Aforismos 18. Teología Fundamental.

Los siguientes aforismos fueron tomados de un trabajo que consta de aproximadamente 16 000 aforismos que he redactado limitándome a un aproximado de 140 caracteres cada uno, en un lapso de cinco años a partir de agosto de 2011. La mayoría de ellos pertenecen al patrimonio de la Cultura Universal.  Algunos de ellos han sido recogidos de la sabiduría de los grandes pensadores de la civilización greco-latina y cristiana-católica de los últimos 2400 años de historia de la humanidad, aun cuando gran parte de ellos han sido modificados. Muchos otros constituyen una aportación personal.

La intención ha sido reducir los conceptos a muy pocas palabras y con la mayor claridad posible para hacerlos accesibles a un mayor número de personas.

Este decimoctavo bloque está dedicado a generalidades de Teología y Teología Fundamental.

  1. La Teología es Revelación más Filosofía. Aunque intervienen también otras ciencias.
  2. La Teología es la Revelación Divina a la luz de la razón humana. Fe y Razón.
  3. La Revelación y, por ende, la Teología y la Filosofía se subordinan a la salvación.
  4. El objeto de la Teología revelada es Dios desde Dios mismo. Desde lo que nos ha revelado y que profundizamos con la Filosofía.
  5. El objeto formal de la Teología es Dios como Él se conoce a sí mismo y lo comunica al hombre.
  6. La Teología nos ofrece un conocimiento de Dios desde Dios mismo.
  7. Lo que Dios ha revelado sobre sí mismo, el cristiano lo acepta con la fe y el teólogo lo estudia y lo profundiza con la Filosofía.
  8. El objeto de la Teología es la Divinidad misma, mientras que el objeto de la Filosofía es el ser, toda la realidad.
  9. La Teología sobrenatural se distingue de la Filosofía en que la Teología supone la fe.
  10. La Teología sobrenatural son las conclusiones filosóficas que es lícito extraer de las verdades de fe.

  11. La Sagrada Teología supone la fe en el conjunto de datos revelados y la vivencia al creer esos datos.
  12. La Teología sagrada explota los datos revelados, los aprovecha para extraer de ellos sus consecuencias lógicas por medio de la Filosofía.
  13. En la Teología sagrada, la Filosofía es movida por la fe para la obtención de las conclusiones teológicas.
  14. Lo que el teólogo pretende con la Filosofía no es demostrar la revelación, sino sacar de ella todas sus consecuencias posibles.
  15. La Teología filosófica conoce a Dios como causa primera y, por eso, es respecto a la Teología revelada otra especie de un mismo género.
  16. Sabemos que Dios es el que ha revelado por los motivos de credibilidad: milagros, profecías, la Iglesia por sí misma…
  17. Los milagros son hechos por Cristo para confirmar su misma doctrina.
  18. Los milagros son la prueba para creer.
  19. Los verdaderos profetas del Antiguo Testamento se distinguen de los falsos profetas por los milagros.
  20. El profeta es el que anuncia. El que habla en lugar de Dios.
  21. La fe católica no es irracional. El conocimiento de los signos de credibilidad (milagros) es anterior al acto de fe.
  22. No existe ninguna posibilidad de que los principios racionales sean contrarios a la verdad de la fe.
  23. La vocación de Abraham fue una llamada al nomadismo. “Sal de tu tierra…". La garantía es la promesa de Dios fundamento de la esperanza.
  24. Dios siempre cumple sus promesas.
  25. En el Antiguo Testamento se distinguen los verdaderos de los falsos profetas por los milagros.
  26. La palabra profeta viene del árabe nabí: el que anuncia, el que comunica, el que llama y el que es llamado.
  27. El profeta en el Antiguo Testamento tiene una experiencia privilegiada de Dios: conoce a Yahveh porque le ha hablado y confiado su palabra.
  28. Cuando Yahvé lanza su palabra, nada puede paralizarla: Producirá destrucción o salvación.
  29. La palabra del profeta nunca es estéril.
  30. El profeta es el intérprete de la historia desde su experiencia privilegiada de Dios.
  31. La profecía es un milagro intelectual.
  32. El profeta recibe de Dios una luz racional que está por encima de la luz natural de la razón.
  33. El profeta no posee la luz permanentemente sino que tiene que esperar a que Dios le dé la luz profética.
  34. La luz profética es recibida en el alma a modo de una pasión o impresión transeúnte por lo que no es un hábito.
  35. Las profecías como los milagros, aunque son gracia, no son hábitos porque son transeúntes.
  36. En la alianza está el origen del mesianismo.
  37. El Mesías es el ungido y constituye la espina dorsal de la Biblia.
  38. El mesianismo real (A.T.) es el conjunto de creencias y esperanzas que se desarrollan en torno a la figura de David. Las promesas concedidas.
