de verdad)todo aquello que no es absolutamente falso.
-Es falso (o tiene un grado de falsedad) todo aquello que no es absolutamente verdadero.
07/04/14 4:56 PM

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