Daniel Marín Arribas: «El liberalismo no nació en Salamanca»

Toca hacer justicia a la memoria de los maestros católicos del Siglo de Oro

Daniel Marín Arribas: «El liberalismo no nació en Salamanca»

Con motivo de la publicación de su obra «Destapando al liberalismo. La Escuela Austriaca no nació en Salamanca», Javier Navascués entrevista al economista Daniel Marín Arribas, quien desmiente la idea de que el liberalismo económico tuviera su origen en las obras de los teólogos de la conocida como Escuela de Salamanca.

(Javier Navascués/InfoCatólica) El profesor y economista Daniel Marín Arribas ha vuelto a la palestra con otro trabajo sobre su principal materia de apostolado católico en Doctrina Social de la Iglesia, Escuela de Salamanca y Liberalismo.

Marín lleva años estudiando estos tres campos del pensamiento social con cuidadosa dedicación, y camino del lustro de labor de divulgación activa en estas cuestiones. Ha sacado adelante importantes trabajos como el «Decálogo Antimodernista de la Escuela de Salamanca» (2015), el documental «Escuela de Salamanca. Defensores de la Fe» (2016), o la edición hispana del libro «The Church and the Libertarian» con un extenso apéndice de su autoría, «La Iglesia, el Liberalismo y la Escuela de Salamanca» (2017).

Su persona empieza ya a contarse entre uno de los autores relevantes entorno a la militancia antiliberal del catolicismo tradicional español, y más concretamente como figura de destacado nivel en el estudio de los maestros salmantinos del Siglo de Oro hispánico. Académicamente está en su haber el ser máster en Doctrina Social de la Iglesia por la Pontificia Universidad de Salamanca y en Escuela Austriaca de Economía por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, conjuntamente con su formación técnica en Administración y Dirección de Empresas, y en Control de Gestión.

La obra que saca a la luz en esta ocasión se titula «Destapando al liberalismo. La Escuela Austriaca no nació en Salamanca», y lo ha hecho en una fecha muy exclusiva. Nos encontramos en el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca. Además, viene prologada por otra firma de lujo: el doctor Javier Barraycoa Martínez, vicerrector de la Universitat Abat Oliva CEU e importante filósofo y sociólogo tradicionalista de nuestros tiempos.

Un año especial, un prologuista especial, y una obra especial, ¿qué podemos esperar de tan magnífica síntesis?

La fortuna de poder hacer justicia a la memoria de nuestros maestros católicos del Siglo de Oro. No se merecen menos tras décadas, e incluso siglos, de manipulación sobre sus nombres.

Es indigno que, por ejemplo, fray Francisco de Vitoria se ponga como cartelera de los llamados derechos humanos, nacidos de revoluciones anticristianas y de declaraciones constitucionales masónicas, o que Juan de Mariana sea el reclamo propagandístico de una república atea o de grupos que defienden abiertamente la «libertad» de matar al hijo no nacido, de amputarse órganos genitales para «cambiar» de sexo, o de explotar a masas enteras de personas en países pobres.

Han pasado ocho siglos desde que nació la Universidad de Salamanca…

800 años desde que el Rey Alfonso IX de León funda a las orillas del Tormes esta magna roca del saber universal, o lo que es lo mismo, católico, que significa universal. Un Papa, Alejandro IV, la concederá tener sello propio, y un dominico, Francisco de Vitoria, la llevará la luz de Santo Tomás y regará sus aulas con una frondosa descendencia de perpetuo recuerdo.

Emulando la famosa frase de fray Luis de León, docente que también fue en estas cátedras… dijeron ayer… y debemos decir hoy y mañana. Ya lo he afirmado en otras ocasiones, creo firmemente que la Escuela de Salamanca, es decir, nuestros doctores católicos tomistas que reconocemos bajo esta denominación, podrían ser la luz hispánica del siglo XXI.

En el año 1961 el propio Papa Juan XXIII declaró que «estamos seguros de que España, que ayer tuvo intérpretes tan autorizados del Derecho Natural en Suárez y Vitoria, y que supo plasmar doctrinas sociales tan acertadas en las leyes de Indias, continuará siempre el camino de su grandeza». Nosotros somos llamados a continuar ese camino. Dijeron ayer, digamos hoy, que digan mañana.

Aprovechando este octavo centenario, ¿qué debemos tener claro?

El subtítulo del libro lo revela sin tapujos: Que el liberalismo no nació en Salamanca. Esta funesta ideología condenada numerosas veces por la Iglesia, tanto en sus principios como en sus consecuencias lógicas e históricas, no puede tener detrás a uno de los buques insignia de la milenaria doctrina católica.

El Papa León XIII calificó a los liberales como «imitadores de Lucifer» (1888), Pablo VI sentenció que «tampoco apoya la comunidad cristiana la ideología liberal» (1971), y Juan Pablo II habló del liberalismo como «falsa ideología de libertad» (2002). Estos y otros Pontífices elogiaron a nuestros doctores. Sin entrar en materia, que para ello animo a la lectura del libro, por puro sentido común parece absurdo que unos de los más distinguidos escolásticos católicos sean los padres de una falsa ideología de libertad propia de imitadores de Lucifer que no apoya la comunidad cristiana.

O que censores del Santo Oficio, luminarias del Concilio de Trento, y confesores de monarcas de la «intolerante» Cristiandad, sean los progenitores de aquellos que exterminaban pueblos enteros de indios en el norte del Nuevo Mundo, usaban esclavos negros como mano de obra, o expropiaban a la Iglesia sus bienes al grito de «libertad», amén de los que hoy pintan la grotesca sociedad capitalista de consumo con su ícono gordo y rojo robando la Navidad al Niño Jesús a base de comprar voluntades con muñecos «made in» fábricas insalubres de personas descartadas tras ser inhumanamente exprimidas, su sistema crediticio usurero que ahoga con montañas de deudas países, empresas y familias enteras bajo la vacua promesa del «bienestar económico», o su mercadotecnia erotizada que acaba en matrimonios rotos por el divorcio, hijos asesinados en salas de quirófano por el aborto, y mujeres en odio constante contra sus prójimos varones por el feminismo.

