Ratzinger y la ideología de género

La ideología de género es la última rebelión de la criatura contra su condición de tal. Con ella el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo

Cuando explico lo que es la ideología de género, que es como todavía hay que dar la educación afectivosexual en España, según la Ley Orgánica 2/2010, más conocida como Ley del Aborto, de burrada que es la gente no me cree. Cito por ello dos textos de Benedicto XVI, el primero de ellos cuando era cardenal, para que vean cómo se pueden legislar disparates, barbaridades e idioteces.

El cardenal Ratzinger en su libro "La sal de la tierra" escribe:

«Actualmente se considera a la mujer como un ser oprimido; así que la liberación de la mujer sirve de centro nuclear para cualquier actividad de liberación tanto política como antropológica con el objetivo de liberar al ser humano de su biología. Se distingue entonces el fenómeno biológico de la sexualidad de sus formas históricas, a las que se denomina ‘gender’, pero la pretendida revolución contra las formas históricas de la sexualidad culmina en una revolución contra los presupuestos biológicos. Ya no se admite que la ‘naturaleza’ tenga algo que decir, es mejor que el hombre pueda modelarse a su gusto, tiene que liberarse de cualquier presupuesto de su ser: el ser humano tiene que hacerse a sí mismo según lo que él quiera, sólo de ese modo será ‘libre’ y liberado. Todo esto, en el fondo, disimula una insurrección del hombre contra los límites que lleva consigo como ser biológico. Se opone, en último extremo, a ser criatura. El ser humano tiene que ser su propio creador, versión moderna de aquél ‘seréis como dioses’: tiene que ser como Dios».

Y en su último discurso navideño del 21 de Diciembre del 2012 a la Curia Romana insiste:

«El gran rabino de Francia, Gilles Bernheim, en un tratado cuidadosamente documentado y profundamente conmovedor, ha mostrado que el atentado, al que hoy estamos expuestos, a la auténtica forma de la familia, compuesta por padre, madre e hijo, tiene una dimensión aún más profunda. Si hasta ahora habíamos visto como causa de la crisis de la familia un malentendido de la esencia de la libertad humana, ahora se ve claro que aquí está en juego la visión del ser mismo, de lo que significa realmente ser hombres. Cita una afirmación que se ha hecho famosa de Simone de Beauvoir: ‘Mujer no se nace, se hace’ (‘On ne naît pas femme, on le devient’). En estas palabras se expresa la base de lo que hoy se presenta bajo el lema ‘gender’ como una nueva filosofía de la sexualidad. Según esta filosofía, el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente, mientras que hasta ahora era la sociedad la que decidía. La falacia profunda de esta teoría y de la revolución antropológica que subyace en ella es evidente. El hombre niega tener una naturaleza preconstituida por su corporeidad, que caracteriza al ser humano. Niega la propia naturaleza y decide que ésta no se le ha dado como hecho preestablecido, sino que es él mismo quien se la debe crear.

Según el relato bíblico de la creación, el haber sido creada por Dios como varón y mujer pertenece a la esencia de la criatura humana. Esta dualidad es esencial para el ser humano, tal como Dios la ha dado. Precisamente esta dualidad como dato originario es lo que se impugna. Ya no es válido lo que leemos en el relato de la creación: ‘Hombre y mujer los creó’ (Gn 1,27). No, lo que vale ahora es que no ha sido Él quien los creó varón o mujer, sino que hasta ahora ha sido la sociedad la que lo ha determinado, y ahora somos nosotros mismos quienes hemos de decidir sobre esto. Hombre y mujer como realidad de la creación, como naturaleza de la persona humana, ya no existen. El hombre niega su propia naturaleza. Ahora él es sólo espíritu y voluntad.

La manipulación de la naturaleza, que hoy deploramos por lo que se refiere al medio ambiente, se convierte aquí en la opción de fondo del hombre respecto a sí mismo. En la actualidad, existe sólo el hombre en abstracto, que después elije para sí mismo, autónomamente, una u otra cosa como naturaleza suya. Se niega a hombres y mujeres su exigencia creacional de ser formas de la persona humana que se integran mutuamente. Ahora bien, si no existe la dualidad de hombre y mujer como dato de la creación, entonces tampoco existe la familia como realidad preestablecida por la creación.

