Y Dios, ¿tiene algo que ver en esto?

Y Dios, ¿tiene algo que ver en esto?

En el fondo estamos ante el misterio del sufrimiento y de la muerte, una cuestión que nos toca a todos antes o después. En este momento nos afecta a todos muy de cerca. Y sobre esta cuestión Dios nos ha hablado mucho a lo largo de la historia. En su Hijo Jesucristo nos lo ha dicho todo.

Estamos todos inmersos en una realidad que nos desborda, la pandemia del coronavirus. Mira uno el mapamundi y constata que el contagio es universal, y además de manera vertiginosa. No da tiempo a reaccionar, y para cuando se reacciona, ya es tarde. Por eso, sean cuales sean nuestros gobernantes, tengo para ellos una gran comprensión, porque es asunto que nos desborda a todos. Creo que es momento de aportar cada uno lo que tiene sin echar en cara al otro lo que falta. Culpas tendremos todos, miramos al futuro y nos echamos una mano para salir de esta crisis

Creo que este es uno de los efectos positivos de la pandemia. Nos ha unido a todos. Y este es un valor que hay que resaltar y cultivar. Al mismo tiempo, nos hace humildes. No tenemos en nuestras manos la solución rápida, ni siquiera en los plazos que se calculan. Si algo tiene esta crisis es que no sabemos cuánto durará ni qué efectos traerá, además de que para muchos será el final de sus días en la tierra. Es cierto que la sociedad en su conjunto superará esta prueba, pero también es cierto que para muchas personas concretas supondrá el final de su vida en la tierra. Y a eso hemos de prepararnos todos, en la esperanza del cielo que nos aguarda.

En el fondo estamos ante el misterio del sufrimiento y de la muerte, una cuestión que nos toca a todos antes o después. En este momento nos afecta a todos muy de cerca. Y sobre esta cuestión Dios nos ha hablado mucho a lo largo de la historia. En su Hijo Jesucristo nos lo ha dicho todo, y nos lo ha dicho no simplemente con palabras o con mensajes de video o de móvil, que en estos días tanto abundan. Nos lo ha dicho sin palabras, en la vida terrena de su Hijo Jesucristo y sobre todo en su muerte de cruz. Ese misterio profundo que se prolonga en la Eucaristía, que se actualiza para nosotros cada día.

Miremos al Crucifijo, miremos a Cristo crucificado. Tenemos a nuestro alcance tantas imágenes preciosas, y es porque los artistas han tocado este misterio del dolor y de la muerte y lo han plasmado bellamente en sus obras de arte. La cuaresma nos invita a esta mirada continua. Y nuestra amiga Santa Teresa de Jesús a una consulta que le hacen sus monjas, responde con varias explicaciones y termina diciendo: Tan solo os pido que le miréis (C 28).

En Cristo crucificado contemplamos que a Dios le importa mucho, muchísimo nuestro dolor. Dios no pasa de largo ante el sufrimiento humano, Dios no es indiferente a esta cuestión humana. Dios se ha pillado los dedos en su Hijo Jesucristo. Enviando a su Hijo, lo ha colocado en el trono de la Cruz, para que entendamos cuánto amor nos tiene. «Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito,… no para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él» (Jn 3,16-17). Ese amor del Padre es secundado por Jesús: «Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego libremente» (Jn 10,18).

El Padre entrega a su Hijo por amor, el Hijo se entrega por amor con toda libertad. Y aquí viene un aspecto del misterio que no sabemos explicar: también Judas entrega a Jesús, pero lo hace por odio. En Judas estamos representados todos los pecadores, que hemos colgado a Cristo en la cruz. Este aspecto del misterio hace que el dolor sea horrible, porque el dolor y la muerte son consecuencia del pecado.

Por eso, hemos de entrar más adentro, no quedarnos en la corteza del misterio, para descubrir que en el corazón de Cristo se da un reciclaje de todos nuestros males, de nuestros pecados, de nuestro desamor. El corazón de Cristo no solo actúa con amor, siempre lo ha hecho así. Sino que, además, es capaz de convertir el odio que recibe en amor que devuelve. Son nuestros pecados los que le han colgado en la cruz, pero él desde la cruz, desde su costado abierto devuelve misericordia, sobreabundancia de amor para curar nuestras heridas y hacernos capaces de amar. Eso es devolver bien por mal, pero de una manera radical y efectiva. Todos nosotros somos pecadores, hemos puesto nuestras manos sobre él, y él reacciona amándonos más hasta transformar nuestro corazón y hacernos capaces de amar. Sorprendente respuesta al pecado del mundo, a nuestras ofensas. Aquí está radicalmente la salvación del mundo.