Es el nominalismo medieval y la herejía protestante los que terminaron por acrisolar en el liberalismo modernista que tantos episodios de lágrimas ha dado y está dando a la Iglesia, aquel compendio de todas las herejías que denunciara el Papa santo Pío X. Sus próceres son protestantes, judíos y ateos… Locke, Smith, Mises, Hayek… La Escuela de Salamanca en la Hispania dorada es la representante de todo lo contrario; la vía tomista, la Unidad Católica… Fray Melchor Cano O.P., discípulo de Vitoria y teólogo en Trento, comentaba que su maestro les «dijo que debíamos apreciar la doctrina de Santo Tomás de tal manera que, si no apareciera otra razón más poderosa, la autoridad de este santo nos debía bastar». Y por su parte, Juan de Mariana S.I., encargado de escribir para la educación del futuro rey Felipe III, le enseñaba que «no admitas otra religión que la cristiana, ni permitas que la adopte ninguno de tus ciudadanos».

Autores como Vitoria, Mariana, Cano...no tienen un ápice de liberalismo.

Ciertamente no. Su doctrina no se funda sobre la licencia del «non serviam» luciferino, sino sobre el Mandamiento que compila todos: «Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente (…) y amarás al prójimo como a ti mismo» (Mt 22, 36-38).

Para Friedrich A. von Hayek, que es uno de los máximos exponentes de la liberal/libertaria Escuela Austriaca, «la libertad exige que se la acepte como valor intrínseco, como algo que debe respetarse sin preguntarnos si las consecuencias serán beneficiosas en un caso particular» (Los fundamentos de la liberad). Evidentemente, la explotación salarial, la prostitución, o el aborto, no deben respetarse, y menos sin preguntarnos por sus funestas consecuencias.

Esto sería demoniaco. Si amáramos a Dios sobre todo y al prójimo como a nosotros mismos, ni los empresarios pagarían salarios de miseria mientras ellos nadan en la opulencia, ni el fornicario iría a una mujer a usarla como objeto para saciar su apetito animal desordenado, ni la madre llegaría al extremo de consentir que un sanguinario al que se le debería quitar su licencia colegial de médico asesinara a su hijo extirpándolo de sus entrañas.

Hay algunos autores de la Escuela Austriaca que no dicen lo mismo. ¿Están equivocados?

No puedo decir si en su conciencia lo están o no, o a sabiendas divulgan una falsedad. Lo que sí es cierto es que ver en Salamanca la cuna del liberalismo, y más concretamente, de la Escuela Austriaca, es uno más de los tantos mitos difundidos al populacho, y no menos estafa que la Leyenda Negra española o la fama de Lutero como sabio reformador de una Iglesia corrupta.

El logro se consigue a base de incesante reiteración, y mensajes superficiales y sencillos. Los demagogos controlan muy bien los mecanismos de la propaganda, y saben que una mentira repetida mil veces acaba teniendo aceptación de verdad. Esto es lo que han hecho con nuestros maestros salmantinos.

¿Puede ponernos algún ejemplo de tergiversación?

Puedo y quiero. Por centrarme en la doctrina económica, en materia de precios, que toca un punto esencial de la justicia conmutativa, han hecho pasar las clásicas consideraciones sobre el precio justo por un antecedente añejo de su violento voluntarismo contractual. En éste, nos dicen que todo precio justo es el estipulado libremente en el mercado. Basta una simple firma de ambas partes para justificar jurídica y moralmente lo pactado.

Esto nos pone en la tesitura de tener que aceptar cláusulas suelo aprovechando la buena fe o la ignorancia de la contraparte, ver lícito convenir un sueldo que no llegue para el sustento del trabajador en una compañía que obtiene frondosos beneficios, o lo que ocurrió en el 11-S, que tras el atentado cerraron las comunicaciones aéreas, y los hoteles aprovecharon la ocasión de necesidad para multiplicar los precios de sus habitaciones.

Donde los liberales austriacos y no austriacos ven justicia económica de un capitalismo bondadoso y mesiánico, nuestros escolásticos verían injusticia, abuso e iniquidad en un sistema perverso. Para ellos la voluntad debe ajustarse a Derecho, no crea el Derecho por sí misma, y de ahí explicaban las pautas que deben tutelar las voluntades para regirse por la justicia. El padre jesuita Luis de Molina hacía clara referencia a ello: «‘Tanto vale una cosa cuanto puede conseguirse por su venta’, debe decirse que esta afirmación es verdadera si se entiende de la siguiente manera: ‘cuanto puede conseguirse por su venta’ dentro del margen justo». Pero, ¿qué enseñaba Murray N. Rothbard, uno de los economistas cabecera del austrolibertarismo, sobre Molina? Que para éste, «el precio justo es, por supuesto, el precio común del mercado», y que en ello se ve que «fue un liberal sólido en temas económicos».

La evidencia de la mentira se deja ver no sólo con las explicaciones de los escolásticos que ocultan o adulteran, sino también con el hecho de que abrían la posibilidad de un precio legal tasado por el gobierno. Si el precio justo es el de libre de mercado, el del gobierno será por contraposición injusto. Esto es lo que defienden los liberales capitalistas de todo pelaje y escuela; sin embargo, la perspectiva católica y tomista de Salamanca, que entiende que en el libre mercado se puede dar lugar a precios injustos, contempla la posibilidad de que la autoridad gubernativa intervenga para ajustar por ley civil lo que contractualmente no se logra.

«Los precios que se forman ‘libremente’ en el mercado pueden llevar consigo resultados no equitativos. Es por consiguiente el principio fundamental del liberalismo, como regla de intercambios comerciales, el que está aquí en litigio», expone el Magisterio de la Iglesia por boca del Papa Pablo VI. Un precio de mercado es un hecho fáctico, un precio justo es un hecho de Iure y de Morali.

La Escuela Austriaca está en litigio con el Derecho, con la Moral y con la Iglesia de Dios, no los doctores católicos de la Escuela de Salamanca.

Entonces, ¿usan el nombre de Salamanca en vano?

