Aforismos 16. Filosofía de la Economía.

 

Los siguientes aforismos fueron tomados de un trabajo que consta de aproximadamente 16 000 aforismos que he redactado limitándome a un aproximado de 140 caracteres cada uno, en un lapso de cinco años a partir de agosto de 2011. La mayoría de ellos pertenecen al patrimonio de la Cultura Universal.  Algunos de ellos han sido recogidos de la sabiduría de los grandes pensadores de la civilización greco-latina y cristiana-católica de los últimos 2400 años de historia de la humanidad, aun cuando gran parte de ellos han sido modificados. Muchos otros constituyen una aportación personal.

La intención ha sido reducir los conceptos a muy pocas palabras y con la mayor claridad posible para hacerlos accesibles a un mayor número de personas. También incluyen el intento de expresar un mismo concepto de distintas formas.

Este decimosexto bloque está dedicado a generalidades sobre Filosofía de la Economía.

  1. En lo que se refiere al estudio filosófico de la Economía, a la Filosofía le interesa la Economía en cuanto tal.
  2. En la Filosofía de la Economía se considera el orden de dependencia que tiene la Economía de la Filosofía moral o Ética.
  3. La “Economía” que se separa del hombre y de su ordenación moral, es una falsa Economía.
  4. Toda actividad económica se realiza en base a decisiones humanas y, por lo mismo, está sometida a la ley natural.
  5. En la Filosofía de la Economía se consideran tres aspectos: el fin objetivo de la Economía, su ordenación y el proceso de distribución.
  6. El fin último objetivo de la Economía resulta de la relación del hombre con las cosas.
  7. La Economía no se limita únicamente al consumo, sino a todos los valores de la vida humana.
  8. La meta de la Economía es el desarrollo integral de todo el hombre y de todos los hombres.
  9. La ordenación natural de los hombres entre sí y a la sociedad se manifiesta notablemente en el terreno de la Economía.

