Amoris Laetitia: «Una saludable autocrítica»

El documento nos invita a ser humildes y realistas y hacer una «sana autocrítica» (n. 36): creo que esta actitud debe orientarse no sólo hacia la iglesia del pasado y su práctica pastoral, sino que, para ser auténtica, debe extenderse a 360° y por lo tanto también a la iglesia de hoy. Por ello me gustaría formular algunas preguntas, no con espíritu polémico, sino como una simple invitación a la reflexión.

Me han pedido un trabajo acerca de la exhortación apostólica Amoris laetitia, pero realmente no me agrada comentar los documentos pontificios. Escribí en alguna ocasión: «las sentencias no se discuten, se aplican». Así que en este caso, en lugar de discutir los méritos de la exhortación, preferiría centrarme en ciertos aspectos formales del documento, aunque será inevitable hacer referencia a su contenido.

El documento nos invita a ser humildes y realistas y hacer una «sana autocrítica» (n. 36): creo que esta actitud debe orientarse no sólo hacia la iglesia del pasado y su práctica pastoral, sino que, para ser auténtica, debe extenderse a 360° y por lo tanto también a la iglesia de hoy. Por ello me gustaría formular algunas preguntas, no con espíritu polémico, sino como una simple invitación a la reflexión.

1. ¿Es correcto volver sobre los temas que ya habían sido abordados en tiempos relativamente recientes (el Sínodo anterior sobre la familia data de 1980), sin que la situación haya cambiado radicalmente? Es cierto que en estos treinta y cinco años ha habido no pocas novedades, que no habían sido afrontadas entonces (por ej. la fecundación in vitro, la teoría de género, la maternidad subrogada, uniones homosexuales, la adopción de hijastros, etc.); pero también es cierto que estas cuestiones no han sido objeto de los últimos Sínodos y son tocadas sólo parcialmente y de paso en la exhortación apostólica AL. La atención parecía dirigida exclusivamente sobre una cuestión que ya había sido ampliamente debatida y definida: el acceso a los sacramentos de divorciados vueltos a casar civilmente. La cuestión había sido resuelta autorizadamente en la exhortación apostólica Familiaris consortio (n. 84); su enseñanza fue retomada por el Catecismo de la Iglesia Católica (n.1650) y reiterada en la Carta de la Congregación para la Doctrina de la fe del 14 de septiembre de 1994 y la declaración del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos de 24 de junio de 2000. Soy perfectamente consciente de que Amoris Laetitia escapa a la lógica doctrinal y legal, para colocarse sobre un plano exquisitamente pastoral; pero me pregunto: ¿es correcto poner ahora en entredicho una enseñanza prácticamente definitiva?

2. ¿Es correcto el procedimiento seguido para abordar este tema? Primero, el Consistorio extraordinario en febrero de 2014; a continuación, la Asamblea extraordinaria del Sínodo de los obispos en octubre de ese mismo año; posteriormente, la emisión de dos motu proprio sobre las causas de nulidad matrimonial en agosto de 2015; a continuación, la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los obispos en octubre siguiente; finalmente la exhortación apostólica postsinodal recién publicada. Hasta ahora, nadie había visto un procedimiento similar: ¿no era suficiente un único Sínodo, debidamente preparado? ¿Era realmente necesario este «martilleo» durante dos años? ¿Con qué fin? Todo ello, sin hablar de las anomalías registradas a lo largo del camino: el secreto de la relación con el Consistorio y del debate del Sínodo; el informe post disceptationem del Sínodo de 2014, que no reflejaba el resultado del debate; el informe final del Sínodo mismo, que se hizo eco de temas que no habían sido aprobados por los Padres; la carta reservada de los trece cardenales en principio del Sínodo 2015, denunciado públicamente como «conspiración», etc.: ¿son cosas normales?

3. ¿Es correcto insinuar determinadas soluciones pastorales que no habían sido acogidas por los Padres sinodales (y por lo tanto no podrían ser incorporados en el texto de la exhortación), en las notas del documento? ¿Es correcto poner en discusión, en un documento magisterial, la enseñanza de un documento precedente, con la siguiente fórmula: «muchos... destacan..» (Nota 329)*? ¿«Muchos» quiénes? ¿«Destacan» con qué capacidad? Además, ¿qué tipo de membresía requiere la nota 351**, que admite una posibilidad en abierto contraste con la enseñanza y la práctica ininterrumpida de la Iglesia, basándose en argumentos que ya habían sido considerados y juzgados insuficientes para justificar una excepción a esa enseñanza y práctica (véase la Carta de la Congregación para la Doctrina de la fe de 14 de septiembre de 1994, en particular, el n. 5: «esta práctica [de no admitir a la Eucaristía a los divorciados y vueltos a casar], presentada [por la Familiaris consortio] como vinculante, no puede ser cambiada en base a diversas situaciones»)?

4. ¿No debería tenerse cuidado, cuando se publica un documento, de lo que llegará a los fieles? En Evangelii gaudium se abordaba, con razón, el problema de la comunicación del mensaje evangélico (n. 41); en Amoris Laetitia exhorta a «evitar el grave riesgo de mensajes erróneos» (n. 300). ¿El hecho de que en los días sucesivos a la publicación de la exhortación hayan sido publicados comentarios contrastantes entre sí, no debería hacer reflexionar sobre ello? ¿No será que el lenguaje utilizado no es suficientemente claro? ¿Es posible que sobre el mismo documento haya quienes dicen que nada va a cambiar y otros que lo consideran revolucionario? Si una declaración es clara, no debería dar lugar a dos interpretaciones opuestas. ¿La confusión no debería ser una alarma? En Amoris laetitia no se ignora el problema: «Entiendo a aquellos que prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusiones» (n. 308), pero luego, con Evangelii gaudium (n.45), se responde que es preferible una iglesia que «no renuncia al bien posible, aunque corra peligro de ensuciarse con el barro de la calle». Es tentador pensar que la confusión sea buscada intencionalmente, porque en ella se buscaría a Dios y actuaría el Espíritu. Personalmente prefiero creer, con San Pablo, que «Dios no es un Dios de desorden sino de paz» (1 Corintios 14:33).

5. ¿Es posible que a medida que los años pasan, las exhortaciones apostólicas postsinodales sean cada vez más minuciosas? ¿Es posible que no se llegue a sintetizar en unas pocas proposiciones los resultados de las discusiones de los padres sinodales? La concisión generalmente se lleva bien con la eficacia y el impacto: cuando se extiende más de lo necesario para transmitir un determinado mensaje, la mayoría de las veces significa que las ideas no son muy claras. Sin mencionar que, por hacer los documentos excesivamente largos, se corre también el riesgo de desalentar incluso a los más dispuestos a emprender la lectura, y les obliga a conformarse con los resúmenes, generalmente parciales y sesgados, que hacen los medios de comunicación.