Naturalmente que sí, y no sólo en cuestiones económicas. Poner el nombre de Juan de Mariana a instituciones cuyos integrantes defienden la prostitución infantil o la ruptura de España en manos de un nacionalismo enfermo, es como usar el de Stalin para el Premio Nobel (Stalin) de la Paz; o incluso el de Satanás para denominar a la Iglesia Católica…

Lo último me recuerda a Martín Lutero, pero también a otra de las relevantes figuras de la Escuela Austriaca, el profesor Jesús Huerta de Soto, quien recientemente acusó a la Iglesia de ser un «instrumento del maligno» desde el año 313, con el Edicto de Milán de Constantino. Para este anarcocapitalista que se declara católico, su propia Iglesia no es el Cuerpo Místico de Nuestro Señor Jesucristo, sino una herramienta del demonio. Y todo porque desde aquel emperador romano se consagró el domingo como día de descanso en honor al cristianismo y su Mandamiento de santificarlo. ¡Terrible pecado!

¿Qué dirían los escolásticos de Salamanca sobre los autores austroliberales/libertarios?

El padre Francisco de Vitoria calificando las obras de Erasmo de Rotterdam de cara a la censura editorial, expresó con total rotundidad que «por mucho que Erasmo se esfuerce en mantener su catolicidad, sus proposiciones no favorecen nada la confirmación de la fe, sino todo lo contrario (…) Esas expresiones deben desaparecer o ser corregidas». Si esto concluía con Rotterdam, ¿qué no sentenciaría con los liberales y libertarios austriacos que califican a la Iglesia como «instrumento del maligno» por inspirar al gobierno para que establezca el domingo día oficial de descanso? Eso, por no mencionar los que escriben en amparo de la prostitución infantil, del aborto, del homosexualismo, de la explotación obrera, o de la usura, bajo organismos que apodan con su nombre o con el de sus discípulos.

Salamanca es hija de Roma, no madre de Austria. Tanto es así que fue apodada tradicionalmente como «Roma la chica», la pequeña Roma. Verla como el motor intelectual de la apostasía modernista no es sólo un mito, un absurdo, un ridículo, sino también un insulto. Vitoria, Mariana, Soto, Cano, Molina, y en fin, todos nuestros magnos escolásticos tomistas, combatirían fervientemente contra la etiqueta que algunos les han colgado. Desde luego, a través de su doctrina podemos encontrar suficiente armadura para vacunarnos contra el virus liberal.

¿Por qué Salamanca vs Austria?, ¿qué representan en este caso?

En cierta manera las dos ciudades de San Agustín; la celestial y la terrena, la que se edifica con «el amor de Dios hasta el desprecio de sí» y la que se construye sobre «el amor propio hasta el desprecio de Dios», aquella que «tiene su mayor gloria en Dios, testigo de la conciencia», y aquella que «busca su gloria en los hombres».

La de Austria pregona por medio de su profeta Ludwig von Mises que «no puede construirse una moral social adaptada a las necesidades de la vida terrena sobre las palabras del Evangelio». La de Salamanca predica con sus frailes dominicos Francisco de Vitoria y Domingo de Soto que «Cristo es el Rey del universo» y que puede «obligar a todos los reyes a que obedezcan su ley, y dejar sin ningún valor las leyes de los reyes que se opongan a su ley». El mal no tiene derechos, aunque los maliciosos se los estén dando constantemente.

La Escuela Austriaca encarna a los arquitectos «que rechazaron la piedra angular» (Mt 21, 42). La Escuela de Salamanca a los que se unieron a María diciendo «hágase en mí según Tu Palabra» (Lc 1, 38). Una, imitadora de Lucifer, con todos los liberales. Otra, seguidora de Cristo, con todos los católicos.

¿Quiere añadir algo más para ir concluyendo?

No tanto yo, como el Papa Benedicto XVI: «Aquí está precisamente el gran error de las tendencias dominantes en el último siglo, error destructivo, como demuestran los resultados tanto de los sistemas marxistas como incluso de los capitalistas. Falsifican el concepto de realidad con la amputación de la realidad fundante y por eso decisiva, que es Dios. Quien excluye a Dios de su horizonte falsifica el concepto de ‘realidad’ y, en consecuencia, sólo puede terminar en caminos equivocados y con recetas destructivas».

He ahí en última instancia el gran error de la cascada de iniquidades del liberalismo austriaco y no austriaco. Sus caminos son equivocados y sus recetas destructivas, aunque pretendan camuflarse con los santos ropajes de la escolástica salmantina.

¿Debemos entonces tener claro que el liberalismo no nació en Salamanca?

Los nombres de Vitoria, Soto, Cano, Molina, Suárez, Mariana… no deben escribirse junto a los de Locke, Hobbes, Hume, Smith, Mises, Rothbard, Hayek… Esto sería encender una vela a Dios y otra al diablo, que es lo que hacen por otra parte los liberales «católicos».

Vaya esta última obra mía para que nosotros, los vivos, hagamos justicia con nuestros muertos. Es mi tributo personal hacia ellos para este importante VIII Centenario de la Universidad de Salamanca.

En efecto, el liberalismo no nació en Salamanca, sino la defensa hispana de la Cristiandad en un mundo que dinamitaba la Fe que tanta sangre de mártires -¡e incluso la del mismísimo Dios encarnado!- costó para arraigarse en suelo pagano.

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42 comentarios

Alejandro
Qué alegría comprobar que hay jóvenes tan bien formados, ortodoxos y con ganas de combatir los errores. Estoy seguro de que este libro hará mucho bien.
15/11/18 5:56 PM
Juan
Un libro decepcionante por su objeto como por su fondo. Siendo economista "manifiesta la verdad absoluta en teología, filosofía, politología y derecho de la escuela de Salamanca." Parece que la infabilidad pontificia es contagiosa a los laicos...
15/11/18 7:03 PM
Javier
Juan, yo entiendo que habla de la verdad absoluta, no manipulada, sobre dicha escuela.
15/11/18 7:11 PM
Lector
Pienso que todo el maximalismo doctrinal que borbota de la entrevista no es el humus más adecuado para estudiar científicamente la historia de economía política o la luminosa teología de nuestra "Segunda Escolástica". En cualquier caso, el primero que impactó en amplias capas de gente culta ligando directamente los orígenes del moderno capitalismo y el sistema libre de mercado con el Padre Vitoria y la Escuela de Salamanca fue Schumpeter, que no creo que militase en la escuela de Mises y Hayek.
15/11/18 7:24 PM
Gabriel Araceli
Tal como van las cosas en España, pronto veremos a un Pablo Iglesias y a un Pedro Sánchez, marcando el precio justo de las cosas según su Iure y su Moralis. El resultado no será peor que si ese precio justo se establece según la Iure y la Moralis del Vaticano.
15/11/18 7:45 PM
Pablo
Con el liberalismo pasa lo mismo que con el cristianismo. Algunos se abrogan el término para no verse renegando de su realidad. La libertad, como la vida, es lo suficientemente importante como para dejarla en manos de cualquiera. Libertarismo o protestantismo es la mejor de manera de distinguir a la escuela austríaca o a las iglesias de la reforma.

