Una polémica doctrinal que afecta a católicos y protestantes por igual

Aviso al lector. Al que le cause grave desazón lo que yo he escrito en posts pasados sobre el tema de la predestinación, la gracia, etc, mejor que no siga leyendo. No pretendo, ni mucho menos, dar una última palabra sobre estas cuestiones. Sería absurdo que así lo hiciera. Ni pretendo que sea heterodoxo el que acepta tesis que la Iglesia no ha condenado. Pero sí doy mi parecer, que es claramente a favor del tomismo, escuela de la que soy un simple aprendiz. Esa condición de aprendiz es la causa de cualquier posible inexactitud en mi lenguaje, por la que desde ya pido disculpas.

Cuestión aparte de las evidentes diferencias entre el catolicismo y el protestantismo, la polémica doctrinal más grande existente en el cristianismo “occidental” desde el siglo XVI es de carácter interno. Afecta por igual a católicos y protestantes en la cuestión de la predestinación. En el “bando” católico es la que enfrenta a las tesis molinistas con las tomistas. En el “bando” protestante enfrenta a las tesis arminianas con las calvinistas.

En mi opinión, bíblicamente hablando, no hay color. Tanto el tomismo como el calvinismo -salvo obviamente en la parte herética de su TULIP- tienen la Escritura de su parte de una manera aplastante.

Desde el punto de vista de la Tradición -con minúscula en el área protestante-, tampoco creo que debería de haber mucho debate. Santo Tomás asume y desarrolla la enseñanza de San Agustín, siendo ambos auténticas columnas de la fe cristiana (*). Molina reconoció abiertamente que se apartaba de ellos en aspectos relacionados con la forma en que se produce la predestinación, con lo cual no hay mucho que discutir al respecto. Ciertamente los jesuitas aguaron mucho las novedades y heterodoxias de Molina, para no incurrir precisamente en una condena magisterial. Lo lograron. 

Y los principales teólogos protestantes han sido de forma muy mayoritaria de corte calvinista, con alguna excepción notable, caso de John Wesley.

Sin embargo, aunque la Biblia, la Tradición y el Magisterio están en mi opinión claramente de parte del tomismo (*), el 90-95% de los católicos de hoy en día, y un porcentaje similar en siglos pasados, son esencialmente molinistas… aun sin saberlo. Al contrario, la mayor parte de los protestantes, al menos hasta la aparición del pentecostalismo, que lo ha revuelto todo, son o eran de tendencia calvinista.

Una de las razones, probablemente indirecta, de ese lamentable “triunfo” del molinismo en el catolicismo vino dado precisamente como reacción a que en el protestantismo se corrompió la enseñanza bíblica y tradicional -agustiniana y tomista-, presentando a Dios como autor real -y por tanto “culpable"- de la condenación de los réprobos, vía doble decreto de predestinación. Algo condenado magisterialmente por la Iglesia desde siglos antes de que aparecieran Lutero y Calvino.

Pero el error no se combate con otro error o con medias verdades. A Calvino no se le derrota con Molina -el original y el aguado-, sino con Santo Tomás, los Papas y concilios que han tratado el tema de la gracia y la predestinación.

En mi opinión, mientras el catolicismo no se libre del molinismo y sus derivas pelagianas y semipelagianas, pasarán generaciones y generaciones espiritualmente débiles. Que a pesar de ello Dios siga operando por medio de su gracia para dar a la Iglesia miriadas de santos, cuyas vidas son gloria suya, es precisamente una prueba de que la gracia eficaz… es eficaz.

Soli Deo gloria

Luis Fernando Pérez Bustamante

(*) Que Santo Tomás es la referencia obligada para comprender estas materias no lo digo por decir, sino porque así lo decreta el Concilio Vaticano II de forma clara y contundente:

“Para explicar de la forma más completa posible los misterios de la salvación, aprendan los alumnos a profundizar en ellos y a descubrir su conexión, por medio de la especulación, bajo el magisterio de Santo Tomás
Decreto Optatam totius sobre la formación sacerdotal, n. 16.

117 comentarios

  
Alvaro
LF excelentes artículos. Muchas gracias.
Constato que la Teología, el entenderla, entrar en ella, requiere dones.
En la vida normal de un católico no podemos llegar a estos niveles.
Gracias otra vez.

---

LF:
Yo no soy teólogo y mucho menos filósofo. Y desde luego no pienso que haya que ser doctor en teología para ser buen cristiano. Ahora bien, creo que conviene no quedarse en lo que el autor de Hebreos llama leche y no alimento sólido:

Pues, debiendo vosotros ser ya maestros, por razón del tiempo, seguís necesitando que alguien os vuelva a enseñar los primeros rudimentos de los oráculos divinos; y estáis necesitados de leche y no de alimento sólido. Quien vive de leche, desconoce la doctrina de la justicia, pues es todavía un niño. El alimento sólido es para perfectos, que con la práctica y el entrenamiento de los sentidos saben distinguir el bien del mal.
Heb 5,12-13


Pero que no todo es fácil, lo dice San Pedro de los escritos de San Pablo:
y considerad que la paciencia de nuestro Señor es nuestra salvación, según os escribió también nuestro querido hermano Pablo conforme a la sabiduría que le fue concedida; tal como dice en todas las cartas en las que trata estas cosas. En ellas hay ciertamente algunas cuestiones difíciles de entender, que los ignorantes e inestables tergiversan como hacen con las demás Escrituras para su propia perdición.
2Pe 3,15-16


26/11/15 10:48 AM
  
Joaquín
CAN. XVII. Si alguno dijere, que no participan de la gracia de la justificación sino los predestinados a la vida eterna; y que todos los demás que son llamados, lo son en efecto, pero no reciben gracia, pues están predestinados al mal por el poder divino; sea excomulgado.

La primera parte de este Canon (que sólo participan de la justificación los predestinados a la vida eterna) es, ni más ni menos, que lo que defiendes en tus artículos sobre la predestinación. La segunda, es consecuencia de lo que defiendes. Tus artículos no me producen desazón, sino que son directamente heréticos.

----

LF:
Mira, si no sabes leer, o peor aún, si eres incapaz de acusar demostrando las acusaciones, lo mejor que puedes hacer es callarte:

- Yo JAMÁS he dicho que haya NADIE predestinado a la condenación.

- JAMÁS he dicho que haya un solo hombre que no haya recibido gracia suficiente de Dios, de manera que NADIE puede decir que ha sido condenado sin culpa. Es más, he escrito expresamente en varias ocasiones sobre lo herético de esas posturas.

- De hecho, ni se me ocurre decir que "una vez salvo, siempre salvo", como afirman los calvinistas. No creo que toda gracia sea irresistible. Y lo creo así por la sencilla razón de que hay gente que vive en la gracia -a través de los sacramentos-, pero luego cae de la misma (como enseña San Pablo en Gálatas) y condenarse. Esa gente fue justificada y finalmente se condenó, o se condena. Uno de los versículos que más cito es 1 Cor 10-12.

Si vas a acusarme de algo, ten al menos le decencia de argumentar en base a lo que digo, no a lo que te parece que digo. Porque si resulta que lo que digo es exactamente lo mismo que Santo Tomás y San Agustín, tu acusación de herejía va hacia ellos, no hacia mí. Y eso no te lo consiento.

Por otra parte, este artículo, así como otros sobre estas materias, lo he sometido a la consideración del P. Iraburu y el profesor Eudaldo Forment. ¿También les vas a acusar de herejía? Hale, majete, primero lee lo que escribieron San Agustín y Santo Tomás sobre estos temas, aprende algo y luego vienes y nos cuentas.
26/11/15 11:25 AM
  
Catholicus
Amén LF. Es de las cosas más importantes, que todos rehuyen explicar para no "escandalizar". Cierto que San Ignacio aconsejaba no hablar mucho de ello, pero es que hoy lo tenemos todo contaminado.

Añadir, si cabe, que ese abandono de Sto. Tomás es causa/efecto del subjetivismo frente al objetivismo, al abandonar la primacía de la inteligencia sobre la voluntad.

En montones de seminarios se está enseñando no un personalismo de corte tomista, sino subjetivista, donde el centro es el "corazón", pero entendido no a la manera bíblica, sino a la mundana referida a los sentidos y emociones.

Por cierto, vergonzosa hasta el extremo la entrada de la Enciclopedia Católica actual, disponible en la red.


---

LF:
Vergonzosa es poco. Se puede ser molinista y no manipulador. Esa entrada es manipuladora.

Hablas de lo que se enseña en montones de seminarios. Pues mira, la cita que he puesto del CVII es del Decreto Optatam totius sobre la formación sacerdotal. Ni puñetero caso le hacen al concilio. Así nos va.
26/11/15 11:50 AM
  
Néstor
"CAN. XVII. Si alguno dijere, que no participan de la gracia de la justificación sino los predestinados a la vida eterna; y que todos los demás que son llamados, lo son en efecto, pero no reciben gracia, pues están predestinados al mal por el poder divino; sea excomulgado."

Esto es precisamente la herejía calvinista, y está en las antípodas de lo que enseña el tomismo, al que adhiere Luis Fernando en este "post".

Porque el tomismo, y el agustinismo, al ser católicos (también en este punto el molinismo) sostienen, obviamente, que Dios no predestina a nadie al mal, pero además, que se puede ser justificado en esta vida y no predestinado.

Es decir, en el "tulipán" calvinista (T.U.L.I.P.) la "P" está por "perseverancia de los santos", y significa que el justificado no puede condenarse, contra la fe católica, obviamente.

En definitiva, esta materia no es física cuántica ni cálculo diferencial, pero sí es cierto que para poder opinar en ella con cierto fundamento hay que estudiar antes un poco. Nada del otro mundo, tampoco, pero sí necesario.

Saludos cordiales.

---

LF:
Pues eso, que conviene estudiar un poco antes de asomar por aquí a lanzar acusaciones falsas

Tiene guasa que yo, que nunca fui calvinista cuando fui protestante, sea ahora acusado de calvinista por ser católico tomista. Vivir para ver, :D
26/11/15 12:00 PM
  
Tulkas
Hombre, Luis Fernando, hay algo peor que el molinismo y es el jansenismo.

Esa religión oscura y tristísima, el protestantismo, ensu esencia no es más que una negación pertinaz y violenta de la obra de Dios y de la Iglesia católica. No conozco ni un solo foro protestante que no rezume odio.

---

LF:
El jansenismo es, simplificando, un calvinismo católico. Herético. Desechable.

Cuando yo fui protestante no era ni oscuro ni triste, así que no generalicemos.
26/11/15 12:04 PM
  
Luis Fernando
El día que escriba sobre la premoción física según Santo Tomás, a algún molinista le da un pasmo... :)
26/11/15 12:06 PM
  
keparoff
A mi me resulta imposible entender como se puede compaginar esas creencias con la imagen de Dios que nos ama tanto como para entregarse en la Cruz por salvarnos.

¿Se entrega en la Cruz, pero no se molesta en predestinar más que a cuatro? Porque el resto forma esa enorme masa de perdición agustiniana, que tampoco sé como encaja con un Dios Omnipotente que en las Escrituras afirma que quiere que Todos se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad.

¿Dios quiere que todos se salven, y no se salva casi ninguno?

¿Dios ama a nuestros hijos más que lo que nosotros les amamos, pero se le olvida predestinarlos, y por ese olvido tonto se condenan eternamente en el Infierno?

No, se condenan porque son malos, pero si hubieran sido predestinados por Dios, siendo igual de malos, se habrían salvado, porque tenían la gracia que lo hace posible.

Si Dios predestina a ser salvos, somos salvos. Si no predestina, solo podemos condenarnos.

Es una explicación tan absurda que lo lógico sería escoger cualquier otra. Por ejemplo, que las constantes alusiones a la eternidad no tienen porque ser literales, y pueden ser expresiones semíticas para expresar tiempos muy largos.

O que Dios nos quiere salvar pero preservando nuestra libertad para rechazar su gracia.

O lo que sea, menos esa doctrina que convierte a Dios en quien no es.



---

LF:
Para empezar, no predestina más que a cuatro. En el libro del Apocalipsis vemos una muchedumbre incontable de salvos.

Su sacrificio en la cruz basta para salvar a toda la humanidad. Pero de hecho, no toda la humanidad se salva. ¿Por qué crea a hombres que sabe que se van a condenar? Esa pregunta vale igual tanto si se cree en la predestinación como si no.

Nadie se puede salvar siendo malo. La predestinación de Dios incluye la obra de justificación y santificación.

La clave es: si Dios no predestina a muchos a la salvación, todos merecen la condenación. Todos. Pero en su soberanía predestina a muchos para que sean salvos. Los demás no se condenan porque Dios les haya hecho pecar, sino por su responsabilidad personal al pecar.

¿Por qué obra así el Señor?
San Pablo da una pista. Responde a la pregunta:

Así pues, tiene misericordia de quien quiere, y endurece a quien quiere.
Pero me dirás: «¿Entonces, por qué reprende? ¿Es que alguien ha podido resistir a su voluntad?» ¡Hombre, quién eres tú para contradecir a Dios! "¿Acaso le dice la vasija al que la ha moldeado: «Por qué me hiciste así»?" ¿Es que "el alfarero" no tiene poder sobre el barro para hacer de una misma masa una vasija, bien sea para usos nobles, bien para usos viles? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia las vasijas de ira preparadas para la perdición y -para mostrar la riqueza de su gloria sobre las vasijas de misericordia, que de antemano preparó para la gloria- también nos llamó a nosotros, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles?
Romanos 9,18-24


San Agustín y Santo Tomás lo explican así:

“Porque, si me preguntas en singular por qué Dios da a este y no al otro el don de la perseverancia, no hay otra razón que la divina voluntad” (In 2 Tim 2, lect.3)

“Por qué, entre dos fieles piadosos, a éste se le da la perseverancia final, y al otro no, es un misterio inescrutable de Dios” (“De dono perseverantiae”, c9, n21)


Eso es doctrina católica. Sí o sí.

Por cierto, ojito con lo de no considerar que las alusiones a la eternidad no son literales, que eso es lo que hacen los universalistas.

26/11/15 12:11 PM
  
Horacio Castro
Sin haber leído todavía el nuevo artículo envío este comentario recién escrito, a partir de la feliz expresión “los elegidos ya estaban en el plan de Dios antes de siquiera crear un solo átomo”. Es una verdad sustentada reiteradamente por San Pablo como cuando dice “a los que de antemano eligió también predestinó para que lleguen a ser conformes a la imagen de su Hijo” y “Él nos eligió antes de la creación del mundo”. Santo Tomás, en la plenitud de su obra y cuestionado por varios teólogos, necesitó referirse nuevamente a conceptos fundamentales para la sana doctrina, en su opúsculo “La eternidad del mundo”. Fue bastante resistido cuando evangelizó y mejoró el pensamiento del genial pagano Aristóteles.

Resulta imprescindible para una sólida filosofía cristiana, comprender los conceptos tomistas sobre la nada, la creación del mundo y la consecuente predestinación divina. Como consecuencia notable, hay dilemas en la actual física teórica acerca de “la nada” y el universo, que no inquietan a cristianos bien instruidos en la fe. En el trabajo mencionado, Santo Tomás trata la dificultad que presentaba para algunos, que el mundo, admitido que ha sido creado por Dios como enseña la fe católica, “haya existido siempre”. Aristóteles expuso la tesis de la eternidad del mundo- no refutada por el Doctor Angélico, que muchos intelectuales contemporáneos suyos consideraron contraria a la fe, denunciando, una eternidad del mundo que supuestamente iguala a Dios, la resultante infinidad en el número de almas, etc. Santo Tomás ya había concretado su posición en este asunto en su comentario a las Sentencias de Pedro Lombardo (1254 1256).

Abreviando este envío; el mundo es creado con tiempo en un acto intencionado de Dios eterno. Dios también es su plan, lo que por supuesto no lo hace ser su creación. Santo Tomás primero define que, el mundo sea eterno o no, ha sido creado por Dios, lo intima tanto la fe como la sola razón y negarlo es un error abominable, y que respecto a ser eterno y ser creado a pesar de ser contradictorio, si se afirma que Dios lo puede hacer, no es una herejía. Establece que hay causas que preceden progresivamente a su efecto, pero que en Dios causa y efecto son simultáneos. Como Dios es eterno, no hay contradicción en que el mundo existe, desde que existe su causa Dios, es decir eternamente. Afirma que la voluntad divina es una causa que actúa instantáneamente y que es irreverente para con Dios sugerir que delibera. Muchas gracias Luis Fernando, por todo lo que explica, también en este post.

---

LF:
Gracias a ti. No creo que el mundo sea eterno, pero su creación estaba eternamente en el plan de Dios. La redención, también. Otra cosa es cuando tiene lugar "temporalmente" de forma concreta.
26/11/15 12:28 PM
  
Horacio Castro
Coincidimos esencialmente Luis Fernando: todo ya eternamente en el plan de Dios. Saludos y nuevamente gracias
26/11/15 12:52 PM
  
Francisco Javier
Yo soy un aprendiz de todo. Y muy torpe en todo todavía.

Pero sinceramente, hace unos días leí la Encíclica Divino Afflante Spiritu junto con el prólogo a la Biblia de Nácar-Colunga del 44 de Monseñor Gaetano Cicognani, nuncio para España... Me entraron ganas de llorar al ver tanta sabiduría perdida en el estado actual del Catolicismo.

Y como dices: ¡el Concilio es tan olvidado y manipulado! Tiene sus pasajes que claman en dirección exactamente contraria a lo que hemos hecho... y destruido.

O volvemos a esta Sabiduría de Papas, Doctores y Concilios o estaremos siendo ni chicha ni limoná por décadas.

---

LF:
Sí, dan ganas de llorar.
26/11/15 1:39 PM
  
Néstor
Es falso que Santo Tomás no haya refutado la tesis aristotélica de la eternidad del mundo. Aristóteles enseña dos cosas: 1) que un mundo sin comienzo es posible y 2) que este mundo de hecho existente no ha tenido comienzo.

Santo Tomás acepta la primera, y ahí está la polémica con los otros teólogos católicos de su época, que la negaban, y rechaza la segunda, porque es católico y por tanto cree que el mundo ha tenido un comienzo:

"En el principio creó Dios el cielo y la tierra", "Porque me amaste antes de la creación del mundo".

Saludos cordiales.
26/11/15 2:33 PM
  
Néstor
Por eso mismo, no es contradictorio, para Santo Tomás, que el mundo seas creado y sin comienzo a la vez, ésa es la polémica que tuvo con los teólogos de su tiempo, que sí lo veían contradictorio.

Lo que pasa es que de hecho el mundo sí ha tenido comienzo, porque la Revelación lo enseña, y Santo Tomás sostiene que esa es la única forma que tenemos de saberlo, y por eso rechaza en esta parte la tesis de Aristóteles.

Saludos cordiales.
26/11/15 2:36 PM
  
Tulkas
¿Por que crea hombres que sabe que se van a condenar?

La pregunta no es esa.

La pregunta es: ¿por qué hizo Dios a todo el género humano reo de muerte en el pecado de Adán?



---

LF:
Para dar a todo el género humano la posibilidad de la salvación en el según Adán: Jesucristo.
26/11/15 2:38 PM
  
J.C. Polavieja
Conviene tener cuidado, en el terreno práctico, para no explicar la doctrina tomista de la predestinación de manera que excluya por completo la acogida y la fructificación de la gracia por la persona. Lo digo porque la Virgen -preparadora y precursora de la Segunda Venida- está insistiendo constantemente en sus mensajes, por todas partes, en la necesidad ineludible de conversión Y DE COLABORACION PRACTICA CON LA GRACIA, para evitar la apostasía personal en los momentos que están a punto de llegar. La forma de explicarlo corresponde a los teólogos y a la gente comprometida, como LF, pero las consecuencias prácticas de un matiz mal dado pueden ser en estos momentos muy graves.
Y sí, ya sé que el papel actual de Nª Señora no es aceptado por muchos, pero tendrían que estudiar no sólo a Sto. Tomás, sino además a Sta. catalina de Siena y a Sta. teresa de Jesús (Dras. de la Iglesia).