  39. Al mesianismo real siguió el mesianismo profético con la desaparición del monarca en tiempos del exilio, pero reaparece poco antes de Cristo.
  40. Tras el exilio, el mesianismo recobra un nuevo matiz, el sacerdotal. Con la restauración del templo cobra relieve la figura del sacerdote.
  41. La primera dimensión del reino que Jesús predica es el amor inmerecido del Padre. Dejarse amar por Dios sobre todas las cosas.
  42. La segunda dimensión del reino que Jesús predica es la liberación del pecado, del sufrimiento y de la muerte.
  43. El “sígueme” de Jesús significa aceptar el reino. Aceptarle a Él. Cristo es el reino en persona.
  44. El reino de Dios es una realidad presente. Es tiempo de una oportunidad única que se nos da. De aquí la urgencia escatológica del mensaje.
  45. El reino que Jesús predica está en luchar contra el poder del maligno (Mt.13, 24-30), vencido ya por Cristo.
  46. De Cristo en adelante, todo hombre, con su gracia puede vencer al demonio que mediante la tentación quiere apartar al hombre de la salvación.
  47. El misterio es el plan de Salvación escondido durante toda la eternidad, ahora revelado por Dios y que establece a Cristo como centro.
  48. Concretamente, el misterio, el plan salvífico de Dios, es Cristo.
  49. El misterio que es Cristo tiene dos etapas: 1. La intención escondida en Dios y 2. La vida, muerte y resurrección de Cristo.
  50. Ahora estamos en la tercera fase del misterio que es la predicación del mismo misterio.
  51. La última fase del misterio es la Iglesia que es el misterio de Cristo hecho visible a través de los siglos.
  52. En esta última fase, San Pablo indica la fase final escatológica en la que llegaremos al cara a cara del misterio de Dios.
  53. La carta a los Hebreos sintetiza todo el proceso de revelación. Manifiesta la continuidad entre el Antiguo y Nuevo Testamento.
  54. La carta a los Hebreos resalta la novedad y grandeza de la nueva alianza respecto de la antigua.
  55. Dios propone verdades de fe y verdades de razón alcanzables también por la fe, para que todos las alcancen con seguridad y puedan salvarse.
  56. Con Moisés, Dios se dirigió a un pueblo. Con Cristo, Dios se dirige a toda la humanidad.
  57. Los milagros fueron hechos por Cristo para confirmar su doctrina.
  58. Dios nos ayuda a creer con una triple ayuda: la predicación exterior, los milagros que la acreditan y una atracción interior para asentir.
  59. El primer conocimiento de las cosas divinas se obtiene cuando el hombre, con su razón, por medio de las creaturas se levanta al conocimiento de Dios.
  60. El segundo conocimiento de las cosas divinas se logra cuando la Verdad Divina desciende a nosotros por medio de la revelación.
  61. El tercer conocimiento de las cosas divinas ocurrirá cuando la mente humana sea elevada a contemplar perfectamente las cosas reveladas.
  62. La profecía en el A.T. y N.T. es un conocimiento sobrenatural sobre verdades que superan el alcance natural y en beneficio de la comunidad.
  63. El descubrimiento de la Verdad Divina por parte del profeta tiene dos elementos: las representaciones y el juicio a la luz de la gracia.
  64. La gracia obra el asentimiento de fe y opera el cambio del hombre.
  65. La palabra interior tiene primacía sobre la exterior.
  66. Sólo la experiencia profética tiene la luz interna de la gracia con la certeza experimental de que es Dios el que habla.
  67. La Historia de la Salvación se encarna en la historia universal.
  68. Los profetas aparecen como los grandes intérpretes de la historia de la salvación.
  69. La experiencia del profeta es fundamentalmente una experiencia de la Palabra de Dios cuyo contenido tiene que transmitir a los hombres.