Por cierto, el primer partido con el que se presentó Hitler a las elecciones en la Alemania de Weimar fue el partido liberal. El nacionalsocialismo vino después.

Quizá buscando un término distinto para lo que constituye el conjunto de saberes legado por los frailes de Salamanca podría evitarse el equívoco. Yo la denominaría -realista- porque fueron los primeros en darse cuenta que el verdadero tipo de interés no se forma por una expectativa, oportunismo, sino después de realizarse la transacción. Así se evita la usura y la inflación.
15/11/18 7:46 PM
Alberto
Ya era hora de un libro como éste. Muchos estamos cansados de escuchar que el liberalismo tiene su origen en el catolicismo y nuestra segunda escolástica. Cristianismo y liberalismo es como el agua y el aceite, es como Dios y el demonio. Pero la Verdad siempre acaba triunfando aunque pretendan crucificarla.
Felicitaciones al autor.
15/11/18 7:58 PM
Lector
Me choca también que un investigador que ha dedicado tantos esfuerzos a clarificar el pensamiento de nuestros clásicos, se obsesione tanto con la etiqueta reduccionista de "Escuela de Salamanca", que no tiene tradición en la cultura hispana (Menéndez Pelayo no conocía otra "Escuela de Salamanca" que la literaria del siglo XVIII) y que es una simplificación moderna y foránea, popularizada precisamente por economistas como los que debela Marín Arribas.
15/11/18 8:10 PM
Uno
Hablando de Roma y de los salmanticenses, todos profesores en latín: De moralis debería ser de morali o de moralibus. "De" rige ablativo. Ánimo en sus estudios.
15/11/18 8:14 PM
Rodrigo
Enhorabuena al Sr. Marín Arribas por combatir con sus libros la peste liberal. Desde 1808 los españoles estamos contaminados por este virus extranjero, del que no logramos liberarnos. La falsa "legitimidad" del sufragio inorgánico, no sustentada en el derecho natural y divino, es causa de todos los males políticos de nuestra Patria. Aun así, los liberales de uno u otro signo tratan de convencernos de que el liberalismo es la panacea, cuando es el motivo por el que nuestro pueblo se descristianiza, se divide y se envilece.
15/11/18 8:20 PM
Javier Navascués
Un libro apasionante, en forma y fondo, pues aplasta una de las doctrinas más deleteras para España y su Tradición católica. Desde las Cortes de Cádiz el liberalismo ha sido un veneno y una gran ruptura histórica a todos los niveles. Es economista y, con conocimiento de causa, no comulga con las tesis liberales, endiosadas por el capitalismo y sus autores de cámara...
15/11/18 8:38 PM
paco
cuando se confunde la libertad con el liberalismo ya no hay nada que hacer...........
15/11/18 8:41 PM
Requeté
En economía no sería liberal, pero voy a citar a D´Ors sobre Francisco de Vitoria:

"Vitoria, en realidad, no rechazó la idea de la Comunidad Cristiana, pero ésta quedó desbordada por la idea mucho más amplia de una sociedad universal fundada en el vínculo de la sociabilidad que entre los hombres crea la común Naturaleza.
Todo el Orbe se convierte así para Vitoria en una especie de gigantesco 'Estado, o, mejor dicho, en una comunidad de Estados -communitas communitatum-, dentro de la cual los príncipes que hacen la guerra la hacen como en virtud de una delegación del toius orbis. A esa comunidad universal corresponde un Derecho, que es el Derecho de gentes -ius gentium-, al que ninguna nación puede sustraerse, ya que, según Vitoria, aquel derecho se apoya en la auctoritas del mismo totus orbis . Con ello echa nuestro fraile dominico las bases del moderno Derecho Internacional"

En otras palabras, el germen del NOM. Ya me dirán ustedes.
15/11/18 8:51 PM
JSP
Para el ignorante cualquier cosa se acepta desde un porque sí. La verdad objetiva no es algo tan a la ligera. Hacía tiempo que no leía un cóctel o compendio semejante de confusión y ambigüedad de ideologías mundanas entremezcladas, probablemente defecto de formación, entre liberalismo y socialismo (socialismo hijo del liberalismo que engendra, según su estadio de progreso, el socialismo tribal, el "ciéntífico" o marxismo, el nacional socialismo, leer Hayek Camino de servidumbre, internacional socialismo o comunismo, y socialdemocracia o democracia liberal socialista-europea), Teología moral y la doctrina social de la Iglesia. Primero hay que definir qué es liberalismo y cuáles son sus fundamentos. Yo no estoy deacuerdo con el liberalismo en cuanto a que entiende por libertad la suma de la libertad cristiana y la libertad falsa, esclavitud, del maligno. Por ej. en el momento que el liberalismo defiende el derecho a abortar el liberalismo es pecado. O la teología de la liberación, liberalismo eclesial, que también es pecado. Mises demostró la imposibilidad de los precios, precio justo, en la URSS y predijo la caída del muro de Berlín por ello. La Escuela de Salamanca es el nacimiento del Capitalismo desde la moral cristiana llevado por el imperio español a Europa y América. Un ejemplo de caos de entrevista es demonizar a todos los empresarios por igual como hacía Lenin y hace la herética teología de la liberación: el demonio muy contento. El pecado no se puede etiquetar: hay e
16/11/18 12:19 AM
Anibal
Hola, soy un agricultor de Chile. Estoy interesado en ponerme en contacto con este personaje. ¿ Me podrian dar el correo de el o dar el nombre de la Universidad en que trabaja?
Obviamente no se lo voy a dar a nadie.
Gracias por confiar en mi. Que esten bien.
Anibal Dominguez Valdes.
16/11/18 1:41 AM
Eck
Dejando aparte el lenguaje rimbombante, las afirmaciones son un dislate. Tanto cacareo católico y tratan con más profundidad y rigor de esta escuela los ateos discípulos de Gustavo Bueno.
1error: No toda la escuela era tomista, se olvida de los franciscanos que eran escotistas y de los agustinos.
2: Parte de los errores modernos vienen de esta escuela, de Francisco Suarez al confundir el acto essendi y la essentia y al poner los activos por delante de lo contemplativos. Es el origen del idealismo de Kant et alli. Por no hablar del probabilismo y de Auxiliis.
3: el valor subjetivo de precio es de fr. Tomas del Mercado y de Azpilicueta y si, Molina afirma eso que niega con el ejemplo del diamante y el vaso de agua.
4: El gran error es ponerla como monolitica cuando hubo autores que defendieron el comunismo (Mariana) y el regimen democratico hasta el contrario. Que decir de la polemica de auxiliis con acusaciones cruzadas de pelagianismo y predestiniacionismo y en el moral las guerra entre probabilistas, probabilioristas, rigoristas, etc.
16/11/18 1:44 AM
Alejandro
Eck, te has inventado un hombre de paja.
16/11/18 7:41 AM
Pedro
El debate sobre la compatibilidad entre liberalismo y catolicismo es muy importante en el momento actual. Son muchos los que piensan que un cierto liberalismo puede ser católico. Si no se ponen de manifiesto los conceptos básicos de uno y otro, se llega sencillamente a concusiones falsas, que engañarán a muchos.
Una cosa es contar con la libertad humana como elemento básico de la organización de la vida social (por ser parte esencial de la dignidad humana, al fin y al cabo es Dios mismo quien nos ha hecho libres) y otra muy distinta separar la libertad de la persona y convertirla en un principio absoluto, que acaba tiranizando a quienes dice liberar ¿de que?