6. ¿Es realmente necesario que los documentos pontificios se conviertan en tratados de psicología, pedagogía, teología moral, pastoral, espiritualidad? ¿Es ésta es la tarea del Magisterio de la iglesia? Antes de afirmar que «no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben resolverse con intervenciones magisteriales» (n. 3) luego, de hecho, se pronuncia en cada aspecto y se cae incluso en aquella «casuística insoportable», que, en pocas palabras, se dice que desaprueban (n. 304). El magisterio tiene la tarea de interpretar la palabra de Dios (Dei Verbum, 10; Catecismo de la iglesia católica, nº 85), definir las verdades de la fe, custodiar e interpretar la ley moral, no sólo evangélica sino también natural (Humanae vitae, n.4). El resto –la explicación, profundización, aplicaciones prácticas, etc., siempre se ha dejado a teólogos, a los confesores, a los maestros de espíritu, a la conciencia bien formada de los fieles. Una exhortación apostólica, dirigida a todos los fieles, no puede, en mi opinión, convertirse en un manual para confesores.

7. ¿Es correcto insistir sobre la abstracción de la doctrina (nn. 22; 36; 59; 201; 312), en contraste con el discernimiento y el acompañamiento pastoral, como si no hubiese posibilidad de convivencia entre las dos realidades? Que la doctrina sea abstracta, no tiene caso subrayarlo: lo es por naturaleza; como la praxis es praxis. Pero eso no significa que en la vida humana no tenga necesidad la una de la otra: la praxis siempre se deriva de una teoría (basta pensar que en Amoris laetitia se repite dos veces, n. 3 y 261, un principio filosófico –y por lo tanto abstracto– que ya había sido enunciado en Evangelii gaudium en nn. 222-225: «el tiempo es mayor que el espacio»). Por eso es importante que la praxis, para ser buena («ortopraxis»), esté inspirada en una doctrina verdadera (ortodoxia); de lo contrario, una doctrina errónea generaría inevitablemente una mala praxis. Despreciar la doctrina no sirve de nada, sólo sirve para privar a la praxis de su fundamento, de la luz que debería guiarla. ¿No se advierte, por otra parte, que el hablar de la praxis no se identifica con la propia praxis, sino que es sólo una teoría de la praxis misma? Y la teoría de la praxis sigue siendo una teoría, tan abstracta como la doctrina a la cual se quiere contraponer la praxis.

8. ¿Describir la Iglesia del pasado como una Iglesia exclusivamente interesada en la pureza de la doctrina e indiferente a los problemas reales de la gente, no es una caricatura que no corresponde de ninguna manera a la realidad histórica? Llegar al punto de utilizar ciertas expresiones (n. 49: «en lugar de ofrecer el poder sanador de la gracia y la luz del Evangelio, algunos quieren adoctrinar el Evangelio; transformarlo en piedras muertas para lanzar a los demás; n. 305: «un pastor no puede sentirse satisfecho sólo por aplicar las leyes morales a los que viven en situaciones irregulares, como si fueran piedras que lanzan contra la vida de las personas. Este es el caso de los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso detrás de las enseñanzas de la iglesia «para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas») es no sólo ofensivo, sino falso y mezquino hacia lo que la iglesia ha hecho y sigue haciendo, incluso entre muchas contradicciones e infidelidades, para la salvación de las almas. En la Iglesia el discernimiento y acompañamiento pastoral (quizás llamado con diferentes nombres y sin hacer demasiadas teorizaciones) siempre estuvieron ahí; sólo que hasta ahora cada uno hacía su oficio: el magisterio enseñaba la doctrina, los teólogos la profundizaban, los confesores y directores espirituales la aplicaban a los casos individuales. Hoy, sin embargo, parece que nadie puede distinguir la especificidad de su propio rol.

9. ¿Transformar las exigencias de la vida cristiana en «ideales» (n. 34; 36; 38; 119; 157; 230; 292; 298; 303; 307; 308) no significa -por lo menos en este caso-, transformar el cristianismo en algo abstracto, peor aún, en una filosofía o incluso una ideología? ¿No significa quizá olvidar que la palabra de Dios es viva y eficaz (Heb 4:12), que la verdad revelada es una «verdad que salva» (Dei Verbum, 7; Gaudium et Spes, n. 28), que el Evangelio «es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» (Rm 1:16), que «Dios no manda lo imposible; pero cuando manda, advierte hacer lo que se puede y pedir lo que no se puede, y le ayuda para que pueda hacerlo»  (Concilio de Trento, Decreto sobre la justificación, c. 11; Cf..S. Agustín, De natura et gratia, 43, 50)?

10. ¿Estamos seguros de que la «conversión pastoral» (Evangelii gaudium, n. 25), que se reclama a la iglesia hoy en día, sea un bien para ella? Me da la impresión que detrás de esta conversión hay un malentendido básico, ya presente en el momento de la proclamación del Concilio Vaticano II y que llega hasta el día de hoy: pensar que hoy ya no es necesario que la iglesia tenga cuidado de la doctrina, siendo ésta lo suficientemente clara, conocida y aceptada por todos, y que debemos estar preocupados solamente por la práctica pastoral. Pero ¿estamos seguros de que la doctrina es tan clara, que no requiere más estudio y que se defienda de las interpretaciones erróneas? ¿Estamos realmente seguros de que todo el mundo, hoy en día, conoce bien la doctrina cristiana?

No basta responder a estas preguntas diciendo que existe para ello el Catecismo de la iglesia católica: primero, porque no hay que descontar que todos lo conocen; en segundo lugar, porque incluso si se conoce, no necesariamente es compartida su doctrina. Si bien es cierto que «la misericordia no excluye la justicia y la verdad, debemos decir que la misericordia es la plenitud de la justicia y manifestación más luminosa de la verdad de Dios» (Amoris laetitia, n. 311), es igualmente cierto que «no disminuir en absoluto la enseñanza salvadora de Cristo constituye una forma eminente de caridad hacia las almas» (Humanae vitae, Nº 29; cf. Familiaris consortio, Nº 33; Reconciliatio et paenitentia, # 34; Veritatis splendor, 95). Y el servicio que el magisterio tiene que ofrecer a la iglesia es, ante todo, el servicio de la verdad (Catecismo de la iglesia católica, Nº 890); precisamente enseñando la verdad que salva, el Magisterio asume una actitud pastoral y misericordiosa por las almas. Sólo cuando el Magisterio haya cumplido su tarea principal, los agentes de pastoral, a su vez, podrán formar la conciencia, hacer discernimiento y acompañar a las almas en su camino de vida cristiana.