¿Qué podemos hacer en este momento? -Volver a Dios, lo primero de todo. Cuáles son las causas del coronavirus. Yo no lo sé. Pero sí sé que Dios quiere sacar de esta situación mayores bienes para todos, y que a todos nos llama a una solidaridad profunda, la de compartir su cruz y convertirnos en fuente de vida eterna para los demás. ¿Tiene arreglo el mal en el mundo? –Sí, Cristo ha cambiado el curso de la historia con una sobredosis de amor. ¿Podemos contribuir cada uno de nosotros a cambiar el mundo? –Sí, con una gran dosis de solidaridad, de esa solidaridad que brota del corazón de Cristo, que ama, que repara, que rinde un culto agradable al Padre en reparación por los pecados del mundo entero.

«Un corazón contrito y humillado» pedimos al Señor en esta cuaresma, en esta cuarentena. Volvamos a Dios, pidamos unos por otros, y con un corazón nuevo salgamos al encuentro de nuestros hermanos que sufren. Esta puede ser una ocasión de emprender para el mundo entero la civilización del amor, la que viene del corazón de Cristo.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

14 comentarios

Nestor
Es innegable, también, que nuestros pecados, los de todos nosotros, fuera y dentro de la Iglesia, primaverales y no primaverales, en especial el descalabro increíble en que ha caído la Iglesia en estos últimos tiempos, pensemos solamente que ahora somos más conscientes de la existencia de una red homosexual clerical de alcance mundial y grandes apoyos en algunos miembros de la Jerarquía, todo eso, no puede no tener que ver con el gran azote que está cayendo hoy día en el mundo y en la Iglesia.Los dos hechos son algo realmente fuera de lo común, notable. que llama la atención.

Saludos cordiales.
22/03/20 5:13 PM
Roberto
Todos habeis oído aquello de que "Dios escribe derecho con renglones torcidos", ante estas realidades nos invade el aparente sinsentido, el no entender el por qué de esto, y la sempiterna pregunta ¿Dios hace algo?, porque en la práctica, parece que todo depende de nosotros, sanitarios, policías, la ciudadanía, los políticos...........pero ¿Y El?

Podemos especular, teorizar, pensar, hablar, conceptualizar, y mucho sobre el misterio (y problema) del mal, pero es cuando nos toca en nuestra carne directamente, cuando nos afecta y hiere y mata, cuando las razones teóricas se caen por los suelos. Y quien dice esto, lo podemos hacer extensivo a cualquier catástrofe natural, cualquier desgracia en la que mueren inocentes (o no tanto), o a Auswicthtz (aunque aquí era el hombre el responsable).........y he aquí el silencio (aparente?) de ese Dios que los creyentes afirmamos que nos quiere con locura, pero que no nos priva de cruces, de zozobras y sufrimientos muchas veces difícilmente entendibles, al menos para mí.