  70. Dios se revela de modo natural a través de sus creaturas y sobrenaturalmente en el Pueblo de Israel y con Cristo.
  71. El conocimiento que la razón tiene de los signos de credibilidad, entre los que se encuentran los milagros, es anterior al acto de fe.
  72. El conocimiento de los signos es lo que lleva a la conclusión racional de que debemos creer.
  73. La fe no es irracional sino que perfecciona la razón.
  74. La racionalidad se extiende en todo el proceso de la fe.
  75. La gracia nunca elimina la autonomía de la naturaleza.
  76. La voluntad quiere comprender la fe a partir de los datos que el entendimiento le proporciona.
  77. La fe católica confía plenamente en el efecto bueno que ejerce la fe sobre la razón natural.
  78. Ninguna operación natural opera sin recibir de Dios su ser y su eficacia, pues en Él vivimos, nos movemos y somos.
  79. La razón y la fe no tienen otro fin que Dios, que es la causa final del mundo al que todos los órdenes, grados y causas deben ordenarse.
  80. La razón y la fe no tienen otro fin que Dios como causa final.
  81. La fe en Dios salvador implica el deseo de buscarle y encontrarle.
  82. Si Dios ha creado al hombre dotado de razón, es natural que el hombre ponga su conocimiento en camino de su último fin.
  83. Si Dios no conservara continuamente el ser de los existentes, aun de los demonios… éstos dejarían de ser, se aniquilarían.
  84. Desde el momento en que Kant hace la distinción entre fenómeno y nóumeno, queda negada la capacidad del hombre para conocer la verdad última.
  85. La propuesta kantiana es incompatible con la doctrina católica porque niega la capacidad del hombre de alcanzar la verdad última en sí misma.
  86. La realidad para Kant no es la realidad en sí, sino un reflejo a nuestra medida, una apariencia en nuestro modo de percibir.
  87. Kant produjo un giro copernicano incompatible con la Teología cristiana.
  88. En la Cristología kantiana, Jesucristo ya no se identifica con lo real, sino que pasa a ser un mito quedando como un genio religioso más.
  89. Para Kant, el Absoluto no puede darse en la historia por lo que conceptos como Iglesia, dogma y sacramentos pierden su carácter incondicionado.
  90. Con el pensamiento kantiano, las opiniones adquieren el mismo nivel que la fe.
  91. Para Kant es imposible, según la estructura de nuestro conocimiento, lo que la fe cristiana sostiene: milagros, misterios o sacramentos.
  92. En el pensamiento kantiano, milagros, misterios y sacramentos no pueden ser más que meras supersticiones.
  93. El criticismo kantiano no deja otra alternativa más que el fideísmo. Por eso es incompatible con la fe cristiana.
  94. En la Revelación se encuentran algunos conocimientos que el hombre puede alcanzar con la pura razón.
  95. Todo hombre tiene derecho a las verdades metafísicas necesarias para la salvación. Por eso Dios revela todo lo necesario para salvarnos.
  96. La fe y la razón no pueden contradecirse porque sólo lo falso puede ser contrario a la verdad.
  97. Así como la gracia no destruye la naturaleza sino que la perfecciona, la fe permite que la razón desarrolle una actividad más perfecta.
  98. La razón y la fe no pueden separarse sin reducirse a la posibilidad del hombre de conocerse de modo adecuado a sí mismo, al mundo y a Dios.
  99. La razón no puede tener razón cuando va contra la fe.
  100. La unidad de la verdad hace que ningún conocimiento científico, aún de las cosas sensibles, pueda ser indiferente para la Teología.
  101. La fe no puede dejar de considerar las conclusiones científicas aunque los objetos formales entre la Filosofía y la Teología sean distintos.
  102. Filosofía y Teología llegan a las mismas conclusiones partiendo de principios diferentes y por distintas vías.
  103. La Filosofía parte de las criaturas para llegar a Dios, mientras que la Teología considera a Dios y, a partir de Él, a todas las criaturas.
  104. La Teología considera a todas las criaturas en vistas de la salvación y, por referencia, a Dios.
  105. Entre la Teología, que parte de los artículos de fe, y el conocimiento filosófico de Dios hay una diferencia de género.
  106. Un sistema filosófico será más cristiano cuanto más verdadero sea dentro de los límites de la razón natural.
  107. Aunque la razón intente justificar la fe, jamás la transformará en razón y aunque la fe ilumine la razón, nunca la razón dejará de ser razón.