(*) Nota 329: Juan Pablo II, Exhort. ap. Familiaris consortio (22 noviembre 1981), 84: AAS 74 (1982), 186. En estas situaciones, muchos, conociendo y aceptando la posibilidad de convivir «como hermanos» que la Iglesia les ofrece, destacan que si faltan algunas expresiones de intimidad «puede poner en peligro no raras veces el bien de la fidelidad y el bien de la prole» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo actual, 51).

(**) Nota 351: En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos. Por eso, «a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor»: Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucaristía «no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles» (ibíd, 47: 1039)

 

Publicado originalmente en el blog del autor como «Salutare autocritica»

Traducido por el Equipo de traductores de InfoCatólica

63 comentarios

Japo
La verdad es que este artículo está muy requetebién. Como digas que tu religión es la verdadera, te tachan de intolerante.
17/04/16 1:23 PM
Miguel Antonio Barriola
No se puede olvidar que las "Cartas Pastorales", son las que más insisten en la "recta doctrina": I Tim 1,3 - 7;4, 1 - 16; 6,2-10; II Tim 2, 14 - 19; 4, 1 - 5; Tit 1,10 - 16.
17/04/16 1:36 PM
Daniel
Excelente.
Y muy atinado el comentario del padre Barriola.
17/04/16 2:03 PM
Daniel Iglesias
Excelente artículo.
17/04/16 2:42 PM
Néstor
Muy buen artículo, es necesario difundirlo. Gracias por traducirlo y publicarlo.

Saludos cordiales.
17/04/16 2:50 PM
Enrique Ll.
¡Enhorabuena!
17/04/16 4:14 PM
Horacio Castro
Acerca de 1. ¿Es correcto…? y “la cuestión había sido resuelta autorizadamente en la exhortación apostólica Familiaris consortio (n. 84); su enseñanza fue retomada por el Catecismo de la Iglesia Católica (n.1650) y reiterada en la Carta de la Congregación para la Doctrina de la fe del 14 de septiembre de 1994 y la declaración del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos de 24 de junio de 2000”. Quizá algún blogger de I. C. decida responder si el Catecismo, en relación al n.1650 ¿determina cómo podrán acceder,- los adúlteros arrepentidos con firme propósito de vivir en continencia-, a la Comunión eucarística ‘remoto scandalo’?
17/04/16 5:07 PM
antonio
Hasta ahora es lo más claro que leí sobre esta Exhortación. Sin perder el respeto hacia el Papa pone los puntos sobre las íes.

No he podido saber hasta hoy que han hecho los Obispos alemanes que tienen al cardenal Kaspers de vocero.

Tampoco a ellos les debe resultar clara la Exhortación.

Lo del Obispo de Filipinas es un despropósito.


De lo que no hay duda es que la Catequésis es cada vez más difusa, y que los sacerdotes en sus misas, predicaciones y retiros , raramente exhortan sobre las ofensas a Dios y sobre los deberes del hombre hacia quien nos salvó.

Se habla del amor como si fuera una palabra mágica. "Quien tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama." Qui habet mandata mea et servat ea, ille est, qui diligit me

Realmente me parece que algo gordo está por estallar. Lo que dijo el Obispo de Filipinas era una de las erupciones del Volcán. Es significativo el silencio del Vaticano anteesto, yaque el Obispo de Filipinas ni siquiera entra en la casuística restrictiva, sino que desparrama comuniones a quien la pidiere.
17/04/16 5:42 PM
Juan Manuel d. R
Sin lugar a dudas lo mejor que he leido con respecto a la Exhortación.
La única solución posible, la más lógica, es pedir que se aclare el documento. Hay que hacer el pedido! Lo mejor sería que el mismo Papa lo aclarara, pero también podría ser la congregación para el Culto Divino. Es muy fácil solucionar esta gran confusión. Aunque por como viene la mano me parece que no hay intención de aclarar nada, al menos no es la intención del Papa. Y lo dejó clarito en la exhortación:
"Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusión alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su enseñanza objetiva, «no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino»[356]. Los pastores, que proponen a los fieles el ideal pleno del Evangelio y la doctrina de la Iglesia, deben ayudarles también a asumir la lógica de la compasión con los frágiles y a evitar persecuciones o juicios demasiado duros o impacientes. El mismo Evangelio nos reclama que no juzguemos ni condenemos (cf. Mt 7,1; Lc 6,37). Jesús «espera que renunciemos a buscar esos cobertizos personales o comunitarios que nos permiten mantenernos a distancia del nudo de la tormenta humana, para que aceptemos de verdad entrar en contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura. Cuando lo hacemos, la v
17/04/16 5:59 PM
Tulkas
Quieren que nos olvidemos del Evangelio, quieren que nos olvidemos de Cristo, quieren cerrar el acceso a la Fe a los que no la tienen, a la Reconciliación a los pecadores, quieren impedir el acceso a Cristo y la permanencia en su Palabra.
Cómo hemos dé referirnos a ellos? Por el nombre de su padre, homicida desde el principio.
17/04/16 5:59 PM
Juan Manuel d. R
Salió cortado mi anterior comntario.... Sin lugar a dudas lo mejor que he leido con respecto a la Exhortación.
La única solución posible, la más lógica, es pedir que se aclare el documento. Hay que hacer el pedido! Lo mejor sería que el mismo Papa lo aclarara, pero también podría ser la congregación para el Culto Divino. Es muy fácil solucionar esta gran confusión. Aunque por como viene la mano me parece que no hay intención de aclarar nada, al menos no es la intención del Papa. Y lo dejó clarito en la exhortación:
"Comprendo a quienes prefieren una pastoral más rígida que no dé lugar a confusión alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Espíritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su enseñanza objetiva, «no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino»[356]."
El Papa prefiere claramente la confusión. Insisto en que no hay que darle más vueltas al asunto. Si el Papa no aclara es porque el documento da pie a la comunión de los adúlteros. Porque: si a nosotros nos pasara que usaran un escrito nuestro para dar a entender algo que no quisimos decir, y con ello hacer mucho mal, ¿no saldríamos lo antes posible a aclarar lo que realmente quisimos decir? ¿no corregiríamos el escrito para evitar esa confusión, y el daño que podría llegar a causar? Es muy sencillo.
17/04/16 6:22 PM
Horacio Castro
La pregunta completa del Padre Giovanni Scalese es: “¿Es correcto poner ahora en entredicho una enseñanza ya prácticamente definitiva?” Sí, es correcto ampliar sobre una enseñanza ‘casi’ definitiva (17/04/16 5:07 PM).
17/04/16 6:34 PM
antonio
Excelente, no se puede tirar a la Familiaris Consortio, y Veitatis Splendor, sin considerar, no existieron, malas interpretaciones, saco lo que me gusta y lo pogo aca, como a Santo Tomas, Cristo, el Señor me dice a mi Hipocrita y amigo de ser alabado, a mi estos no son como yo tan bueno, gusta cuando habla de los lirios del campo.Pero como es una espada de dos filos que hiriendo da vida, no puedo amputarla, y asi con todo lo que dice la Iglesia,desde hace 2016 años, hasta hoy.