----

LF:
La colaboración del hombre con la gracia es fruto de la propia gracia, pero absolutamente real y necesaria. Como digo en otro post, el orden es el siguiente: Elegidos, predestinados, justificados, santificados, glorificados. Por ese orden. En la santificación el hombre es sujeto activo, no pasivo. Si no, seríamos luteranos

Catolicismo: Dios te elige, siendo pecador, y te cambia para que vayas dejando el pecado atrás.

Luteranismo: Dios te elige, siendo pecador, y pecador te puedes quedar hasta el fin porque la justificación es meramente forense.
26/11/15 3:02 PM
  
TH
No acabo de comprender a que viene sacar del armario esta controversia del sigio. XVIi, que en su. epoca no se pudo resolver, mas alla de laa prohibicion del Papa dirigida tanto a Jesuitas como Dominicos no declararse herejes unos a otros. Invito al autor a descubrir un planteamiento mas adrcuada del tema de la gracia entre los mejorres teologos catolicos del los ultomos 60 anos, y darse cuenta de que el trma fiiiue mal planteada en aquella epoca, en la que se agotaron kas mentes con edte tipo de controversia, como tambien la del probabilismo, mientras se ponia lad bases para los grandes problemad que trajo posteriormente la Ilustracion y su fruto agrio de la Revolucion Francresa, el kantismo, idealismo, subjetivismo extremo, ya exasperado por Lutero y el relativismo que actualmente padecemos. Mientras todo esto se estaba cocinando, la Iglesia de la epoca estaba enzarzada en este tipo de controversia y la pelea entre jesuitas y jansenistas en una escoladtica ya decadente e incapaz de responder a los verdaderos desafios del momento. Algunos de los frutos amargos gestados en aquellos siglos salieron a flote en el reciente Sinodo con propuestas a favor de la soberania de la conciencia subjetiva sobre la doctrina de la Iglesia. Esto tambien es contrario a laa doctrina de Santo Tomas, como del Beato Cardenal Newman, que son los dos grandes maestros de rste tema. Dediquemos nuestras fuerzas a rebatir este subjetivismo que quiere liquidar la doctrina expuesta en Humanae Vitae y Veritatis Splendor, y dejemos.a Banez y Medina descansar en el baul de los recuerdos.


---

LF:
La saco del armario porque creo que gran parte del evidente semipelagianismo y pelagianismo presente, a nivel de praxis, en el católicismo de hoy -y de los siglos precedentes- parte de no haberse solucionado bien las cosas.
Y si no se conocen las raíces del problema, difícilmente se puede arreglar.
26/11/15 3:43 PM
  
Horacio Castro
Luis Fernando. Si me permites me aparto brevemente del tema del post, para ‘aclarar’ mi comentario en lo que atañe a un mudo existente desde siempre. Como no lo hice antes sobre ese tema, tampoco me extendí ni me extenderé ahora sobre “la nada de Dios” o “el no ser”, ni el número “infinito” de almas, temas relacionados sobre los que también enseña Santo Tomás de Aquino. Efectivamente, sin refutar la tesis aristotélica de una existencia “desde siempre” del mundo, Santo Tomás afirma su creación por Dios. Reproduzco de una conferencia de Mario Enrique Sacchi, que Santo Tomás ha descubierto un texto de Aristóteles donde ha encontrado una silogística, cuya inferencia encierra todos los ingredientes indispensables para detectar en sus términos una afirmación explícita de la causalidad divina, que no difiere en absoluto del acto productivo en que estriba la creación. El texto (Metaphys. 1: 993 b 23-31; y 29-30), escogido por Santo Tomás para justificar la asignación al Estagirita de una afirmación explícita de la creación, posee un valor extraordinario. En él, Aristóteles proclama que nuestro conocimiento de las cosas nos exige el conocimiento de sus causas. Tal aseveración Aristotélica antecede a esta otra: las perfecciones de las cosas se dan de un modo superior y eminente en algunas; por ej., el calor se da en un grado mayor en el fuego que en aquellas cosas cuya temperatura depende de su cercanía al cuerpo ígneo que causa sus cualidades calóricas. Lo más verdadero entre todas las cosas es la causa de la verdad derivada de las cosas menos verdaderas. Los principios de las cosas eternas siempre son más verdaderos, pues no son verdaderos de vez en cuando, ni tienen causa de su ser, sino que ellos mismos son la causa del ser de todas las demás cosas. Así, la medida de la relación de cada cosa con la verdad es la misma que esta cosa guarda con respecto al ser. Santo Tomás ha percibido en este texto de Aristóteles una suscripción inequívoca, de la creación divina de todo ente por participación. A los ojos del Doctor Angélico, no hay excusa que pueda disimular el hecho patético de que, en este texto, el Filósofo ha hablado abiertamente del esse (hacer ser) como el acto propio de la causa incausada que causa el actus essendi de todos sus efectos. Tanto el espíritu cuanto la letra del texto de Aristóteles da plena razón a la exégesis de Santo Tomás de Aquino, para quien la sola afirmación de un primer principio del ser de los entes causados ya implica la atribución de una potencia creadora a tal causa. Gracias y saludos.

---

LF:
Aviso. FIN a este tema. Es offtopic.
26/11/15 4:09 PM
  
jose ramon
Parece existir un consenso en que el cosmos se expande. Bien ¿Sobre que se expande? Es mas, parece que se puede suponer una forma a ese cosmos, y volvemos a lo anterior. Si suponemos una extension de un campo de futbol al Cosmos nuestra Galaxia ocuparia, teoricamente un centimetro cuadrado. Sin salir fuera de los limites de la Tierra con cuestiones como la materia oscura, la teoria cuantica tiene la asombrosa propiedad de hacer que la cabeza de cualquier ser humano medianamente constituido se ponga a girar como la cabeza de la niña del exorcista "Cualquiera que no este asustado con la mecanica cuantica es que que no la ha entendido".

¿De verdad que Aristoteles y Tomas de Aquino tenian algo que decir, fuera de su contexto historico, sobre el "mundo" y su origen"?

Isaías 55:8
"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos."


---

LF:
Como ya le he dicho a Horacio, no nos salgamos del tema del post.
26/11/15 4:17 PM
  
Alejandro Colombia
Al parecer muchos en este punto, como yo, teníamos la impresión que cuando se hablaba de predestinación en la palabra se hacía de forma indeterminada, en referencia a los que se salvarán, pudiendo ser cualquiera que acogiese las gracias suficientes de Dios, en uso de su libre albedrío y, por supuesto, en atención a los méritos de Cristo, exclusivamente. Y pienso que para un entendimiento, al menos en un grado incipiente, de este tema, lo más saludable es comenzar precisamente por ahí, viéndolo de esa forma. En la práctica, desconocer que haya predestinados no es tan relevante porque debemos vivir como si no lo fuéramos, implorando la salvación, según aquello de "líbranos del fuego del infierno", "lleva al cielo a todas las almas" etc...

Lo que sí es importante es saber claramente que la salvación se pierde, que las obras de la gracia, junto con la fe (que también es gracia) son necesarias para la salvación.

Royo Marín decía que, con base en la Divina promesa de la infalibilidad de la oración, con los presupuestos que ello conlleva, quien pida la perseverancia final, la tendrá. En el cielo probablemente veremos el espectáculo de la gracia de Dios, donde quizás hayan algunos no predestinados con un nivel de gloria más alto que otros que sí lo eran.

En esta vida también es muy posible que sea así, se dice que Santa Teresa era floja para la oración en su primera etapa, no mostraba los signos de predestinación (esto lo acuño yo), pero luego se convirtió en una gran mística. No es que esté descartando que fuera predestinada, siendo que muy probablemente lo fue, pero me gusta pensar que Dios hace grandes Santos y muestra su poder más perfectamente en los débiles, y así es, aunque no sé sí también en lo que respecta a ese punto....

Estos posts definitivamente deben seguir, creo que hacen mucho bien, así como los comentarios de Néstor, a quien pido se sirva corregirme si he errado en mi intervención... Bendiciones...
26/11/15 4:25 PM
  
Javier GFCuervo
Querido Luis Fernando, me vas a perdonar que este infante pida que le mastiquen el alimento para que le resulte asequible, que tanta profundidad teológica a mi pobre paladar se le hace difícil de masticar. ¿Sería posible hacer una pequeña y simplísima aclaración, lo más explícita posible, de la diferencia entre tomismo y molinismo en esta cuestión, como para que incluso un inculto como yo la entienda? Muchísimas gracias.

---

LF:
Lo intentaré:

- El molinismo enseña que al fin de cuentas es la voluntad humana la que decide. Dios mira el futuro, y ve quién aceptaría su gracia, y entonces le envía una gracia para hacer eso posible.

- El tomismo enseña con el concilio de Orange II que la iniciativa es de Dios, y que su gracia activa la voluntad de forma que la aceptación totalmente libre de la gracia es principalmente obra del Señor, y que por eso es también obra auténticamente humana y plenamente libre.


Dime si lo entiendes.
26/11/15 4:41 PM
  
Oscar
Al final, la predestinación tomista que intentas explicar, no tiene explicación racional como tú mismo admites, y no queda más remedio que ante la imposibilidad de entenderlo racionalmente, aceptarlo como misterio inentendible. Bueno.
Ahora bien, no aceptar el misterio de la Santisima Trinidad, implica que todo el edificio católico se desmorone al instante.
Pero pasar, por así decirlo, del misterio de la predestinación tomista, o si lo prefieres paulina, no implica desembocar en el pelagianismo o similares. Lo que intuyo que mas o menos das a entender. Con la Carta a los Romanos hay que tener cuidado, conoces bien a un protestante famoso en Espana, que entiendo se hizo protestante leyendo la Carta a los Romanos. Si para entenderla hay que aceptar un misterio que no tiene explicacion racional, racionalmente es facil mirarlo como algo pavoroso: "El misterio de la predestinación y de la reprobación, tal como se ha expuesto, aunque es algo que parece pavoroso, no lleva al hombre a la desesperanza." E Forment. Hay que hacer aclaraciones para que no lleve a la desesperanza, pero lo de pavoroso ahi queda.

Copio un comentario mio anterior con tu respuesta, para entender mi comentario actual:

"Oscar

El problema es que en última instancia que recemos "cuéntanos entre tus elegidos" depende de la elección de Dios, de que Dios te escoja para que le reces dicha petición.Y no se entiende como cuadrar el que Dios quiera que alguien se salve pero no le concede la gracia de poder rezarle esta petición,: en la práctica es dejarlo caer en la condenación, que será por nuestra maldad y todo lo que se quiera, pero al final en que quedamos? Recibieron de verdad gracias suficientes para salvarse, los que no recibieron la todavía mayor gracia de poder pedirle que te elija? Si solo esta ultima es eficaz, la suficiente sola en realidad no es suficientemente eficaz para salvarse, y por lo tanto no es gracia salvifica.

---

LF:
Las cosas son como son. Romanos 9 dice lo que dice.

Y ya he citado a los dos más grandes santos advirtiendo que eso es un misterio. Los misterios, nosotros los católicos, los aceptamos aunque no los comprendamos del todo. "


---

LF:
No, que algo sea un misterio no significa que sea contrario a la razón. Significa que la razón no puede abarcarlo enteramente. Pero es real como la vida misma. Si fuera contrario a la razón, no sería real.
Pasar de la predestinación tomista y paulina es pasar de la fe revelada y católica. Eso, bueno, no puede ser.
26/11/15 5:14 PM
  
Oscar
Luis Fernando: Yo no he dicho ni he dado a entender que: "No, que algo sea un misterio no significa que sea contrario a la razón."
Yo he dicho claramente: "no tiene explicación racional como tú mismo admites, y no queda más remedio que ante la imposibilidad de entenderlo racionalmente, aceptarlo como misterio inentendible."

En el misterio de la Trinidad, intendendible, pero se gana para el amor, misterio de amor. El misterio de la Iniquidad, duro, pero se gana para no alejarse del amor. El misterio de la predestinación: qué gana para el amor? Creo que según tú, no caer en el pelagianismo. A mi me parece un misterio, que lo es, pero pavoroso.

26/11/15 5:48 PM
  
Néstor
La doctrina tomista de la predestinación no excluye la iniciativa libre de la creatura, ni por completo ni parcialmente, porque no se trata de conciliar dos cantidades que se restan mutuamente. El predestinado obra libremente porque está predestinado, no a pesar de ello. La libertad humana es una libertad creada, y eso quiere decir, totalmente dependiente de la Libertad divina. Es así como es libre, fuera de esa dependencia no existiría ni sería libre tampoco.

Sin duda que es un misterio pavoroso, tanto intelectual como existencialmente. Después de todo, estamos hablando de Dios, y si en la Creación ya hay cosas que son pavorosas, que no será Dios mismo. La Biblia está llena de pasajes que expresan el asombro "empavorecido" del hombre ante Dios.

Pero no es un absurdo. No se puede demostrar que sea contradictorio.

Accidentalmente puede ser que a alguien lo beneficie el tener un conocimiento menos exacto de la Verdad revelada, pero es claro que eso no puede ponerse como el ideal. Sin duda, nadie, o mejor dicho, no todo el mundo, está obligado a profundizar en las cuestiones teológicas.

La actualidad de la Verdad revelada por Dios debería ser un problema que nadie se plantease. Tampoco es correcto, en última instancia, mirar la Revelación desde un punto de vista principal o puramente pragmático.

Dice el Concilio que Dios se ha revelado a Sí mismo y a su plan de salvación. Por tanto, quiere que lo conozcamos. No le podemos decir que en el fondo no nos importa quién es Él siempre y cuando podamos llegar a buen puerto.

Porque además la Verdad es Una, y hace unidad también con toda la vida de la Iglesia. No se la descuida impunemente desde el punto de vista eclesial, y hoy día las pruebas de ello nos golpean en las narices.

Saludos cordiales
26/11/15 6:07 PM
  
Néstor
Porque por otra parte, tampoco está escrito en ningún lado que el Amor no pueda tener también algo de pavoroso.

Saludos cordiales.
26/11/15 6:09 PM
  
Blackfriar
Impresionante. A dónde nos ha llevado el Sínodo y los comentarios de los blogs!!!
Al final llegamos De Auxilis y vuelta a empezar.-
Muy agudo el artículo y coincido contigo. Creo que se puede simplificar mucho en funcíon de dónde se pone el foco de la maravillosa obra de salvación que hace nuestro Señor en nosotros. Si enfocamos desde nosotros, dando más importancia a nuestro Yo, acabamos en semipelagianismo. En el renacimiento el foco se puso en el hombre como centro del universo. El foco está en Dios. El es el quien escribe el guion y principal actor de nuestra propia salvación. Dejemos a Dios ser Dios y si acogemos a Jesucristo, El es quien vive en nosotros nuestra historia de salvación. Gloria al Señor!!! y gracias LF
26/11/15 6:09 PM
  
Tulkas
El pavoroso misterio no lleva a la desesperanza, pero yo creo q sí puede conducir a la vanagloria y a la soberbia, si no se acepta con temor de Dios y humildad.

No basta con afirmar una voluntad salvífica universal en Dios, hay q decir también que los méritos de Cristo están abiertos a todos, que todos tienen posibilidad de salvación aunque puede que no todos nos salvemos.

Pero la condenación no es cierta para nadie salvo para Satanás, los demonios, el Falso Profeta y el Anticristo.

Afirmar que se van a condenar sólo dos es tan legítimo como que se salvan sólo dos: no lo sabemos ni lo podemos saber.
De todas formas subyace y aflora una concepción demasiado judicialista de la justificación, como si la mayor preocupación de Dios fuera imputar o no imputar pecados a unos o a ptros, según.



---

LF:
Podemos saber lo que Cristo dijo. Son más los que cruzan la puerta ancha de la perdición que la estrecha de salvación.
Y si Cristo dijo eso... la cosa es clara.
26/11/15 6:10 PM
  
Alejandro Galván
LF: PUBLICA SI CREES QUE SEA EL CASO

Sr. Oscar: me permito introducirme en un intercarmbio entre ud. y LF.

Ud afirma en su mensaje de las 5.48: Luis Fernando: Yo no he dicho ni he dado a entender que: "No, que algo sea un misterio no significa que sea contrario a la razón."

Pero ha afirmado, en el de las 5.14 "y no queda más remedio que ante la *imposibilidad de entenderlo racionalmente*, aceptarlo como misterio *inentendible*"

Según en RAE, entender (dle.rae.es/?id=Fgmrlt6|FgqY9Xy)
tiene varias acepciones. En mi opinión son pertientes al caso la 1, 2 y 3
1. tr. Tener idea clara de las cosas.
2. tr. Saber con perfección algo.
3. tr. Conocer, penetrar.

Desde luego, si ud. se refiere a la 2., ud. tiene razón: los misterios son, por definición, imposibles de "saber con perfección". En este sentido la existencia de Dios es inentendible.

Ahora, en los sentidos 1 y 3, no, porque puedo tener "idea clara" o "conocer" que el fuego es apagado por el agua sin "saber con perfección" el proceso fisico que el agua ejerce para la extinción del fuego. Puedo "tener clara idea" o "conocer" la existencia de Dios (por lo tanto "entiendo" la existencia de Dios", y aún así no "saberla con perfección".

Ahora, el contexto y los adjetivos que ud. usa en su comentario: "imposibibilidad" y "racionalmente", ud. aparentemente estaría negando las acepcciones 1 y 3. Por lo que LF tendría razón. Ahora sólo que queda aclararlo, porque como muy bien LF está explicando, negarle a la Fe el acceso de la Razón es caer en un error muy grave y extendido.
26/11/15 7:17 PM
  
Néstor
No veo por dónde queda lugar a la vanagloria en una doctrina que nos dice que no podemos tener certeza absoluta, salvo revelación divina especial, de estar entre los predestinados. Me parece claro que la inmensa mayoría de los católicos no pretenderá jamás haber sido objeto de esa revelación especial.

Al contrario, si queremos un motivo "pavoroso" para la humildad, no lo podemos buscar en otra parte.

Incluso tiene la ventaja de que no nos deja otra salida que la confianza y el abandono absolutos en Dios.

Que hay condenados humanos se desprende de una simple lectura de la Escritura. "Irán estos al castigo eterno". No dice "pueden ir", sino "irán". Y en general el uso del Señor es hablar del Infierno en futuro absoluto.

En cuanto a la certeza de la condenación o de la predestinación, hay que distinguir la certeza de la cosa en sí misma, y respecto de nosotros. Nosotros, ya dijimos, dice Trento, no podemos saber sin revelación especial que estamos predestinados.

Pero en sí misma la cosa es infaliblemente cierta, aunque más no sea porque Dios la conoce infaliblemente desde la Eternidad, sin entrar por ello en la discusión entre tomismo y molinismo, pues ambos lo admiten.

Eso no dice todavía nada sobre el número relativo de predestinados y réprobos. Hay que reconocer que los únicos pasajes de la Escritura que hablan de ello parecen decir que los primeros son minoría: "muchos son llamados, pocos elegidos".

En cuanto a la preocupación que subyace, es la de siempre: primero, atender a la Revelación divina, que para algo se hizo, y segundo, responder a preguntas naturales y válidas que todo el mundo se plantea a poco que piense un poco en aquello que cree.

Saludos cordiales.
26/11/15 8:06 PM
  
Néstor
Y en definitiva, recordemos que se trata de conciliar estas tres verdades:

1) Dios es Omnipotente, todo lo que quiere, lo hace.
2) Dios quiere que todos los hombres se salven.
3) Algunos hombres se condenan.

Es decir, se trata de responder a la pregunta que dice: ¿Cómo de 1) y 2) no se sigue la negación de 3)?

Saludos cordiales.
26/11/15 8:13 PM
  
Daniel Iglesias
Estimado Luis Fernando:
Me parece ver una contradicción en el post.
Dices: "Ni pretendo que sea heterodoxo el que acepta tesis que la Iglesia no ha condenado."
Pero también dices: "Ciertamente los jesuitas aguaron mucho las novedades y heterodoxias de Molina, para no incurrir precisamente en una condena magisterial."
Pero el hecho es que la doctrina del propio P. Molina nunca fue condenada por la Iglesia.

