Aforismos 32. Sacramentos.

 Los siguientes aforismos fueron tomados de un trabajo que consta de aproximadamente 16 000 aforismos que he redactado limitándome a un aproximado de 140 caracteres cada uno, en un lapso de cinco años a partir de agosto de 2011. La mayoría de ellos pertenecen al patrimonio de la Cultura Universal.  Algunos de ellos han sido recogidos de la sabiduría de los grandes pensadores de la civilización greco-latina y cristiana-católica de los últimos 2400 años de historia de la humanidad, aun cuando gran parte de ellos han sido modificados. Muchos otros constituyen una aportación personal.

La intención ha sido reducir los conceptos a muy pocas palabras y con la mayor claridad posible para hacerlos accesibles a un mayor número de personas. También incluyen el intento de expresar un mismo concepto de distintas formas.

Este trigésimo segundo bloque está dedicado a algunas generalidades sobre los sacramentos.

  1. En el culto que se realiza en los sacramentos, Dios se mueve hacia nosotros antes de que nosotros nos movamos hacia Dios.
  2. El misterio de la encarnación de Dios se perpetúa en los sacramentos y, por medio de ellos, entramos en contacto con Cristo.
  3. La unidad del culto en los sacramentos y, particularmente, en el sacramento de la Eucaristía, realiza la unidad del Cuerpo místico de Cristo.
  4. Los sacramentos dignamente recibidos son manantial y fuente de la gracia.
  5. Por medio de los sacramentos de iniciación cristiana los hombres van participando cada vez más perfectamente de la vida divina y avanzando en la perfección de la caridad.
  6. Los sacramentos de iniciación cristiana son: Bautismo, Confirmación y Eucaristía.
  7. Los sacramentos de curación tienen como finalidad que la Iglesia continúe con la fuerza del Espíritu Santo su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros.
  8. Los sacramentos de curación son: Penitencia y Unción de los enfermos.
  9. Los sacramentos al servicio de la comunidad son el Orden y el Matrimonio.
  10. Los sacramentos al servicio de la comunidad contribuyen a la propia salvación, pero mediante el servicio que prestan a los demás.
  11. Los sacramentos al servicio de la comunidad confieren una misión particular en la Iglesia y sirven a la edificación del Pueblo de Dios.

BAUTISMO

 

  1. Por el Bautismo somos injertados en el misterio pascual. Morimos con Cristo, somos sepultados con Él y resucitamos con Él.
  2. El Bautismo es el nacimiento a la vida nueva en Cristo.
  3. El fruto del Bautismo es la gracia bautismal.
  4. Por el Bautismo se perdona el pecado original y todos los pecados personales.
  5. Por el Bautismo los hombres se hacen miembros de Cristo y templos del Espíritu Santo.
  6. Por el Bautismo los hombres son incorporados a la Iglesia como Cuerpo de Cristo.
  7. Por el Bautismo los hombres se hacen partícipes del sacerdocio de Cristo.
  8. El Bautismo imprime carácter indeleble y, por lo mismo, no puede ser reiterado.
  9. Todo aquel que recibe el Bautismo de Cristo se convierte en templo y sagrario del Espíritu Santo.
  10. El Bautismo es también llamado baño de regeneración, de renovación y de iluminación del Espíritu Santo.
  11. Cristo murió por todos los bautizados y los no bautizados. Aunque el valor del Bautismo es infinito.
  12. Todos los hombres que bajo el impulso de la gracia sin conocer la Iglesia, buscan sinceramente a Dios y obran conforme a su recta conciencia, se salvan aunque no hayan recibido el Bautismo.
  13. En lo que se refiere a los niños que mueren sin recibir el Bautismo, la Iglesia invita a confiar en la misericordia de Dios y a orar por su salvación.
  14. En caso de necesidad, toda persona puede bautizar con la intención de hacer lo que hace la Iglesia y derramando el agua sobre el que se va a bautizar y diciendo: “Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

CONFIRMACIÓN

  1. La Confirmación es el sacramento que nos integra más profundamente en la filiación divina.
  2. La Confirmación nos incorpora más firmemente a Cristo.
  3. La Confirmación hace más sólido nuestro vínculo con la Iglesia.
  4. La Confirmación nos asocia más a la misión de la Iglesia para dar testimonio de la fe por medio de la palabra y de las obras.
  5. La Confirmación imprime carácter indeleble en el alma y, por lo mismo, únicamente puede recibirse una vez en la vida.
  6. Para recibir la Confirmación con uso de razón es necesario profesar la fe, estar en gracia, tener la intención de recibir el sacramento, estar preparado para asumir el papel de discípulo y de testigo de Cristo.
  7. El rito de la Confirmación consiste esencialmente en la unción con el Santo Crisma en la frente del bautizado diciendo las palabras: “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”.