Que Dios lo bendiga y bendiga a la Iglesia.
17/04/16 6:36 PM
rastri
Y toda esta confusión pastoral:

¿No será algo así como el satánico propósito de los enemigos de la Iglesia, quienes desde dentro de la misma y deliberadamente, pretenden confundir y destruir la unidad y la tradición de la misma?

Dados los tiempos que nos ocupan:

¿No se ajustará aquí aquello dicho por el Cristo?:

-Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. (Mt.16,18-19)
17/04/16 7:15 PM
Miguel Antonio Barriola
Además de una pronta desmentida a los obispos filipinos y otros (Bérgamo), se requeriría urgentemente desautorizar también a Spadaro, el director de "La Civiltà Cattolica" ("Cattolica" otrora), que también se salió con su interpretación aperturista.
17/04/16 7:26 PM
Principios Católicos
Hay ciertos datos, ya señalados, que desde el principio me llevan a pensar que este documento no está hecho para aclarar sino para confundir, con la finalidad, probablemente, de abrir unas puertas veladamente para que cada uno se sirva la fe a la temperatura que más le guste.

Y esos datos son la longitud del texto (ningún fiel de a pie se lo leerá, aunque esté muy interesado en saber su contenido), el número de manos que se ve que han intervenido en él con pruebas evidentes de que ha sido un batiburrillo de opiniones y la confusión que ha generado a posteriori hasta el punto de tener que salir todo el mundo a decir "que la doctrina no ha cambiado".

Si hay que repetir hasta la saciedad que la doctrina no ha cambiado, es que el documento no está claro. Y si no está claro, pues no sirve.
17/04/16 7:29 PM
Horacio Castro
Si es por los principios, especialmente de los que no leen ni se enteran sobre lo que hablan, muchos dirán que 'no sirven' varios documentos del Magisterio. Esta nueva ola la promueve el Cardenal Burke, probablemente al creer desde hace un tiempo, que es el reformador que esperaba la Iglesia. (Recuerdo 17/04/16 5:07 PM y 17/04/16 6:34 PM).
17/04/16 7:57 PM
Ricardo Seguí
¡Olé!
17/04/16 9:15 PM
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
Como alumna aplicada respondo a las preguntas:

1. ¿Es correcto volver sobre los temas que ya habían sido abordados en tiempos relativamente recientes, sin que la situación haya cambiado radicalmente? ¿Es correcto poner ahora en entredicho una enseñanza prácticamente definitiva?
Respuesta: no, no es correcto.

2. ¿Es correcto el procedimiento seguido para abordar este tema?
Respuesta: no, no es correcto.

3. ¿Es correcto insinuar determinadas soluciones pastorales que no habían sido acogidas por los Padres sinodales (y por lo tanto no podrían ser incorporados en el texto de la exhortación), en las notas del documento?
Respuesta: no, no es correcto.

4. ¿No debería tenerse cuidado, cuando se publica un documento, de lo que llegará a los fieles?
Respuesta: Por supuesto que sí.

5. "Al hacer los documentos excesivamente largos se desalienta incluso a los más dispuestos a emprender su lectura, y se les obliga a conformarse con los resúmenes, generalmente parciales y sesgados, que hacen los medios de comunicación".
Respuesta: Pienso que justamente por eso se hizo así.

6. El magisterio tiene la tarea de interpretar la palabra de Dios (Dei Verbum, 10; Catecismo de la iglesia católica, nº 85), definir las verdades de la fe, custodiar e interpretar la ley moral, no sólo evangélica sino también natural (Humanae vitae, n.4).
Respuesta: Creo que en este caso se complica la palabra de Dios...
17/04/16 9:54 PM
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
Continuación:

7. Es importante que la praxis, para ser buena («ortopraxis»), esté inspirada en una doctrina verdadera (ortodoxia); de lo contrario, una doctrina errónea generaría inevitablemente una mala praxis. Despreciar la doctrina sólo sirve para privar a la praxis de su fundamento, de la luz que debería guiarla.
Respuesta: Esto último es justamente lo que se hace.

8. ¿Describir la Iglesia del pasado como exclusivamente interesada en la pureza de la doctrina e indiferente a los problemas reales de la gente, no es una caricatura que no corresponde de ninguna manera a la realidad histórica?
Respuesta: Por supuesto que sí. Y llegar al punto de utilizar ciertas expresiones es no sólo ofensivo, sino falso y mezquino hacia lo que la iglesia ha hecho y sigue haciendo, incluso entre muchas contradicciones e infidelidades, para la salvación de las almas.
Cuando en el n. 305 dice: «un pastor no puede sentirse satisfecho sólo por aplicar las leyes morales, a los que viven en situaciones irregulares, como si fueran piedras que lanzan contra la vida de las personas...» debería decir: un pastor no puede sentirse satisfecho aplicando las leyes morales en forma retorcida, como si fueran piedras que lanzan contra el alma de esas personas, poniendo en riesgo su salvación.Este es el caso de los corazones irresponsables, que a menudo se esconden incluso detrás de las enseñanzas de la iglesia para juzgar con total irresponsabilidad, los casos difíciles y las familias heridas.
17/04/16 10:02 PM
Beatriz Mercedes Alonso (Córdoba - Argentina)
Continuación:
9. ¿Transformar las exigencias de la vida cristiana en «ideales» no significa -por lo menos en este caso-, transformar el cristianismo en algo abstracto, peor aún, en una filosofía o incluso una ideología?
Respuesta: Por supuesto que sí. Y olvidando que:
a) "la palabra de Dios es viva y eficaz, b) la verdad revelada es una «verdad que salva», c) el Evangelio «es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree», d) «Dios no manda lo imposible; pero cuando manda, advierte hacer lo que se puede y pedir lo que no se puede, y le ayuda para que pueda hacerlo».