---

LF:
La Iglesia no juzgó la doctrina de Molina sino las correcciones que hicieron a la misma los jesuitas.
26/11/15 8:40 PM
  
Catholicus
¿Por qué crea a hombres que sabe que se van a condenar? Esa pregunta vale igual tanto si se cree en la predestinación como si no.
_________

Esa es la pregunta que siempre quedará en el aire cuando alguien no acepta la predestinación antes-de-los-meritos-previstos. Pero al parecer les da igual.

El tomismo deja ese misterio en el aire dentro de la coherencia. Fuera de él, algunos se creen que "lavan" la dura imagen del Dios revelado pero es porque no piensan un paso más.

En definitiva, el molinismo y todos sus sucedáneos actuales dejan la misma pregunta en el aire. Pero a cambio lo hacen en un sistema inconsistente y contradictorio en la misma solución que buscan.

Más allá de espiritualidades, el tomismo triunfa sencillamente por su consistencia interna.

No en vano, es difícil que una mente pueda superar a la de Santo Tomás.
26/11/15 9:02 PM
  
Jesús de Andalucía
Veamos si lo entiendo bien:

1. El estado definitivo de la criatura libre tras el juicio de Dios es bivalente: o se condena, o se salva.

2. Que se condene o se salve depende, respectivamente, de que muera o no muera en pecado mortal sin arrepentirse.

3. Según el tomismo estricto bañeciano, todo acto libre de la voluntad humana en el plano sobrenatural ha sido "movido" previamente por un acto libre de la voluntad divina (premoción física, de la que Luis Fernando amenaza con hablar para escándalo de los molinistas).

4. El hecho de no arrepentirse del pecado cometido, y morir con ese pecado, siendo finalmente réprobo, constituye un acto libre de la voluntad humana. Sensu contrario, el hecho de arrepentirse del pecado cometido, y morir con ese pecado, constituye otro acto libre de la voluntad humana, que se mueve en este caso en sentido opuesto. ¿Entonces el primer acto libre humano, el de no arrepentirse, ha sido "premovido" por Dios? Si la respuesta es que sí, Dios sería el autor del mal. No habría ninguna diferencia teórica entre tomismo bañeciano y calvinismo. Si la respuesta es que no, que Dios solo premueve al bien, y por tanto solo sería el autor del segundo acto libre, el de arrepentirse, paso al siguiente punto.

5. La premoción física con la que Dios mueve al ser humano a arrepentirse del pecado y convertirse, siendo final e infaliblemente salvo, es llamada por los tomistas "gracia eficaz". En este caso, Dios habría elegido antes de la Creación a qué criaturas libres iba a concederles esta gracia y a cuáles iba a negársela, con independencia de sus méritos. Aún así, si únicamente Dios "niega" la premoción física hacia el bien a los que en el siglo futuro serán condenados, y el movimiento hacia el mal lo realizan ellos mismos por su propia iniciativa, ¿quién les premueve a moverse hacia el mal? A partir del sistema de referencia tomista, siendo los seres humanos seres contingentes y subordinados a Dios, ¿cómo es posible que puedan moverse sin ser premovidos? Si son premovidos hacia el mal, volvemos al punto anterior. Si insistimos en que nadie los premueve, pasamos al siguiente y último punto.

6. No solamente enseña el tomismo que quienes son bendecidos con la gracia eficaz de Dios son infaliblemente salvos; también enseña que, sin esa gracia eficaz, es imposible ser salvo. Entonces, la negativa de Dios a concederle a una criatura la gracia eficaz conduce, también, de manera infalible, a que esa criatura se condene. Si bien se condena por sus propios pecados, estos pecados son a su vez consecuencia (no física, pero sí metafísica) de la negativa de Dios a concederle su gracia eficaz. En cierta medida también se puede decir que está "predestinado" pues, su destino está completa y absolutamente decidido por otro ser previamente: lo decide Dios negándole su gracia eficaz. Para esa criatura no hay futuro plausible de salvación, en ninguna circunstancia, bajo ningún concepto, por mucho que se insista en que "potencialmente" la gracia suficiente le permitiera hacerlo. Luego, si está predestinada a condenarse, y es por una decisión divina, entonces Dios la ha predestinado a condenarse al no elegirla para la salvación. Y, entonces, aunque habría algunas diferencias teóricas con el calvinismo, no habría ninguna diferencia práctica.

Espero que los numerosos tomistas de esta página, infinitamente más doctos que yo, rebatan mis argumentos.

PS: No sé por qué un molinista ha de ser espiritualmente más débil que un tomista. Más bien al revés: saber que tu salvación depende del concurso simultáneo de tu voluntad con la divina es algo que forja carácter y te descubre la infinita responsabilidad de cada uno de tus actos.

----

LF:
El resto de tomistas pueden ser más doctos que usted. Yo no. Así que lo mismo digo algo no exacto, pero hasta aquí llego de momento:

1- De acuerdo.

2- Yo lo diría de forma "positiva". Depende de que muera en gracia o no.

3- Todo acto de repercusión salvífica, al menos.

4- 4- No es igual la elección del mal que la elección del bien. La libertad para el pecado no pertenece a la verdadera naturaleza de la libertad, sino que es un abuso de ella, una esclavitud voluntaria, una enajenación. Una posibilidad y no una capacidad, como enseña León XIII en la Libertas. La elección del bien sí es un acto propio de la libertad humana, porque en este caso la libertad humana, restaurada por la gracia, es imagen de la libertad divina, que siempre elige el bien.

5- La premoción tomista a la cual me refiero es aquella que mueve al bien saludable y libre. Lo que mueve a los pecadores a su condenación es su naturaleza caída, sus propios pecados, su mala voluntad. De ninguna manera Dios.

6- 6- Todo el argumento del punto 6 se viene abajo con esta gran verdad: Expiación de Cristo en la Cruz ofrecida a todos los hombres para el perdón de sus pecados. Si pudiendo salvarse, no se salvan, es culpa de ellos, no de Dios. Ni física ni metafísicamente es asumible que Dios sea el causante infalible de la condenación de los réprobos. Dios NUNCA es causa del pecado, y si al pecador le faltó gracia, es porque le fue negada como justísimo castigo y, ante todo, porque el pecador mismo no la quiso, se autoexcluyó. Quien se salva libremente, es por el don divino. Quien se condena, por su propia culpa, y no por negligencia de Dios. Es un misterio, pero es así.


En cuanto a su última afirmación, saber que mi salvación depende igual de mí que de Dios me da mucho pavor, porque me conozco lo suficiente como para confiar bastante poco en mi capacidad de salvarme. Ahora bien, saber que mi salvación depende sobre todo de Dios y que Él obrará en mí para que yo obre de forma que alcance dicha salvación, me da mucha paz. Dios es la causa primera y absoluta de mi posible salvación. Yo, en todo caso, causa subordinada.
26/11/15 9:57 PM
  
Javier GFCuervo
Muchísimas gracias, Luis Fernando. Claro, sintético y súper entendible. Gracias de verdad.
26/11/15 10:01 PM
  
Daniel Iglesias
Estimado Luis Fernando: La Iglesia no juzgó las doctrinas del P. Molina. Por lo tanto, tampoco las condenó.

---

LF:
Si hubieran sido todas ortodoxas, los jesuitas no le habrían corregido. De lo que se deduce claramente que, de mantenerse en su formulación original, algunas afirmaciones de Molina habrían sido condenadas.
Y si hace falta, busco alguna y la comparamos con magisterio previo e incluso posterior.
26/11/15 10:32 PM
  
Daniel Iglesias
Estimado Luis Fernando:

También me parece advertir una contradicción entre los dos textos que citas de San Agustín y de Santo Tomás de Aquino. En efecto, dices:

"San Agustín y Santo Tomás lo explican así:
“Porque, si me preguntas en singular por qué Dios da a este y no al otro el don de la perseverancia, no hay otra razón que la divina voluntad” (In 2 Tim 2, lect.3)
“Por qué, entre dos fieles piadosos, a éste se le da la perseverancia final, y al otro no, es un misterio inescrutable de Dios” (“De dono perseverantiae”, c9, n21)

Si no comprendo mal, San Agustín dice aquí que Dios actúa arbitrariamente: "sin ninguna otra razón que su voluntad". En cambio Santo Tomás dice algo más sensato: Dios actúa así por una razón que para nosotros es desconocida y misteriosa. Aún así, habría que ver si esa razón misteriosa, totalmente independiente y anterior a los méritos de las personas, puede ser tal que eluda la arbitrariedad, que es incompatible con la naturaleza racional de Dios.



---

LF:
No, no hay contradicción. Ya dije en el post que Santo Tomás asume y desarrolla la enseñanza de San Agustín. O sea, la completa, la mejora... como se quiera decir.

La soberanía divina NO es arbitraria nunca.
26/11/15 10:40 PM
  
Oscar
Estimadisimo don Alejandro: en su afán por buscarme cinco patas, va a enfadar a Sto Tomas: pocas cosas tan entendibles como la existencia de Dios.

Ante la imposibilidad de entender que hay tres personas distintas pero un solo Dios, los moros resuelven en que creemos en tres dioses. Pero habiendo creído en el misterio de la Trinidad, lo que no alcanzo a entender es que pueda haber un DIos que sea amor pero no sea trinitario.
Con la predestinacion tomista, ya pueden seguir dandole vueltas, que van a tener que rendirse a considerarlo como un misterio. Es bueno este misterio? Pues si lo confirma la Iglesia, su Magisterio, el Catecismo, sera bueno y a creerlo. Y si no esta oficialmente confirmado por la Iglesia, que no lo se, en el Catecismo no recuerdo haberlo encontrado, pues unos le podrán atribuir el antídoto contra el pelagianismo, y otros el futbol de los domingos, pero lo que no me parece es que unos u otros se arroguen la potestad de señalar a los otros como fuera de la doctrina católica.



---

LF:
Aclaro que acá nadie dice que los molinistas estén fuera de la doctrina católica. Al menos de momento.
26/11/15 10:43 PM
  
Alonso Gracián
La fortaleza de la doctrina tomista se basa en el Principio de Subordinación, que es incompatible con el concurso simultáneo.

El Catecismo, por cierto, lo recoge como doctrina católica:

"308 Es una verdad inseparable de la fe en Dios Creador: Dios actúa en las obras de sus criaturas. Es la causa primera que opera en y por las causas segundas: "Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece" (Flp 2, 13; cf 1 Co 12, 6). Esta verdad, lejos de disminuir la dignidad de la criatura, la realza. Sacada de la nada por el poder, la sabiduría y la bondad de Dios, no puede nada si está separada de su origen, porque "sin el Creador la criatura se diluye" (GS 36, 3); menos aún puede ella alcanzar su fin último sin la ayuda de la gracia (cf Mt 19, 26; Jn 15, 5; Flp 4, 13)."

Como vemos, el Catecismo cita Fil 2, 13, que es la idea central del sistema tomista.

Gran post, Luis Fernando, es necesario encauzar la vida cristiana hacia la doctrina más sólida y consistente.


----

LF:
Bien está citar el Catecismo. Gracias.
26/11/15 10:58 PM
  
Luis
Juan 15, 16:

No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda.

Sabemos que es Dios quien elige, ahora bien: ¿por qué elige a unos sí y a otros no? ¿En qué criterios se basa? Dios, en su presciencia, escogió a aquellos que él ya sabía que escogerían libremente su gracia, por tanto, la salvación del hombre es tanto mérito del que se salva, como don del que salva. En el caso de quien no acepta la gracia es únicamente mérito de quien se condena. Esto, a mi parecer, no es ni plenamente molinismo, ni plentamente tomismo, sino más bien una conciliación entre ambs doctrinas. La elección de Dios de aquellos que se salvan, no anula el mérito del salvado.

---

LF:
¿De verdad que tengo que volver a explicar que la salvación no es algo al 50% mérito de Dios y 50% mérito del hombre?
26/11/15 11:06 PM
  
Antonio1
Contemplar a un hombre haciendo algo no es obligarle a hacerlo" C. S. Lewis en Cartas del diablo a su sobrino (The Screwtape Letters)
26/11/15 11:08 PM
  
keparoff
Una respuesta plausible a la pregunta de ¿Por qué crea a hombres que sabe que se van a condenar? es, sencillamente, que no los crea.

Sin caer en el universalismo, que supongo que será la creencia en la apokatastasis, nos queda la tesis de Von Balthasar, el infierno existe, existe la posibilidad cierta de condenarse, pero, de hecho, Dios se las arregla para que nadie se condene.

Con esta tesis se responde a las aparentes contradicciones que citaba Nestor. Dios es omnipotente, Dios quiere que todos se salven, y la tercera, algunos hombres se condenan, simplemente, no sería cierta.

El principal problema de esta tesis está en las Escrituras, pero estas también requieren interpretación.

Por ejemplo, “Luego dirá a los de la izquierda: «Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron».
.
“Éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”

Este párrafo deja muy claro que quienes no hagan eso que el Señor nos pide irán al castigo eterno... pero omite que siempre que no haya arrepentimiento.

No sabemos si el Señor provocara por su gracia un arrepentimiento final en todos los que han vivido alejados de sus preceptos, no le sería ni tan siquiera difícil.

Esta tesis tiene la ventaja de que deja un marco razonable, porque la aplicación del castigo eterno a aquellos que no cumplen sus mandamientos, nos llevaría, hoy en día, a la condenación del 99,5 de la gente, y eso me resulta imposible de creer.



----

LF:
Genial, para evitar caer en la herejía origenista, nos inventamos que lo mismo Dios no ha creado a seres humanos que se van a condenar.

A ti te puede resultar imposible creer que se van a condenar más de los que se van a salvar. Y que incluso puede haber una época, o generación, en la que se condenarán MUCHÍSIMOS más de los que se salvarán.

Pues ya me dirás qué hacemos con el Apocalipsis, con la apostasía general previa al mismo y con el hecho de que Cristo afirma sin la menor duda que hay gente que se condena... y que además son más.
26/11/15 11:10 PM
  
Luis
LF:
¿De verdad que tengo que volver a explicar que la salvación no es algo al 50% mérito de Dios y 50% mérito del hombre?

Pues sí, vuélvalo a explicar porque a mí no me queda claro.

Dios ha muerto en la cruz por TODOS los hombres, de tal forma que Dios envía suficiente gracia GRATUITA e INMERECIDA por sobre TODOS los hombres, pero resulta que algunos aceptan ese regalo gratuito e inmerecido y otros los rechazan. El hecho de aceptar ese regalo gratuito e inmerecido lo convierte a uno precisamente en merecedor del mismo.

Gracia Divina:

En teología cristiana se entiende por gracia divina o gracia santificante un favor o don gratuito concedido por Dios para ayudar al hombre a cumplir los mandamientos, salvarse o ser santo, como también se entiende el acto de amor unilateral e inmerecido por el que Dios llama continuamente las almas hacia Sí.

merecer: 1. tr. Dicho de una persona: Hacerse digna de premio o de castigo.

Cuando alguien acepta la gracia, se hace digna del premio gratuito de Dios, que es la salvación y la vida eterna. El premio es gratuito e inmerecido, el hecho de aceptarlo lo hace a uno merecedor del mismo.


----

LF:
Antes de seguir, ¿entiende usted que el hecho de aceptar la gracia es obra precisamente de la gracia y no la voluntad humana previa a la llegada de dicha gracia?
26/11/15 11:37 PM
  
JUAN NADIE
LF te agradezco el esfuerzo que haces por ilustrarnos, y como lo explicas, pero te aseguro que con la mejor intención, para mi es un misterio. Yo acepto lo que dice la Iglesia porque tengo claro que tiene doctores como dice el refran que saben mas que yo, pero no consigo entenderlo del todo. En cualquier caso, entiendo que lo que hay que hacer es remar contracorriente hasta el final, y ante la duda, agarrarse mucho a la Virgen.

---

LF:
Por eso cito a doctores de la Iglesia. Concretamente a los más grandes, :)
26/11/15 11:45 PM
  
Jordi
Necesito aclara esta afirmación. ¿Qué entrada es?

Por cierto, vergonzosa hasta el extremo la entrada de la Enciclopedia Católica actual, disponible en la red.

---

LF:
Esta:
http://ec.aciprensa.com/wiki/Predestinaci%C3%B3n
27/11/15 1:00 AM
  
pablovelasco
Cómo salvaguarda el libre albedrío el tomismo?? podría explicarlo lo más simple posible?
En el molinismo parece mucho más intuitiva la noción del libre albedrío.

Y otra cosa, si aparentemente tan simple y fácil era la solución al problema, porque no fue condenada por la iglesia?? Entiendo que la relación entre la gracia divina y el libre albedrío es complicada. Y parece que en el tomismo la libertad es totalmente subordinada a la gracia, con lo cuál parece una libertad "de iure" más que "de facto". Seguramente lo haya entendido mal, agradecería una aclaración.

----

LF:
En pocas palabras,
Tomismo:
Dios con su toque liberador habilita a la voluntad para que se mueva a sí misma por sí misma. Cuanto más tocada por Dios la voluntad humana más libre es.
Es decir, cuanto más tocada por la gracia liberadora más libremente actúa la voluntad, porque mayor y mejor medicina recibe para sanar los males que con la Caída la tiene paralizada (no anulada).
Ese toque sobrenatural modela libertad humaba rehaciéndola a imagen de la libertad divina que sólo elige el bien (Encíclica Libertas de León XIII).
Por tanto, Dios -su gracia- es causa primera y la libertad del hombre causa secundaria.

Molinismo:
Concurso simultáneo de la gracia y la voluntad del hombre, rompiendo el principio de subordinación.
Ahora te explico las consecuencias de esa teoría. Cito al profesor Eudaldo Forment (en negrita lo que quiero destacar):

El concurso para Molina es simultáneo, porque no puede admitir que sea una premoción de la causa primera sobre la causa segunda la que la haga actuar, ya que cree que, con ello, se aniquilaría al libre albedrío de la voluntad humana. Dejando aparte esta motivación, en la explicación en sí misma, aparecen cuatro dificultades.

En primer lugar, la metáfora «como dos que arrastran una nave» revela que la causalidad de Dios queda igualada con la de la criatura. Dios perdería su trascendencia o por lo menos una de sus acciones sería propia de un dios inmanente, como el de la modernidad.

En segundo lugar, con el concurso simultáneo no se explica el ser del acto de la criatura libre. Se daría un acto de la criatura sin previa moción divina. La causación de la criatura sería autónoma con respecto a Dios.

Si para alguna de las acciones, como las de las criaturas, que según Molina determinan a las mociones generales divinas, no necesitasen ningún concurso de Dios, habría algo de ser independiente de Dios. Para el molinismo, la actuación de las causas de las criaturas, no recibe ningún influjo de Dios, porque el concurso simultáneo actúa sólo sobre el efecto común. La moción natural divina «recae inmediatamente en el efecto».

En tercer lugar, Molina substrae algo de ser o de entidad contingente, propia de las criaturas, de la causalidad divina. Como se enseña en la metafísica de Santo Tomás, todos los actos de las criaturas son reales y distintos de su esencia. Con estos actos, se pasa del estado de potencia al estado de acto, de la situación de no-acción al estado de acción. Al obrar, por tanto, se ha adquirido algo de ser nuevo, algo que antes no se tenía realmente. Por ello, hay que reconocer que Dios tiene que mover el acto de la criatura y no solamente cooperar con él, como pretende Molina. Además, si la criatura pudiera poner un acto independiente de Dios tendría algo más de lo que recibe Dios.