 

EUCARISTÍA

 

  1. La Eucaristía es el corazón y la cumbre de la vida de la Iglesia.
  2. Por la Eucaristía Cristo asocia a su Iglesia y a sus miembros a su sacrificio ofrecido al Padre, una vez y por todas en la Cruz.
  3. En el sacramento de la Eucaristía, las sustancias del pan y del vino se convierten en el mismo Cristo.
  4. En la Eucaristía, es necesario que desaparezcan el pan y el vino para que en su lugar se encuentren el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
  5. En el sacramento de la Eucaristía, no pueden permanecer las sustancias del pan y del vino después de la consagración.
  6. En la Eucaristía, la desaparición del pan y del vino no es una transformación natural, ni tampoco es una aniquilación, sino una conversión.
  7. La conversión del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo requiere que algo permanezca entre la desaparición y la aparición.
  8. Lo que se conserva del pan y del vino son los accidentes o el aspecto externo del pan y del vino que permanecen después de la consagración.
  9. Las nuevas substancias del cuerpo y la sangre de Cristo están “contenidas” en los accidentes del pan y del vino.
  10. En la Eucaristía, el mismo Cristo, que está resucitado y glorioso en el cielo, existe bajo las especies sacramentales del pan y del vino.
  11. Por acción divina se realiza el cambio del pan y del vino en cuerpo y sangre de Cristo, que preexisten en el cielo antes de la conversión.
  12. La transustanciación del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo es más milagrosa que la creación.
  13. En la Eucaristía, los accidentes del pan y del vino producen los mismos efectos que cuando estaban sustentados en la sustancia del pan y del vino.
  14. Con la corrupción de las especies, termina la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
  15. La conversión del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo y la corrupción de las especies, no producen inmutación alguna en Cristo.
  16. Todo el culto católico tiene por objeto llegar a la Sagrada Comunión.
  17. El Santísimo Sacramento es la esencia del culto de Dios en el cristianismo.
  18. La Eucaristía es la realización definitiva o la consumación de toda la obra de amor de Jesucristo.
  19. La Eucaristía es el Gran misterio de la Santa Iglesia.
  20. Jesús Sacramentado es el principio generador del amor.
  21. La Sagrada Eucaristía es sacrificio eterno de efectos perdurables, que extingue el pecado, que hace descender la gracia y que nos une a Dios.
  22. La Sagrada Eucaristía abre las puertas de la gloria.
  23. La Eucaristía conviene a la perfección de la fe, alienta nuestra esperanza, es culmen de la caridad y de todo sacramento.
  24. Ni los sentidos, ni el entendimiento, pueden apreciar que están en el Sacramento el verdadero cuerpo y la sangre de Cristo.
  25. El sacramento que contiene realmente al mismo Cristo, es perfectivo de los otros sacramentos que participan de su virtud.
  26. Es propio de la amistad convivir con los amigos, por eso el Señor nos premia con su presencia corporal en la Eucaristía.
  27. Frente a <El que es>, advertimos claramente que <no somos>. Nosotros somos el que no es, mientras Dios Es.
  28. La Eucaristía es la realización definitiva o la consumación de toda la obra de amor de Jesucristo.
  29. La Misa es Cristo que ofrece su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad al Padre en sacrificio y alimento espiritual para nosotros.
  30. No hay misterio más grande y más valioso en sí mismo y para el hombre que Jesús Sacramentado.
  31. El mayor y más excelente de los siete sacramentos instituidos por Cristo es la Santísima Eucaristía.
  32. La Eucaristía es un momento clave en la serie de actos con los que Jesucristo fue colocando las bases de su Iglesia.
  33. La Eucaristía, que tiene como fruto específico la unidad del pueblo de Dios, realiza esa unidad porque nos une a Cristo de forma total.
  34. En la Santísima Eucaristía se contiene todo el bien espiritual de la Iglesia.
  35. La Eucaristía es la fuente de toda la evangelización.

 

RECONCILIACIÓN

 