10. ¿Estamos seguros de que la «conversión pastoral» que se reclama a la iglesia hoy en día, sea un bien para ella?
Respuesta: No.
¿Estamos seguros de que la doctrina es tan clara, que no requiere más estudio y que se defienda de las interpretaciones erróneas?
Respuesta: No.
¿Estamos realmente seguros de que todo el mundo, hoy en día, conoce bien la doctrina cristiana?
Respuesta: No, al contrario.

"El servicio que el magisterio tiene que ofrecer a la iglesia es, ante todo, EL SERVICIO DE LA VERDAD (Catecismo de la iglesia católica, Nº 890); precisamente enseñando la verdad que salva, el Magisterio asume una actitud pastoral y misericordiosa por las almas. Sólo cuando el Magisterio haya cumplido su tarea principal, los agentes de pastoral, a su vez, podrán formar la conciencia, hacer discernimiento y acompañar a las almas en su camino de vida cristiana".

Gracias Padre Giovanni Sc
17/04/16 10:09 PM
Andrés
Este artículo me parece excelente, y yo mismo lo he compartido en las redes sociales en las que me involucro.
Nada más quiero hacer una sola puntualización: no se trata de doctrinas "casi" definidas o enseñanzas "prácticamente" definitivas, sino de doctrinas actualmente definidas, es decir, verdades a las que debemos prestar asentimiento de fe católica (no hacerlo es pecado de herejía). Esto es realmente lo más preocupante de todo: el Consistorio y los Sínodos estuvieron fuera de lugar, y mucho más AL, desde el momento en que se trata de una doctrina ya definida por el Magisterio de la Iglesia (especialmente, Familiaris Consortio). Ha sido un intento de "democratización" de la Iglesia y de la Verdad revelada que ella custodia... un acto demoníaco.
17/04/16 10:52 PM
Yolanda
Excelente.

Para releer varias veces, por si se olvida, el punto 2.

Para dolerse hasta lo más profundo, el 8.

Y todo el texto es un análisis magnífico.
17/04/16 11:10 PM
Horacio Castro
Creo que la esencia de la invitación propuesta por el Padre Giovanni Scalese en este artículo, queda sintetizada en la pregunta 10. Obliga a reflexionar también seriamente sobre los últimos decenios de la Iglesia, con el evidente alejamiento de fieles de los confesionarios y las consecuentes comuniones sacrílegas, hasta derivar masivamente hacia el abandono de los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía y finalmente de la asistencia a Misa.
17/04/16 11:15 PM
Juan de los Palotes
¿Y dónde están los Obispos?
17/04/16 11:45 PM
Rexjhs
"Como no se ha cumplido y no se ha dado mucho a conocer mi mensaje del 18 de octubre, os diré que este es el último. Antes la copa se estaba llenando, ahora está rebosando. Los SACERDOTES, OBISPOS Y CARDENALES van muchos por el camino de la perdición y con ellos llevan a muchas mas almas. A LA EUCARISTÍA SE LE DA CADA VEZ MENOS IMPORTANCIA. Debemos evitar la IRA de Dios sobre nosotros con nuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con alma sincera, Él os perdonará. Yo, vuestra Madre, por intercesión del Ángel San Miguel, os quiero decir que os enmendéis. YA ESTÁIS EN LOS ÚLTIMOS AVISOS. Os quiero mucho y no quiero vuestra condenación. Pedidnos sinceramente y nosotros os lo daremos. Debéis sacrificaros mas, pensad en la Pasión de Jesús".

Si no paramos la ola de sacrilegios a que va a dar lugar Amoris Laetitia, Dios, no lo duden, intervendrá pronto. Muy pronto. Prontísimo.
17/04/16 11:52 PM
juan
Pregunta.- Quisiera hacer una pregunta sobre la exhortación apostólica Amoris laetitia: como usted bien sabe, ha habido muchas discusiones sobre uno de los puntos. Algunos sostienen que no ha cambiado nada respecto a la disciplina que gobierna sobre el acceso a los sacramentos para los divorciados que se han vuelto a casar; otros sostienen que ha cambiado mucho y que hay nuevas aperturas y posibilidades. La pregunta es: ¿Hay nuevas posibilidades concretas que no existían antes de la publicación de la exhortación, o no?


Papa Francisco.- Yo puedo decir sí. Punto. Pero sería una respuesta demasiado pequeña. Yo os recomiendo a todos vosotros que leáis la presentación que hizo el cardenal Schönborn, que es un gran teólogo (fue secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe y conoce bien la doctrina de la Iglesia): en dicha presentación, encontrará la respuesta a su pregunta.

Más claro echadle agua.
18/04/16 12:04 AM
Horacio Castro
S. S. Francisco le dio una respuesta muy oportuna a Francis Rocca, porque el cardenal Schönborn en su presentación recomendó la atenta lectura de algunos puntos importantes para la comprensión de la “Amoris laetitia”, que probablemente serán saltados por muchos, y señaló que el texto es legible como para que el que no se deje asustar por su longitud, encuentre alegría en la concreción y el realismo del documento. Dijo Schönborn que el Papa Francisco habla de las familias con una claridad que pocas veces se encuentra en los documentos del magisterio de la Iglesia, y puntualizó:«Mi gran alegría ante este documento reside en el hecho de que, coherentemente, supera la artificiosa, externa y neta división entre “regular” e “irregular” y pone a todos bajo la instancia común del Evangelio, siguiendo las palabras de San Pablo: “Pues Dios encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos misericordia" (Rom 11, 32)».
18/04/16 12:47 AM
Ricardo de Argentina
Gracias Infocatólica por publicar este artículo extraordinario.
Ya mismo me pongo a la tarea de divulgarlo, ¡es un dechado de sensatez, de sentido común y de amor a la Iglesia!.
18/04/16 2:23 AM
Andrés
Horacio Castro, lo de Schönborn es terrible, lamentable y sumamente preocupante. Pero no sorprende a todos, porque algunos ya no nos asombramos de ver cómo cada vez la apostasía es más manifiesta. Usted no se beneficia nada haciéndose defensor de los mercenarios que entregan las almas en manos del padre de la mentira.
18/04/16 3:49 AM
Ricardo de Argentina
Horacio Castro, Andrés tiene toda la razón. ¿Cómo te atreves a defender un sofisma tan burdo y patente como el que ha soltado Schonborn?
¿Desde cuándo la diferenciación entre "pecador" y "justo" es "artificial", como pretende el austríaco?
¿No te das cuenta que eso de que "pone a todos bajo la instancia común del Evangelio" no es más que "flatus vocis", verborrea insulsa que llega al colmo de apelar a San Pablo sin que venga a cuento y sin que se entienda lo que ha querido decir?