En este sentido, el trabajo de Daniel Martín es fundamental, merece la pena leerlo y difundirlo.
16/11/18 9:03 AM
JUAN NADIE
LA AFIRMACIÓN DE QUE EL LIBERALISMO NO NACIÓ EN SALAMANCA ES FALSA O CUANDO MENOS NO CIERTA.
No quiero decir que el autor mienta a propósito sino que yerra.
Por supuesto que un pilar importantísimo de la escuela austriáca es la escuela de Salamanca, le guste o no al autor.
Eso no quiere decir que todos los miembros de la escuela de Salamanca fuese liberales en un sentido actual, como expone el autor. Autor que por cierto expone solo una vertiente liberal, puesto que el liberalismo no es solo ese ejemplo que pone para denostar.
Y el autor aunque es economista, vive en su mundo y realmente no entiende como funciona la economía. No es nuevo, hay otros economistas como el doctor Pedro Sánchez que dirían cosas muy parecidas y que tampoco la entienden.
Si este señor fuese ministro de economía de un país, en el que durante 4 años pudiese gobernar la economía efectivamente según expone, lo mas probable es que la convirtiese en algo parecido a Venezuela, eso si, muy católicamente.
16/11/18 10:20 AM
JSP
El pueblo de Israel exige un Rey. (1 Sm 8,1-3) Samuel designa a sus hijos como jueces. (1 Sm 8,4-5) Los hijos de Samuel son rechazados como líderes de Israel. En el plan de Dios para Israel está un rey, pero Israel rechaza a Jesús como rey (Jn 19,15). En sí mismo, el deseo de tener un rey no era malo. Dios sabe que un día Israel tendría un rey: 400 años antes de esto Dios le da instrucciones a Israel sobre su futuro rey (Dt 17,14-20). Pero, la razón por la que Israel quería un rey no era correcta. “Como tienen todas las naciones”, porque tenemos que ser transformados a la imagen de Cristo. (Rom 12,1-2). Los jueces no crean un “gobierno”. Satisfacen una necesidad específica en un momento de crisis determinado. Los reyes establecen un gobierno permanente con una burocracia, la cual puede ser tanto una bendición como una maldición para cualquiera. (Jue 8,23) Este es el corazón de todos los jueces.(1 Sm 8,6-8) Samuel ora sobre su petición y Dios responde. (1 Sm 8,9) Dios le dice a Samuel que advierta a la nación. Samuel habla al pueblo de Israel sobre su deseo de tener un rey, un César, un Gobierno, un Estado. (1 Sm 8,11-18) Samuel advierte a la nación sobre las responsabilidades de tener un rey. Dijo, pues: "He aquí el fuero del rey que va a reinar sobre vosotros. Tomará vuestros hijos y los destinará a sus carros y a sus caballos y tendrán que correr delante de su carro. Los empleará como jefes de mil y jefes de cincuenta; les hará labrar sus campos, segar su cosecha, fabricar
16/11/18 11:50 AM
francisco
Me parece que este tipo es un panfleto ideologizado. Nadie dice que Luis de Molina y otros hayan sido "liberales", término bastante ambiguo que es utilizado para meter en un mismo saco cosas muy distintas, sino que arribaron a muchas tesis económicas, como la citada de que el precio es lo que el vendedor puede obtener de lo que vende (con todos los ajustes morales que puedan hacerse ante situaciones puntuales de libertad coaccionada) que hoy ningún economista serio discute. Esto fue claramente un avance en un tema de ciencia empírica, cuando antes gente como Escoto sostenía cosas como que el precio justo se tomaba de los costos de producción.

Lo que sí me parece sintomático de total sentido de la rigurosidad intelectual es que un autor "tradicionalista" cite como magisterio autorizado anti liberal a Pablo VI, que sí que era liberal en el sentido de Libertas, el condenado por el magisterio de verdad, discípulo de Maritain, simpatizante de la Democracia Cristiana y devastador de la liturgia y de un neo modernista como Juan Pablo II, que sostenía el credo de los derechos humanos y separación Iglesia - Estado a cabalidad.