  1. A los ojos de la fe, ningún mal es más grave que el pecado y nada puede tener peores consecuencias para los pecadores, para la Iglesia y para el universo que el pecado.
  2. Un grandioso regalo es el Sacramento de la Reconciliación. “Aunque estén rojos como la grana quedarán blancos como la nieve” (Is. 1,18).
  3. Cuando cometemos una falta y acudimos a la Reconciliación, Dios nos perdona, pero las consecuencias temporales de nuestro desorden siguen.
  4. Dios perdona en la Reconciliación, pero queda la pena temporal como consecuencia de la falta. Es posible suprimirla con las indulgencias.
  5. Las indulgencias son regalos que Dios otorga por medio de su Iglesia. Nos permiten suprimir las penas temporales por nuestros pecados.
  6. Las faltas leves se perdonan con un acto de contrición. Las faltas graves en el Sacramento de la Reconciliación.
  7. La caridad se pierde por el pecado mortal, mientras que la fe y la esperanza quedan informes. Se recupera con el Sacramento de la Reconciliación.
  8. Nunca pienses que tu pecado puede ser más grande que la Misericordia de Dios. Acude al Sacramento de la Reconciliación.
  9. En esta vida, cristiano no es el que nunca peca, sino el que se reconoce pecador y acude humildemente al Sacramento de la Reconciliación.
  10. Por la gracia actual, el cristiano acude arrepentido y con humildad al Sacramento de la Reconciliación, con el firme propósito de no caer.
  11. El anonimato es un derecho de los fieles católicos en el Sacramento de la Reconciliación, que además brinda protección al sacerdote.

 

UNCIÓN DE LOS ENFERMOS

 

  1. El Sacramento de la Unción de los enfermos tiene como finalidad otorgar una gracia especial al cristiano que se encuentra en dificultades que tienen que ver con la enfermedad grave y con la vejez.
  2. Es oportuno recibir la Unción cuando los fieles se encuentran en peligro de muerte por la vejez o por la enfermedad.
  3. La Unción de los enfermos puede recibirse cuando una persona se enferma y volverse a recibir si la enfermedad se agrava.
  4. El Sacramento de la Unción de los enfermos, une nuestro sufrimiento al de Cristo, reconforta, puede curar si así conviene.
  5. Sólo los presbíteros y los obispos pueden administrar el Sacramento de la Unción de los enfermos con el óleo bendecido por el mismo obispo o en casos necesarios por el presbítero que celebra.
  6. La Unción de los enfermos, une al enfermo a la Pasión de Cristo.
  7. La Unción de los enfermos otorga el consuelo, la paz y el ánimo para llevar cristianamente los sufrimientos de la enfermedad y de la vejez.
  8. La Unción de los enfermos otorga el perdón de los pecados si el enfermo no lo ha podido obtener por el sacramento de la Penitencia.
  9. La Unción de los enfermos restablece la salud corporal, si ésta conviene a la salud espiritual.
  10. La Unción de los enfermos prepara al hombre para el paso a la vida eterna.

 

ORDEN SACERDOTAL

 

  1. Toda la Iglesia es un pueblo sacerdotal.
  2. El sacerdocio ministerial difiere esencialmente del sacerdocio común de los fieles porque confiere un poder sagrado para el servicio de los fieles.
  3. Los sacerdotes ordenados ejercen su servicio mediante la enseñanza, el culto y el gobierno pastoral.
  4. Los ministros ordenados son obispos, presbíteros y diáconos.
  5. Quienes se dedican a la salvación de las almas deben resplandecer por su vida y por su ciencia.
  6. Los sacerdotes cuando administran un sacramento no actúan en nombre propio, sino representando a Cristo.
  7. Los sacerdotes han de dar cuenta a Dios de las almas de los fieles.
  8. Los ministros indignos en la consagración y la absolución obran in persona Christi capitis, de modo que Cristo es la garantía infalible.
  9. Los católicos debemos amar y orar por los sacerdotes. Sobre todo por los que lamentablemente sean indignos.
  10. El laico debe orar y procurar por todos los medios posibles contribuir a la santificación de los sacerdotes.
  11. Es un gran don encontrarse con sacerdotes formados y dispuestos a darlo todo por la Verdad, más allá de hacer una carrera dentro de la Iglesia.

 

MATRIMONIO

 