Creo que a Schomborn se lo podría llamar con propiedad "el teólogo de la desvergüenza".
18/04/16 4:18 AM
Horacio Castro
Andrés. Interesante lo suyo: el artículo le parece excelente, lo difunde, pero comienza por cuestionarle el titular, y lo bien que hace, dado que el autor significa “una enseñanza ‘casi’ definitiva” por lo que escribe “ya prácticamente” (en italiano por supuesto). ¿De cuáles mercenarios habla y con cuáles beneficios?, porque tampoco se trata de que Ud. suponga al servicio del Diablo a quien se le ocurra. Por si acaso, no estoy haciendo de defensor de ninguna persona diabólica que yo sepa. No voy a debatir con usted. Lo saludo.
18/04/16 6:25 AM
Horacio Castro
Paso a responder a Ricardo de Argentina. Supongo que lo que significó el cardenal Schönborn con "pone a todos bajo la instancia común del Evangelio" es que todos somos pecadores ante Dios. Es lo que entiendo. Y puedo equivocarme. Por otra parte, el adulterio- del divorciado vuelto a casar- no creo que sea el pecado por antonomasia y menos que se pueda decir que todos los que no lo cometen ya merecen ser considerados justos (sería bastante ‘facilonga’ la cosa, o conveniente si prefieres, para un montón de sinvergüenzas pecadores casados con convicción hasta la muerte). No sé tú Ricardo, pero no conozco a mucha gente que vaya por ahí calificando- a personas conocidas- como “adúlteros” porque desgraciadamente se divorciaron y ‘se volvieron a casar’ (adúlteramente claro). La cita de San Pablo así como la encontré la copié y pegué… y ahora que lo dices no me atrevo a interpretar con cuál sentido fue utilizada por Schomborn (de quien no sé si es, o no es heterodoxo, pero está aquello de la presunción de inocencia). No creo que te satisfaga mi respuesta, pero por lo menos lo intento con alguien que aprecio. Te saludo.
18/04/16 6:27 AM
Andrés
Horacio. Dices que no quieres debatir, luego de haberlo hecho. ¿Esperas evitar una réplica? Todo el que peca es esclavo del pecado, y el que no siembra con Cristo, desparrama. Palabras del Señor, y no mías. Claro que cada uno de nosotros padece cierto grado de esclavitud, conforme a sus pecados, y desparrama en la medida en que peca. Pero eso no quiere decir que no haya diferencia entre pecado venial y pecado mortal, y entre pecado mortal "privado" y pecado mortal "público". Sería ocioso en este caso una "lógica del mal menor", y además sería hipócrita. Cada uno que acepte el sayo que le toca.
Dicho esto, la Revelación nos advierte claramente contra los anticristos, los malos pastores, los mercenarios, los hijos de la perdición, etc. etc. (todos nombres para designar lo mismo)... son los que pervierten la Verdad, los que llaman al mal bien y al bien mal, los que envenenan los oídos de las ovejas para que no escuchen al único Pastor... los modernistas. San Pío X (y no fue el único) advirtió claramente de esto. Por lo tanto, cualquier que como Schönborn predica la herejía modernista, es un anticristo y sirve a Satanás.
Por cierto, yo conozco a una Persona que "iba por ahí calificando" a otros como hipócritas, sepulcros blanqueados, y un largo etc. Y varios de sus seguidores incluso dejaron escritos "calificadores", con listas de condenados. ¿Lo hacía con odio, o con el fin de que los "calificados" se convirtieran y se salvaran? Todos sabemos la respuesta, ¿verdad?
18/04/16 6:44 AM
Luis Fernando
Horacio Castro:
Por otra parte, el adulterio- del divorciado vuelto a casar- no creo que sea el pecado por antonomasia


LF:
Es sin duda uno de los pecados más graves y parte de uno de los cambios más radicales que Cristo introdujo respecto a la ley mosaica. Y además es un pecado público. Uno puede esconder que es ladrón e incluso asesino, pero si está recasado con quien no es cónyuge ante Dios, no puede esconder que es adúltero.
18/04/16 8:04 AM
Damian
Artículo para imprimir y estudiar con serenidad. Muy bueno. Coincido totalmente con el autor. Una lectura rápida de AL me presentó estas mismas ideas a modo de primeras intuiciones, "fogonazos". Ahora las encuentro en este autor seriamente fundamentadas y muy bien elaboradas. La Iglesia no crece en la confusión. Las aguas turbias del error y la ambigüedad no pueden generar vida. Ahora bien, siempre con el respeto debido al Sucesor de Pedro. La fe nos da una visión alta, serena, simple, profunda en situaciones tan complejas como la actual.
18/04/16 8:31 AM
Palas Atenea
Desde luego es difícil poder llamar a alguien justo, razón por la cual el "todos somos pecadores" está tomando un carácter generalizador preocupante. Ese absoluto puede ser aplicado también a los santos y a los mártires, que alguna vez pecaron, de dónde alguien consumido por la avaricia o por la lujuria tiene la misma consideración que San Pío de Pietrelcina o San Pablo. De esta manera se anulan o se aleja como personas extrañas a nosotros a aquellos que en otros tiempos constituían nuestro ejemplo. Pero el Santo Padre habla también de mártires, lo que aumenta la confusión. Si eliminamos al justo la frase evangélica "No he venido a salvar a los justos sino a los pecadores" no tiene sentido, ni tampoco lo tiene la misericordia de la que unos están más necesitados que otros.
18/04/16 9:24 AM
Menka
La Iglesia prefirió perder la influencia en Inglaterra de Enrique VIII - lo cual llevó al martirio y persecución de tantos católicos de entonces y siglos subsiguientes, antes que traicionar la verdad.

Esa actitud es la que falta hoy.
18/04/16 9:36 AM
Palas Atenea
Desde luego el comentario del padre Scalese es uno de los mejores que he leído sobre el tema. Merece ser difundido.
18/04/16 9:36 AM
Luis Fernando
Alba, y es mi deber no publicarlo. Al menos por ahora.

