InfoCatólica / Caritas in Veritate / Categoría: Castellani

6.02.19

(238) Lobos en la playa –la misa panameña de Mons.Oscar Miñarro-

Miñarro4Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Mas nada hay tan oculto que no se haya de manifestar, ni tan secreto que al fin no se sepa. “. (Lc.12, 1)

Aunque ya se ha difundido en otros sitios, no nos parece ocioso ni tardío referirnos a la Misa celebrada por Mons. Oscar Miñarro (obispo de la diócesis argentina de Merlo-Moreno, responsable de la Pastoral de Juventud Nacional y de quien ya nos ocupamos en otro post) en el marco de la última JMJ, en la PLAYA (parece que a la hora de elegir las periferias, ésta goza de cierta preferencia, por sus mayores posibilidades de “vestir al desnudo”…).

Aunque nos gustaría mucho más abordar varios temas “positivos", lo hacemos pensando en la extrema confusión que hoy padecen  muchísimos hermanos nuestros sinceramente y de buena fe, que nos tachan de preconciliares, cismáticos, cerrados, y que andan como mareados, sin saber si sus brújulas se han vuelto locas o si le han dado la vuelta  las coordenadas. En atención a ellos, que los hay y nos consta, preferimos citar a la propia Iglesia, que no depende de nuestros gustos particulares, sean de laico o consagrado.  

La publicación de estas imágenes no responde a un afán de sensacionalismo, sino a la reflexión del centro mismo de nuestra fe, porque aunque parezca mentira, aún hay fieles que no saben que hay lobos con ropaje de pastores esquilmando a las ovejas y agraviando el tesoro más preciado de la Iglesia. Este tesoro no les pertenece para manipular a su antojo, sino que su custodia les ha sido confiada como a servidores.

Y la reparación es necesaria, sí, pero también saber quién es quién, para no torcer el rumbo. Y no se puede saber quién es quien, si además del anuncio callamos las denuncias, a tiempo y a destiempo.

Leer más... »

28.01.19

(236) Hipocresía farisaica y modernismo actual -sobre avanzadas liberales y marxistas-

fariseos

Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Mas nada hay tan oculto que no se haya de manifestar, ni tan secreto que al fin no se sepa. Así es que lo que dijisteis a oscuras, se dirá en la luz del día, y lo que hablasteis al oído en las alcobas se pregonará sobre los tejados“. (Lc.12, 1-3)

Revisando algunas noticias eclesiales en su apóstata maridaje con el mundo, uno tiene varios sentimientos encontrados…   Entonces un poco entre lágrimas, espanto y esperanza (pues esta resurge siempre victoriosa precisamente entre cenizas, y si no, no sería ella), dos palabras vienen recurrentemente al corazón y a la cabeza resumiéndolo todo: fariseos hipócritas.

Lamentable espectáculo el de esos pastores que ya no saben qué piruetas dar para acomodarse con el mundo sin importarles el veneno que éste les ofrece a sus ovejas, haciéndose cómplices de la muerte lenta de su grey. Son meros asalariados, pero habrán de dar cuenta de tanta, tanta desidia y cobardía. 

Leer más... »

8.05.17

(162) Virgen de Luján, Señora de la Fidelidad

lujanEntre todas las novedades y las modas -que siempre son pura mudanza- Nuestra Señora eligió dejarnos el ejemplo de la permanencia.

-¿Qué hizo Ella aquella vez, junto al río Luján?

- Simplemente se ha quedado.

También por Ella es posible quedarnos aún al pie de la Cruz que es en esta hora nuestra patria, tan desdibujado su rostro hispánico y mariano.

Porque muchas veces se piensa que por ser peregrinos, se trata de andar siempre cambiando, buscando nuevos caminos. Y resulta que si perdemos la Estrella, dejaríamos de ser peregrinos, para convertirnos en vagabundos...

El auténtico avance del cristiano no se mide en kilómetros horizontales recorridos, sino en ascensos hacia el Sol de las almas.  Como asciende quien se sube a los hombros de gigantes -la Tradición de la Iglesia- y ve más lejos, aunque algunos le reprochen que no camina, que está muy cómodo allí (¡y claro que lo está!), y que debe hacer "su propia experiencia"...Ésta es la suya: vivir anclado a la Verdad.

Así miramos cómo corre el río, pero sin presumir de ser el Mar.

Leer más... »

3.02.16

(116) Sobre la obediencia desordenada (y una carta de L. Castellani)

prudenciaHay multitud de fieles que creen que la fidelidad exige una obediencia ciega, de renuncia al sentido común y a la prudencia, y obsecuencia ante toda autoridad, sobre todo si se trata de autoridad religiosa.


-¿Los santos han sido capaces de pecar y errar? -Ciertamente.

-¿Seremos por ello devotos de sus pecados y errores? -Sería una necedad; sólo alabamos en ellos las virtudes, que nos sirven de estímulo y ejemplo. Solamente en Nuestro Señor resplandece la Verdad y Belleza sin la menor sombra, y en su Madre Santísima, vestida de sol y coronada de estrellas.

-¿Y nuestros superiores, no siendo santos, son capaces de pecar y errar?

-Con mucha más razón, así parece; podrán pecar y errar en lo poco y en lo mucho, sin duda alguna, y su vida será combate intenso, como la nuestra. No admitir esta posibilidad, rozaría la idolatría, como podrá darse cuenta…

-¿Pero debemos igualmente obedecerles? -Por supuesto, en todo aquello que no suponga pecado ni ocasión próxima para nuestra alma o la ajena. 

En resumidas cuentas: ¿puede uno obrar contra la virtud de la obediencia, obedeciendo?

Claro que sí, obedeciendo MAL, o mejor dicho, desordenadamente.

***

Leer más... »

6.07.15

(92) Sobre algunas concepciones del Anticristo (p. L. Castellani)

antic1Recuerda Mons. Juan Straubinger en su edición del Nuevo Testamento que el Apocalipsis era, en tiempos de fe viva, un libro de cabecera de los cristianos, como lo era el Evangelio. Para formarse una idea de la veneración en que era tenido por la Iglesia, bastará saber lo que el IV Concilio de Toledo ordenó en el año 633: “La autoridad de muchos concilios y los decretos sinodales de los santos Pontífices romanos prescriben que el Libro del Apocalipsis es de Juan el Evangelista, y determinaron que debe ser recibido entre los Libros divinos, pero muchos son los que no aceptan su autoridad y tienen a menos predicarlo en la Iglesia de Dios. Si alguno, desde hoy en adelante, o no lo reconociera, o no lo predicara en la iglesia durante el tiempo de las Misas, desde Pascua a Pentecostés, tendrá sentencia de excomunión” .(Enchiridion Biblicum Nº 24). El momento está cerca: esto es, el de la segunda Venida de Cristo. Véase 22, 7 y 10; 1 Co. 7, 29; Fil. 4, 5; Hb. 10, 37; St. 5, 8; 1 Jn. 2, 18. Si este momento, cuyo advenimiento todos hemos de desear (2 Tm. 4, 8), estaba cerca en los albores del cristianismo ¿cuánto más hoy, transcurridos veinte siglos?”

Leer más... »