Por último, en cuarto lugar, con el concurso simultáneo, el conocimiento o ciencia divina sería insuficiente para conocerlo todo. No bastaría para el conocimiento del efecto, porque Dios sólo conocería el decreto o mandato de su voluntad de dar el concurrir como concausa con la de la criatura, que tenga una voluntad libre. Se explica así que Molina tuviera que postular entre la ciencia de simple inteligencia, por la que conoce todo lo que puede existir, y la ciencia de visión, por la que conoce todo lo que ha existido, existe o existirá, la que llamó «ciencia media», por la que conocería lo que haría la voluntad del hombre, en todas las posibles situaciones, circunstancias e incluso con la gracia suficiente indiferente o de eficacia extrínseca.
27/11/15 1:06 AM
  
Cos
Alonso Gracián
Esta verdad, lejos de disminuir la dignidad de la criatura, la realza. Sacada de la nada por el poder, la sabiduría y la bondad de Dios, no puede nada si está separada de su origen, porque "sin el Creador la criatura se diluye" (GS 36, 3)
---------------------------------------------

Pues eso ¿dónde queda la dignidad de la criatura que no recibe la gracia necesaria para salvarse? ¿Cómo se puede decir que Dios la ama? ¿Cómo se puede entender que sabiendo Dios que toda criatura estaría encantada de obrar libremente según la gracia no otorgue ésta a todo el mundo?¿Cómo se puede decir que alguien merece la condenación, cuando la merece exactamente igual que el que se salva, la merece exactamente igual un terrorista, un estafador o santo, siendo en esencia todos ellos igual de malos y de pecadores?

Por otra parte, ciertamente esta doctrina no es conocida por mucha gente. De hecho yo la he conocido recientemente. La pregunta es ¿realmente difundiéndola mas se producirían menos apostasías? Porque ese es un argumento que se esgrime. El abandono de la predicación sobre la primacía de la gracia -entendiendo la doctrina tal y como se explica aquí, o sea que solo se salvan aquellos a quién Dios otorga el mecanismo para salvarse- ha llevado a la situación de crisis actual en la Iglesia.
No se entiende muy bien. Primero porque la crisis de fe se dice que tiene que ver con la gracia, que obra el querer y el hacer. O sea que si hay menos fe es obra exclusiva de Dios que decide otorgar menos gracia. Segundo porque la gente, mayoritariamente -y esta es una opinión, aunque no creo que ande muy desencaminado-, no la aceptaría de ninguna manera.


----

LF:
Supongo que Alonso Gracián le responderá luego. De momento le comento algo. Dice usted:
¿Cómo se puede entender que sabiendo Dios que toda criatura estaría encantada de obrar libremente según la gracia no otorgue ésta a todo el mundo?


No, hombre, no. Precisamente no todos estarían ni están encantados de obrar libremente. Todos contemplan el sacrificio de Cristo en la cruz, y muchos pasan absolutamente aunque se lo expliques.

La "gran" pregunta, en todo caso, es:
¿Por qué a unos les da la gracia eficaz y a otros solo gracias suficientes?

Resulta que hay respuesta a esa pregunta. Y está en la Escritura, inspirada por el Espíritu Santo:

¿Qué diremos, pues? ¿Acaso hay injusticia en Dios? De ningún modo.
Pues a Moisés le dice: Me compadeceré de quien me compadezca y me apiadaré de quien me apiade. En consecuencia, no está en el que quiere ni en el que corre, sino en Dios que se compadece.
La Escritura dice, en efecto, al faraón: Te he suscitado precisamente para esto: para mostrar en ti mi fuerza y para que mi nombre se difunda en toda la tierra.
Es decir, se compadece de quien quiere y endurece a quien quiere.
Pero tú me dirás: entonces ¿por qué aún se queja? En realidad, ¿Quién podrá oponerse a su voluntad?
Más bien habría que preguntar: Oh hombre, ¿quién eres tú para enfrentarte a Dios? ¿Acaso dirá la vasija al que la modela, «por qué me has hecho así»? ¿O acaso no puede el alfarero modelar con la misma arcilla un objeto destinado a usos nobles y otro dedicado a usos menos nobles?
¿Y si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia objetos de ira destinados a la perdición, con el fin de dar a conocer la riqueza de su gloria en favor de los objetos de misericordia preparados para la gloria…?
Romanos 9,14-23


Ahora bien, a usted, y a muchos otros, les podrá gustar más o menos esa respuesta. Pero es la respuesta verdadera a esa pregunta. De hecho, en ningún otro lugar de la Escritura se hace esa pregunta y se da esa respuesta.

Es por ello que no tiene nada de particular que San Agustín y Santo Tomás digan que la razón por la que a unos da el don de la perseverancia final y a otros no es un misterio, fruto de la voluntad soberana de Dios.
27/11/15 8:21 AM
  
Antonio1
No tengo tiempo ahora, pero no me convencen en absoluto las afirmaciones de Forment. A ver si tengo un hueco este fin de semana para refutarlas. Ahora solo un adelanto: Dios nos crea a su imágenes semejanza. Dios no crea marionetas. Y esto no resta un ápice al hecho de que todo viene de Dios, incluso (y por voluntad y gracia divina) que seamos libres y responsables y que por lo tanto nuestras acciones tienen consecuencias.

---

LF:
Sospecho que lo que de verdad no te convencen son las explicaciones de San Pablo.

Y desde luego, si lo que dices es que las afirmaciones de Formen convierten al hombre en marioneta, mal empiezas. Plantéaselo en su blog, que él aquí no te va a responder. Y yo no respondo por él.
27/11/15 9:33 AM
  
Julián
A mi parecer, el problema de fondo que queda sin resolver en la postura tomista es el siguiente:

Si la misericordia de Dios es infinita y quiere que todos los hombres se salven, ¿por qué no concede la gracia eficaz a todos los hombres?

Corríjanme si me equivoco, por favor.

---

LF:
Insisto en que ese problema está resuelto en Romanos 9.

Respecto a la voluntad salvífica universal de Dios, el tomismo lo explica así. Cito a Néstor Martínez:

... entendemos con el tomismo que en la distinción entre dos tipos de Voluntad salvífica en Dios, la antecedente condicional y la consecuente absoluta, hay que poner el cumplimiento o no de la condición de la primera, en última instancia, en la misma Voluntad divina consecuente, y no, en última instancia, en la libertad de la creatura.

Es decir, Dios quiere con Voluntad antecedente que todos los hombres se salven, si ellos libremente eligen el camino del bien, pero que lo elijan en vez de no elegirlo, y perseveren en ello hasta el fin, depende de que Dios, con Voluntad consecuente, los haya elegido previamente para la gloria.
27/11/15 10:11 AM
  
Maribel
Esto es como aquella historia que me contaron de pequeña .
Habia un niño que en la arena hizo un hoyo y con una conchita , cojia agua del mar y la ponia dentro .
Una y otra vez repetia la accion , y un santo que creo era San Agustin y que meditaba sobre misterios de Dios , se paró y le pregunto que hacia.
El niño le contesto que queria llenar el hoyo con toda el agua del mar.
El santo riendose le dijo: no ves que es cosa imposible?
Y el niño le contestó : pues mas imposible es que tu entiendas los misterios de Dios.
En mi opinion , ese confiar en El sin tener la certeza de todo es lo que define a un buen cristiano.
Yo lo hice con mi padre carnal , por que le queria.
No es mi intencion , criticar a los que se preocupan por estos temas , solo quiero dejar mi opinion por si a alguien le pudiera interesar.

---

LF:
De tu opinión destaco una palabra clave: confianza.

Salvo revelación especial, dice Trento, no podemos saberlo con certeza absoluta. Pero sí hay señales de predestinación. El mero hecho de haber nacido en una familia cristiana y ser bautizado es una. El llevar una vida de gracia sacramental -Eucaristía y Confesión- es otra. Llevar una vida de oración, más aún. Pío XII dice que el amor a la Virgen es otra.

En definitiva, podemos tener mucha confianza en que el Señor nos cuenta entre sus elegidos. Pero como no es absoluta, debemos pedírselo.
27/11/15 10:57 AM
  
Tulkas
La hipótesis de von Balthasar no es compatible con el sentido inmediato de la Escritura pero no la veo ni escandalosa ni desechable.

Que Dios hiciese a todos reos de muerte en Adán no fue sólo para dar la "oportunidad" de que todos se salvaran, sino ciertamente para redimir a todos en Cristo. La carta a los Romanos emplea expresiones bimembres todos/todos y muchos/muchos al menos en mi versión Nácar Colunga. Griego no sé.

De qué manera podría Dios salvar a todos en Cristo se me escapa, pero eso no significa que no haya vías posibles:

1-porque el grado de culpa individual sólo es conocido por Dios, así como el grado de libertad a la hora de pecar. Eso de que "todos contemplan la Cruz y muchos pasan" no es una afirmación tan sencilla. Recordemos el "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen". ¿Los judíos no lo sabían? ¿Acaso no va a ser escuchada una oración intra-Trinitaria??

2-Porque existe un misterio que aquí ni se ha mencionado: que la Iglesia completa en sus miembros lo que le falta a la pasión de Cristo, y esto también es de san Pablo. Y pienso en la oración de intercesión de la Iglesia, análoga a la de Cristo en la Cruz, y probablemente tan decisiva como aquélla.

Finalmente creo q a un católico sólo le está permitido dudar de su propia salvación, no de la de los demás.

---

LF:
La hipótesis de Balthasar convierte a Cristo en mentiroso. No hay más que decir.
De hecho, sabemos que al menos hay uno en el infierno: Lucas 16,23
27/11/15 11:15 AM
  
Alejandro Galván
Sr. Oscar:

Agradezco su interés, considero que mi comentario no tiene el mérito de ser considerado "afán", tal y como lo recoje el diccionario, ya que ni su volumen ni su complejidad argumentativa pueden ser considerados "grandes".

En la vida humana, y concretamente en el ámbito académico, y sobre todo en teología, la precisión terminológica es fundamental.

En su segundo comentario sigue enrocado en no reconocer la diferenciación semántica que el Diccionario de la Real Academia Española recoge, y obstinándose en mantener esa confusión, implica incluso al Aquinate.

Si esta confusión terminológica es fruto de una falta de comprensión, aconsejo que lea algún artículo de Ratzinger, como este:

w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/audiences/2012/documents/hf_ben-xvi_aud_20121121.html
"En la catequesis de hoy quisiera detenerme en la razonabilidad de la fe en Dios. La tradición católica, desde el inicio, ha rechazado el llamado fideísmo, que es la voluntad de creer contra la razón. Credo quia absurdum no es fórmula que interprete la fe católica. Dios, en efecto, no es absurdo, sino que es misterio. El misterio, a su vez, no es irracional, sino sobreabundancia de sentido, de significado, de verdad."

Si aún así, se obstina en enrocarse en que Dios sea inaccesible a la razón, pues paciencia. Soy muy realista sobre mis propias limitaciones pedagógicas.
27/11/15 11:55 AM
  
pablovelasco
"Es decir, se compadece de quien quiere y endurece a quien quiere."

He de entender entonces, que Dios creó al faraón "malo"?? En qué grado era el faraón responsable entonces de sus actos??
Entiendo que Dios endureció el corazón del faraón, y así el pueblo de israel vio su poder, al librarlos de su tiranía. Pero, se le podría condenar al faraón por sus actos, siendo Dios el que lo endurecía???

"¿Y si Dios, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia objetos de ira destinados a la perdición, con el fin de dar a conocer la riqueza de su gloria en favor de los objetos de misericordia preparados para la gloria…?"

tampoco entiendo esta afirmación. Habla de que Dios "soportó" objetos de ira destinados a la perdición... Pero... No los había creados él mismo? Parece que da a entender, y sé que es falso, que Dios crea a personas que están destinadas a la perdición. Condenar así al faraón, no sería injusto??? No se puede hablar entonces de que fuera responsable de sus actos, ya que fue creado para eso...
Dónde queda el libre albedrío del faraón??? Una aclaración por favor.

Por otro lado, según 2º Timoteo 4,7 "He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe"
Da a entender que somos libres, y que libremente ha elegido guardar la fe. No tendrían sentido estas palabras si no se guardara un alto grado de libre elección.
Libre albedrío del cual parece que careció el faraón......

Yo creo que todos tenemos libre albedrío, si no, no tendría sentido hablar de castigo y recompensa, ni de justicia y misericordia divina, (La negación del libre albedrío de los protestantes, me resulta penosa) pero, parece que la relación entre voluntad divina y libre albedrío es muy difícil de explicar, o casi imposible, por eso no se condenó a la facción jesuita, dando razón a la dominica.
Gracias por responder e intentar arrojar luz sobre estas dudas.


----

LF:
Al faraón lo creó como al resto de seres humanos. Con el pecado original: "He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre" (Salm 51,5). Solo Cristo, en cuanto Dios, y María, por gracia y en previsión a los méritos de su Hijo, fueron concebidos libres de dicho pecado. El faraón, como cualquier hombre, era plenamente responsable de sus pecados antes de toparse con Moisés. Y como castigo a dichos pecados, Dios decidió endurecer aún más su corazón para manifestar su gloria en Israel.
Ese castigo ocurre en alguna otra ocasión. Por ejemplo, leemos en Isaías:
Entonces escuché la voz del Señor, que decía: «¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?». Contesté: «Aquí estoy, mándame».
Él me dijo: «Ve y di a esta gente: “Por más que escuchéis no entenderéis, por más que miréis, no comprenderéis”. Embota el corazón de esta gente, endurece su oído, ciega sus ojos: que sus ojos no vean, que sus oídos no oigan, que su corazón no entienda, que no se convierta y sane». Is 6,8-10


Que Dios crea a personas que acabarán siendo condenadas es un hecho que has de aceptar tanto si crees en la predestinación como si no, porque en todo caso Dios es omnisciente y sabe lo que van a hacer todos.

Repito lo que creo que he dicho en otros comentarios. O lo explico de otra manera. El libre albedrío del hombre solo puede ser orientado hacia la verdadera libertad, que es hacer el bien, por la obra de Dios en el alma. O sea, por su gracia. Esa obra no hace que el hombre sea menos libre, sino precisamente lo libera. Como dice Cristo: "si el Hijo os da la libertad, seréis verdaderamente libres" (Jn 8,36). Mas como recuerda el Papa León XIII: "El Doctor Angélico (Sto Tomás) se ha ocupado con frecuencia de esta cuestión, y de sus exposiciones se puede concluir que la posibilidad de pecar no es una libertad, sino una esclavitud".

Algunos plantean que la obra de la gracia actúa al margen de la voluntad del hombre, de manera que se puede negar que esas acciones sean verdaderamente libres. Son "marionetas", como ha sugerido alguno aquí. Nuevamente León XIII lo explica:
Es totalmente errónea la afirmación de que las mociones de la voluntad, a causa de esta intervención divina, son menos libres. Porque la influencia de la gracia divina alcanza las profundidades más íntimas del hombre y se armoniza con las tendencias naturales de éste, porque la gracia nace de aquel que es autor de nuestro entendimiento y de nuestra voluntad y mueve todos los seres de un modo adecuado a la naturaleza de cada uno. Como advierte el Doctor Angélico, la gracia divina, por proceder del Creador de la Naturaleza, está admirablemente capacitada para defender todas las naturalezas individuales y para conservar sus caracteres, sus facultades y su eficacia.


27/11/15 12:48 PM
  
Néstor
Sin duda que Dios siempre obra sabiamente, pues en Dios Inteligencia y Voluntad se identifican realmente. Pero en su obrar "ad extra" Dios es libre, y por tanto, su Sabiduría no determina necesariamente su acción, hace falta siempre su opción libre.

En eso no se distingue de cualquier agente libre creado.

Por eso para San Agustín y para Santo Tomás la respuesta final es siempre la misma: "Quia voluit", porque quiso.

Eso no es arbitrariedad, porque siempre hay un motivo más que "razonable" para el obrar divino "ad extra": la gloria extrínseca de Dios.

Que no añade nada a la gloria intrínseca divina, y que por eso libremente Dios puede quererla o no. Y ambas cosas, sabiamente, sin arbitrariedad alguna.

De hecho, el problema se plantea por las tres afirmaciones que cité, pero aún si Dios hubiese querido que todos se salvaran (que no es así según la Revelación) seguiría en pie igualmente la contienda entre tomismo y molinismo.

Tomaría esta forma, más radical, por tanto: ¿Dios sabe infaliblemente desde siempre la salvación de todos porque la ha decretado y la contempla en su libre decreto, o la sabe porque la contempla con una "ciencia media" anterior a todo libre decreto suyo, y pendiente por tanto de la libre decisión hipotética de la creatura racional?

O sea: "¿hay o no hay predeterminación física divina de las voluntades creadas"?

O sea: "¿Depende o no depende Dios de la libertad creada para conocer con certeza la respuesta de esta misma libertad?"

Los tomistas nos basamos en que Dios no puede depender de nada creado o creable sin dejar de ser Dios.

No existe el "acto de no arrepentirse". No arrepentirse no es un acto, sino un no acto. Los no actos no son causados por Dios, pues no son algo, sino la falta de algo. Son solamente permitidos por Él.

En cuanto a todo lo que hay de ser y acto, y por tanto, de bien, en el acto mismo del pecado, es efecto de la predeterminación física divina. Lo que no es efecto de la misma es lo que hay de no acto, carencia de bien, y por tanto, mal, pecado: eso es solamente permitido por Dios.

El pecado permitido por Dios no es una consecuencia de la permisión divina, porque la permisión del pecado no hace a Dios causa del pecado. Como enseña Santo Tomás, solamente es causa de algo por su inacción aquel que estaba obligado a actuar en ese caso. Dios no está obligado a mover a la creatura al bien ni a darle su gracia.

Dice el Catecismo:

"600 Para Dios todos los momentos del tiempo están presentes en su actualidad. Por tanto establece su designio eterno de "predestinación" incluyendo en él la respuesta libre de cada hombre a su gracia (...)"

El Catecismo afirma, por tanto, la predestinación.

E incluye la respuesta libre del hombre dentro del designio predestinante, lo cual el tomismo lo entiende gracias a la "predeterminación física", que no es un obstáculo para la libertad creada, sino su condición de posibilidad, en tanto que creada. Aclaremos: tanto a nivel natural como sobrenatural.

Decir que Dios elige a los que ha previsto que responderán positivamente a la gracia es justamente la variante "radical" del molinismo, la de Vázquez, por ejemplo, opuesta a la "moderada" que es el congruismo de Suárez y Belarmino. Molina mismo parece haber oscilado entre ambas.

Jesús simplemente no dice en el Evangelio que los que no den de comer al hambriento estarán a su izquierda y se condenarán, etc., sino que va a haber algunos a su izquierda, y que serán los que no han dado de comer...etc., y que les dirá. "Apártense de mí, malditos, al fuego eterno...".

Es cierto que los que se salvan merecen la salvación, y que la merecen por la gracia de Dios, que hace meritorias sus obras.

Pero no es posible que el hecho de aceptar la gracia nos haga merecedores de la gracia. Porque el mérito es previo a la consecución de aquello que se merece, mientras que aquí sería posterior.

Es cierto que una gracia puede merecerse en virtud de otra gracia previamente recibida, pero la primera gracia no puede merecerse de ningún modo. Absolutamente hablando, entonces, lo que se merece no es la gracia, sino la salvación, mediante la gracia.

No hay bien que no venga de Dios. Por eso mismo, ningún bien nuestro puede ser la razón última de que nos venga algún bien de Dios, pues ese bien nuestro también nos ha venido de Dios. La razón última del bien sólo puede ser Dios mismo. Y por eso mismo, la razón última de la carencia del bien sólo puede ser que Dios no lo ha causado como Causa Primera.

Y no causar, obviamente, no es causar.

Por eso, como dice Garrigou Lagrange: Nadie es mejor que otro, si no es más amado por Dios. Dios ama todo lo que ha creado, porque al menos le da el bien del ser. Pero no ama igualmente a todo lo creado, por eso hay tantas diferencias entre los seres.

Dios, Fuente última de todo bien, no nos ama porque seamos buenos, sino para que lo seamos. Amar es querer el bien para el otro.

Y Dios sólo se ama necesariamente a Sí mismo. A nosotros nos ama libremente, con soberana libertad e independencia. A cuál más, a cuál menos, en última instancia, "quia voluit", porque por más razones que haya para ello, esas razones no pueden estar en la creatura, que no tiene bien ni mérito alguno que no proceda precisamente del libre Amor divino.

Por eso, estaremos encantados de hacer el bien si Dios nos da el bien que consiste en estar así de encantados.

Y ciertamente, Dios no crea marionetas, sino seres libres. Ahí está toda la clave. Nuestra misma libertad. no sólo como capacidad, sino también como cualidad de nuestros actos libres, es obra de la eficacia Omnipotente del Creador.