El resto de lectores no sabe por qué te digo esto. Tú sí.
18/04/16 9:46 AM
Palas Atenea
Por otro lado, el punto 6 hace referencia a la psicología y hay que precisar que ésta, por su propia esencia, no es experta en el pecado sino en los problemas psíquicos. La alianza del "todos somos pecadores" con "todos tenemos algún problema psíquico" es letal porque elimina el libre albedrío. No sabemos si la persona es dueña de sus actos o no por lo que solamente la misericordia nos puede salvar porque Jesucristo vino a redimir a una humanidad tan dañada que nadie sabe lo que hace. En ese caso el Magisterio de la Iglesia tendría poco que decir. Muy preocupante.
18/04/16 10:00 AM
Menka
Bueno, se lo tendrá que decir también a la diócesis de Bergamo, que acababa de abogar por dar la comunión a los divorciados vueltos a casar.

Magister:
Il 14 aprile il suo settimanale diocesano "SantAlessandro" ha pubblicato un editoriale, a firma del suo direttore, monsignor Alberto Carrara, che è chiarissimo già nel titolo:

> I sacramenti ai divorziati risposati. Adesso alla luce del sole
18/04/16 10:02 AM
Luz
Cuando el Papa Juan Pablo para entrar al tercer milenio mombro copatronas de Europa a Santa Brigida..Santa Catalina y Edith Stein llamada Santa Teresa.
en su carta Motu Propio cito las revelaciones solo referencia Sta Brigida Rev Iv 45

La fui a buscar…porque estoy segura que estas tres santas son claves para el futuro de Europa y por los acontesimientos profetizados en Fatima

Y esto es IV 45

 “De esta manera, esposa mía, dijo el Señor a santa Brígida, sucede en el altar; pues antes de las palabras de la consagración, la hostia puesta en el altar es pan; pero dichas por el sacerdote las palabras: Este es mi cuerpo, se hace Cuerpo de Jesucristo, el cual toman en sus manos y reciben, así los buenos como los malos, así uno como mil, con la misma verdad, pero no con el mismo efecto; porque a los buenos les sirve para su salvación, y a los malos para su condención. 
18/04/16 11:45 AM
Menka
"Escucho a mi alrededor innovadores que quieren desmantelar el Santuario, destruir la llama universal de Iglesia, rechazar sus ornamentos, ¡ procurar el remordimiento por su pasado heroico!
Bueno, mi querido amigo, tengo la convicción que la iglesia de Pedro debe apropiarse, asumir su pasado, o de lo contrario se cavará la tumba a sí misma ... Llegará un día en que el mundo civilizado negará de su Dios, cuando el Iglesia va a dudar, como dudó Pedro.
Será tentada a creer que el hombre se ha convertido en Dios, que su Hijo no es más que un símbolo, una filosofía como muchas otras y, en las iglesias, los cristianos buscarán en vano la luz roja, donde Dios les espera, al igual que la pecadora que gritó ante la tumba vacía: ¿donde lo han dejado? "
Pío XII, Delante de la Historia
18/04/16 11:52 AM
Menka
Filipinas, Bergamo, y hace unos días Cupich en Chicago.

"Yo no excluiría a nadie", dijo. (Catholic News Service)

Asked in what specific situations he would allow a divorced and remarried person to receive Communion, Archbishop Cupich refused to rule anyone out.
"I wouldn't exclude anyone," he said.
18/04/16 12:14 PM
Ricardo de Argentina
Horacio Castro, quizás te sirva esta información: el cardenal de Buenos Aires Bergoglio tenía dos grandes amigos, el conocidísimo hereje y ya fallecido Card. Carlo Mª Martini y el Card. Schonborn, famoso por bastardear y ridiculizar la liturgia católica hasta la naúsea y de manera harto deliberada. Entre otros amigos de la cuerda, como por ejemplo el entonces y aún ahora predicador pontificio.
Hay pruebas de ello: de Martini, el porteño entresacaba los textos más potables para incluirlos en sus salutaciones de Navidad. Con lo cual diseminaba sus errores pues alentaba el conocimiento de sus heréticas enseñanzas. Con Schonborn solía compartir "experimentos litúrgicos", como por ejemplo traer una luz encendida desde Jerusalén o Belén para Navidad y armar una para-liturgia en las misas de Nochebuena.
De los tres, Bergoglio era el menos conocido y, digamos, el más "presentable", aunque en Argentina sabíamos bien lo que significaba padecerlo como pastor. Casi logran imponerlo en el cónclave que eligió a Benedicto, pero como no lo lograron se las arreglaron para conseguir posteriormente su renuncia.

Así que creo que me entenderás si te digo que de "presunción de inocencia" para el austríaco, nadida de ná.

Saco a luz estas cosas con la esperanza de que sirvan para que no vuelvan a repetirse ciertos fatales errores que tanto daño están haciendo a la Iglesia en estos momentos.
18/04/16 12:15 PM
Horacio Castro
Además de la excepción de los santos que comentaron en este post, “todos somos pecadores” tampoco es un absoluto aplicable a Nuestro Señor Jesucristo ni a su Santísima Madre (lo he comentado varias veces y es imposible reiterarse en cada comentario). Fin amable por mi parte.
18/04/16 2:19 PM
antonio
Muy bueno estimada Beatriz, que comentaristas, tiene infocatólica, el de Jordi, que descubre la subversión moral, este, de Beatriz, brillante.
Los Felicito, estamos unidos en la Verdad, no en la Mentira.
Es un franco consuelo encontrarlos en infocatólica.
18/04/16 2:29 PM
antonio
8. ¿Describir la Iglesia del pasado como exclusivamente interesada en la pureza de la doctrina e indiferente a los problemas reales de la gente, no es una caricatura que no corresponde de ninguna manera a la realidad histórica?,
Pertenezco a esa Maravillosa Iglesia"Del Pasado"", en razón de mi profesión de médico, me encuentro con las leyes de flexibilización laboral, que afectan a millones de personas, esto es estar en el pasado, cuando estas personas, no ven la realidad, porque,no están en Gracia de Dios,porque están en componendas con el poder politico, de siempre.
Y se dedican al Señor de una forma muy hetedodoxa,Brun en el Seminario Metropolitano.A La Iglesia, la Sostiene Nuestro Señor, que sea siempre bendito y alabado.y la Virgén Santisima.
18/04/16 2:46 PM
Catholicus
Jesús que es la misma Verdad encarnada nos ofrece su propio ejemplo de unión entre doctrina y "pastoral". Con la samaritana, con la adultera, con el paralítico y también con los mercaderes del Templo.