Mal también por Navascués, otro "tradicionalista" que aparece apadrinando esta monserga.
16/11/18 12:37 PM
JSP
...sus armas de guerra y los arreos de sus carros. Tomara vuestras hijas para perfumistas, cocineras y panaderas. Tomará vuestros campos, vuestras viñas y vuestros mejores olivares y se los dará a sus servidores. Tomará el diezmo de vuestros cultivos y vuestras viñas para dárselo a sus eunucos y a sus servidores. Tomará vuestros criados y criadas, y vuestros mejores bueyes y asnos y les hará trabajar para él. Sacará el diezmo de vuestros rebaños y vosotros mismos seréis sus esclavos. Ese día os lamentaréis a causa del rey que os habéis elegido, pero entonces Yahveh no os responderá." Pero los cristianos sabemos que no todos los reyes son reyes que “toman”. El Rey de Reyes es un rey que da. Jesús dijo sobre sí mismo, el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir (Mt 20,28). (1 Sm 8,19-22) Israel exige un rey a pesar de la presencia de Dios. Dios quiere hacer de Israel algo especial, y ellos quisieron ser como todos los demás en el mundo (Ex 19,6). Pero, este no es el plan de Dios para su pueblo, por lo que resistirnos a sus designios sólo conseguimos hacernos daño a nosotros mismos y el error está en cargar con nuestras culpas en vez de entregarlas en confesión y la mortificación en la penitencia, en preocupamos por las cosas mundanas en vez de confiar en Cristo Jesús y en orar casi nada. Pregunto: en Laudato si se reclama una acción o gobierno mundial para el medio ambiente, ¿es correcto?
16/11/18 1:42 PM
Fernando Romero Moreno
Hace años publiqué un artículo ("Los neomaritaneanos", que puede leerse en internet) en el cual recordaba la incompatibilidad del liberalismo con la DSI. Y no he cambiado substancialmente mi modo de pensar. Pero en esta nota no se distingue entre capitalismo (no condenado por el Magisterio) de liberalismo económico (sí condenado); entre liberalismo "institucional" (democracia republicana, constitucionalismo, economía de mercado, división de poderes, sana laicidad, todo lo cual tampoco ha sido condenado por los Papas) de liberalismo "ideológico" (democracia, constitucionalismo y economía individualistas, laicidad aconfesional en tesis, libertad religiosa sin límites en el orden público cristiano, todo lo cual se opone a la DSI); se confunden autores no liberales (Hobbes) con pensadores liberales (Locke, Mises, Hayek); no se advierte la diferencia entre el liberalismo clásico del liberalismo constructivista galicano, etc. Además se acusa a todos los liberales de acciones que varios no tienen por lícitas (aborto, prostitución, abuso de posición dominante). De este modo no se puede hacer una crítica seria. Hay un liberalismo no ideológico, institucional y basado en la tradición anglosajona que podría ser opinable, en tanto se lo encuadre dentro de los principios y normas de la Doctrina Social de la Iglesia. Por ahora yo no encontré pensadores que lo hagan de modo satisfactorio pero no descarto que puedan lograrlo (podría ser el caso de Gabriel Zanotti, que conoce bien la DSI y
16/11/18 2:30 PM
Cristiana convencida
Yo he leído los trabajos que ahí figuran de Daniel Marín, y la verdad es que me terminó haciendo ver que estaba equivocada respecto al liberalismo. Muchas de las tonterías que se están escribiendo por aquí se responden en ellos. Anímo a su lectura. Y por supuesto este nuevo libro lo compraré.
Es una esperanza que todavía queden jóvenes con está lucidez y principios.
16/11/18 2:41 PM
Milton
Sería incorrecto afirmar que la Escuela Austriaca tuvo su origen en Salamanca, pues esto sucede en Austria con la fundación de Menger. Una cosa es que las ideas de los escolásticos de Salamanca pudieron haber inspirado o tener trascendencia en Europa Central dado el vinculo que existía en aquel contexto en el que España y Austria compartían casas gobernantes y es posible que esas ideas arraigaran. Por otra parte, la contribución de los escolásticos fue intuir que vulnerar la libertad trae consecuencias adversas. Una cosa es libertad y otra es libertinaje, la primera asociada a la responsabilidad y la segunda la negación u olvido de la misma. Asimismo, es cierto que existe un capitalismo salvaje sostenida en una cultura de consumo, como también es cierto que existe un capitalismo constructor creador de valor sostenida en la cultura del ahorro, pero según este articulo el autor no hace distinción y esto es un problema. El intento de homogeneizar o uniformizar una idea, olvidando los detalles o como resultado de una pereza intelectual, es algo que caracteriza a los grupos que buscan empoderamiento. Es de interés analizar como la iglesia a lo largo de su existencia ha tenido aportes en cuestiones morales que se han expresado en normas y leyes, pero parece olvidar cuestiones como en intento de control. En arras de considerar, bajo un punto de vista propio, un juicio moral como superior es caer en la trampa de la arrogancia y los cristianos, tanto que nombran a lucifer, deben ent
16/11/18 3:22 PM
Salmantino
Mi más sincera enhorabuena a este joven tan bien formado y tan combativo en defensa de Cristo frente al liberalismo que se traduce en explotación de los trabajadores y degeneración espiritual de los pueblos.
Un saludo desde Salamanca
¡Viva Cristo Rey!
16/11/18 4:25 PM
Yolanda
Vaya disgusto que ha dado este muchacho al 90% de católicos, apegados al dinero por encima de todo.
16/11/18 4:29 PM
Eck
Estimado Alejandro: ¿cuales son sus argumentos para decir que me he inventado un hombre de paja? ¿Cual de mis afirmaciones es errónea? De hecho, puede que en el fondo esté más cerca de los planteamientos de este autor pero no de sus argumentos. Sencillamente, he pedido más rigor en las afirmaciones, menos barbolla retórica de trazo grueso y reconocimiento de que esa escuela no era monolítica sino muy plural y, en muchos aspectos, contradictoria (la polemica de Auxiliis llegó a Roma con denuncias de herejía entre los tomistas dominicos y los modernos jesuitas). Nada más.
16/11/18 4:31 PM
Fernando Romero Moreno
y además dialoga con referentes tradicionalistas como conservadores). No sería mi modo de pensar, pero lo respetaría. Por todo lo dicho y sin entrar a enjuiciar el libro (que no he leído) ni la relación o no de la Escuela de Salamanca con el liberalismo (tema que no tengo estudiado), reitero que la nota me parece confusa