  10. Actualmente, la comunidad de la actividad económica abarca toda la tierra.
  11. El hombre es el autor, centro y fin de toda la vida económico-social. Por eso es necesario partir de un concepto adecuado de hombre.
  12. El sentido de la Economía no está en las finanzas, ni en la técnica, ni en la rentabilidad, ni en la mayor felicidad material posible.
  13. Es una aberración definir la Economía como satisfacción de la demanda preparando la correspondiente oferta.
  14. El fin de la Economía es la producción segura de los supuestos materiales y racionales que posibilitan el desarrollo digno de los hombres.
  15. En el dominio del hombre sobre las cosas debe ser cuidadoso con la voluntad de placer, la voluntad de posesión y la voluntad de imperio.
  16. El materialismo práctico y el abuso de poder sobre el cosmos y sobre los hombres constituyen un peligro para la Economía.
  17. Para ejercer un dominio adecuado sobre la naturaleza, el hombre debe empezar por dominar su voluntad.
  18. El hombre debe dominarse a sí mismo para poder utilizar y distribuir las cosas en función del verdadero bien de todos y cada uno.
  19. Por su naturaleza corpórea, el hombre requiere ejercer un dominio sobre el mundo apropiándose de algunos bienes tomando posesión de ellos.
  20. El derecho a la propiedad privada es un derecho natural que no debe desvincularse del hecho original de que las cosas están hechas para todos.
  21. Si no se respeta el derecho natural a la propiedad privada de los bienes, se frustra el fin objetivo de la Economía.
  22. Cuando una persona está en extrema necesidad, se impone el derecho natural a vivir sobre cualquier ordenación positiva de propiedad.
  23. Todos los derechos están subordinados al derecho personal del hombre de poseer todo lo necesario para desarrollarse plenamente.
  24. La verdadera Economía debe encontrar una forma de distribución de bienes que favorezca el verdadero bien de todos.
  25. En extrema necesidad, es decir, cuando se trata de vida o muerte, las cosas son comunes.
  26. Es una injusticia que los países ricos se apropien de las materias primas y de la mano de obra barata dejando en la miseria a otras naciones.
  27. Es una injusticia de los sistemas actuales que un tercio de la tierra dispone de más del 80% de los bienes producidos en el mundo.
  28. Por la relación entre los bienes materiales y las necesidades humanas hay que economizar para sacar la mayor utilidad de dichos bienes.
  29. Si los bienes se administran prudentemente no sólo no impiden los valores y las virtudes, sino que los favorecen en gran medida.
  30. La Economía no es ni el único ni el supremo fin.
  31. La Economía debe ordenarse dentro de la recta jerarquía de los fines en el lugar que le corresponde.
  32. Por encima de la Economía están la dignidad y la verdad sobre el hombre, el matrimonio y la familia, sobre el fin de todas estas cosas.
  33. Colocar los objetos de los procesos económicos como valores supremos acaba generando una tecnocracia que envilece al hombre y lo esclaviza.
  34. Cuando el hombre descubre que la Economía tiene un fin, cae en la cuenta de que para alcanzar ese fin se requiere de un orden de acciones.
  35. Los sistemas comunista y liberal que han regido al mundo, conllevan serios problemas en lo que se refiere a la ordenación de la Economía.
  36. La utopía marxista-bolchevista es utópica porque sólo se llevaría a cabo si todos los hombres fueran perfectos y de buena voluntad…
  37. La comunidad de bienes del comunismo-socialismo conduce a la pereza, al trabajo desganado y al trabajo forzado.
  38. La comunidad de bienes del comunismo-socialismo conduce al desorden y a la confusión, además de que requiere un gran aparato burocrático.
  39. Sin el aparato burocrático la comunidad de bienes induce a que todos se ocupen indistintamente de todas las cosas posibles según su capricho.
  40. La comunidad de bienes del marxismo convierte a los trabajadores en esclavos a los que se puede manejar a capricho de una dirección central.
  41. La comunidad de bienes del marxismo significa una impresionante acumulación del poder económico y del poder político, militar, social, etc.
  42. La comunidad de bienes del marxismo-socialismo amenaza la libertad y la dignidad del hombre.
  43. La dependencia económica respecto a la colectividad en el marxismo-socialismo acarrea consigo la servidumbre política, cultural y religiosa.
  44. La Economía debe estar al servicio de las personas para que el desarrollo beneficie a todos. Eso no sucede en el capitalismo ni en el marxismo.
  45. Los bienes de la tierra están destinados a todos los hombres y no a unos cuantos como sucede en el capitalismo y marxismo.
  46. Cuando el Estado se convierte en el único señor del pan, no es difícil darse cuenta de que la libertad del hombre se pone en peligro.
  47. La Filosofía realista llega a la conclusión de que la misma naturaleza contiene las normas fundamentales de la vida social humana.
  48. Las normas de la vida social humana ordenadas ontológicamente pueden ser descubiertas por la razón humana.
  49. En el ámbito del consumo, el hombre no debe considerar los bienes de la tierra como propios, sino como comunes.
  50. En el ámbito de la explotación y administración de bienes, el derecho a la propiedad evita la pereza, el desorden y la discordia.
  51. Las economías materialistas actuales: socialista y liberal son causa de pobreza e injusticia social.
  52. Los derechos fundamentales de la persona y de los grupos no deben sacrificarse en aras de la organización colectiva de la producción.
  53. Hay que hacer todos los esfuerzos para que, desaparezcan las monstruosas diferencias económicas respetando los derechos de las personas.
  54. Todo hombre debe recibir por su trabajo una justa ganancia que le permita vivir dignamente.
  55. Es injusta toda discriminación en materia de remuneración y de condiciones de trabajo a los que sirven al desarrollo de otra nación.
  56. Los trabajadores son personas y no simple mano de obra útil a la producción, por lo que han de ser tratados de acuerdo a su dignidad.
  57. La actividad económica es fruto del trabajo de los hombres, por eso es injusto e inhumano organizarlo con daño de algunos trabajadores.
  58. Los trabajadores deben tener la posibilidad de desarrollar sus cualidades y su personalidad en el trabajo.
  59. El trabajo debe garantizar el reposo y descanso necesario para desarrollar la vida familiar, social, cultural y religiosa.
  60. El trabajo ha de garantizar la posibilidad de que el trabajador ejerza libremente su capacidad para el desarrollo de todas sus facultades.
  61. Las llamadas “leyes” económicas por ningún motivo justifican que los trabajadores acaben siendo esclavos de su propio trabajo.
  62. El desarrollo económico de la producción de bienes es destructivo si no se ordena al verdadero bien del hombre y de la sociedad.
  63. En la vida económico-social deben respetarse y promoverse la dignidad de la persona, la vocación íntegra del hombre y el bien común.
  64. Son necesarias muchas reformas en la vida económico- social y un cambio de mentalidad y de costumbres.
  65. El proceso de producción debe ajustarse a las necesidades de la persona, la familia y la sociedad; del verdadero bien de todos que es el Bien Común.
  66. Las empresas económicas son comunidades de personas y su fin último son las personas y no es la producción ni el dinero que sólo son medios.
  67. Dios ha destinado todos los bienes de la tierra para el uso racional y responsable de TODO el género humano.
  68. Los bienes de la tierra deben llegar a TODOS en forma justa y caritativa. Jamás debe perderse de vista este destino universal de los bienes.
  69. El hombre posee legítimamente cosas exteriores, pero necesita ser consciente de que estas cosas deben ser también para provecho de los demás.
  70. Todos los hombres tienen derecho a poseer una parte de bienes suficiente para sí mismos y para sus familias.
  71. Los ricos están obligados a ayudar a los pobres y no sólo con bienes superfluos.

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