Decía Santa Teresa de Jesús que esta vida era una mala noche en una mala posada, aunque esto nos cuesta asumirlo de verdad, y como se comentaba en el post, solamente desde el misterio de la cruz del abajamiento, del silencio del Padre, de ese compartir de Cristo de nuestra suerte, creo que se puede intuir algo para dar sentido a esta situación. Dios no se muestra como un milagrero o un gran mago que hace prodigios espectaculares y vistosos para sacarnos de estas situac
22/03/20 8:37 PM
hornero (Argentina)
"Por eso, sean cuales sean nuestros gobernantes, tengo para ellos una gran comprensión, porque es asunto que nos desborda a todos". Así es, Monseñor, es un verdadero milagro que un mundo dividido por mil razones, se muestre unido ante el virus. Nunca hubiera imaginado ver, ni que fuera posible la utopía de que todos rememos hoy, en esta cuestión del coronavirus, para un mismo lado. Digo un verdadero milagro de la Misericordia de Dios, porque lo natural hubiera sido que se hubieran impuesto las miserias de los grandes intereses que vienen gobernando el mundo; hubiera regido la anarquía con el consiguiente caos sanitario. En medio de tanto dolor de tantos de nuestros hermanos, puedo levantar mis ojos al cielo nocturno en medio del más perfecto silencio, sin ser aturdido por el vértigo del consumismo y de la farándula, recogerme en el sosiego de un ocio cristiano que me permite elevar mi oración meditada a Dios. Y descubrir que, cuando el mundo es silenciado repentinamente en sus arrogancias blasfemas, obligado a detener su estrépito irracional y confesar su total impotencia frente al microbio que lo paraliza, comienza a revelarse el rostro oculto del mundo, el que nos muestra ser imagen de Dios. Y nosotros a descubrir que somos parte , no de la Babilonia que se desmorona, sino del Reino de Dios entre nosotros, que crece y se manifiesta. Este Reino alumbrado por la Aurora de María, tiene los aires de un nuevo Paraíso terrenal. Sí, el Corazón Inmaculado de la Virgen está triunfa
23/03/20 2:28 AM
Pedro de Torrejon
Totalmente de acuerdo con el señor " Hornero. ( Argentina ).

" A los que aman a Dios ; todas las cosas les ayudan y colaboran para el bien "( San Pablo ).

Qué el Señor venga en ayuda de nuestra debilidad ; nos ilumine por medio del Espíritu Santo, aumente nuestra fe , y nos dé la fortaleza necesaria, y la endereza para superar esta prueba.

Un cordial saludo.



23/03/20 9:53 AM
Nestor
No, anarquía no, más bien el peligro es la dictadura mundial. Se ha logrado que todo el mundo se quede en su casa, que haya que explicar porqué se sale a comprar algo en el supermercado, que se prohíban las reuniones de personas, que en la Iglesia se prohíba a los fieles el acceso a la Eucaristía. Y por otra parte, se ha dado un golpe tremendo a la economía de los países, se habla de proyectos de salud mundiales que ignoran las fronteras ¿no empezaremos dentro de poco a oír hablar de la necesidad de una autoridad mundial para hacer frente a la crisis global? Ojo que crear el problema y ofrecer la solución ha sido siempre una táctica favorita de los "filántropos" que detentan el verdadero poder.

Saludos cordiales.
23/03/20 12:50 PM
hornero (Argentina)
continúo - Sí, el Corazón Inmaculado de la Virgen está triunfando cada día en el mundo. Su triunfo devuelve la sabiduría y la paz a nuestros espíritus desde mucho tiempos atribulados por el desquicio general. Necesitamos recuperar el equilibrio, condición "sine qua non" para superar de a poco la parálisis en que el mundo a caído por causa del virus, la que podría prolongarse “sine die”. Recogernos para meditar, y si es posible, contemplar la realidad que nos rodea con ojos, mente y corazón cristianos, ahora que el mundo está acallado. Digo, con alegría, deslumbrados por el esplendor de todo lo creado. Sócrates considera la admiración (zaumaszen) como el principio de la sabiduría. La Escritura revela e inclina la mente y el corazón hacia la contemplación admirada de la Creación. “Desde el Génesis hasta el Apocalipsis la Historia no es sino un registro de las grandes obras de Dios”(Jean Daniélou-Magnalia Dei). El mundo moderno sustituyó la admiración de las cosas, por la idolatría de los prodigios de la ciencia y de la técnica sin trascendencia, ateas, nihilistas. El vacío de la inteligencia y de la voluntad carentes de objetivos que trasciendan la superficie de las cosas, conduce a la ausencia de estabilidad, al desarraigo, al vértigo. Por esto, en la medida que volvamos a admirar, restableceremos la sabiduría y el amor, que nos reconcilian en un orden de armonía con los hombres y con cuanto nos rodea y acontece. Sacerdotes, profetas y reyes es la condición con que hemos sid
23/03/20 2:24 PM
Mariana

Coincido con Nestor.

Algunos no se percatan de lo que DIos quiere decirnos con esta tribulación y no estudian los signos de los tiempos.
Es la Historia de la Salvación la que nos hace comprender el momento que estamos viviendo.
Pero la inmensa mayoría no lo ve así....
¿Modernismo, masonería, homosexualidad?
Todo esto clama a Dios.