Fernando Romero Moreno
16/11/18 5:18 PM
Guillermo
Vamos a ver. Aquí hay que diferenciar bien dos cosas a la hora de hacer la crítica, sea positiva, sea negativa: 1) la crítica a su libro; 2) la crítica al contenido de la entrevista.
1) Es cierto que si no hemos leído su libro o libros, no podemos opinar de los mismos, salvo "Cristiana Convencida", que es una fan del autor. Ella, que dice que muchos aquí han dicho tonterías, no ha sido capaz de razonar su incondicional apoyo con algunos argumentos y con citas textuales. O sea, creo que es necesario que ella escriba algo un poco más riguroso para que los tontos podamos aprender algo.
2) La crítica a la entrevista la podemos hacer todos los que la hemos leído; faltaría más! En este sentido, me parece que el más acertado ha sido "Eck"; ha escrito cuatro objeciones muy precisas que nadie en este foro ha podido responder de momento. También muy exacto ha sido "Fernando Romero Moreno" con sus oportunas distinciones en torno al liberalismo.
En conclusión, creo que no ayudan los ataques "ad hominem" al autor, diciendo que es un "panfleto ideologizado" u otras cosas desagradables que faltan a la caridad. Al menos el objetivo del autor ha sido bueno: combatir el liberalismo. Que lo haya conseguido metiéndose en el berenjenal de la Escuela de Salamanca mezclando tantos temas heterogéneos es otro asunto. Si alguien ha comprado el libro, sería interesante que nos escribiese aquí qué fuentes ha consultado el autor, si ha podido leer directamente en latín a los autores que analiza de di
16/11/18 9:37 PM
Jose
No me puedo creer lo que he leído. El Tradicionalismo es una ideología perniciosa y condenada por la Iglesia. Aquí aparece como la ortodoxia y la defensora de la Fe. Espeluznante. La crisis de la Iglesia es evidente y es cierto que se debe a esta mediocridad intelectual y a esta miseria moral que rezuma en esta página. No se puede caer más bajo.

----
LF:
Así que el tradicionalismo es una ideología perniciosa y condenada por la Iglesia, ¿verdad?
"Los verdaderos amigos del pueblo no son ni revolucionarios ni innovadores, sino tradicionalistas"
San Pío X.

Hale, hágaselo mirar, que bien, lo que se dice bien... no ve.
17/11/18 10:36 AM
AGC
Acabo de terminar de leer el excelente libro "Destapando al liberalismo", de Daniel Marín, que efectivamente cumple en sus páginas con lo anunciado en el título, destapando las falacias, trampas, sofismas o simples necedades del liberalismo y dejando con el culo al aire a sus principales voceros, cuyos bobos y heréticos argumentos refuta Daniel con la mejor arma -la verdad-, pertrechado de citas católicas muy oportunamente traídas.
Te felicito, querido amigo, por tu rigor y por tu valentía.
21/11/18 1:45 PM
AGC
Acabo de terminar de leer el excelente libro "Destapando al liberalismo", de Daniel Marín, que efectivamente cumple en sus páginas con lo anunciado en el título, destapando las falacias, trampas, sofismas o simples necedades del liberalismo y dejando con el culo al aire a sus principales voceros, cuyos bobos y heréticos argumentos refuta Daniel con la mejor arma -la verdad-, pertrechado de citas católicas muy oportunamente traídas.
Te felicito, querido amigo, por tu rigor y por tu valentía.
21/11/18 3:09 PM
Daniel Marín
Saludos a todos (también a los maledicentes), y por supuesto, muy agradecido a aquellos que me dedican afectuosas palabras.


De entrada comenzaré asentando dos consideraciones previas.

En primer lugar, retomando la distinción que usa Guillermo, recalcar que una cosa es el libro, y otra la entrevista. Algunos de los aquí comentaristas sin haber leído una sola página de la obra se lanzan a decir un montón de aseveraciones que, o bien se responden en el libro, o bien ni siquiera son objeto directo de la entrevista. Por tanto, o bien invito a leer el libro, o bien eludo ciertas cuestiones -no todas- que no se tratan en este sitio (no lo veo como propicio para una tertulia o un chat). [Si yo leyera una entrevista sobre un libro que contradice lo que pienso, no me lanzaría a criticar sin antes ver los argumentos que fundamentan las posturas que se afirman. A veces nos podemos llevar verdaderas sorpresas, e incluso cambiar de parecer. Este espíritu crítico con ayuda de la gracia les llevó a muchos a la Fe, entre otros, a mí.]