Esto hay que repetirlo hasta que se note que lo estamos diciendo. Es Dios el que hace que nuestros actos libres no solamente existan, sino que existan como tales actos libres, es decir, que sean libres.

Porque nuestro acto libre es algo de ser, acto y bien, y por tanto, viene de Dios, Causa Primera.

Saludos cordiales.
27/11/15 1:45 PM
  
Alonso Gracián
Estimado Cos:

Dice ud.

"Pues eso ¿dónde queda la dignidad de la criatura que no recibe la gracia necesaria para salvarse? ¿Cómo se puede decir que Dios la ama? ¿Cómo se puede entender que sabiendo Dios que toda criatura estaría encantada de obrar libremente según la gracia no otorgue ésta a todo el mundo?¿Cómo se puede decir que alguien merece la condenación, cuando la merece exactamente igual que el que se salva, la merece exactamente igual un terrorista, un estafador o santo, siendo en esencia todos ellos igual de malos y de pecadores? "

No es eso lo que enseña la doctrina tomista.

Sino que aquel que no ha recibido gracias eficaces es en justo castigo de sus culpas, y porque el obstinado, al rechazar la gracia suficiente, rechaza también la promesa divina de la gracia eficaz, que va contenida en ella. Si el pecador no cuenta con gracia eficaz, es, sencillamente, porque no la quiere recibir.

Dios no es negligente, ni es injusto. Quien se salva libremente, es por el don de Dios, Quien se condena, es exclusivamente por su culpa, porque se autoexcluyó del don de Dios y rechazó la eficacia de la gracia, contenida en germen dentro de la gracia suficiente.

Como bien le ha respondido Luis Fernando:

"Precisamente no todos estarían ni están encantados de obrar libremente. "

Saludos
27/11/15 2:24 PM
  
Dahrendorf
Te agradezco mucho, Luis Fernando, que estés insistiendo en estos temas en los que la mayoría de los católicos no hemos sido demasiado formados, aunque ciertamente la lectura de la Escritura y la Liturgia dan pistas para formar la mente de esa manera. Por mi parte, reconozco mi ignorancia al respecto.
No sé si he entendido bien. O sea, Dios predestina a unos a la salvación y a otros no. Pero esa predestinación no determina la libertad. Tanto unos como otros, pueden llegar a la salvación a través de la santificación. Sin embargo, ¿es correcto que se predestine para otra cosa que no sea la salvación, teniendo en cuenta que Cristo ha venido a salvar y no a condenar?
La verdad es que enriquece mucho estos temas. Es una especie de antídoto contra la vanalidad y el discurso dulzón y hueco que tantas veces escuchamos. De verdad, nos hace falta muchísima vida interior. Tanta superficialidad hace daño a los fieles, pero es que además, ¿quién se va a ver atraído por el catolicismo superficial y buenista? Y aún así hay gente que de verdad se convierten aún en ambientes de catolicismo seco.

---

LF:
Que haya gente que se convierta y se salve en medio de ese catolicismo superficial y buenista solo puede explicarse por la eficacia de la gracia de Dios en ellos.
27/11/15 3:38 PM
  
Néstor
Dios predestina a unos a la salvación y a otros no. A estos otros no los predestina, sino que los reprueba. La predestinación no determina la libertad en el sentido en que no hace que los actos de la voluntad creada sean necesarios en sentido dividido. Sí en cuanto a que hace que los actos de la voluntad creada sean necesarios en sentido compuesto. Por eso, los réprobos pueden llegar a la salvación en sentido dividido, no en sentido compuesto. Lo cual quiere decir que de hecho no se salvan. Cristo no murió por los predestinados solamente, sino por todos los hombres.

Saludos cordiales.
27/11/15 4:50 PM
  
Jesús de Andalucía
En relación a las respuestas de Luis Fernando y Néstor, solo un par de anotaciones, si me permite el blogger:

1. Expresé el contenido volitivo que llevaba a la condenación de la criatura en términos de "no arrepentirse", y eso ha dado lugar a un cierto resquicio para "salvaguardar" la bondad divina, desde el punto de vista de la premoción física bañeciana, en que, ciertamente, para "no arrepentirse" no hace falta moverse, y por tanto no hace falta que te premuevan. Pero va de suyo que arrepentirse o no de algo presupone el haber cometido ese algo. No me convence eso de que los actos buenos sí son verdaderos movimientos y los actos malos no lo son. Si yo fornico, o blasfemo, o asesino, o robo, o cometo sacrilegio, me muevo. En un sentido opuesto a si oro, o doy limosna, o ayuno, o realizo penitencia u otra práctica espiritual. Pero me muevo igualmente. Luego debería ser premovido también.

2. Me parece interesante que se introduzca en el debate la noción de la Redención de Cristo, porque eso nos lleva inevitablemente al problema del pecado original. ¿Elige Dios a los salvos antes o después del pecado original? Si los elige antes, ¿puede hablarse de un Dios infinitamente justo? Y si lo es, ¿por qué entonces no lo es en el doble decreto calvinista? No obstante, creo que lo fundamental es entender que la negación de concederle a alguien algo, por pura iniciativa divina, ya es una decisión que, si afecta al destino de la criatura, será "predestinarla". En este caso a la condenación.

Por último, solo un comentario. A quienes han estudiado estos temas mucho más que yo: ¿aparece la premoción física en los Padres de la Iglesia? Porque, aunque se repita mucho que Santo Tomás asume toda la doctrina de San Agustín, lo cierto es que lo pasa por un tamiz mecanicista fruto de su concepción filosófica aristotélica. Y eso es difícil de asumir para muchos. Una cosa es la gracia irresistible, un deseo por el bien tan inconmensurable que no se puede rechazar, y otra que seamos físicamente movidos a hacer algo por Dios. Esto último es más Aristóteles que San Pablo.
27/11/15 5:46 PM
  
Horacio Castro
Lo único que puedo pensar para diferenciar acto de ‘no acto’, es que todo acto “humano” (su naturaleza moral diferente de los actos naturales del hombre) nos acerca o aleja respecto del bien. El “no ser” es otro concepto, identificado- por ejemplo- con la “nada de Dios”.
27/11/15 5:57 PM
  
Néstor
El hombre puede actuar o no actuar, y ambas cosas, libremente (libertad de ejercicio). El arrepentimiento es un acto, por tanto, no arrepentirse es no actuar. Todo no actuar es un no ser, porque todo actuar es algún tipo de ser. Ya que obviamente, ningún acto ni ninguna acción, en cuanto tal, es un no ser.

Hay que distinguir no ser relativo, que es la carencia de algún ser en algún ente, que es, y no ser absoluto, la nada, que no es. La nada no es la negación del ser divino, sino la negación de todo ente en general.

Por eso mismo no es nada.

Saludos cordiales.
27/11/15 6:15 PM
  
cos
Alonso Gracian
Sino que aquel que no ha recibido gracias eficaces es en justo castigo de sus culpas, y porque el obstinado, al rechazar la gracia suficiente, rechaza también la promesa divina de la gracia eficaz, que va contenida en ella. Si el pecador no cuenta con gracia eficaz, es, sencillamente, porque no la quiere recibir.

Dios no es negligente, ni es injusto. Quien se salva libremente, es por el don de Dios, Quien se condena, es exclusivamente por su culpa, porque se autoexcluyó del don de Dios y rechazó la eficacia de la gracia, contenida en germen dentro de la gracia suficiente.
_______________________________________________

Yo no tengo ninguna duda respecto a esto, pero lo que se esta diciendo es que quien recibe la gracia suficiente es incapaz de desear la gracia eficaz, puesto que es la gracia quien da el querer y que el hombre libremente, en la practica, no rechaza la gracia. O sea que quien recibe la gracia eficaz se salva y quien no la recibe tiene como destino el eterno presente del infierno.
27/11/15 7:23 PM
  
Antonio1
A mí San Pablo me convence totalmente. Pero San Pablo no hace una exposición sistemática al estilo tomista. Pone énfasis en determinadas cuestiones importantes,: todo viene de Dios. Pero escudarse en San Pablo no vale, eso es exactamente lo que hacían Lutero y Calvino. Hay que descender a cómo interpretamos a San Pablo. Y aquí nada es blanco ni negro, pues las interpretaciones son diversas. Si no te gusta la expresión. Marioneta obvialá. H sí, contedtaré mejor en la página de Forment.
Pero tengo una pregunta para tí. ¿Nos hizo Dios, por su propia voluntad, ya que todo lo que somos nos viene de Él, a su imagen y semejanza, sí o no?

---

LF:
Ojito con dar medio a entender que el tomismo se escuda en Pablo como pudieran hacerlo Lutero y Calvino.

Dices que hay que descender a cómo interpretamos a San Pablo. Yo pienso que hay que obedecer al Concilio Vaticano II:
"Para explicar de la forma más completa posible los misterios de la salvación, aprendan los alumnos a profundizar en ellos y a descubrir su conexión, por medio de la especulación, bajo el magisterio de Santo Tomás"
Decreto Optatam totius sobre la formación sacerdotal, n. 16.

¿Lo viste? Bajo el magisterio de Santo Tomás. No de otros, no. De él.

Respondo a tu pregunta: Sí, el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios.
27/11/15 7:26 PM
  
Luis Fernando
Estaré fuera unas horas y desde el móvil no puedo responder comentarios. Los doy paso y ya contestaré cuando pueda si es necesario que conteste.
27/11/15 8:21 PM
  
Néstor
Sobre el tema de la pérdida de la gracia eficaz, me parece lo más claro que he leído hasta ahora estos pasajes de Billuart:

“De dos maneras se entiende que Dios abandona a alguien: 1º, permitiendo su defectibilidad, o sea, no preservándolo del pecado por un auxilio especial y eficaz indebido, pero nada quitando, por otra parte, de los auxilios ordinarios por los que, si no los resistiere, llegaría al bien; y éste es el abandono impropio, para el cual no es necesario que el hombre abandone primero a Dios por el pecado, puesto que la permisión del pecado se incluye dentro de ese modo de abandonar, como es evidente. 2º, se entiende que Dios abandona al hombre cuando le sustrae los auxilios comunes y la protección ordinaria que tiene para con los buenos, y esto es propiamente abandonar; del cual modo Dios no abandona a nadie si no es primero abandonado por él mediante el pecado: este segundo abandono es castigo, no el primero.”

“…al dar la gracia suficiente, Dios tiene la voluntad antecedente de conferir la eficaz, si el hombre no resiste la suficiente con su propia y mala voluntad. Podría Dios con un auxilio más abundante impedir esa resistencia y mala voluntad; pero como Provisor universal y por fines más altos quiere, con voluntad consecuente, permitir la mala voluntad por la sustracción de este auxilio más abundante. Y así es verdad que el hombre es privado por su culpa de la gracia eficaz que Dios, en la colación de la suficiente, quería darle con voluntad antecedente. Y también es verdad que el hombre es privado con anterioridad a su culpa de aquella gracia eficaz más abundante que lo preservaría del defecto y de la mala voluntad, porque Dios quiso con voluntad consecuente permitir su defectibilidad.”

Saludos cordiales.
27/11/15 8:49 PM
  
Néstor
Nadie ha dicho que los actos buenos sean verdaderos movimientos y que los malos no lo sean.

Lo que he dicho es que los actos malos son verdaderos movimientos que en lo que tienen de ser acto y bien dependen de la predeterminación o premoción física divina, que bajo ese aspecto los causa, y en lo que tienen de no ser, que es lo que tienen de mal y de pecado, dependen solamente de la permisión divina, que no los causa.

Según el tomismo clásico, Dios elige a algunos y deja de elegir a otros (reprobación negativa) antes de la previsión de sus méritos o pecados, incluido por tanto el pecado original, y tras la previsión de los pecados, condena al Infierno como pena y castigo (reprobación positiva).

El pecado original, como todo pecado, debe ser permitido por Dios, y la permisión del pecado, que como la colación de la gracia eficaz es un acto divino respecto de los medios que conducen a las creaturas al fin último, es lógicamente posterior, por eso mismo, al acto divino respecto de la misma consecución del fin último por parte de las creaturas, que es la elección y predestinación o la reprobación.

La elección y predestinación divinas superan el orden de la justicia, pues pertenecen al de la misericordia, ya que Dios no está obligado a dar la gracia, que por eso mismo es gracia, y es sobrenatural, a ninguna creatura.

En el calvinismo, en cambio, es la reprobación positiva, o condena al infierno, la que es anterior a la previsión divina de las culpas.

Saludos cordiales.
27/11/15 9:14 PM
  
Luis
LF:
Antes de seguir, ¿entiende usted que el hecho de aceptar la gracia es obra precisamente de la gracia y no la voluntad humana previa a la llegada de dicha gracia?

Si el hecho de aceptar la gracia es obra previa de la gracia, se sigue que Dios no envía dicha gracia previa a aquellos que no la aceptan, por lo que es Dios quien los condena. Esto es un silogismo irrefutable que se desprende de su razonamiento, por lo tanto, revise su teoría.


---

LF:
Eso sería así en caso de que toda gracia fuera irresistible. Pero no. El tema es que cuando no la resistimos, es por gracia. El hombre caído no es capaz de moverse hacia el bien sobrenatural si no media antes la gracia.
Lo dice Trento:
Declara además, que el principio de la misma justificación de los adultos se debe tomar de la gracia divina, que se les anticipa por Jesucristo: esto es, de su llamamiento, por el que son llamados sin mérito ninguno suyo; de suerte que los que eran enemigos de Dios por sus pecados, se dispongan por su gracia, que los excita y ayuda para convertirse a su propia justificación, asintiendo y cooperando libremente a la misma gracia;


Si no le gusta lo que enseña Trento... el problema lo tiene usted
27/11/15 10:04 PM
  
Tulkas
Esta doctrina, cuya verdad no agota la explicación tomista, creo q plantea a muchod dificultades no de orden interno sino de orden práctico, particularmente en lo q se refiere a la evangelización de los pueblos.

Miremos el salmo: "Si hoy escuxhais su voz nolite obdurare corda vestra"

Algunos quieren releer: "Di hoy escuchais su voz.... Ya me encargaré yo de endurecer a algunos y a otros no".

---

LF:
Profeta Isaías:
Entonces escuché la voz del Señor, que decía: «¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?». Contesté: «Aquí estoy, mándame».
Él me dijo: «Ve y di a esta gente: “Por más que escuchéis no entenderéis, por más que miréis, no comprenderéis”. Embota el corazón de esta gente, endurece su oído, ciega sus ojos: que sus ojos no vean, que sus oídos no oigan, que su corazón no entienda, que no se convierta y sane». Is 6,8-10
27/11/15 10:51 PM
  
pablovelasco
"---Y como castigo--- a dichos pecados, Dios decidió endurecer aún más su corazón para manifestar su gloria en Israel."

Eso es otra cosa. Entiendo entonces que en este caso, Dios no movió al faraón a hacer el mal, sino que en base a este mal, quiso magnificar más su poder y gloria ante el pueblo de Israel.
Pero los pecados condenaron al faraon, no Dios.

"Que Dios crea a personas que acabarán siendo condenadas es un hecho que has de aceptar tanto si crees en la predestinación como si no, porque en todo caso Dios es omnisciente y sabe lo que van a hacer todos."

Por supuesto, Dios crea al que se va a condenar, pero no lo condena Dios, se condena él solo, en base a una libre elección.

No?

"Dios no es negligente, ni es injusto. Quien se salva libremente, es por el don de Dios, Quien se condena, es exclusivamente por su culpa, porque se autoexcluyó del don de Dios y rechazó la eficacia de la gracia, contenida en germen dentro de la gracia suficiente."

Comparte esa afirmación?? Eso es tomismo??

---

LF:
Ya no doy más de sí. Que le respondan los maestros tomistas. Yo soy solo aprendiz. Al menos todavía. Quizás dentro de 4-5 años sea algo más, aunque lo dudo.
27/11/15 10:59 PM
  
Feri del Carpio Marek
Wow, que debate que se armó. El problema principal, que queda evidente dando una mirada a los comentarios, es lo oscuro que está el concepto de libertad (seguramente como consecuencia del nominalismo/protestantismo/Ilustración).

San Agustín introdujo una distinción importante: entre libre albedrío y libertad. Libre albedrío es la capacidad para escoger entre el Sí y el No. La libertad es la capacidad para decir siempre Sí.

Sin la premoción divina de la gracia, acabamos no haciendo el bien que queremos y haciendo el mal que aborrecemos. Lo dice San Pablo.

Separados de Cristo, se pierde la voluntad y nos diluimos en la nada del pecado.

Esta enseñanza forma parte del mismo anuncio kerigmático que hace san Pablo a los atenienses en el areópago: «Porque en realidad, él no está lejos de cada uno de nosotros. En efecto, en él vivimos, nos movemos y existimos.»

Y también lo dirá de una forma muy bella a los romanos, esta vez por carta: «Porque todo viene de él, ha sido hecho por él, y es para él. ¡A él sea la gloria eternamente! Amén.»

Ahí no cabe ningún molinismo. Lo único que queda, eso sí, es el misterio de la elección divina, y si no quedara este misterio, pues Dios no sería Dios. El rebelarse frente a este misterio es ir en contra del don del temor de Dios, dado por el Espíritu Santo. Y es un misterio claramente revelado, como ya lo dijo Luis Fernando:

«¿Diremos por eso que Dios es injusto? ¡De ninguna manera! Porque él dijo a Moisés: "Seré misericordioso con el que yo quiera, y me compadeceré del que quiera compadecerme". En consecuencia, todo depende no del querer o del esfuerzo del hombre, sino de la misericordia de Dios.» (Rm 9,14-16)
28/11/15 12:54 AM
  
Antonio1
No doy a entender que el tomismo se escuda en Pablo igual que Calvino y Lutero. Simplemente respondo a lo que me dices de que no estaba de acuerdo con San Pablo, cuando de lo que estamos hablando es de cómo interpretar a San Pablo.

Tenemos que asumir las consecuencias de ser creados a imagen y semejanza de Dios. A algunos les tranquilizaría que no fuéramos libres y responsables de nuestros actos, quizás por falta de confianza, pero lo somos. Lo otro es miedo a la libertad. Somos personas libres responsables y creativas. Y sin embargo, todo , absolutamente todo, viene de Dios, incluso la libertad. Lutero se convirtió en hereje por su neurosis obsesiva: estaba obsesionado con la culpa y su autoestima estaba por los suelos, pensaba que no podría salvarse si en algo dependiera de él. También es cierto que la corrupción de la Iglesia de su época le facilitó la excusa.

---

LF:
Lutero me da prácticamente igual. Calvino, que no era ningún neuras, pinta mucho más que él en estas cuestiones.
Nuestra libertad está necesariamente condicionada por el pecado original. No se pierde del todo, como dicen los principales teólogos protestantes. Solo Cristo, solo la gracia de Dios, restaura la verdadera libertad, que está inclinada al bien. Sin la gracia el hombre no es que no pueda hacer nada bueno -sí puede en el orden natural-, pero sin duda no puede hacer nada que le lleve a la salvación -orden sobrenatural-.

Trento lo explica muy bien:
Ante todas estas cosas declara el santo Concilio, que para entender bien y sinceramente la doctrina de la Justificación, es necesario conozcan todos y confiesen, que habiendo perdido todos los hombres la inocencia en la prevaricación de Adán, hechos inmundos, y como el Apóstol dice, hijos de ira por naturaleza, según se expuso en el decreto del pecado original; en tanto grado eran esclavos del pecado, y estaban bajo el imperio del demonio, y de la muerte, que no sólo los gentiles por las fuerzas de la naturaleza, pero ni aun los Judíos por la misma letra de la ley de Moisés, podrían levantarse, o lograr su libertad; no obstante que el libre albedrío no estaba extinguido en ellos, aunque sí debilitadas sus fuerzas, e inclinado al mal.