  108. Al encarnarse la Segunda Persona de la Trinidad asume la naturaleza humana, y con ella, la naturaleza de toda la creación que es redimida.
  109. Cristo es revelador y misterio revelado. Por eso Cristo es mediador y plenitud de la revelación.
  110. El cristianismo es la única religión cuya revelación se encarna en una Persona que se presenta como la Verdad Absoluta.
  111. Cristo no es un simple fundador de religión como lo son Moisés, Mahoma, Lutero… sino que es la Palabra del Padre en persona.
  112. El Hijo al encarnarse, asume todos los recursos humanos de expresión. Sus enseñanzas y comportamientos revelan su misterio y el del Padre.
  113. La revelación no se limita a hechos históricos, sino que son misterios de los que sólo la Palabra puede dar testimonio.
  114. La palabra de Cristo es acreditada por los signos que son los milagros. Palabras y hechos.
  115. Nadie puede hacer las obras de Cristo, por eso deducimos que procede del Padre.
  116. El conocimiento de los signos de credibilidad que son los milagros, es anterior al acto de fe. Se trata de una conclusión racional.
  117. Los signos que son los milagros prueban que la revelación es de Dios.
  118. El hombre, con las solas fuerzas de la razón, puede discernir que lo revelado ha sido revelado por Dios.
  119. El cristianismo es la única religión que puede demostrar racionalmente que lo revelado ha sido revelado por Dios.
  120. La fe implica un saber de razón.
  121. El hombre es responsable de creer, porque tiene un conocimiento racional de que la revelación es de Dios.
  122. El hombre es responsable de creer porque tiene un conocimiento racional de que es Dios el que se revela.
  123. El hombre tiene la capacidad física de conocer racionalmente el hecho de la revelación con anterioridad a la fe.
  124. Los fariseos no quisieron aceptar la Revelación ni con los milagros y, por eso, son responsables de no haber creído.
  125. La fe requiere, además, la gracia que introduce al hombre en la intimidad divina. La fe es más que la adhesión intelectual porque es entrega.
  126. La fe es entrega y participación de la intimidad personal de Dios.
  127. La fe supone el fortalecimiento de la voluntad humana para aceptarla, para tomar una decisión de entregarse a Dios que cambia nuestra vida.
  128. La Filosofía demuestra, con los preámbulos de la fe, que la religión católica es ciertamente creíble.
  129. Los preámbulos de la fe conducen racionalmente a la Verdad sobre Dios para recibir la fe que Dios no niega a ningún hombre de buena voluntad.
  130. La fe está por encima de la razón y de la Filosofía, pero no sólo no se opone a ellas, sino que las supone para hacerlas razonablemente aceptables.
  131. La razón es necesaria para tener una fe razonable y no una fe ciega e irracional que acaba en el fanatismo.
  132. La fe católica siempre ha defendido la capacidad de la Filosofía para demostrar racionalmente la existencia de Dios.
  133. La Filosofía demuestra que la religión católica es ciertamente creíble y mediante los preámbulos de la fe para alcanzar la Verdad sobre Dios.
  134. La fe sobrenatural que es obra de la gracia y que Dios no la niega a ningún hombre que tenga buena voluntad.
  135. La fe no se opone a la razón, sino que supone la razón y supone la Filosofía para hacerla razonablemente aceptable.
  136. Las verdades de fe exceden la razón humana. No puede conocerlas el hombre si Dios no las revela.
  137. Por su carácter sobrenatural, la fe trasciende la inteligencia natural.
  138. En la fe sobrenatural la gracia de Dios mueve a la voluntad para que el entendimiento acepte el contenido sobrenatural de la revelación.
  139. El hombre para asentir a verdades de fe, es elevado sobre su propia naturaleza.
  140. Milagro y la persuasión son causas insuficientes de fe porque viendo un mismo milagro y oyendo una misma predicación unos creen y otros no.
  141. La causa de la fe es la moción interior a asentir en la que la gracia de Dios es la que mueve a la voluntad humana.
  142. Hay dos órdenes de verdades: unas naturales que proporciona la razón humana y otras sobrenaturales que se reciben de la revelación por la fe.