Pero, en este caso, también la prole ha perdido el puesto que hasta ahora le correspondía y la particular dignidad que le es propia. Bernheim muestra cómo ésta, de sujeto jurídico de por sí, se convierte ahora necesariamente en objeto, al cual se tiene derecho y que, como objeto de un derecho, se puede adquirir. Allí donde la libertad de hacer se convierte en libertad de hacerse por uno mismo, se llega necesariamente a negar al Creador mismo y, con ello, también el hombre como criatura de Dios, como imagen de Dios, queda finalmente degradado en la esencia de su ser. En la lucha por la familia está en juego el hombre mismo. Y se hace evidente que, cuando se niega a Dios, se disuelve también la dignidad del hombre. Quien defiende a Dios, defiende al hombre».

Resumiendo: La ideología de género es la última rebelión de la criatura contra su condición de tal. Con ella, el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo.

P. Pedro Trevijano, sacerdote

"La sal de la tierra", Joseph Ratzinger (Amazon)

6 comentarios

Nicolás
Bien dicho, "voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo", ciertamente la única consecuencia del hombre que intenta volverse deidad es la de deshumanizarse, de quitar el valor verdadero de su vida, dignidad y existencia dejando solo elucubraciones mentales que a la larga siempre se muestran vacías de sustento real, y con consecuencias terribles.
29/10/13 11:36 PM
Oscar
Esa rebelión nace del hombre impio del que la escritura habla claramente en sus escritos. El misterio de la iniquidad es: Que teniendo el aparato publicitado de la iglesia el llamado y vocación de llevar a los hombres a Dios, los están conduciendo al infierno a través de un engaño muy bien orquestado. El Apostol Pablo, en 2 de Tesalonicenses 7, nos advierte de este sutil engaño. Recordemos que el lobo se viste de obeja. El diablo no es un bicho feo, con cachos, que tira fuego por la nariz y la boca, que tiene un rabo de flecha y tiene un gancho de tres picos. No, el anticristo es un hombre donato de cualidades que le ván a permitir engañar aun a los escogidos. Hará grandes milagros y prodigios y se mostrará como el Ungido aparentando ser lo que no es.
6/04/14 8:45 PM
marcela beatriz avendaño gajardo
Gracias! por aportar claridad.
Es urgente, la NUEVA EVANGELIZACIÓN,
al interior de nuestra amada Iglesia.....
existe una Asociación Internacional de Laicos
con derecho pontificio dispuesto a ello....
ojalá les abran las puertas para "experimentar la misericordia
del Padre y así ser...discípulos y misioneros de Cristo-Jesús.
Talleres de Oración y Vida)
Saludos
marcela beatriz
25/07/17 8:19 PM
Hubo otras rebeliones contra Dios: la idolatria el ateismo y esta es la mas macabra, procedente del mismo ser caido hace milenios atras. Satanas.
La rebellion contra su propio cuerpo. Hubo criaturas que no guardaron su dignidad y se deshicieron de su habitacion, sus cuerpos.
29/06/18 2:55 PM
Magdalena
Gracias por actualizar a nuestro tiempo la doctrina Cristiana de todos los tiempos.
Somos muchísimos, el santo Pueblo Fiel, que hoy reza por la querida Iglesia, adora a Jesús Sacramentado e intenta reparar las graves ofensas a Dios de nuestro siglo.
Todos laicos católicos, ovejas de un rebaño, que debemos irradiar las enseñanzas del Evangelio y las Escrituras siguiendo las las directrices de “ Pedro”, ungido por Nuestro Señor y asistido por el Espíritu Santo.
Sigamos aportando como pueblo fiel.
La oración individual y colectiva puede más que toda palabra.
Magdalena.
14/09/18 1:55 PM
Félix Zubiaga Legarreta
Hasta ahora no me he dado cuenta de la gravedad de la ideología género y del daño moral que puede causar en la gente distraída y particularmente en la juventud, hasta que la he detectado camuflado de Euskal Sena o "Sentido Vasco", como pan de cada día o solución de todo obstáculo para llegar a la liberación total.
9/07/19 5:33 PM

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