Destrucción de templos

En la misma diócesis China en la que las autoridades gubernamentales destruyeron el 4 de abril, sin razón aparente, la única parroquia de la ciudad, 200 fieles se congregaban el día 10 en las escalinatas de un santuario mariano con el ánimo de salvarlo de la destrucción.

La demolición arbitraria de templos cristianos es una desgracia cotidiana en la China comunista.

Al día siguiente, 11 de abril, en el estado indio de Uttar Pradesh, se destruia “oficialmente” el templo protestante que se venía construyendo tras haber obtenido, no sin dificultades, los permisos oportunos. En ese estado indio ya son 25 las iglesias clausuradas o custodiadas por la policía.

Ayer, en el mismo país, un templo del Espíritu Santo llamado Prakash Lakra fue molido a palos hasta la muerte por un grupo de 25 “protectores de vacas” hindúes.

En Irak poco a poco se van emprendiendo labores de reconstrucción de los cientos de templos profanados y destruidos por el Daesh (Estado Islámico o ISIS) durante los años de guerra y persecución. Por poner un ejemplo, solamente en la ciudad iraquí de Mosul, 45 edificios religiosos fueron destruidos, ocupados, convertidos en mezquitas, en cuarteles militares o campos de tiro. Pueden consultar la lista completa en este enlace.

Al sur de la ciudad de Mosul se pueden ver las ruinas del Monasterio de Mar Elia, fundado en el año 595. Fue completamente demolido por el Daesh en septiembre de 2014.

En Siria, tan solo dos años después de que hubiera comenzado la guerra, cuando todavía en occidente no teníamos oídos para lo que allí estaba sucediendo, más de 60 iglesias y monasterios se habían destruido ya. La guerra había provocado que de la ciudad de Homs 70000 cristianos (templos del Espíritu Santo) hubieran tenido que huír, y se calculaba que la mitad de la población cristiana de Aleppo (templos del Espíritu Santo) había abandonado ya la ciudad acosada por las bombas. Les hablo del año 2013.

La guerrilla yihadista nigeriana Boko Haram tiene también por costumbre la destrucción de iglesias. Si están llenas de templos del Espíritu Santo, mejor.

En las navidades de 2011 se produjeron tantos atentados en iglesias de Nigeria que varias diócesis suspendieron las misas del 31 de diciembre por temor a nuevos ataques. Hoy continúan los ataques, asesinatos, asaltos, secuestros, violaciones. Les recuerdo, por cierto, que debemos seguir rezando por la jovencísima Leah Sharibu, templo del Espíritu Santo, secuestrada desde hace más de un año y mantenida en cautividad por ser cristiana y no querer renunciar a Jesucristo.

Podría seguir haciendo un “inventario” de templos destruidos que no captaron la atención de los medios occidentales, pero no quiero aburrirles. Quiero solamente que los seguidores de Cristo aterricemos un poco en la realidad y no nos dejemos llevar por las emociones mediáticas. Es una desgracia, sí, que haya ardido la Catedral de Notre Dame de París. Pero hermanos, que no nos duela más la caída de esa aguja levantada sobre el templo en el siglo XIX que la destrucción del Monasterio de Mar Elia, levantado en el siglo VI. A nosotros no nos tiene que doler más Notre Dame que Mar Elia.

No olvidemos el testimonio de tantos cristianos perseguidos que, tras haber perdido templo, casa, familia, posesiones…daban gracias a Dios porque la persecución les había regalado una fe fuerte que antes era tibia.

Nuestra fe no está en las piedras. Hay no pocos templos en Europa que, faltos de fieles, se han desacralizado, siendo ahora pistas de baile o patinaje, en el mejor de los casos.

No deja de ser chocante, por otra parte, que decenas de políticos anticristianos se lamenten ante la destrucción de ese símbolo de la cristiandad occidental. Quizás se les han removido las raíces…oremos por su conversión. A veces, de los males, Dios saca grandes bienes. Así está sucediendo en Egipto donde el gobierno, después de la sangre copta derramada en numerosos atentados terroristas, está legalizando cientos de templos.

En un momento en el que occidente está asistiendo a la masiva apostasía de cientos de miles de bautizados que fueran templos del Espíritu Santo, almas en las que está ardiendo el fuego de Satanás, sumémonos a la oración que proponía en su cuenta de twitter el obispo español José Ignacio Munilla:

Querida Madre, te suplicamos que esta “desgracia” se convierta en “gracia"; de forma que la restauración de tu templo, llegue a ser una parábola de la reconstrucción de la fe de Europa desde sus cenizas (Rezar tres Ave Marías)

 

3 comentarios

  
Néstor
Notre Dame es un símbolo de la mejor historia de la Cristiandad, es mucho más que un conjunto de piedras. Es lógico que nos duela su destrucción, parcial, a Dios gracias. Los razonamientos demasiado espiritualistas nos han llevado también a la situación que hoy padecemos. Se propuso vender los tesoros artísticos del Vaticano, por ejemplo, para dar de comer a los pobres. En la situación actual de falta de raíces, hacen falta más raíces, no menos.

Saludos cordiales y Feliz Pascua.
20/04/19 2:21 PM
  
Palas Atenea
Oremos, María, por aquellos que han muerto en Sri Lanka esta Pascua de Resurrección porque, en verdad, resucitarán con Cristo.
¡Cristo ha resucitado, Aleluya!
_________
No se me ocurre mejor fecha para morir..Oremos por sus almas y por la conversión de quienes han cometido estos crímenes
¡¡Cristo ha resucitado!!
21/04/19 12:44 PM
  
Lucía Martínez
Continuamos orando por nuestros amados hermanos en todos esos lugares. Los ponemos dentro del Corazón Inmaculado de la Virgen María y le suplicamos a ella les alcance lo que necesitan para sus cuerpos y almas y que no permita que ni uno solo desfallezca en la fe.
24/04/19 12:34 AM

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