Y:
Declara además, que el principio de la misma justificación de los adultos se debe tomar de la gracia divina, que se les anticipa por Jesucristo: esto es, de su llamamiento, por el que son llamados sin mérito ninguno suyo; de suerte que los que eran enemigos de Dios por sus pecados, se dispongan por su gracia, que los excita y ayuda para convertirse a su propia justificación, asintiendo y cooperando libremente a la misma gracia; de modo que tocando Dios el corazón del hombre por la iluminación del Espíritu Santo, ni el mismo hombre deje de obrar alguna cosa, admitiendo aquella inspiración, pues puede desecharla; ni sin embargo pueda moverse sin la gracia divina a la justificación en la presencia de Dios por sola su libre voluntad. De aquí es, que cuando se dice en las sagradas letras: Convertíos a mí, y me convertiré a vosotros; se nos avisa de nuestra libertad; y cuando respondemos: Conviértenos a ti, Señor, y seremos convertidos; confesamos que somos prevenidos por la divina gracia.
28/11/15 9:40 AM
  
Tulkas
No hay nada en eñ texto de Isaías que sugiera, ni de lejos, un endurecimiento activo del corazón por parte de Dios.
Más bien se subraya la dureza propia del mensaje dela salvación, que es escandaloso para la naturaleza herida por el pecado.

Un pasaje que sī viene al caso es el resultado del discurso del "Pan de Vida". La propia dureza de laspalabras hace que muchos se vayan. ¿El Verbo mismo que se ha encarnado y que les está hablando, en la humildad soberana de su encarnación (he aquí la verdadera Soberanía de Dios) está, a su vez, con la mano izquierda, endureciendo los corazones? Tufo maniqueo.
¿Al joven rico lo está llamando o lo está endureciendo, o las dos cosas?

El abismo de índole moral y práctico a la hora de evangelizar wue plantea la doctrina de la elección parece el principal obstáculo de la misma y el hecho que justifica que quede relegada en ámbitos eclesiales de fuerte temsión evangelizadora como era la Iglesia preconciliar y como son actualmente los evangélicos y los pentecostales arminianos. Y es que es lógico humanamente hablando.

"Confiteantur tibi populi omnes".

Pero yo vuelvo al principio: esta doctrina es escándalo y perdición si se acepta sólo como dato intelectual y si no viene precedida de la humildad y del temor de Dios, fuente de toda sabiduría y fruto, of course, de la gracia.

---

LF:
Y yo insisto en que la Escritura dice que en ocasiones Dios, como castigo a pecados previos, hace que el pecador caiga aún más en su abismo. Por ejemplo, 1 Reyes 22,20 y ss

La doctrina de la elección es doctrina católica y por tanto verdadera. ¿Cómo va a ser la verdad un obstáculo para nada?
28/11/15 12:26 PM
  
Catholicus
Antonio,

Quizás lo que te cueste comprender es que la Gracia misma nos libera. Mientras más gracia - mientras más actúe Dios- más libre eres. Desaparece la esclavitud de las pasiones y de las concupiscencias.

Por eso la predestinación - la seguridad de gracias "superabundantes", eficaces- hacen más libres a los predestianados.

Dios nos quiere libres, y mientras más gracia, más libre somos.

Medítalo así y desaparecen todas las absurdas ideas que nos vienen a la cabeza - a todos- haciéndonos pensar que si existe predestinación, entonces no hay libertad verdadera.

Es exactamente al revés para los predestinados.
28/11/15 2:05 PM
  
Néstor
"Dios no es negligente, ni es injusto. Quien se salva libremente, es por el don de Dios, Quien se condena, es exclusivamente por su culpa, porque se autoexcluyó del don de Dios y rechazó la eficacia de la gracia, contenida en germen dentro de la gracia suficiente."

Y yo pregunto si se comparte esta otra afirmación:

"Dios Omnipotente podría haber hecho que todos lo amasen libremente y que nadie pecase y que nadie se condenase. Por tanto, si no es así, sino que algunos se condenan, quiere decir que Dios no quiso hacerlo con ellos."

Y si se dice que no quiso hacerlo por el pecado previo, o por el pecado previsto, volvemos a lo mismo: Dios Omnipotente pudo mover esas libertades para que no pecaran, y pudo prever que esas libertades no pecarían, porque ante todo Él había decidido que las movería a amarlo y a no pecar."

¿Se acepta esto?

Saludos cordiales.
28/11/15 3:09 PM
  
Néstor
Que los que no aceptan la gracia no hayan recibido la gracia de aceptarla no significa que Dios los condene, porque la condenación es la pena por el pecado, y la negación de la gracia no tiene porqué ser a título de pena por el pecado cometido, sino que puede ser también a título de simple negación de un bien no exigible por la creatura, por eso precisamente es gracia (gratis).

Dios no está obligado a darle su gracia a nadie, porque entonces no sería gracia.

Saludos cordiales.
28/11/15 3:15 PM
  
Néstor
Además, Dios no mueve a nadie a pecar. El endurecimiento de que habla la Escritura consiste en que Dios no da su gracia eficaz, sin la cual la creatura no hace de hecho el bien, sino que libremente hace el mal.

Es cierto que hay tomistas que distinguen entre la permisión del pecado y la negación de la gracia eficaz, pero personalmente no veo cómo se pueda hacer esa distinción y en qué se pueda hacer consistir en ese caso la permisión del pecado.

Permitir es no impedir, e impedir el pecado ¿qué otra cosa puede ser sino que Dios da la gracia eficaz para que la creatura no peque?

Nos podemos quedar en decir que el endurecimiento consiste simplemente en que Dios permite que la creatura siga pecando, pero si preguntamos en qué consiste esa permisión, pienso que debemos decir lo que pongo al comienzo.

Saludos cordiales.
28/11/15 3:29 PM
  
Horacio Castro
Nunca mejor entendido que el hombre se condena por su culpa sin 'ayuda' divina para pecar y que- aunque pecador- si Dios lo elige, lo salva exclusivamente con la moción libre que le otorga con Su gracia para la perseverancia final.
28/11/15 5:35 PM
  
pablovelasco
"se dispongan por su gracia, que los excita y ayuda para convertirse a su propia justificación, asintiendo y cooperando libremente a la misma gracia"

Entiendo que el ser humano asiente y coopera libremente y de forma activa con la gracia.
Consecuentemente el que se condena, debe de rechazar dicha gracia, y el que se salva "asiente y coopera libremente" con ella.


"Que los que no aceptan la gracia no hayan recibido la gracia de aceptarla no significa que Dios los condene, porque la condenación es la pena por el pecado, y la negación de la gracia no tiene porqué ser a título de pena por el pecado cometido, sino que puede ser también a título de simple negación de un bien no exigible por la creatura, por eso precisamente es gracia (gratis). "

Más bien lo veo de otra manera. Dios ha concedido la gracia eficaz a todos, sólo que hay algunos que la rechazan, y son condenados por sus pecados no por Dios, hablando de otra manera, quien se salva, es por gracia de Dios "con la cual asiente y coopera libremente, según trento" y quien no se salva es por su propia culpa.



---

LF:
Confundes las gracias suficientes -dan la capacidad de obrar el bien-, que se dan a todos, con la gracia eficaz -da el obrar el bien-, que se da solo a los predestinados a la salvación para que perseveren hasta el final. Si la gracia eficaz en relación a la perseverancia final -y quede claro que hablo de esa circunstancia concreta- no es eficaz siempre o depende su eficacia en último término del hombre, creo que no se le puede llamar gracia eficaz.
28/11/15 6:56 PM
  
Néstor
La gracia eficaz, como su nombre lo indica, va siempre acompañada de la obra buena (y libre) correspondiente, así que nunca es rechazada de hecho.

Una gracia eficaz rechazada no sería una gracia eficaz. La que se rechaza a veces es la gracia suficiente.

Por eso, no todos reciben la gracia eficaz, porque algunos pecan.

Inversamente, cada vez que alguien hace el bien en el plano sobrenatural, sea predestinado o no, lo hace en virtud de la gracia eficaz. Lo que distingue a los predestinados es que reciben la gracia eficaz para la perseverancia final, por la cual mueren en gracia de Dios y se salvan.

Lo dicho hasta aquí lo aceptan tanto tomistas como molinistas.

Difieren en el modo de explicar esa eficacia de la gracia: para los tomistas, es intrínseca, o sea, independiente del consentimiento libre de la creatura, al cual por el contrario produce.

Para los molinistas, es extrínseca, o sea, debida al consentimiento libre de la creatura de la cual depende. La eficacia infalible, en este último caso, la tiene por la "ciencia media" divina. Es decir, Dios prevé desde la Eternidad quiénes aceptarán libremente la gracia y quiénes no, y según eso elige y reprueba y distribuye las gracias.

En María Santísima tenemos un ejemplo insigne de cómo la eficacia infalible de la gracia divina eficaz no mengua la libertad de la creatura, y de cómo es en definitiva la Voluntad divina de elegir a algunos y no a todos la que explica el hecho del pecado y la condenación de algunos.

En efecto, la Virgen, a diferencia de Jesucristo Nuestro Señor, que tuvo el don de la "impecabilidad" (no pudo pecar, porque es Dios, y es absurdo que Dios peque), tuvo el don de la "impecancia", es decir, de hecho no pecó nunca en toda su vida ni siquiera venialmente.

Nuestro Señor no pudo ni puede pecar tampoco en sentido dividido, la Virgen pudo pecar en sentido dividido, pero no en sentido compuesto con ese don que había recibido de Dios, y por eso de hecho no pecó nunca.

Es claro que eso fue obra de la gracia divina eficaz, y que no quitó un ápice a la libertad con que la Virgen adhirió a la Voluntad divina.

Y es claro también que Dios Omnipotente pudo hacer lo mismo con todas las creaturas racionales igualmente, incluido el mismo Satanás.

Y es claro igualmente que no lo hizo.

Y entonces, la única conclusión posible es que, soberanamente, no quiso hacerlo.

Y no quiso hacerlo con anterioridad a la previsión de cualquier pecado de la creatura, porque si hubiese querido hacerlo, no habría tenido ningún pecado para prever.

Saludos cordiales.

--

LF:
Pues eso..
28/11/15 10:42 PM
  
Jesús de Andalucía
A la afirmación de que, en el acto de pecar, lo que hay de acto es bueno y premovido, y lo que hay de pecado es en realidad un "no acto" que solo es permitido por Dios, no le encuentro ninguna justificación lógica.

De todas formas yo creo que el principal rechazo que provoca hoy el tomismo bañeciano, tal como lo exponen Luis Fernando y Néstor, en la mayoría de los católicos del orbe (entre los que me incluyo), no es que Dios pueda conceder una gracia que sea intrínsecamente eficaz, sino que en su soberana voluntad, siendo esas gracias imprescindibles para la salvación, se las niegue antes de la previsión de cualquier mérito o demérito y con independencia de su colaboración con la gracia suficiente a criaturas suyas que infaliblemente van a ir, por esa no elección divina, derechitas al infierno.

De hecho, basta con hacer un ejercicio de imaginación mental. Sabemos por el depósito de la fe que es posible que alguien se convierta en un momento de su vida y luego caiga y finalmente se condene. Imaginaos los Luis Fernando y Néstor que no habéis sido elegidos. Sí, ahora sois temerosos de Dios, pero en ese caso os sería imposible -y ni siquiera podríais implorar a Dios su gracia para conseguirlo- perseverar hasta el final. Y os condenaríais indefectiblemente.

El molinismo también defiende la elección divina, porque es doctrina católica, pero la explica teniendo en cuenta que es la libertad humana no premovida por Dios la que, en definitiva, decide o no pecar; y es Dios quien, sabiendo cómo actuará, le envía una gracia u otra.

Por no hablar de que una "gracia suficiente" que de hecho es INCAPAZ, por su propia naturaleza, de producir en la criatura la conversión que, al perseverar hasta el final, le lleve a la salvación, no puede ser realmente suficiente.

---

LF:
Ya te responderá Néstor con más fineza pero a lo de imaginaos... te respondo con una frase de San Francisco de Sales:
“Si por un decreto de vuestra Providencia que no puedo comprender, Dios mío, debo ser separado de Vos, al menos no permitáis que alguna vez os maldiga y blasfeme contra Vos. Y si no puedo amaros en la otra vida, puesto que nadie os alaba en el infierno, que al menos aproveche yo, para amaros, todos los momentos de mi propia existencia aquí abajo”.
29/11/15 12:42 AM
  
Daniel Riquelme
Copio un resumen de la Doctrina Católica sobre la predestinación de un escrito de J. Auer, tomado de mercaba.org (//www.mercaba.org/ConFT/P/PREDESTINACION.pdf), para mostrar, si cabe, qué es definitivo y que está abierto a la discusión teológica actualmente. Todo para contribuir a la claridad del debate. Negritas mías.

1) Dios quiere que todos los hombres se salven, y la redención de Cristo vale para todos ellos (DS 623-633, 1522s, 2005, 2432).
2) Hay una elección eterna y una eterna reprobación.
3) Ni por la predestinación ni por la reprobación queda suprimida la libertad del hombre (DS 1177).
4) La predestinación para la gracia y la gloria acontece ante praevisa merita (DS 373, 397), aunque no está decidido si acontece únicamente por amor o implica la presciencia divina de la cooperación del hombre a la gracia.
5) La reprobatio ab interitum acontece post preavisa demeritum. La cuestión de la mera no elección (reprobatio mere negativa), la permisión del primer pecado y la no concesión de la gratia eficax acontecen sólo post praemisa demerita es también controvertida.
6) Dios no determina a nadie al pecado (DS 641, 974, 1556, 1567).
7) Nadie puede, sin especial revelación, tener una certeza natural o de fe de que está predestinado (DS 1540, 1565).


Finalmente, lo que implica para el cristiano el misterio de la predestinación, tomado del mismo artículo:

"La doctrina de la predestinación pone de manifiesto el transfondo del principio que dice: "Todo es gracia". Este principio dice al cristiano que el sentido de su vida es adoración, alabanza y acción de gracias ante Dios."

Saludos.
29/11/15 2:27 PM
  
pablovelasco
Deacuerdo con Jesús de Andalucía en casi todo.
De todas formas, no creo que vayamos a solucionar o a entender una cuestión que tiene siglos sin resolverse. No olvidemos, que, al no condenar la iglesia ni a las tesis jesuitas ni a las dominicas cuando dificilmente son reconciliables demuestra una complejidad superior a la de cualquier corriente.
Por otro lado no hay que olvidar que en el fondo estamos hablando de filósofos, que ideaban construcciones teológicas posibles, pero no necesariamente ciertas, como el limbo, por ejemplo. No olvidemos que según San Agustín un niño no bautizado se condena, fue matizado posteriormente, y se creó el limbo, y santo tomás lo defendió. Ahora bien, luego se dijo que el limbo no tenía pruebas suficientes de existencia, y que un niño no-bautizado se puede salvar.
Sinceramente me niego a pensar que Dios permita que un niño que ha sido matado en el vientre de su madre, encima vaya al infierno. Me da igual la teología y el combate con Pelagio, sobre la existencia del pecado original, el afirmar eso convertiría a Dios en un monstruo inmisericorde.

----
LF:
Estás diciendo que Dios, según le comprendía San Agustín, es un monstruo inmisericorde.
¿Quién te ha puesto a ti como juez de Dios?
29/11/15 2:53 PM
  
Tulkas
Yo sí considero q tiene q haber una distinción entre la negación de la gracia y la mera permisión del pecado.
Y que la primera ha de ser por presciencia de la otra. Digo la negación de la gracia eficaz.

Porque el misterio abismal del pecado individual se hace más abismal todavía si se considera el pecado de Adán y la presciencia, la predestinación, la gracia... todo lo que se aplique y afirme del pecado individual se tiene que aplicar y afirmar, en sumo grado, al de Adán, en el cual todos somos reos.

Porque ojo con algunas cosas que también dice san Pablo:
"El hecho es que
Dios permitió que todas las gentes
Quedasen envueltas en la incredulidad;
Para ejercitar su misericordia con todos."

Y dice también: "entonces salvarse ha todo Israel".
29/11/15 3:43 PM
  
Horacio Castro
Luis Fernando, sí que estás logrando formar católicos en la doctrina de la predestinación, por la gracia, a la gloria eterna. Este está resultando uno de los mejores posts sobre el tema. Algunos comentarios de lectores (además de las intervenciones de cuatro bloggers de lujo) son realmente buenísimos y fundamentados.
29/11/15 4:04 PM
  
Tulkas
El mayor rechazo que platea el sistema bañeciano es que en el fondo niega la eficacia real de los Sacramentos, además de entrar en conflicto cona universalidad de la Redención y de imponer dudas de índole moral a la hora de evangelizar. O al menos yi lo veo así y lo ha tratado de exponer así.

En el sistema bañeciano la gracia sacramental es meramente suficiente y la gracia eficaz se comunica por una vía que necesariamente es extrasacramental.

Se pueden poner infinidad de situaciones absurdas dentro del sistema bañeciano. Pongo una:

Supongamos dos niños, predestinado uno y no predestinado el otro. Ambos son bautizados y ambos mueren al poco del uso de razón sin otro sacramento. Pero uno muere habiendo dicho una mentira deliberada. Uno va al cielo y el otro al infierno.

Así, o hay "dos" bautismos (uno de gracia eficaz y otro de gracia suficiente; y por extensión hay catorce sacramentos: siete para los predestinados y siete para los NO predestinados) o la gracia eficaz se confiere por vía extrasacramental y entonces ¡viva la Christianae doctrinate institutio!!

Gracias a Dios truena Agustín: "baptizat Petrus, ipse Christus est qui baptizat; baptizat Paulus ipse est qui baptizat; baptizat Iudas, ipse est qui baptizat".
29/11/15 4:09 PM
  
Néstor
Corrijo la transcripción del texto de Auer:

"La cuestión de SI la mera no elección (reprobatio mere negativa), la permisión del primer pecado y la no concesión de la gratia eficax acontecen sólo post praemisa demerita es también controvertida."

Así entendida, la presentación de Auer entiendo que es correcta, sólo que dentro de esa cuestión controvertida sostengo, siguiendo al tomismo clásico, la "reprobatio mere negativa" anterior a la previsión de los méritos, o sea, antecedente.

Además, me parece incoherente la frase

"4) La predestinación para la gracia y la gloria acontece ante praevisa merita (DS 373, 397), aunque no está decidido si acontece únicamente por amor o implica la presciencia divina de la cooperación del hombre a la gracia."

Si la predestinación es anterior a la previsión divina de los méritos es claro que no puede implicar ( en el sentido de "presuponer") la presciencia divina de la cooperación del hombre a la gracia, que es justamente la previsión divina de los méritos.

Saludos cordiales.
29/11/15 5:19 PM
  
Néstor
No se trata en este momento de la discusión de encontrarle justificación lógica a la teoría tomista de la premoción física al acto del pecado, sino que con esa teoría se responde suficientemente a la objeción que se planteó al respecto.

Por otra parte, la justificación lógica es evidente:

1) Todo ser, acto y bien en la creatura procede de Dios , Causa Primera.
2) En el acto del pecado hay algo de ser, acto y bien, que por tanto depende de la Causa Primera vía predeterminación física.
3) Hay también algo de no ser, es decir, privación del ser y el bien debidos, que es propiamente lo malo y pecaminoso.
4) Eso que hay de no ser y pecado no es querido ni causado ni predeterminado por Dios, sino solamente permitido.

La gracia suficiente es suficiente para dar a la creatura una capacidad que naturalmente no tiene, porque es capacidad de un acto de orden sobrenatural.

No es suficiente para darle el acto de esa capacidad, ni el nombre se le ha puesto porque lo sea.

La premoción física de la voluntad libre creada por parte de Dios Causa Primera se sigue necesariamente del hecho de que todo ser, acto y bien fuera de Dios procede de Dios como Causa Primera, y el acto libre de la voluntad creada es algo de ser, acto y bien, que no surge de la nada sino de esa voluntad creada misma, por lo que dicha voluntad creada debe ser movida por Dios a la producción de ese acto libre, como Causa Primera del mismo.

En cuanto a "Imaginaos", se responde con la palabra clave: confianza y abandono total en Dios, pues certeza de la predestinación no podemos tener, salvo revelación divina especial, según el Concilio de Trento, y por tanto, tampoco en el molinismo.