  1. El Matrimonio es la unión estable, perpetua y exclusiva del hombre y la mujer, para perfeccionarse mutuamente, procrear y educar a los hijos.
  2. De la mutua y estable entrega en el amor, el hombre y la mujer se enriquecen el uno al otro: se perfeccionan.
  3. El amor entre los esposos debe ser un amor de benevolencia. Buscar el verdadero bien del otro recíprocamente, de lo contrario se destruye.
  4. El Matrimonio es la dimensión primera y, en cierto sentido, fundamental de la llamada de Dios, pero no es la única.
  5. El Matrimonio es una institución fundada por el Creador y en posesión de sus propias leyes.
  6. El Matrimonio se establece naturalmente sobre la alianza personal e irrevocable de los cónyuges.
  7. El Matrimonio es una institución que nace ante la sociedad confirmada por la ley divina.
  8. El vínculo sagrado del Matrimonio nace en atención al bien de los esposos, de la prole y de la sociedad.
  9. Dios es el autor del Matrimonio, al que ha dotado con bienes y fines varios.
  10. La importancia del Matrimonio es enorme para que continúe el género humano, el bienestar de cada miembro de la familia y su suerte eterna.
  11. La importancia del Matrimonio es enorme para la dignidad, estabilidad, paz y prosperidad de la misma familia y de toda la sociedad.
  12. Por su índole natural, el Matrimonio y el amor conyugal están ordenados al perfeccionamiento, a la procreación y a la educación de la prole.
  13. La íntima unión de los esposos y el bien de los hijos exigen plena fidelidad conyugal y unidad indisoluble.
  14. El Matrimonio debe perdurar porque los hijos tienen derecho a un padre y una madre y a la educación que dura toda la vida.
  15. Los esposos cristianos están fortalecidos y consagrados por un sacramento especial para cumplir sus deberes de estado.
  16. El perfeccionamiento mutuo del Matrimonio se ordena a la procreación y educación de los hijos toda la vida y por eso exige perpetuidad.
  17. Una de las causas de la indisolubilidad del Matrimonio es el derecho de los hijos a padres y a ser educados toda la vida con el ejemplo.
  18. El hijo es el fruto y el fin del amor de los  esposos. La unión, suprema aspiración del amor de los esposos, se logra en el hijo.
  19. El amor de los padres no termina con la aparición del hijo, se continúa en la educación material y espiritual del mismo.
  20. La educación, como uno de los fines primordiales del Matrimonio, es una obligación grave y un derecho de los padres a poder cumplirla.
  21. La familia: Matrimonio e hijos, es una institución natural y divina porque Dios es Autor de la naturaleza y actúa a través de sus fines.
  22. Si el placer, que es medio en la unión matrimonial, se convierte en fin, se desordena y pervierte la naturaleza y se afecta la educación.
  23. Para lograr los fines naturales del Matrimonio se requiere la unidad e indisolubilidad de la unión entre el hombre y la mujer.
  24. El adulterio y el divorcio rompen la unidad requerida por los fines e institución del Matrimonio.
  25. El adulterio va contra natura. Contra la naturaleza indisoluble del Matrimonio.
  26. Por su propia naturaleza, el matrimonio exige la indisolubilidad, la entrega total y perenne.
  27. El divorcio trae consigo innumerables males contra los propios esposos y contra los hijos. Daña la célula social y corrompe la sociedad.
  28. Los abuelos también son una institución natural que suaviza y facilita la relación de los hijos con los padres.
  29. La familia incluye también proporcionalmente a tíos y otros parientes y está regulada por la misma naturaleza humana.
  30. La familia es la primera y fundamental sociedad natural, necesaria para el origen y perfeccionamiento integral de la persona.
  31. La familia es la primera escuela, donde el hombre se forma y acrecienta en su perfección humana. Es la escuela natural del orden humano.
  32. La familia no es suficiente para lograr toda la perfección requerida por la naturaleza, requiere la Sociedad Política o el Estado.
  33. La familia, bajo el Sacramento del Matrimonio, es la escuela primordial de la vida y del orden cristiano: “Iglesia doméstica".
  34. En la familia cristiana, el hombre nace y se desarrolla a la vida de Cristo.
  35. Qué difícil es que en un mundo materialista muchos padres acepten que su principal vocación es su familia y sus hijos.
  36. Lamentablemente, en la actualidad el “matrimonio” ha degenerado en una simple sociedad civil con fines de lucro.
  37. Aunque existan otras formas (unas buenas y otras malas) de socializar, la familia nuclear es un papá y una mamá con sus hijos.
  38. Aunque existan otras formas (unas buenas y otras malas) de socializar, el Matrimonio es la unión indisoluble entre un hombre y una mujer.

2 comentarios

  
Héctor Ortega
Igual que los anteriores, un magnífico e ilustrativo trabajo.
Gracias por compartirlo
15/09/16 5:21 PM
  
Centurión Cornelio
Debo disculparme por este cambio de "nick", pero tiene un motivo. Me gustaría escribir con mi nombre pero me he convencido que tal vez no sea bueno para mí.

Me temo que muchos sacerdotes no se creen que el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo, que está verdaderamente presente en Cuerpo, Sangre y Espíritu después de la consagración.

Estuve de vacaciones una semana con mi familia, y el domingo durante la Misa (preciosa iglesia, con reclinatorios en los bancos y con dos sacerdotes oficiando, uno de los cuales pasó un tiempo en el confesionario), dos hechos me llamaron la atención (aparte de la dichosa guitarra que tocaba una monja):
-Que el sacerdote se refiriese a la Hostia como "el pan de Jesús" (¿qué "pan"?).
-Que oficiando dos sacerdotes, la Comunión la distribuyera uno de ellos y un "ministro extraordinario" (que era la monja de la guitarra).

¿Me estaré volviendo demasiado suspicaz?
16/09/16 11:33 AM

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