En segundo lugar, creo oportuna otra distinción importante, que yo de hecho en mis libros procuro: la materia doctrinal y la persona. Algunos de los comentarios aquí vertidos son críticas que no entran tanto a lo que se dice, como a quién lo dice. A parte del juicio temerario de quiénes no me conocen, ni siquiera en persona, aquí de lo que se trata es de llegar a la Verdad. Y sobre ello, veo comentarios más interesantes y elaborados que otros que par
6/12/18 5:27 PM
Daniel Marín
LECTOR:
“El primero que impactó en amplias capas de gente culta ligando directamente los orígenes del moderno capitalismo y el sistema libre de mercado con el Padre Vitoria y la Escuela de Salamanca fue Schumpeter, que no creo que militase en la escuela de Mises y Hayek”
 Dice que no “cree” que Schumpeter militase en la escuela de Mises y Hayek. Le confirmo que no, Schumpeter no es directamente un autor de la Escuela Austriaca, pero la Escuela Austriaca no es la única escuela económica liberal. Igualmente, en Schumpeter tampoco podemos ver un autor que haya dedicado monografías enteras al estudio de las ideas económicas de Francisco de Vitoria y sus discípulos.
“Me choca también que un investigador que ha dedicado tantos esfuerzos a clarificar el pensamiento de nuestros clásicos, se obsesione tanto con la etiqueta reduccionista de "Escuela de Salamanca", que no tiene tradición en la cultura hispana (Menéndez Pelayo no conocía otra "Escuela de Salamanca" que la literaria del siglo XVIII) y que es una simplificación moderna y foránea, popularizada precisamente por economistas como los que debela Marín Arribas”
 No entiendo bien el motivo del “choque” por usar la etiqueta de “Escuela de Salamanca”. A la vez deja traslucir dos: Se califica como “reduccionista” y “no tiene tradición en la cultura hispana (citándose a Menéndez Pelayo)”.
Yo la etiqueta sí la veo adecuada, de hecho por eso la empleo. Dice el “Lector” que es reduccionista, ¿por qué? ¿Qué deja si
6/12/18 5:30 PM
Daniel Marín
ECK
“1error: No toda la escuela era tomista, se olvida de los franciscanos que eran escotistas y de los agustinos.”
 Error el suyo. No me olvido de los franciscanos y de los agustinos. Primero, porque los agustinos profesaban un tomismo abierto, pero al fin y al cabo tomismo. Segundo, porque los franciscanos, aun siendo escotistas, se les obligaba en Salamanca a leerlo a través de autores más cercanos a Santo Tomás. Por otra parte, el claustro de profesores declaraba que la cátedra de Escoto se daba más por decoro que por doctrina. E incluso en 1570 el propio catedrático que sustentaba esta cátedra declaraba la escasa utilidad de la misma frente a Santo Tomás. Muchos estudiosos han coincidido con aquella imagen de Salamanca tomista frente a Alcalá plural. Y yo desde luego también lo veo así. Salamanca representó el tomismo del siglo XVI.
“2: Parte de los errores modernos vienen de esta escuela, de Francisco Suarez al confundir el acto essendi y la essentia y al poner los activos por delante de lo contemplativos. Es el origen del idealismo de Kant et alli. Por no hablar del probabilismo y de Auxiliis.”
 Tampoco estoy de acuerdo. 1. Eso que llamas confusión, se puede leer en clave tradicional; así lo demostró Copleston, por cierto, magno jesuita precisamente dedicado a la historia de la filosofía… 2. ¿En dónde ponía Suárez por delante la contemplación que la acción? 3. El probabilismo no es de Suárez… es de Medina. Suárez es equiprobabilista, por cierto, doc
6/12/18 5:34 PM
Daniel Marín
En segundo lugar, creo oportuna otra distinción importante, que yo de hecho en mis libros procuro: la materia doctrinal y la persona. Algunos de los comentarios aquí vertidos son críticas que no entran tanto a lo que se dice, como a quién lo dice. A parte del juicio temerario de quiénes no me conocen, ni siquiera en persona, aquí de lo que se trata es de llegar a la Verdad. Y sobre ello, veo comentarios más interesantes y elaborados que otros que parecen más una rabieta de niño pequeño (muy típica, por otra parte, de la inicua calentura del internet...).
6/12/18 10:17 PM
Daniel Marín
Yo la etiqueta sí la veo adecuada, de hecho por eso la empleo. Dice el “Lector” que es reduccionista, ¿por qué? ¿Qué deja sin acoger que crea que debe ser acogido? Yo desde luego no le veo nada. Ciertamente la cuestión nominal está aún abierta (hay artículos completos disertando sobre ello), pero calificar la etiqueta como “simplificación moderna” como contraposición a “tradición en la cultura hispana” (entendida implícitamente como fuente de verdad) es una estupidez mayúscula. Primero, porque el “Lector” parte de una concepción de tradición errada. La tradición es viva, y cronológicamente sin cambiar el fondo, se van añadiendo elementos a ésta que ayudan a profundizar en la esencia. El mejor ejemplo de ello es Santo Tomás; pero quizá un personaje como el “Lector” le hubiera acusado de malvado moderno por acoger a Aristóteles y su terminología. En esa tradición viva, es cierto que Menéndez Pelayo no usó el término, pero después sí se ha usado, y por personas que perfectamente pueden ser consideradas de la tradición en la cultura hispana. Yo personalmente me adscribo a las consideraciones sobre la misma que estudiosos que han dedicado su vida entera a estos maestros han hecho: El Padre Vicente Beltrán de Heredia O.P. y el profesor José Barrientos. Y lo siento, para mí forman parte de la “tradición de la cultura hispana”, o a ver si esta tradición se congeló en el siglo XIX… (querría decir que la Hispanidad está muerta, y yo no lo creo, pese a que cada vez queda menos). La Trad
6/12/18 10:18 PM
Daniel Marín
“4: El gran error es ponerla como monolitica cuando hubo autores que defendieron el comunismo (Mariana) y el regimen democratico hasta el contrario. Que decir de la polemica de auxiliis con acusaciones cruzadas de pelagianismo y predestiniacionismo y en el moral las guerra entre probabilistas, probabilioristas, rigoristas, etc.”
 ¿Mariana defendió el comunismo? En fin… Segundo: En ningún momento se expone a la escuela como monolítica. Que diga dónde. Tiene un núcleo de asertos fuertes común, pero también sus discusiones de escuela. ¡De hecho en toda escuela es sano que haya polémicas en asuntos opinables! A través de la sana discusión se llega a la verdad. Este es el genuino estilo escolástico de exposición. Estilo que usaron los escolásticos, por supuesto! No veo ni gran error, ni error, sino un muñeco de paja, como indicó Alejandro.
6/12/18 10:19 PM
Daniel Marín
FERNANDO ROMERO MORENO

Estimado Fernando,

Me dirijo personalmente a usted para decirle lo mismo que usted me ha dicho a mí: “No se puede hacerle una crítica seria”. Intuyo que usted parece serio, pero la verdad es que su post no lo es.
Como preliminar me remito a lo que comenté inicialmente en mis dos consideraciones previas. Creo que al calor de su comentario no se ha parado en hacer este par de distinciones y entra a juzgar de una manera bastante equivocada. Dicho lo cual: Me acusa de no distinguir entre capitalismo y liberalismo económico…
6/12/18 10:46 PM
Daniel Marín
?No faltan algunos que intentan poner alianza entre la luz y las tinieblas, y mancomunidad entre la justicia y la iniquidad a favor de las doctrinas llamadas católico-liberales. Los que tal hacen, de todo punto son más peligrosos y funestos que los enemigos declarados?

Papa beato Pío IX
6/12/18 10:47 PM
AGUSTIN
Me ha sorprendido bastante que este señor esté citando positivamente a los papas del Concilio Vaticano II ( Juan XXIII, PabloVI, o Benedicto XVI), que, o bien han sido acusados de, o bien han han incurrido en modernismo, o bien han promovido una degradación de la Iglesia de la que ya no sé si se recuperará. El Concilio Vaticano II es básicamente, un acercamiento del catolicismo al protestantismo, o sea, una transformación de la iglesia en un ente puramente material y humano en vez de divino o espiritual. ¿Cómo puede citar a estos elementos como fuentes de referencia válidas?
14/08/19 11:56 AM

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