Y hasta con los fariseos -"Haced lo que dicen pero no hagáis lo que hacen". Porque la "Silla de Moisés" era cátedra de divina institución.
18/04/16 3:04 PM
Alfonso Carles
De lo mejor que he leído hasta ahora sobre el tema.
18/04/16 3:40 PM
Palas Atenea
Entonces los justos existen, lo mismo que la graduación del pecado. Todos necesitamos misericordia pero no en el mismo grado.
18/04/16 4:00 PM
Horacio Castro
Lo último porque vale. Son pecadores elegidos que se trasforman por gracia de Dios.
18/04/16 5:05 PM
Raúl de Argentina
"(se llame como se llame una página) si esa página critica al Papa, esa página es una basura y no es una página que los católicos debemos consumir" Alejandro Bermúdez dixit hacia el final del Punto de Vista de hoy.
18/04/16 6:53 PM
Raul de Argentina
Que alguien le cuente a A. Bermúdez que en EWTN (dónde él trabaja) están CRITICANDO a Amoris Laetitia. Lo haría yo mismo, pero me bloqueó. De paso, aprovecho para recomendar este video de EWTN con Raymond Arroyo y Fr Gerald Murray y Robert Royal al respecto de AL www.youtube.com/watch?v=E5Avd7bCiV0
18/04/16 7:06 PM
David
Bermúdez debe estar tirando a la basura todas las cartas de san Pablo porque se atrevió a criticar al Papa en la epistola de Gálatas.

La papolatría es una forma de idolatría como cualquier otra.
18/04/16 9:44 PM
Ricardo de Argentina
SE ME ACABA DE OCURRIR LO SIGUIENTE:
(y lo pongo en mayúsculas adrede,porque me parece que es un
enfoque pertinente que sin embargo no he visto proponer ni comentar)

1. Dícese hasta el cansancio que AL lo que viene es a proponer "un nuevo camino pastoral".
2. Pero también se dice -y ojo, lo dicen o lo dan a entender muy claramente sobre todo quienes defienden el punto anterior- que de ahora en más los "irregulares" tendrán más posibilidades de acceder a la comunión sin arrepentirse y enmendarse como lo exigió siempre y lo sigue exigiendo la Iglesia.
Bien.
El segundo punto significa, sin más, una violación al actual Código de Derecho Canónico.
Alucino si el Papa propone como "nuevo camino pastoral" violar el CDC.
¿Es así?
No está claro.
En realidad, no hay nada claro en AL.
PERO HAY ALGO MUCHO PEOR que una violación jurídica: la condenación de los "irregulares".
El Pte. de la conferencia filipina dice basarse en AL para ordenar que los "irregulares" filipinos comulguen, por lo cual, como todo el mundo sabe, se condenan prima facie pues cometen sacrilegio. Y encima creyéndose muy santitos, con la consecuencia de que las posibilidades de enmienda tienden a cero.

Conclusión: el "nuevo camino pastoral" de la AL lleva -en la práctica pastoral-, a la condenación a los "irregulares" que lo recorran.
Es un engaño satánico que cierra las puertas a la necesaria y posible conversión.

¿Habrá alguien que se lo pueda decir al Papa?
18/04/16 10:46 PM
Aurora Levaggi
Excelente análisis. Agradecida
19/04/16 9:26 AM
Menka
Va a pasar lo siguiente en tantos sitios:

1) Un sacerdote fiel a Dios y a la Iglesia enseñará que la comunión no se podrá dar a los divorciados vueltos a casar (en definitiva, a los católicos en pecado grave).
2) Alguien se quejará.
3) La noticia llegará a la prensa.
4) El obispo pondrá al buen cura en segunda fila.
19/04/16 10:02 AM
Menka
Voice of the family, muy claros:

"Esta es sólo una breve introducción a los muy numerosos problemas a los que se encuentran dentro de Amoris Laetitia. Se necesitarán más estudios para analizar plenamente todas las implicaciones del texto pero ya es muy claro que el documento NO ES UNA EXPOSICIÓN CLARA Y FIEL DE LA DOCTRINA CATÓLICA Y CONDUCE INEVITABLEMENTE A CONCLUSIONES QUE PODRÍAN RESULTAR EN VIOLACIÓN DE LA ENSEÑANZA INMUTABLE DE LA IGLESIA CATÓLICA, y las disciplinas que están inextricablemente fundadas sobre ella. Nuestra primera visión de conjunto ofrece suficientes razones PARA CONSIDERAR ESTE DOCUMENTO COMO UNA AMENAZA A LA INTEGRIDAD DE LA FE CATÓLICA Y EL AUTÉNTICO BIEN DE LA FAMILA."
19/04/16 10:19 AM
antonio
Excelentes,lo que dice el estimado Padre y todos, los comentaristas, la ambiguedad viene del maligno, se debe decir No No , Si,Si, EL SEÑOR, todo lo que es distinto procede del maligno, es como si a uno de mis pacientes, en los que trato la salud, corporal,le contesto y bueno, más o menos es asi.
Nunca!!!!!!Hay Falsas Uniones en la mentrira y verdaderas en la Verdad, y tambien los olfas que se asoman, que quieren quedar bien con Dios y el Demonio.
Pido perdon las veces que lo pude haber sido!!!Pero sinceramnente odio al olfa, puede ser con el avance de la vida interior, en fin esto es de Dios,la verdadera espiritualidad la Resume San Juan el Bautista,"Es necesario que yo desaparezca, para que EL, Crezca"

Que Dios bendiga al Padre, comentaristas y a la Iglesia.

Muy bueno lo de Menka,ese documento lo he leido.
20/04/16 2:05 PM
Gregory
Pues aunque estoy escribiendo tarde debo decir que el papa es el papa y me entiendo mejor con él que con el autor del presente articulo por muy atinado que sea en algunas observaciones. Por otro lado con Amoris Laetitia nos encontramos y es bueno un juicio que sea equilibrado el p. Guillermo Juan Morado hace un análisis mucho más corto que este y mejor. Para que no me acusen de papolatra creo que la exhortación necesita aclaraciones y precisiones por el bien de no pocos.
21/05/16 1:53 AM
Gregory
Por cierto me llama la atención el primer párrafo del articulo: "las sentencias no se discuten se aplican" es una buena observación. Por lo demás es muy común, lo he leído en no pocos documentos donde se abordan asuntos sobre temas pastorales como si fuera la primera vez que se abordan o como si no hubiese existido con anterioridad una acción evangelizadora previa. Esto lo comento a propósito de la critica del numero 8
21/05/16 3:55 PM

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