23/03/20 3:16 PM
Gregory
Esta Cuaresma nos invita a todos a reconocer nuestros pecados y volver a Dios, ese es la Cuaresma ahora está Cuaresma nos resulta dura especialmente dura. Pero el camino viene a ser el mismo.
23/03/20 5:11 PM
hornero (Argentina)
continúo - Sacerdotes, profetas y reyes es la condición con que hemos sido ungidos en el bautismo. En tanto la asumamos, estableceremos la esperada “Civilización del Amor” (S. Pablo VI), “Cruzaremos el umbral de la Esperanza” (S. J. P. II), “restauraremos la armonía primitiva” (Pío XII). Porque “las creaturas esperan con ansias participar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios” (Rom 8). La Aurora de María irradia la nueva Luz que ha de transformarnos conforme a Cristo que se manifiesta de modo creciente (Col 3,4), a fin de preparar el camino a su Venida, edificando la nueva edad del Reino de Dios entre nosotros, que crece como el NUEVO PARAÍSO TERRENAL.
23/03/20 6:26 PM
Alfonso

Todo está ya dicho por el Señor. Es hora de CAMBIAR DE MENTALIDAD Y DE CORAZÓN: La tibieza y la acedía, la creación de "ídolos" modernos nos pasa factura. Todos hemos de entonar un "mea culpa", TODOS: los de arriba por su circiterismo, si lo hubo, y los de abajo por acomodarnos a este siglo lleno de "aromas" de comodidad.
Salmo 81: 9 Oye, pueblo mío, yo atestiguo contra ti, ¡ojalá me escucharas, Israel! 10 No tendrás ningún Dios extraño, no adorarás a ningún dios extranjero: 11 yo, el Señor, soy tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto. 12 Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no me quiso obedecer; 13 por eso los entregué a su obstinación, para que se dejaran llevar por sus caprichos. 14 ¡Ojalá mi pueblo me escuchara,

Salmo 84: 5 Restáuranos, Dios salvador nuestro; cesa en tu rencor contra nosotros. 6¿Vas a estar siempre enojado,o a prolongar tu ira de edad en edad? 7¿No vas a devolvernos la vida, para que tu pueblo se alegre contigo? 8 Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.9 Oye, pueblo mío, yo atestiguo contra ti, ¡ojalá me escucharas, Israel! 10 No tendrás ningún Dios extraño,no adorarás a ningún dios extranjero: 11 yo, el Señor, soy tu Dios,... 12 Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no me quiso obedecer; 13 por eso los entregué a su obstinación, para que se dejaran llevar por sus caprichos. 14 ¡Ojalá mi pueblo me escuchara,

SÍ, TODO ESTÁ DICHO. El Señor es fiel a SU PALABRA, indefectiblemente. No valen argumentos ante Él si no
24/03/20 9:51 AM
Javier Blasco
Hace falta rezar 
24/03/20 10:27 AM
Carmen
A mi me da la impresión de que Dios nos ha parado en seco.
Íbamos desbacados, tras los disfrutes del cuerpo y la soberbia de creer que podíamos dominar todo a nuestro capricho. Ser como Dios
Muchos han querido robarle la Iglesia a Cristo, para hacer una Iglesia mundana donde el hombre ocuparía el lugar de Dios.
Estamos en Cuaresma, ¿nos es esto también providencial?
Particularmente, en medio de la tristeza y la incertidembre, siento paz y alegría, poque Dios corrige a los que ama.
24/03/20 11:00 AM
kang
¿Cuántos niños eran asesinados en abortos al día en España? Más de trescientos.



¿Cuántos adultos están muriendo al día por la epidemia? Más de trescientos.
24/03/20 5:56 PM
Archie
Gracias, Monseñor: reconforta su postura frente a la de otros Obispos que no es mi función calificar, pero a los que no pienso seguir. 

Mi respecto filial para usted y mi agradecimiento por sus manifestaciones doctrinales, que he meditado y que tendré muy presentes.



Respecto a los demás cristianos, que cada uno "opine" lo que quiera; la Iglesia no se ha pronunciado sobre Garabandal, pero los mensajes de Nuestra Madre invitando a la oración, al sacrificio, a la meditación, a la Eucaristía son unívocos con todas las Apariciones de La Virgen ya aceptadas por la Iglesia: es un dato más que relevante.
27/03/20 5:36 PM

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