  143. La Teología es como las otras ciencias que aceptan los principios evidentes para otra ciencia que las fundamenta.
  144. La fe es una actividad del pensamiento, no es un acto irracional sino que tiene una racionalidad propia.
  145. El amor permite superar las limitaciones del entendimiento.
  146. Nada, ni mucho menos el pecado, debe desanimarnos de seguir luchando por Cristo.
  147. La Revelación y la razón humana tienen un mismo origen que es Dios que no puede contradecirse.
  148. Si en algún caso se presenta contradicción entre la razón y la fe, es únicamente aparente.
  149. El hombre está existencialmente abierto al problema de Dios y a una eventual revelación suya en medio de la historia.
  150. El Concilio Vaticano II es un fruto precioso de la Tradición de la Iglesia Católica.
  151. El objeto del conocimiento teológico son los misterios escondidos en Dios y otras verdades que la razón podría haber alcanzado pero no lo ha hecho.
  152. Los preámbulos de la fe son verdades filosóficas que muchos hombres no pueden conocer o que conocen con dudas y errores.
  153. Los preámbulos de la fe son la base inmediata a los contenidos exclusivos de fe, es decir, los que no pueden conocerse por la razón natural.
  154. Los preámbulos de la fe tienen una doble función: amplían el campo de la Filosofía y son el sujeto adecuado del saber sobrenatural.
  155. Por su carácter sobrenatural, la fe trasciende la inteligencia natural.
  156. El objeto de la fe que es todo lo creído, es sobrenatural. Las verdades de fe no puede conocerlas el hombre si Dios no las revela.
  157. El acto interior de creer en la fe sobrenatural, es sobrenatural porque al asentir, el hombre es elevado sobre su propia naturaleza.
  158. La gracia de Dios mueve a la voluntad para que el entendimiento acepte el contenido sobrenatural de la Revelación.
  159. La fe es una actividad del intelecto y por tanto no es un acto irracional.
  160. El objeto de la fe es, en última instancia, la verdad y por eso su principio propio está en el entendimiento como su sujeto.
  161. La fe tiene una racionalidad propia porque es un acto de pensar; se trata de un pensamiento o juicio.
  162. El acto de fe da firme certeza pero sin una visión clara del objeto.
  163. Es mejor errar muchas veces juzgando bien que una sola vez juzgando mal.
  164. La fe media entre la opinión y la ciencia porque como la opinión no tiene conocimiento claro pero como la ciencia tiene una certeza perfecta.
  165. Por el origen divino de la gracia, la certeza de la fe es mayor que la de la ciencia.
  166. No hay mayor certeza que la de la fe.
  167. La certeza de la fe es debida a la voluntad, dispuesta por la gracia de Dios, que la mueve al asentimiento firme.
  168. Aunque no exista indagación directa, la fe es un conocimiento perfecto como el conocimiento científico.
  169. El terreno de la fe no es opinable.
  170. Con la fe se llega a un conocimiento perfecto aunque la indagación propia no sea perfecta pero la certeza o el asentimiento es perfecto.
  171. El asentimiento o certeza de la fe es perfecto porque la voluntad es actuada por la moción divina de la gracia.
  172. La duda de la fe se da respecto a nosotros en cuanto nuestro entendimiento no alcanza plenamente las verdades de fe.
  173. Lo que dice la fe es más cierto que lo que la razón humana puede alcanzar con cualquier certeza científica.
  174. La fe está por encima de la razón pero ambas la revelación y la razón tienen un mismo origen que es Dios que no puede contradecirse.
  175. Si en algún caso, se presenta una contradicción entre la razón y la fe, es únicamente aparente.
  176. La Teología no puede oponerse jamás a las demás ciencias sino que las promueve y ayuda a comprender que su origen y su fin es Dios.
  177. La fe obliga a un más perfecto cumplimiento de las tareas temporales.
  178. Se equivocan quienes creen que pueden entregarse totalmente a los asuntos temporales, como si fuesen ajenos a la vida religiosa.
  179. El divorcio entre la fe y la vida diaria y profesional es uno de los más graves errores de nuestra época.
  180. Por la fe sobrenatural creemos ser verdadero todo aquello que Dios ha revelado. Creemos por la autoridad del mismo Dios que revela.
  181. Sólo Dios puede dar a una persona la fe sobrenatural.
  182. La fe sobrenatural no puede adquirirse por las solas fuerzas de la razón.
  183. La fe no ve nada, es incompatible con la visión y por eso desaparece en el cielo. Sin embargo, su certeza es la mayor que puede tenerse.
