Artículos de Mª Virginia Olivera de Gristelli en InfoCatólica

Mª Virginia Olivera de Gristelli

P. Hermann del Colegio Calasanz de Buenos Aires: «Si la ley es injusta, solo queda por amor a la Verdad, la desobediencia civil»

La persecución a los que se oponen a la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) se acentúa. El P. Hermann afirma que «La principal causa del ataque fue porque somos católicos. En segundo lugar por defender esta identidad católica y la vida de los niños que se educan en nuestro Colegio».

Mons. Nicola Bux: «la moral cristiana, a diferencia de otras morales religiosas, es una moral sacramental»

El autor de «Cómo ir a misa y no perder la fe» comenta la influencia en su vida de Benedicto VI, los obstáculos a la «reforma de la reforma», la situación teológica actual y el status de la beatificación de Mons. Angelelli

Argentina se moviliza contra la «ideología de género» en la educación

Las comunidades escolares y familias saldrán a las calles bajo las consignas «Con mis hijos no te metas» y «Sí a la educación sexual integral, No al adoctrinamiento». El objetivo es exigir al Gobierno que respete el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones y creencias.

Mujeres cautivas, conciencias arrasadas (y III)

El martirio no se busca, pero tampoco puede huirse de él como de la peste, y no se puede pedir a los jóvenes que se conviertan en estatuas ante cualquier afrenta, porque se corre el riesgo de imponerles un yugo demasiado pesado de llevar, que ni el Decálogo nos pide.

Mujeres cautivas, conciencias arrasadas (II)

Porque nosotros también somos culpables, y si nos espantamos de las miles que son arrastradas como hojas, porque no tienen norte ni raíz, podremos preguntarnos qué fue de la catequesis que recibieron muchas de ellas, en colegios católicos, sin haber aprehendido el amor a la Iglesia.

Mujeres cautivas, conciencias arrasadas (I)

No ver los sensacionales destrozos que ha causado el pensar que el mundo es bueno, que el demonio no es un «león rugiente, que busca a quien devorar», y que los términos «enemigos» o «combate» resultan altisonantes en un alma que ansía la paz de Cristo para toda la Creación, no ver las taras que ha traído a miles de almas este tipo de razonamiento, es sencillamente necedad, y aunque «el número de los necios sea infinito»(Ecl.1,15), no es consuelo para quienes aman la Verdad, considerando que ésta es el fin del universo, Alfa y Omega, porque su nombre es Cristo.