Saludos cordiales.
29/11/15 5:29 PM
  
Néstor
La "universalidad de la Redención" sólo puede aplicarse a la Redención objetiva, es decir, al alcance que de suyo tiene el sacrificio de la Cruz, no a la redención subjetiva, es decir, al hecho de cuántos efectivamente aceptan libremente esa oferta objetiva universal de salvación y se salvan.

Salvo que queramos defender la herejía universalista, quod absit.

La gracia que producen los sacramentos es la gracia santificante, que es habitual y no actual. Aquí la controversia es sobre las gracias actuales suficientes y eficaces.

Si de los dos niños del ejemplo uno es predestinado y el otro no, entonces es claro que el primero se salva y el otro no, porque eso va incluido en el concepto mismo de "predestinación" tal como lo entiende la fe católica.

El bautismo les dio a ambos, realmente, la gracia santificante, pero eso no es incompatible con que luego se peque mortalmente, y si se muere en ese estado, se va al infierno, obviamente.

Si una mentira basta siempre y necesariamente para eso, es otra cuestión que no viene al caso.

Saludos cordiales.
29/11/15 5:37 PM
  
pablovelasco
"Estás diciendo que Dios, según le comprendía San Agustín, es un monstruo inmisericorde.
¿Quién te ha puesto a ti como juez de Dios? "

En modo alguno quiero decir eso. En cualquier caso lo pensaría de San Agustín, y tampoco... Lo que creo es que filosóficamente hablando se pueden dar resultados tan abominables como razonables.
Dígame una cosa, los 100.000 niños abortados anualmente en España, según San Agustín están el cielo o en el infierno?
Lo digo porque Juan Pablo II decía que estaban en el cielo. No en el limbo, construcción teológica más que dudosa, ni en el infierno.

"El mayor rechazo que platea el sistema bañeciano es que en el fondo niega la eficacia real de los Sacramentos, además de entrar en conflicto cona universalidad de la Redención y de imponer dudas de índole moral a la hora de evangelizar."

Completamente deacuerdo.
---

LF:
La Iglesia, hoy, no sabe dónde van los niños no bautizados. Los confía a la misericordia de Dios. El limbo fue una teoría aceptable. No hay un solo documento magisterial que lo niegue ni que lo afirme.
En el caso de los niños abortados, son objetos de un crimen siendo inocentes. Por eso supongo el papa santo polaco dijo eso.

De todas formas, que me digan qué hacemos con este versículo de 1ª Corintios:

Porque el marido no creyente es santificado por la mujer, y la mujer no creyente es santificada por el hermano. De no ser así, vuestros hijos serían impuros, y ahora son santos.
1 Co 7:14


¿Qué son los hijos de no creyentes (al menos bautizados) según ese versículo?
Impuros.

¿Creemos lo que dice la Palabra de Dios o no creemos?
29/11/15 6:58 PM
  
Luis Fernando
Es realmente MUY CURIOSO que quienes rechazan el tomismo acusen al tomismo de lo que hacen los hipercalvinistas. ¿Y qué hacen los hipercalvinistas?

Lo explica este calvinista moderado:

https://www.youtube.com/watch?v=lshuFf041Js


Señores, si el Magisterio recomienda VIVAMENTE seguir a Santo Tomás en las doctrinas de la gracia, y ustedes dicen que hacer tal cosa es seguir el camino del hipercalvinismo, ¿en qué lugar quedan ante la Iglesia?
29/11/15 9:42 PM
  
pablovelasco
Entonces por qué no se condenó como heréticas unas posturas claramente en contradicción con esas?? Porque a los dominicos se les prohibió tildar de pelagianos a los jesuitas, y, a los jesuitas tildar de protestantes a los dominicos.
Al final se dejó que las 2 posturas se extendieran, y creo que la verdadera cuestión es que no hay ninguna prueba irrefutable de como funciona la relación entre la voluntad divina y el libre albedrío humano.
El que somos libres lo dicen las escrituras y la lógica, si no hablar de castigo, recompensa, obras etc... Sería absurdo. Y el que sólo por gracia divina te puedes salvar es igualmente reflejado y remarcado. Por tus propias fuerzas no te puedes salvar.
La relación entre ambas, ya es debatible.

---

LF:
Esa pregunta nos la hacemos algunos y la respuesta la das tú: no era plan de que las dos más grandes órdenes religiosas se tiraran los trastos a la cabeza. Se buscó una especie de acuerdo tácito. Ahora bien, eso no significa que ambas posturas recibieran el mismo apoyo magisterial. Lo explica muy bien Gabaon en estos dos artículos:
http://gabaon.blogspot.com.es/2009/04/controversias-de-auxiliis-101-i.html

http://gabaon.blogspot.com.es/2009/04/controversias-de-auxiliis-101-ii.html

Mira qué perla de Benedicto XIII a los dominicos
"la gracia eficaz por sí misma e intrinsecamente, a la predestinación gratuita a la gloria sin previsión alguna de méritos los cuales ustedes han enseñado tan laudablemente hasta ahora, y sobre la que su escuela con aplaudible celo se gloría de haber recibido de los doctores Agustín y Tomás mismos y están en armonía con la palabra de Dios, los decretos de los Supremos Pontífices y con los Concilios y los escritos de los Padres."


Que alguien busque algo lejanamente parecido de un Papa respecto a las tesis molinistas. A ver si lo encuentra. Es muy evidente que los jesuitas lucharon denodadamente para evitar la condena de Molina

Como dice Gabaon:
Hasta el día de hoy uno se encuentra con la opinión de que La Iglesia Católica permite ambas maneras de presentar la doctrina y que a ninguna de las dos las considera herética por tanto las dos son correctas, libres de error y tienen libertad de ser enseñadas. Nada más alejado de la realidad.


Y:
Si alguien acusa a un Dominico de Calvinismo-Luteranismo acusa a Agustín y a Tomás, si alguien acusa a un Molinista de Pelagianismo o Semi-Pelaginismo es al acusado a quien le toca demostrar lo contrario, pues el mismo Molina decidió decir que él dejaba de lado a Tomás y a Agustín. La elección aquí es clara: o Agustín-Tomás o Molina, o __________ cualquier concordante nuevo, que para sabores y colores tenemos para rato. Pero el lado de Tomás-Agustín es uno solo, uno solo.


Yo lo suscribo
29/11/15 10:19 PM
  
Horacio Castro
Cristianos o no, concretamente, bautizados o no; absolutamente en todas sus criaturas, únicamente Dios decide a quienes condena eternamente por sus pecados y propia culpa. Él, soberanamente, libremente, resuelve lo que me atrevo a entender como predestinación de los no condenados. Está claro que no podemos juzgar a Dios y que sólo podemos entender, que Dios nos crea, previniéndonos con gracias suficientes y sus correspondientes gracias eficaces infalibles para realizar el bien, y que luego de prever nuestra reiteración en el pecado elige por su exclusiva voluntad a quienes salvar para la gloria eterna.

---
LF:
Esa exactamente así.
29/11/15 11:46 PM
  
Jesús de Andalucía
Evidentemente, yo no soy ni el primero ni el mejor -ni muchísimo menos- de los que en la larga historia de nuestra Iglesia le han planteado al bañecianismo cómo conciliar la doctrina de la predeterminación física divina con el hecho de que los hombres pecan. Por lo cual claro que su respuesta a tal cuestión está planteada. Pero de encontrarla o no lógica, o verosímil, o simplemente acorde con el sentido que tenemos de las cosas y de la naturaleza, depende que uno pueda o no adscribirse, al menos intelectualmente, a tales tesis.

El ser del hombre se sostiene en Dios. Eso está claro. Y ese ser incluye la libertad. Si mediante ésta podemos obrar en un sentido o en otro, lo que nos moverá a hacerlo, a pecar o no pecar, será un acto volitivo que depende de la propia libertad humana. Lógicamente en ese acto hay una primera fuerza motriz, que es la que nos hace, si se me permite la metáfora, "levantar el freno de mano y pisar el acelerador" para empezar a movernos; y, después, hay una actitud deliberada de "manejar el volante" para ir hacia un sitio u otro. Si la meta de nuestro trayecto, de nuestro acto libre de la voluntad, es hacer el bien, moveremos el volante en un sentido y si es hacer el mal, lo moveremos en el sentido opuesto. En ambos casos hacemos lo mismo, la forma cómo nuestra naturaleza actúa es idéntica; pero el sentido en el que nos movemos es lo que define la bondad o maldad del acto. Si en el acto bueno Dios nos levanta el freno de mano, nos hace pisar el acelerador y luego maneja nuestras manos para mover el volante hacia la meta del bien; una vez que Dios, en el acto malo, también nos levanta el freno de mano y nos hace pisar el acelerador... ¿quién mueve las manos para dirigir el volante?

Para mí, esta contradicción irresoluble solo puede resolverse negando la noción misma de predeterminación física bañeciana, tal y como el dominico español la planteó. Y, a partir de aquí, pueden plantearse muchas posibilidades distintas. Que no son solo el molinismo puro: ahí tenemos el congruismo, los sistemas medios, la solución de San Alfonso Ligorio... Me remito a los posts en este mismo medio de Eduardo Folment, que al menos a mí me han ilustrado bastante.

Sobre lo del hipercalvinismo, creo que es una tentación en la que se puede caer cuando se abusa de la doctrina de la gracia. Naturalmente, ni todos los calvinistas caen en esta tentación, ni a los tomistas se les puede acusar con justicia de promoverla. Pero sí que es cierto que, para muchos, puede dar la sensación de que si Dios ya lo ha decretado todo antes de la previsión de cualquier mérito, y si él mismo dirige las acciones del hombre mecánicamente, ¿para qué entonces arriesgar tanto por predicar un Evangelio que solo fructificará en quienes, de todas formas, ya iba necesariamente a fructificar?

----

LF:
Benedicto XIII a los dominicos:
"La gracia eficaz por sí misma e intrinsecamente, a la predestinación gratuita a la gloria sin previsión alguna de méritos los cuales ustedes han enseñado tan laudablemente hasta ahora, y sobre la que su escuela con aplaudible celo se gloría de haber recibido de los doctores Agustín y Tomás mismos y están en armonía con la palabra de Dios, los decretos de los Supremos Pontífices y con los Concilios y los escritos de los Padres."


Busque un texto de un Papa que se acerque a eso en defensa del molinismo. Suerte en la búsqueda.
30/11/15 12:46 AM
  
Néstor
La tesis agustiniana de la "masa condenada" dice que luego del pecado original, toda la humanidad se hace merecedora del Infierno y entonces Dios elige misericordiosamente a algunos para la salvación y deja de elegir, justamente, a otros, que son los réprobos.

Así planteado, la elección y la predestinación serían anteriores a la previsión divina de los méritos, y la reprobación, posterior a la previsión divina de las culpas.

Ambas serían posteriores a la permisión y previsión divinas del pecado original, tanto originante como originado.

Ello supone la previsión divina de todos los que han de nacer con la herencia del pecado original, para poder luego elegir entre ellos.

Si para explicar esa previsión divina hablamos de la "ciencia media", estamos en el molinismo.

Si hablamos de la "ciencia de visión", entonces Dios está previendo antes de la elección y la reprobación las vidas actuales completas de estas personas, incluida la perseverancia final o impenitencia final.

Y entonces, ya no queda espacio ni para la elección ni para la reprobación.

Por eso, la elección y reprobación (negativa) tienen que ser anteriores a la permisión y previsión del pecado original tanto originante como originado.

El valor de la teoría agustiniana está en mostrar muy gráficamente que de hecho los herederos de Adán no tenemos derecho alguno a la salvación y que la gracia es a la vez absolutamente necesaria y absolutamente gratuita.

Pero no responde a la pregunta de porqué Dios permitió el mismo pecado original con sus consecuencias.

Y tampoco apunta al hecho de que la raíz última de la gratuidad de la gracia y de la salvación no está en el pecado original y los pecados personales, sino en el carácter sobrenatural del fin último al que de hecho Dios ha ordenado a las creaturas racionales: la visión de Dios, por el que la gracia seguiría siendo gratuita incluso para una humanidad sin pecado original.

Como de hecho lo ha sido para los mismos ángeles buenos.

Saludos cordiales.
30/11/15 3:48 AM
  
Néstor
Agrego al comentario que hice al texto de Auer que una reprobación negativa posterior a la previsión de las culpas no tiene sentido.

Posterior a la previsión divina de las culpas sólo puede ser la reprobación positiva, es decir, la condenación al Infierno.

La reprobación negativa, entendida como no elección o exclusión de algunos de la gloria a título de bien indebido, y no a título de pena por el pecado, sólo puede ser, si se la acepta, antecedente, es decir, anterior a la previsión divina de las culpas.

Lamentablemente es usual encontrar cierta falta reflexión en lo que se escribe hoy día sobre este tema.

Saludos cordiales.
30/11/15 3:56 AM
  
Néstor
Justamente, si partimos de un análisis defectuoso del obrar humano, entonces es fácil concluir que la predeterminación física hace a Dios autor del pecado.

De ningún modo son iguales el acto libre bueno y el acto libre malo. El mal no es un ser, sino un no ser. Más precisamente, una carencia de un ser debido, exigido por la naturaleza del ente en cuestión. O sea, una privación.

La relación entre el bien y el mal, y entre el acto bueno y el acto malo, no es como la relación entre las manzanas y las naranjas, sino como la relación entre la manzana y la mordedura hecha en la manzana o el agujero hecho por el gusano.

El mal es como la ceguera, que es, justamente, un mal. No se la puede poner en un frasco. Es la falta de la vista.

Es la falta de un bien exigido por la naturaleza, por eso para nosotros no tener alas no es un mal, pero no tener vista u oído sí lo es.

Esa es la diferencia entre "mera carencia" y "privación".

En el caso del mal moral, hacer el mal no es como hacer el bien, pero con objetivo distinto. Eso es maniqueísmo. Los maniqueos eran los que decían que el mal era un ser, una sustancia, opuesta a otro ser y otra sustancia que sería el bien.

El mal (moral) es la falta de adecuación del acto libre de la creatura racional con con la ley moral natural, que viene del Creador de la naturaleza.

Esa falta de ser, no necesita causa eficiente, sino sólo deficiente, que es la libertad creada falible.

Lo que necesita causa eficiente es todo lo que hay de ser, acto y bien en el acto del pecado. En un adulterio, por ejemplo, puede haber muchas cosas hermosas. El "único" problema es que la ley moral indica que el casado o la casada se debe exclusivamente a su cónyuge, y el acto adúltero no se adecua, por ese lado, con la ley moral.

Por eso Dios es Causa eficiente primera de todo lo que hay de ser, acto y bien en el acto del pecado, mediante la predeterminación o premoción física. Y solamente permite el fallo de la libertad creada que es la privación en que consiste el pecado.

Saludos cordiales.
30/11/15 12:24 PM
  
Horacio Castro
Dios permite el pecado original y todos los pecados que le siguen. Santo Tomás rechaza una reprobación antes de la presciencia de los pecados. Por cierto, el discurso de San Pablo sólo puede entenderse como inspirado por Dios; es de infinitud divina que “en Él nos eligió ‘antes de la creación del mundo’ para que fuéramos santos y sin mancha en su presencia, por el amor (Ef 1,4)”. Santo Tomás es categórico respecto a que la predestinación es anterior a la previsión de méritos. Luis Fernando; la explicación de Gabaon que suscribes, es incuestionable: “la elección es clara: o Agustín-Tomás o Molina “.
30/11/15 12:26 PM
  
Néstor
Dice Santo Tomás en Iª q. 23 a. 3 co.:

"Dios reprueba a algunos. Hemos dicho más arriba que la predestinación es una parte de la providencia. A la providencia, sin embargo, pertenece permitir algunos defectos en aquellas cosas que son objeto de la providencia, como se dijo anteriormente. Así, como los hombres son ordenados a la vida eterna por de la providencia divina, pertenece también a la divina providencia el permitir que algunos no alcancen este fin. Y eso es reprobar. Por lo tanto, al igual que la predestinación es la parte de la providencia respecto de los ordenados por Dios a la salvación eterna, así que la reprobación es la parte de la providencia respecto de los que no alcanzan ese fin. De ahí que la reprobación implica no sólo el conocimiento previo, sino que agrega algo según la razón, como también la providencia, según se dijo anteriormente. Por lo tanto, como la predestinación incluye la voluntad de conferir la gracia y la gloria, así la reprobación incluye la voluntad de permitir que alguien caiga en el pecado, y de infligir el castigo de la condenación a causa del pecado."

Ahora bien, la permisión del pecado no puede ser posterior a la previsión del pecado, porque la previsión del pecado supone que el pecado ha sido permitido por Dios y por eso tiene o tendrá lugar.

Por tanto, tiene que ser anterior a la previsión del pecado.

Y la reprobación, según Santo Tomás, incluye la permisión del pecado.

Por tanto, en la medida en que incluye la permisión del pecado, la reprobación tampoco puede ser posterior a la previsión del pecado, sino que ha de ser anterior a la misma.

Así se ve que en el pasaje en negrita, Santo Tomás enseña las dos reprobaciones: la negativa, anterior a la previsión del pecado porque incluye la permisión del mismo, o sea, "antecedente", y la positiva, que es la condenación por el pecado previsto, o sea, "consecuente".

Esto se confirma con el pasaje siguiente, de I q. 23 a. 5 ad 3um.:

“A lo tercero hay que decir que de la misma Bondad divina se puede sacar la razón de la predestinación de algunos y la reprobación de otros. Pues se dice que Dios hizo todas las cosas por su Bondad, en el sentido de que las hizo para que la Bondad divina fuese representada en las cosas. Ahora bien, es necesario que la Bondad divina, que en sí es una y simple, sea representada de muchas formas en las cosas; porque las cosas creadas no pueden alcanzar la simplicidad divina. Y por eso es que para la perfección del Universo se requieren diversos grados en las cosas, de las cuales algunas tengan un lugar alto, y otras un lugar ínfimo. Y para que la multiformidad de los grados se conserve en las cosas, Dios permite que sucedan algunos males, para que no sean impedidos muchos bienes, como se ha dicho. Por tanto, consideremos todo el género humano igual que la totalidad de las cosas. Quiso por tanto Dios en los hombres, en cuanto a algunos, a los que predestina, representar su Bondad por modo de misericordia, perdonando, y en cuanto a otros, a los que reprueba, por modo de justicia, castigándolos. Y esta es la razón por la cual Dios a algunos elige y a otros reprueba. Y ésta es la causa que asigna el Apóstol, en Rom. 9, diciendo: “Queriendo Dios mostrar su ira (es decir, la justicia del castigo) y manifestar su poder, soportó (es decir, permitió) con mucha paciencia, vasos de ira, aptos para la perdición, para mostrar las riquezas de su gloria en los vasos de misericordia, que preparó para la gloria. Y en 2 Tim, 2, dice que en una casa grande no hay solamente vasos de oro y plata, sino también de madera y arcilla, y algunos para usos honorables, otros para usos oprobiosos. Pero por qué eligió a estos para la gloria, y a aquellos reprobó, no tiene razón sino en la voluntad divina. Por lo que Agustín dice, en Sobre el Evangelio de Juan, “porque trae a éste, y a aquel no lo trae, no quieras afirmarlo, si no quieres errar” . Como también en las cosas naturales se puede asignar la razón por la cual la materia prima, en sí totalmente informe, en una parte suya esté bajo la forma del fuego, y en otra, bajo la de la tierra, creada así por Dios en el principio, o sea, para que haya diversidad de especies en las cosas naturales. Pero porqué esta parte de la materia está bajo esta forma, y aquella bajo otra, depende de la simple Voluntad divina. Como de la simple voluntad del artífice depende que aquella piedra esté en esta parte de la pared, y aquella en aquella otra, por más que es el arte el que exige que alguna de ellas esté aquí y alguna de ellas allá. Y no hay por esto iniquidad en Dios, es decir, si da cosas desiguales a los que no son desiguales. Sería contra la razón de justicia, si el efecto de la predestinación fuese algo debido, y no se diese por gracia. Pero en las cosas que se dan gratuitamente, puede alguien según su voluntad dar a quien quiera más o menos, mientras no sustraiga nada de lo debido, sin perjudicar la justicia. Y esto es lo que dice el hacendado en Mateo 20: “toma lo que es tuyo, y vete. ¿No puedo hacer lo que quiero con lo que es mío?”."