  184. La mayor y más absoluta de todas las certezas es la de la fe sobrenatural porque no se funda en la capacidad del intelecto.
  185. Estamos obligados a creer en la Sagrada Escritura y la Tradición que la Iglesia por definición solemne o por Magisterio Ordinario presenta.
  186. Los milagros, las profecías y la Iglesia misma son motivos de credibilidad de la fe sobrenatural.
  187. La fe sobrenatural no se funda en la autoridad de la Iglesia sino en la autoridad del mismo Dios que revela.
  188. La credulidad excesiva y la superstición son pecados contra la fe sobrenatural.
  189. Existen peligros externos e internos contra la fe sobrenatural.
  190. La soberbia y la vida inmoral son peligros internos contra la fe porque el que obra mal, odia la luz.
  191. El peor pecado es el odio a Dios y todo lo que de este odio se sigue, blasfemias, sacrilegios.
  192. La fe católica no es irracional por lo que supone que al cristiano le consta que la doctrina que se le propone proviene de Dios.
  193. El conocimiento que el hombre puede tener de la Revelación cristiana parte de signos externos y mediante un proceso discursivo.
  194. La religión sin Filosofía es fideísmo fundamentalista.
  195. El relativismo tolerante, la crisis del catolicismo y la proliferación del islamismo, son tres factores actuales que hay que considerar.
  196. La religión es un derecho natural que comprende las relaciones del hombre con Dios.
  197. Todo hombre tiene la necesidad o el deber moral de indagar para descubrir cuál es la verdadera religión.
  198. No hay asunto más importante para el hombre que saber su origen, su ser y su destino y conocer los medios más adecuados para alcanzar su fin.
  199. Todo hombre tiene el deber y el derecho moral de indagar cuál es la verdadera religión y cumplirla cabalmente porque en ello se cifra su realización plena.
  200. Toda persona tiene el derecho y el deber natural de conocer y realizar la religión en su aspecto teórico-doctrinal y práctico.
  201. Frente a la ignorancia, el error o la duda religiosa, el hombre puede encontrarse culpable o inculpablemente.
  202. El derecho a la libertad religiosa de las personas y las familias, es un derecho natural anterior al Estado.
  203. Religioso o laico, el Estado no debe impedir la libertad religiosa de las personas y las familias, de acuerdo a los dictámenes de su conciencia.
  204. La práctica religiosa conforme a los dictámenes de la recta conciencia o de la conciencia inculpablemente equivocada son un derecho natural anterior al Estado.
  205. El fin del Estado es el bien común temporal, pero no sólo material sino también espiritual. Por eso debe favorecer la libertad religiosa.
  206. El Estado debe respetar la libertad religiosa, pero no debe imponer el ejercicio de una religión determinada.
  207. El Estado, por su naturaleza, está obligado a favorecer el conocimiento y la aceptación de la religión verdadera sin violencias ni imposiciones.
  208. El Estado no debe entrometerse en la conciencia de las personas y debe dejarlos creer y practicar su religión, de acuerdo a su conciencia.
  209. El Estado que impone una comunidad política atea y sin religión atenta contra el derecho natural a la libertad religiosa.
  210. El Estado laico debe respetar la libertad religiosa mientras la religión no atente contra el bien común con prácticas inmorales o criminales.
  211. La norma, como querida e impuesta por Dios, es obra de su Voluntad; pero formalmente, como obra de ordenación final, lo es de su Entendimiento.
  212. Los seguidores de la reforma protestante redujeron la fe a un sentimiento subjetivo.
  213. Para los reformadores protestantes y sus seguidores, la fe no se funda en la razón sino en el sentimiento.
  214. El empirismo inglés y el idealismo alemán llevaron a concluir que la religión es una elaboración subjetiva.
  215. El idealismo y el empirismo producen necesariamente la oposición entre la fe, que para ellos es sentimiento y la razón.
  216. Las ideas modernas e ilustradas cambiaron el orden mundial dejando fuera a Dios de todas sus estructuras.
  217. Después de la revolución francesa el mundo quedaría organizado excluyendo totalmente a Dios.
  218. Consecuencias gravemente destructivas se siguen de haber organizado el mundo al margen de Dios. Entre ellas la devastación social y ambiental.
  219. Existe el derecho a la libertad religiosa. El hombre tiene derecho de seguir en conciencia la religión que juzga verdadera sin ser molestado.

 

Todavía no hay comentarios

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.