InfoCatólica / Caritas in Veritate / Categoría: Tibieza

6.07.15

(92) Sobre algunas concepciones del Anticristo (p. L. Castellani)

antic1Recuerda Mons. Juan Straubinger en su edición del Nuevo Testamento que el Apocalipsis era, en tiempos de fe viva, un libro de cabecera de los cristianos, como lo era el Evangelio. Para formarse una idea de la veneración en que era tenido por la Iglesia, bastará saber lo que el IV Concilio de Toledo ordenó en el año 633: “La autoridad de muchos concilios y los decretos sinodales de los santos Pontífices romanos prescriben que el Libro del Apocalipsis es de Juan el Evangelista, y determinaron que debe ser recibido entre los Libros divinos, pero muchos son los que no aceptan su autoridad y tienen a menos predicarlo en la Iglesia de Dios. Si alguno, desde hoy en adelante, o no lo reconociera, o no lo predicara en la iglesia durante el tiempo de las Misas, desde Pascua a Pentecostés, tendrá sentencia de excomunión” .(Enchiridion Biblicum Nº 24). El momento está cerca: esto es, el de la segunda Venida de Cristo. Véase 22, 7 y 10; 1 Co. 7, 29; Fil. 4, 5; Hb. 10, 37; St. 5, 8; 1 Jn. 2, 18. Si este momento, cuyo advenimiento todos hemos de desear (2 Tm. 4, 8), estaba cerca en los albores del cristianismo ¿cuánto más hoy, transcurridos veinte siglos?”

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9.06.15

(88) La cobardía, terrible pecado

cobard“La Iglesia ("la barquilla de Pedro “, que le dicen) ha tenido muchas tempestades y ha de tener todavía otra que está profetizada, en la cual las olas invadirán el bordo, y parecerá realmente que los pocos que están dentro “suenan”. Cristo parece haber conservado su costumbre juvenil de dormir en esos casos; y también su idiosincrasia de no amar la cobardía.”  (Leonardo Castellani)

El temor en medio de las tormentas no es privativo de los niños, sobre todo cuando la sacudida de la Barca amenaza arrojar a muchos por la borda. Pero el temor no es pecado. La cobardía sí.

Habitualmente, algunos pecadores se escudan en pretendidas virtudes para justificar cierta actitud pecaminosa (y por eso es tan recomendable pedir siempre al Señor que nos ayude a rectificar la intención y clarificar la conciencia).  Así también, el cobarde no siempre se reconoce como tal, sino que trata de convencerse de que en realidad es “prudente” cuando no avanza; “tolerante” cuando no resiste la agresión injusta –incluso perpetrada contra otros u Otro-; “humilde” cuando somete de buena gana sus principios;“pacífico” cuando establece componendas con el enemigo. ¿Mera cuestión de terminología?…No: cuestión de fe, y de amor a Cristo Crucificado.

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16.05.15

(83) Mons. Córdoba, por favor "no aclare que oscurece"...

Mons.CordobaclaraComo era de esperar, los medios de comunicación se han dado un banquete con las escandalosas declaraciones de Mons. Córdoba, y por eso el obispo ha debido salir al cruce, diciendo que  sus frases en referencia a María Magdalena y los Apóstoles, habían sido “desafortunadas”, pero señalando sin embargo:

“lo hice para generar empatía con el auditorio.(???) La iglesia no nos permite ese tipo de “calificativos”.

A ver si hemos comprendido bien: por una parte, un miembro del Episcopado se “distancia” de lo que la Iglesia “permite” en cuanto a las expresiones, ¿y su conciencia sí se las permite?…, pero por otra parte se las justifica “para generar empatía”, señalando al fin de su disculpa “me siento satisfecho de haber cumplido este importante paso de acercamiento que, espero, abra el camino para otros encuentros futuros”(¿¿!)

¿Es decir que un católico puede ser “empático” siendo incoherente a través de expresiones ofensivas a la fe que dice profesar? ¿Y para qué generar empatía si no es con un fin apostólico, de conversión de su interlocutor? ¿Para mostrarse obsecuente con el mundo, acaso, mostrando que no es un “oscurantista”, tal vez? ¿Hasta cuándo, para mostrar que “no se discrimina", habrá que soportar el pisoteo de lo propio, violentando el orden de la Caridad?  Dicho en criollo, Monseñor, ¿a qué jugamos?…

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12.01.15

(65) ¿Son católicas todas las congregaciones e institutos de la Iglesia?

ctroya TiepoloPor supuesto que no. Aunque gracias al “amigo Okham”, cualquier cosa puede llamarse como le plazca a cada uno; ¡Viva la Pepa!

Siempre me han gustado ciertos detalles ornamentales del carnaval de Venecia; hay disfraces maravillosos,  pero el caballo de Troya es “otro cantar", sobre todo cuando lo tenemos cabalgando intramuros.  Ahora bien, ¿qué provoca más náuseas, el enemigo o el traidor?

Y sin embargo…no imaginamos ni siquiera a Judas riéndose de la Cruz.

Año de la vida Consagrada…”¿consagrada a qué?”, podría preguntar algún extraño. Y a la vista de ciertas aberraciones, preguntamos lo mismo.

Porque creímos que luego de las declaraciones de J.M. Gil Tamayo -considerando que el humor blasfemo es “también necesario” a la sociedad…, en la misma línea que el periódico La Nación-  habíamos leído u oído demasiado, pero por lo visto no.

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29.10.14

(53) El huracán de la Homoherejía (I)

“Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros”(I Juan 2,18-19)

Compartimos con los lectores un artículo del sacerdote polaco Dariusz Oko, sobre el avance de la homoherejía en el mundo y el seno de la Iglesia.padreOko

San Ignacio, cuando habla del discernimiento de espíritus, y todos los santos y autores espirituales serios que se refieren a ello, fieles al propio Evangelio, llaman la atención sobre una característica primordial del ángel caído, que es la astucia. Astucia que no sólo emplea en su ataque a los hijos de Dios, sino por supuesto, en su gobierno del mundo como príncipe que es de éste, y por supuesto, en sus múltiples avanzadas contra la Iglesia de Cristo, junto a todos los “hijos de las tinieblas”, ya sea dentro y fuera de Ella. Por eso, sin duda, Nuestro Señor nos exhorta una y otra vez a la vigilancia (las vírgenes prudentes; la muerte que llega como ladrón; el no descuidar la casa que ha sido desalojada de “intrusos”, porque si regresan, volverán con redobladas energías; el mirar que el enemigo ronda “como león rugiente”, etc.). Entonces, no debería sorprendernos que a través de la historia se hayan producido tremendas tormentas precisamente por falta de vigilancia y subestimación de lo que creemos inofensivo.

Así, cuando Ntra. Señora les advirtió a los pastorcitos en Fátima el peligro que representaba Rusia al punto de poder hacer desaparecer países enteros, pudo parecer a muchos inverosímil y francamente increíble. Del mismo modo, muchas naciones europeas han desestimado irresponsablemente, durante décadas, la amenaza que representa el Islam, con planteos pseudoecuménicos, como si en una bolsa de gatos se pudieran colocar semáforos para una “pacífica convivencia”.

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