Si la reprobación divina fuese exclusivamente por los pecados previstos, o sea, solamente positiva y consecuente, Santo Tomás no podría haber dicho que

"Pero por qué eligió a estos para la gloria, y a aquellos reprobó, no tiene razón sino en la voluntad divina. Por lo que Agustín dice, en Sobre el Evangelio de Juan, “porque trae a éste, y a aquel no lo trae, no quieras afirmarlo, si no quieres errar” ."

y tampoco podría haber dicho que:

"Pero porqué esta parte de la materia está bajo esta forma, y aquella bajo otra, depende de la simple Voluntad divina. Como de la simple voluntad del artífice depende que aquella piedra esté en esta parte de la pared, y aquella en aquella otra, por más que es el arte el que exige que alguna de ellas esté aquí y alguna de ellas allá."

Saludos cordiales.
30/11/15 3:09 PM
  
Néstor
Retengamos además que el texto citado no es de Báñez, sino de Santo Tomás de Aquino.

Saludos cordiales.
30/11/15 3:44 PM
  
Néstor
La afirmación "el pecado ha sido permitido por Dios y por eso tiene o tendrá lugar", hay que entenderla así:

Dios permite el pecado, o no. En el segundo caso, el pecado no ocurre. En el primer caso ¿sería posible que el pecado no ocurriese?

En ese caso, sería porque la creatura hace libremente el acto bueno contrario al pecado. Aunque más no sea, se abstiene libremente de pecar, lo cual es un bien.

Ese bien, como todo bien, tiene que tener a Dios como Causa Primera.

Pero entonces, Dios ha causado el acto bueno contrario al pecado en la creatura, y al hacerlo, ha impedido el pecado.

Y entonces, no lo ha permitido.

Por tanto, si Dios permite el pecado, el pecado ocurre.

Saludos cordiales.
30/11/15 3:56 PM
  
Horacio Castro
Absolutamente todo depende de la simple Voluntad divina. Santo Tomás no define como tal una “reprobación negativa”,-anterior a la previsión del pecado-, o “antecedente”. Sobre la permisión divina del pecado, Santo Tomás expresa que “nada impide que la naturaleza haya sido elevada a algo mayor después del pecado. Pues Dios no permite el mal sino por un mayor bien. Por eso San Pablo escribe a los romanos: donde abundó el pecado sobreabundó la gracia (Suma Teológica – IIIa, q. 1, a. 3.)”. También dice San Pablo que por el pecado original sobreabundó “la gracia en la persona de Nuestro Salvador y por Él en nosotros”. La permisión, por supuesto, es anterior al pecado reprobable de todas sus criaturas (con las excepciones conocidas de Jesús y su Santísima Madre). Por esta razón “la reprobación es negativa en cuanto el decreto de la voluntad divina es la de permitir el pecado y una vez previsto condenarlo. (‘Existencia y naturaleza de la reprobación’ de E. Forment)”.
30/11/15 5:08 PM
  
Néstor

La expresión reprobación negativa antecedente no está en Santo Tomás, pero eso es lo de menos, porque está la cosa, como he mostrado en el mensaje anterior por los textos mismos de Santo Tomás.

Tampoco está la palabra "homousios" en la Escritura, pero está la cosa, según el Concilio de Nicea.

Para lo que sigue, recordemos que "aún", "antes", "después", quieren decir aquí solamente prioridad lógica, no temporal.

Si la reprobación es negativa porque permite el pecado, entonces, es anterior al pecado, porque la permisión del pecado obviamente que es anterior al pecado.

¿Qué pasa con la previsión del pecado? ¿Podemos ponerla antes de la reprobación y permisión del pecado?

En ese caso Dios estaría previendo un pecado que aún no ha permitido, lo cual es absurdo.

No se puede saber que va a ocurrir un pecado que aún no se sabe si va a ocurrir, porque aún no ha sido permitido por Dios.

Por tanto, la previsión divina del pecado hay que ponerla después de la permisión-reprobación.

Y entonces, la reprobación negativa es antecedente, es decir, anterior a la previsión divina del pecado.

Pero la reprobación negativa no puede incluir el "y una vez previsto, condenarlo".

Porque eso es la reprobación positiva, es decir, como pena por el pecado, una vez previsto el pecado.

Es claro que no se puede permitir el pecado como pena por ese mismo pecado permitido. La permisión del pecado no puede ser el decreto divino por el que se condena el pecado permitido.

Y si así fuese, entonces, como la permisión del pecado es obviamente anterior al pecado, entonces la condenación o reprobación positiva sería anterior al pecado mismo, y a su previsión, que supone su permisión. Lo cual es el error de Calvino: la reprobación positiva antecedente.

Saludos cordiales.
30/11/15 5:42 PM
  
Néstor
Y no es cierto que absolutamente todo dependa de la simple Voluntad divina. La reprobación positiva consecuente, por ejemplo, depende de la culpa de la creatura racional, prevista por Dios, contra Calvino.

Saludos cordiales.
30/11/15 5:44 PM
  
Horacio Castro
Procuro significar que absolutamente todo depende de la simple Voluntad divina, hasta lo contingente (por ejemplo con sus leyes naturales) y lo que permite, en el sentido que explica el tomista Garrigou-Lagrange: “Nada sucede, que de toda eternidad no haya Dios previsto y querido, o por lo menos permitido. Nada sucede, sea en el mundo material, sea en el espiritual, que Dios no haya previsto de toda la eternidad; porque Dios no pasa, como los hombres, de la ignorancia al conocimiento, ni saca enseñanza de los acontecimientos. No sólo ha previsto cuanto sucede y ha de suceder, mas también ha querido cuanto de real y de bueno hay en las cosas, con excepción del mal, del desorden moral, que sólo permite con miras a bienes mayores (cita E. Forment del P. Garrigou-Lagrange, O.P. ‘La Providencia y la confianza en Dios. Fidelidad y abandono’)”.
30/11/15 7:52 PM
  
Horacio Castro
Quizá algún párrafo quedó alterado en un comentario, o yo- muy probablemente- haga una lectura errónea. Permisión, previsión y reprobación del pecado. Ahora me parece entender que se está hablando de la permisión de cada pecado específico. Si fuera así ¿eso no representaría que para permitirlo Dios ya tendría que haber (en una prioridad u orden lógico) previsto cada pecado?
30/11/15 9:08 PM
  
Luis Fernando
San Jerónimo:
"En nuestra libertad está la posibilidad de hacer algo o no hacerlo, de tal modo que toda buena obra que deseemos, intentemos o logremos hacer, debemos atribuírsela a la gracia de Dios, quien, según San Pablo, nos dio el querer y el actuar".
(Commentaria en Jerem, lib 1, cap 26)
30/11/15 9:17 PM
  
Horacio Castro
Ciertamente toda buena obra que el hombre logra hacer debe atribuirla a una gracia eficaz infalible (con consecuencia sobrenatural) otorgada por Dios.
30/11/15 9:43 PM
  
Horacio Castro
Por lógica, la permisión divina tiene que ser de “todos los pecados posibles”.
30/11/15 10:09 PM
  
Jesús de Andalucía
Si en mi exposición anterior hubo algún deje maniqueo, dejo claro que para mí el mal es la ausencia de bien, en definitiva de amor. Pero de esa idea, en definitiva, metafísica, no logro colegir que no pueda haber un verdadero acto humano, fruto de la voluntad, que se proyecte hacia esa ausencia de bien y de amor. La oscuridad es la ausencia de luz, sí, pero yo puedo apagar las bombillas. No sé si me explico.

De todas formas, sigo sosteniendo que aun cuando aceptemos la posibilidad de que, siguiendo el razonamiento de Néstor, Dios pueda predeterminar físicamente al hombre a hacer el bien pero no a hacer el mal, el problema de la elección y la no elección previa a cualquier mérito sigue existiendo. Y es lo que especialmente rechina a muchos.
30/11/15 10:15 PM
  
Luis Fernando
De tal modo se encuentra la voluntad de cualquier hombre en la potestad de Dios que, en cuanto éste quiere, la hace cambiar de dirección
(San Agustín, De gratia et libero arbitrio, 20)

La voluntad del hombre no puede evitar que Dios haga lo que quiere, porque Él hace lo que quiere incluso con las propias voluntades del hombre.
(San Agustín, De corruptione et gracia, 14)

Pues eso...
01/12/15 12:38 PM
  
Horacio Castro
Tal cual. “En todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman” (Romanos 8:28).
01/12/15 2:24 PM
  
Néstor
Ahí, en las citas que pone Luis Fernando, está todo: Dios hace que queramos libremente. De ese modo no se puede atentar contra nuestra libertad.

En el tema de la previsión divina, hay que partir de una premisa fundamental: Dios no puede recibir su conocimiento de las creaturas.

Cuando yo veo un árbol, el árbol, mediante el medio luminoso y transparente, obra sobre mi pupila, y mediante ella, sobre mi sentido de la vista. Recibo del árbol la visión del árbol. Soy afectado por la causalidad del objeto conocido, estoy en potencia para ver, y cuando la causa apropiada, el árbol, actualiza esa potencia, veo.

Nada de eso puede darse en Dios, que es Acto Puro, sin potencia pasiva alguna, y que es el Absoluto, es decir, In-dependiente de toda otra cosa distinta de Él.

Por tanto, Dios conoce todo a partir de Sí mismo, porque quien conoce exhaustivamente la Causa, conoce por eso mismos todos sus efectos, posibles o actuales.

Ahora bien, la Esencia divina, como tal, es el Espejo, por así decir, de todos los seres posibles y de todos los eventos posibles. Mediante la Esencia divina así considerada, Dios conoce todos los posibles, con la ciencia llamada de "simple inteligencia".

Por eso mismo, esa ciencia divina no basta para conocer lo que además de ser posible, es actualmente existente fuera de Dios.

Dios debe conocerlo también a partir de Sí mismo. No puede ser que Dios mire el mundo creado y reciba de él el conocimiento de lo actualmente existente, como hacemos nosotros con el árbol.

Por eso, la ciencia divina de "visión", que conoce lo actualmente existente (pasado, presente o futuro para nosotros), lo conoce mediante la Esencia divina, en cuanto incluye el libre decreto de la Voluntad divina de causar algo, si es bueno, o permitir algo, si es un mal moral o pecado.

Es mirando a su libre decreto como Dios conoce lo actualmente existente en la Creación, o sea, no conoce lo creado a partir de lo creado mismo, sino a partir de la Causa creadora (o de la Voluntad permisiva, en el caso del mal moral).

Por eso la previsión divina del pecado tiene que ser posterior lógicamente a su permisión. Sin decreto permisivo no hay medio alguno por el que Dios pueda conocer o "prever" el pecado de la creatura (recordando que Dios, el Eterno Presente, no "prevé", propiamente, sino que "ve").

Los molinistas proponen la "ciencia media", una ciencia divina distinta de la ciencia de "simple inteligencia", porque conoce, no solamente los posibles, sino los "futuribles", lo que las creaturas de hecho harían en determinadas circunstancias, y anterior a todo libre decreto de la Voluntad divina, porque rechazan la predeterminación física.

Pero prescindiendo del libre decreto de la Voluntad divina,sólo estamos considerando la Esencia divina como tal, y eso es medio para el conocimiento de los posibles, como dijimos, no de los "futuribles".

Por eso los molinistas han llegado a aceptar que es un misterio el tema del medio por el cual Dios conoce los "futuribles", y también, en definitiva, decimos nosotros, lo que de hecho sucede, que para los molinistas Dios lo conoce por el decreto divino de dar la existencia a los "futuribles".

Saludos cordiales.
01/12/15 3:49 PM
  
Néstor
Ningún acto humano apunta al mal como tal. Todo el que actúa actúa por un bien, real o aparente. La tendencia o apetito no tendría razón suficiente si su objeto no fuese un bien, al menos en la estimación del que tiende a él.

Es la potencia la que tiende al acto, y el acto siempre es perfección, y perfecciona a la potencia pasiva, porque la actualiza.

Un terrible psicópata, pongamos, podría decir que hace el mal por el gusto o placer de hacer el mal, pero es que ese gusto o placer es para él un bien.

Y sin duda, la elección o no elección previa nos rechina. Pero tantas cosas de Dios lo hacen, o deberían hacerlo, si no estuviésemos malamente acostumbrados. Cuando anunció la Eucaristía, por ejemplo, mucha gente dio vuelta atrás.

Nos gusta oír y decir que Dios es Misericordioso, pero luego seguimos queriendo obligarlo a darnos la gracia, en cuyo caso ya no seria misericordia, sino justicia.

Saludos cordiales.
01/12/15 3:56 PM
  
Victor Somovilla
Saludo LF creo que para entender algo de la predestinación podríamos hacer una analogía(por supuesto con todos los defectos que conlleva).
Imaginemos que la gracia es como la predilección que un padre siente hacia uno de sus hijos. Está predilección puede ser por múltiples causas(ser la única niña o el único varon,ser el pequeño, tener alguna deficiencia física mental o psíquica etc,,).En todo caso no concurre merito alguno en el hijo para ser recibidor de esta predilección ni tampoco significa que no queramos al resto de nuestros hijos de la misma manera.
El hijo predilecto podrá comportarse bien o no de manera libre pero por malo que fuera esto no afecta a la predilección que siente el padre hacia el ya que no depende de el hijo si no de la voluntad paterna.
De esta manera Dios que nos hizo a "imagen y semejanza suya" ejerce esta potestad paterna de manera perfectísima sin por ello limitar la libertad humana. Y es que negando la predestinación no se exalta la libertad humana si no que se denigra la libertad del Padre celestial.
La parábola del hijo prodigo nos puede dar bastante luz acerca de como debemos comportarnos ante la predestinacion.

---

LF:
Una de las cosas que muchos no entienden es el concepto de soberanía absoluta de Dios.
01/12/15 7:50 PM
  
Jesús de Andalucía
En fin, yo agradezco este post y este debate porque suscita en los católicos preguntas y reflexiones que, debo reconocer, pocas o ninguna vez pueden escucharse en los púlpitos de las iglesias.

Por mi parte para concluir debo decir que permanezco con más dudas que certezas en estos temas, pero que me atengo a todo lo que la Iglesia sostenga como cierto. Quizá ni Bañez ni Molina tenían razón del todo, y podamos llegar a reconciliar la eficacia intrínseca de la gracia y la soberanía absoluta de Dios con una libertad no necesariamente predeterminada de forma tan rígida.

El misterio está ahí, y en lo que sí estoy de acuerdo con los tomistas que han intervenido en el debate es en procesarlo todo desde la absoluta confianza en el Señor.

Saludos.

---

LF:
Esto no es entre Báñez y Molina. Es entre Molina por un lado, y San Agustín y Santo Tomás por el otro... y muchos más santos anteriores a él.
01/12/15 10:06 PM
  
Antonio1
"Nada sucede, que de toda eternidad no haya Dios previsto y querido, o por lo menos permitido. Nada sucede, sea en el mundo material, sea en el espiritual, que Dios no haya previsto de toda la eternidad; porque Dios no pasa, como los hombres, de la ignorancia al conocimiento, ni saca enseñanza de los acontecimientos. No sólo ha previsto cuanto sucede y ha de suceder, mas también ha querido cuanto de real y de bueno hay en las cosas, con excepción del mal, del desorden moral, que sólo permite con miras a bienes mayores "

Es impresionante lo que algunos saben de Dios. Lo dominan a la perfección. Parecería que lo tienen guardado en la palma de la mano y lo observan como objeto de estudio en el microscopio. ¡Qué bárbaro! Y con total seguridad y certeza.

Parecería mayor la omnisciencia del teólogo que la de Dios. Ríete tú de la Torre de Babel.

---

LF:
Es que se han leído la Biblia. Por eso saben tanto.
02/12/15 10:06 AM
  
Antonio1
Pues si han leído la Biblia habrán leído esto:


Éxodo«No podrás ver mi cara"

Dios "es el único que posee la inmortalidad y habita una luz inaccesible, a quien ningún hombre ha visto ni puede ver" (1 Tim 6,16).

«Nadie ha visto jamás a Dios” (1 Jn 4,12). "El Hijo único, que es Dios y que esta en el seno del Padre, nos lo ha dado a conocer” (Jn 1,18).

Dios es "invisible" Rom 1,20
"indecible": 2 Cor 12,4a
"insondable": Rom II,33), "inaccesible": 1 Tim 6,16.


---

LF:
Sí, ya, pero mira:
"Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre".
Jn 4,19
02/12/15 11:01 PM
  
Néstor
En general, cuando alguien finge asombrarse de lo que otros saben de Dios, es porque él tiene una postura contraria, o sea, cree saber lo contrario de lo que ellos dicen. Son estrategias argumentales, como casi todo lo que hay en el mundo.

No hay término medio entre la eficacia intrínseca de la gracia, que hace al libre albedrío dependiente de la gracia, y la eficacia extrínseca de la gracia, que hace a la gracia dependiente del libre albedrío.

Y es que si no dependen uno del otro, su coordinación sería por azar. A no ser que ambos dependiesen de un tercero, lo cual tampoco le gustaría a los molinistas.

Se puede rechazar la predeterminación física, pero no se puede tratar de moderarla. Porque lo que dice la tesis de la predeterminación física es que ella es la causante de la libertad de nuestros actos, no que nuestros actos sean libres a pesar de ella.

Saludos cordiales.
03/12/15 6:16 PM
  
Jesús de Andalucía
Me refería a que podemos mantener en la predeterminación física lo que tiene de predeterminación, quitando lo de "física" y sustituyéndola por "moral", por ejemplo. Dios no mueve mecánicamente a las criaturas, sino que éstas de manera completamente libre escogen el bien cuando son predeterminadas por la gracia eficaz, pero porque ésta les infunde en el corazón un deseo irresistible por ese bien.

Obviamente la discusión no es entre Bañez y Molina. Pero tampoco entre toda la tradición cristiana y Molina. Por ejemplo, Molina negó la no elección de los réprobos antes de la previsión de sus culpas; y eso después lo han seguido negando otros muchos teólogos católicos, algunos incluso de la escuela tomista.

Así que sí hay lugar para sistemas medios, reconociendo las aportaciones de todos.

03/12/15 8:27 PM
  
Néstor
Es que si ese deseo "irresistible" del bien es realmente "irresistible" ¿dónde queda la libertad?

Se puede decir que la libertad consiste en que ese deseo del bien es "irresistible" en sentido compuesto, no en sentido dividido.

Pero eso es lo mismo que dice el tomismo de la predeterminación física.

En realidad, el problema gordo no está en "física", sino en "predeterminación".

Y la solución sería en ambos casos la misma: Dios Omnipotente nos predetermina a obrar libremente, por eso somos libres.

Con una diferencia. Que una predeterminación moral supone que la fuerza en acción es la atracción del bien conocido.

Y eso nos ubica en el plano del objeto del acto voluntario. Ahora bien, es el objeto del acto voluntario, justamente, el que hace que ese acto sea libre o no lo sea.

Como la voluntad tiende necesariamente al bien en general, es libre ante el bien particular.

Pero entonces, la atracción necesaria del bien, que se sitúa del lado del objeto, quita la libertad.

Y la atracción no necesaria del bien particular hace posible la libertad, pero no "predetermina" para nada.

En cambio, la predeterminación física no actúa del lado del objeto del acto de la voluntad, sino sobre el acto mismo, a modo de causa eficiente.

Y entonces, esa predeterminación es compatible con que el objeto del acto sea un bien particular, de modo que el acto sea un acto libre.

Saludos cordiales.
04/12/15 3:27 PM
  
Néstor
En cuanto a las aportaciones de todos, pueden ser reconocidas con un solo límite: el principio de no contradicción.

El problema es que si decimos "todos", es porque hay más de uno, y si hay más de uno, es precisamente en la medida en que se contradicen.

Eso quiere decir, que aquello en lo que no se contradicen, ya lo tienen en común. Y aquello en que se contradicen, no pueden tenerlo en común.

Así que lo de las "aportaciones de todos" queda bastante ensordinado.

Saludos cordiales.
04/12/15 3:31 PM

Los comentarios están cerrados para esta publicación.